¿Qué les molesta?…

Las últimas semanas, definitivamente, han estado conmocionadas política y socialmente hablando. A tan solamente un mes de firmados los acuerdos del proceso “Una agenda patriótica para el bien común”, en el Teatro Popular Melico Salazar, el pasado viernes 26 de junio de 2015; el lunes 27 de julio anterior ocurría la primera gran manifestación, bajo el concepto de LA DEMOCRACIA DE LA CALLE, en el nuevo escenario nacional producto de los acuerdos entre el Partido Acción Ciudadana (PAC), el Partido Frente Amplio (PFA), y el Colectivo Sindical Latinoamericanista PATRIA JUSTA.

Desde ese 26 de junio a la fecha, los ataques, las tergiversaciones, la manipulación a la opinión pública, las falsedades, hasta caer en la infamia, la calumnia y la injuria, no han cesado en contra de las entidades firmantes de “Una agenda patriótica para el bien común”, ni han parado las agresiones de todo tipo en contra de varias de las personas que ostenta cargos relevantes en ellas.

Es evidente que los acuerdos suscritos en el Teatro Popular Melico Salazar y lo que de ellos se puede derivar (como la manifestación del lunes 27 de julio), han generado pánico y terror en sectores del tradicional poder económico y políticamente hegemónico que manda en el país en los últimos tiempos; precisamente el grupo social que más grandemente ha sido beneficiado con las políticas macroeconómicas y fiscales de los últimos gobiernos y que, por ello, también precisamente, es el grupo social que mayor riqueza ha venido concentrando por la desigualdad que ha generado en nuestra sociedad.

Esta gente ha estado mostrando todos estos días una impresionante proclividad hacia el totalitarismo, mostrando actitudes autoritarias pocas veces vistas en los últimos años; tratando de descalificar a quienes pensamos distinto, mediante las más detestables prácticas de satanización mediática, sustituyendo los argumentos por las más execrables falacias.

Hoy les compartimos la tercera entrega de “¿Qué les molesta?…” (las anteriores fueron publicadas los pasados días miércoles 8 y 15 de julio), pues es realmente imprescindible y necesario que se sepa, la gran transparencia y el contenido profundamente social y a favor del bien común de los acuerdos del Melico.

¿Por qué es que les da pánico y terror el contenido del punto 2.1 de esos acuerdos? Juzgue usted: “Respaldar los proyectos de ley para mejorar la recaudación fiscal, la debida penalización del fraude al fisco y del contrabando, así como la realización de cobro en sede administrativa”.

Está harto demostrado que solamente por robo de impuestos y fraude tributario en todas sus formas, al año, le roban al pueblo la espantosa cantidad de ¡2 billones 160 mil millones de colones! En cifras: 2.160.000.000.000.00. Si este punto les da pánico y terror es porque son ladrones de impuestos, acumulan ganancias abusivas defraudando al fisco, son cómplices del fraude fiscal y/o son politicastros pagados para que defiendan que se mantenga esta situación que, en esencia, es un crimen contra toda la sociedad.

¿Qué les molesta? ¿Tienen miedo de que no puedan seguir siendo beneficiarios del actualmente abusivo y excesivo sistema de exoneraciones, si se aprobase, como lo estamos respaldando, el expediente legislativo No. 19.531? Por esta situación, el fisco está dejando de percibir 1 billón 620 mil millones de colones, ¡anualmente! En números: 1.620.000.000.000.00.

Por favor, lea otra de nuestras propuestas generadores de pánico y de terror de toda esa gente del poder: “Promover la reforma de varios párrafos del Artículo 50 de la Constitución Política para reconocer y garantizar el derecho humano de acceso al agua, expediente No. 18.468”.

¿Qué les molesta?… ¿Que sus campos de golf y/o los de sus amigotes paguen, realmente y como debe corresponder, semejante despilfarro y lujosísimo privilegio, como lo es un uso de agua tan banal; o, que del todo se prohíba este exceso propio de las vidas disipadas? ¿Qué les molesta?… ¿Que su imperio cervecero y de agua embotellada quede en total evidencia por un uso de las fuentes de agua y de los mantos acuíferos no necesariamente inspirado en el bien común? ¿Qué les molesta?… ¿Que esta legislación esté planteada tan visionariamente como para proteger la vida de todas las personas y de todos los seres vivos que habitamos el territorio costarricense, en escenarios regionales y globales en los cuales las guerras que se ven venir son por el control del agua?

La pobreza argumental que ha venido mostrando toda la pléyade de francotiradores del proceso-acuerdo “Una agenda patriótica para el bien común”, ha quedado completamente expuesta, pues han estado centrando su ataque en consignas panfletarias, muletillas ideológicas gastadas, campañas del miedo que ya a nadie asustan; y, en algunos casos, centrándose en ataques personales que, por el contrario, solamente fortalecen la posición agredida.

En el Colectivo Sindical Latinoamericanista PATRIA JUSTA pensamos que está dando resultados fomentar una estrategia integral de lucha sociolaboral y cívico-política que, contemple, en un todo armónico, la propuesta, la incidencia y la movilización, como hasta el momento se ha venido mostrando. Ahora bien, también tenemos convicción de que éste es solamente un aporte; que falta más unidad, más diversidad y mayor multiplicidad organizacional.

Como concepto sociopolítico comprobado ya que ha sido en muchos lugares del planeta, LA DEMOCRACIA DE LA CALLE se vuelve completamente transformadora cuando resulta posible que todos los elementos anteriores puedan armónicamente conjuntarse para propiciar el nacimiento de la nueva hegemonía: la del bien común, la de la inclusión, la de la solidaridad y la de la justicia social.

El Colectivo Sindical Latinoamericanista PATRIA JUSTA tan sólo busca dar su aporte en una de las circunstancias sociohistóricas y político-sociales más delicadas de toda la historia republicana costarricense. – Vea mas en: http://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/266281/que-les-molesta-parte-3#sthash.HODMFpgl.dpuf

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¿Qué les molesta?…

¡Por favor, lea bien lo siguiente: “Identificar e impulsar iniciativas compartidas orientadas tanto hacia la adecuada fiscalización del cumplimiento de la universalidad en los servicios que presta la Caja Costarricense de Seguro Social a la ciudadanía, como asegurar la transparencia de la gestión institucional. Revisar y eliminar los portillos legales que permiten evadir las cuotas obrero-patronales”.

Lea esta otra: “Gestionar el control político y ciudadano necesario para garantizar la eficiencia y la eficacia en la ejecución del presupuesto de las instituciones públicas, de manera que no haya superávit”.

Y ésta: “Analizar el empleo público con el fin de promover sistemas para estimular la excelencia en la prestación de los servicios”.

Estos tres propósitos, estos tres nobles objetivos de enorme impacto y proyección social, están definidos como parte de los objetivos estratégicos del proceso sociopolítico Una Agenda Patriótica para el Bien Común; el cual es una agenda de trabajo acerca de los desafíos más grandes de la Costa Rica actual, firmada por acuerdo del Partido Acción Ciudadana (PAC), del Partido Frente Amplio (PFA), con el Colectivo Sindical Latinoamericanista PATRIA JUSTA.

El estado actual de la Caja y lo que será su futuro es, quizás, la más grande preocupación social del pueblo costarricense en estos momentos. La Caja está enferma. La Caja sufre una especie de secuestro por parte de grupos corporativos internos y externos. La Caja es del pueblo trabajador, no de los sindicatos. Con el proceso Una Agenda Patriótica para el Bien Común, damos un aporte, dentro de otro conglomerado de aportes bienintencionados que han venido formulándose al respecto, todos los cuales coinciden en la imperiosa necesidad de salvar a la Caja, aunque presentan divergencias en el cómo.

Por otra parte, el tema de la eficiencia y de la eficacia en la prestación de los servicios públicos se convierte en un tema de agenda nacional insoslayable. La necesidad de que en el empleo público se destaque la excelencia por encima de la mediocridad es un reclamo a gritos de la ciudadanía usuaria de esos servicios públicos. En el caso de los sindicatos agrupados en PATRIA JUSTA, decidimos abrir el debate y empezar, incluso de manera autocrítica, a considerar, estratégicamente hablando, este asunto.

Pensamos que se ocupan de nuevas metodologías para mediciones de otro carácter en evaluación del desempeño de forma tal que se prestigie la condición de servidor público, liberándola del cerco fiscalista de obsesión macroeconómica y, a la vez, entronizando las reglas de la máxima excelencia frente a todas las formas de desidia.

Con base en el mismo espíritu y en función de tanta necesidad social que hay actualmente, con tantas personas en situación de vulnerabilidad producto de la creciente desigualdad, es inadmisible que haya instituciones, que haya jerarcas, que existan mandos medios, incapaces de ejecutar un presupuesto a plenitud, transparentemente asignado y que se espera sea eficientemente invertido. Es inadmisible que se presenten superávits, especialmente, en materia de políticas públicas para el bien común. Se requiere “meter el bisturí” en este tipo de situaciones, mediando un control político sumamente estricto.

Como pueden constatar ustedes, respetable ciudadanía lectora de esta columna, resulta inexplicable, es completamente incomprensible, no tiene lógica y escapa a toda comprensión racional; las razones por las cuales se está atacando estos y otros contenidos del proceso-documento Una Agenda Patriótica para el Bien Común, según acuerdo de los partidos Acción Ciudadana (PAC) y Frente Amplio (PFA), con el Colectivo Sindical Latinoamericanista PATRIA JUSTA.

En cierta prensa (afortunadamente, no en toda), politicastros, amanuenses, sicarios mediáticos y especies similares, cegados por una iracundia enfermiza pretenden aterrorizarnos; ya no solamente con el tema del déficit fiscal por el cual nos vienen anunciando la “llegada del Apocalipsis” y “el fin de los tiempos”; sino que ahora, luego de la firma pública del proceso-documento Una Agenda Patriótica para el Bien Común, insultan la inteligencia social y popular, gritando en histérico coro algo así como que “el oso comunista” amenaza con apoderarse de nuestra Patria y devorarnos a todos y todas. ¡Sean más serios, por favor!

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¿Qué les molesta?…

El acontecimiento sociopolítico del pasado viernes 26 de junio de 2015, en el Teatro Popular Melico Salazar, cuando se dio a conocer y se firmó ahí mismo el documento “Una Agenda Patriótica para el Bien Común”; proceso de acuerdos mínimos entre el Partido Acción Ciudadana (PAC) y el Partido Frente Amplio (PFA), con las organizaciones integrantes del Colectivo Sindical Latinoamericanista PATRIA JUSTA, está recibiendo los ataques que esperábamos y desde las lógicas procedencias.

Sin embargo, lo que está destacándose es la virulencia y la agresividad retóricas de esas críticas, mostrando todas ellas niveles de intolerancia y de totalitarismo que, ingenuamente, pensábamos erradicados del debate democrático nacional.

En este tipo de circunstancias y asuntos, cuando se insulta, se agrede de palabra, se tergiversa la verdad del proceso y se pretende manipular, sin ética alguna de por medio, a la opinión pública, sólo quedan evidentes tres cosas: precariedad intelectual, debilidad argumental y peligrosa irracionalidad.

Ahora bien, la mejor forma de entender la rabia y la cólera de quienes están en contra del proceso “Una Agenda Patriótica para el Bien Común”, es explicándole a usted, quien nos hace el honor de leernos en esta columna que publica el más democrático de los periódicos impresos que hay en el país en estos momentos, el Diario Extra; qué contiene esa agenda y cuál es la razón de tanta furia en contra de la misma.

Entendemos que tal furia, próxima a la irracionalidad, no puede explicarse de otra forma que la sensación “amenazante” que representa esa agenda para quienes la están atacando, así como para los sectores poderosos que se expresan por esa pléyade de amanuenses e histéricas voces, “periodísticamente objetivas”. ¿Qué les molesta?…

¿Les molesta el compromiso de luchar por el fortalecimiento de la inspección laboral del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), impulsando la aprobación del proyecto de ley con el expediente legislativo No. 19.130)?

Nada más y nada menos que el prestigioso Estado de la Nación ha indicado que en nuestro país, de cada 10 personas trabajadoras asalariadas que tienen la suerte de tener empleo formal y salario fijo, solamente 4 de ellas obtienen total respeto por sus derechos laborales básicos consagrados en la legislación costarricense.

Si están molestos por esto, entonces es porque son patrones acostumbrados a violar nuestras leyes laborales; o bien, porque escriben, mediando paga, para este tipo de empresarios.

¿Les molesta que tanto el PAC como el Frente Amplio, en conjunto con los sindicatos de PATRIA JUSTA, dentro del proceso “Una Agenda Patriótica para el Bien Común”, decidieran “impulsar iniciativas orientadas a lograr un incremento del salario mínimo de las y los trabajadores del sector privado más próximo a las necesidades básicas de consumo vital, tal como lo propone el proyecto con expediente N° 19.312”?

¿Es también esto lo que les molesta: que se luche y que se haga ley la tesis que defendemos para que se establezca el “Salario Mínimo Vital (SMV), para el sector privado?…

Según su exposición de motivos, este proyecto de ley “…tiene como propósito hacer efectivo el cumplimiento del principio constitucional relativo a la determinación de los salarios mínimos en Costa Rica. Según el artículo 57 de nuestra Constitución Política, ´Todo trabajador tendrá derecho a un salario mínimo, de fijación periódica, por jornada normal, que le procure bienestar y existencia digna´. Lamentablemente, ese principio no parecería estar siendo cumplido a cabalidad en nuestro país, o al menos, ese no parece ser el caso del sector privado´”.

Se agrega en la presentación de dicho proyecto que “De acuerdo con el estudio ´Reducir la pobreza en Costa Rica, Propuestas para la acción´, publicado recientemente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en la actualidad, del total de ocupados cuyos ingresos se encuentran alrededor del salario mínimo, el 12,1% de los mismos se encuentran en condición de pobreza y el 3,1% en condición de extrema pobreza. Mientras tanto, entre aquellos cuyos ingresos se encuentran por debajo del mismo, el 68% se encuentran en condición de pobreza y el 87% en condición de extrema pobreza (PNUD, 2014: 42)”.

Habrá notado el respetadísimo público lector de esta columna cómo tan sólo estos dos puntos incluidos en el proceso de “Una Agenda Patriótica para el Bien Común”, precisamente están inspirados en la promoción del bien común de una gran cantidad, enorme número, de las personas trabajadoras asalariadas que laboran para el sector privado de la economía.

El concepto de Salario Mínimo Vital (SMV), está fundamentado en el principio básico de justicia laboral que dicta que toda persona ocupada debe tener derecho a un salario suficiente para acceder a una vida digna, como medida justa de la retribución al trabajo; y parte de dos principios fundamentales.

El primero, en la perspectiva de la generación de más bienestar social y mejor redistribución del ingreso; y el segundo, en la perspectiva de la necesidad de promover la reactivación de la economía real y la producción nacional.

Aquí están dos de las verdaderas razones por las que tanto están atacando el proceso “Una Agenda Patriótica para el Bien Común”. Son dos iniciativas de ley pensadas para mejorar los mecanismos de distribución de la riqueza y reducir el crecimiento de la desigualdad.

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