Gobierno de Laura Fernández le pasa el bisturí al IMAS y abandona a miles de niños en pobreza extrema

• Actualmente 4.654 niñas y niños en condición de pobreza y pobreza extrema permanecen en lista de espera, mientras el propio IMAS reconoce faltantes presupuestarios superiores a ₡1.500 millones.

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia ante el país el colapso de la política social impulsada por el Gobierno de Laura Fernández, luego de que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) suspendiera nuevos ingresos y sustituciones al subsidio de la Red de Cuido Infantil por falta de presupuesto.

Mientras el Gobierno insiste en vender discursos populistas sobre combate a la pobreza, la realidad nacional evidencia exactamente lo contrario: miles de familias pobres abandonadas, programas sociales debilitados y una niñez vulnerable excluida de ayudas esenciales porque el IMAS ya no tiene capacidad financiera para responder.

Según datos revelados por la Defensoría de los Habitantes, actualmente 4.654 niñas y niños en condición de pobreza y pobreza extrema permanecen en lista de espera, mientras el propio IMAS reconoce faltantes presupuestarios superiores a ₡1.500 millones.

Detrás de esas cifras existen madres trabajadoras, mujeres jefas de hogar y familias enteras que hoy reciben del Estado abandono, exclusión y desesperanza.

El subsidio de la Red de Cuido fue creado para que familias pobres y vulnerables puedan trabajar o estudiar mientras sus hijos reciben atención y protección. Hoy ese programa está siendo debilitado precisamente por el mismo Gobierno que prometió combatir la pobreza desde el primer día.

ANEP responsabiliza directamente al Gobierno de Laura Fernández y a la presidenta ejecutiva del IMAS, Yorleny León Marchena, por el deterioro y debilitamiento progresivo de la principal institución social del país.

La jerarca ya estuvo al frente del IMAS durante la administración de Rodrigo Chaves y ahora permanecerá cuatro años más en el gobierno de Laura Fernández. Esto evidencia la continuidad de una misma línea política que durante años ha debilitado la capacidad social y operativa del IMAS mientras aumenta la exclusión de las familias más pobres del país.

No es casualidad que hoy el IMAS enfrente uno de los momentos más críticos de su política social. Ya desde el año anterior, la propia presidenta ejecutiva, Yorleny León Marchena, hablaba públicamente de “meterle bisturí” a la institución. Hoy ese discurso se traduce en una realidad devastadora: programas debilitados, recortes encubiertos y más de 4.600 niñas y niños pobres excluidos de la Red de Cuido Infantil por falta de presupuesto.

Durante años se construyó un discurso político alrededor de un supuesto combate frontal contra la pobreza. Videos institucionales, campañas de imagen, giras y declaraciones públicas insistiendo en que el principal objetivo del IMAS era disminuir la pobreza en Costa Rica. Sin embargo, la realidad nacional demuestra exactamente lo contrario.

Lejos de fortalecerse la política social, el país presencia cómo se le pasa el bisturí presupuestario al IMAS y a programas fundamentales para las familias trabajadoras.

La permanencia de las mismas autoridades al frente de la institución confirma que el debilitamiento de la política social no es un accidente ni una crisis aislada. Es la continuidad de un modelo que viene arrastrándose desde la administración anterior y que hoy golpea directamente a miles de niñas y niños excluidos de la Red de Cuido Infantil.

Mientras el aparato institucional produce propaganda y discursos populistas sobre supuestos avances sociales, miles de familias pobres quedan excluidas de programas esenciales y la niñez vulnerable termina pagando las consecuencias de decisiones políticas equivocadas.

La propia Defensoría de los Habitantes advirtió que estas medidas profundizan las desigualdades sociales y pueden convertirse en formas de violencia institucional contra las poblaciones más vulnerables.

Hoy Costa Rica presencia cómo la institución creada para combatir la pobreza termina debilitándose mientras aumentan las necesidades sociales de miles de hogares.

La pobreza no se combate grabando videos populistas ni produciendo propaganda institucional para redes sociales. Yorleny León debe dejar de vender discursos sobre combate a la pobreza y empezar a responder por el debilitamiento del IMAS, el abandono de miles de familias pobres y la exclusión de miles de niñas y niños que hoy quedaron fuera de la Red de Cuido por falta de presupuesto.

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

ANEP busca que se aplique fallo constitucional dentro de la Municipalidad de Desamparados

Tras el fallo en favor del recurso presentado por ANEP en contra de ley de las Finanzas Públicas, nuestra organización sindical busca que se aplica dentro de la Municipalidad de Desamparados.

ANEP tuvo primer acercamiento con el nuevo ministro de trabajo

La ANEP sostuvo una reunión con Roy Thompson Chacón, nuevo ministro de trabajo a fin de plantear varios temas como la aplicación del fallo constitucional ganado por ANEP contra la ley de las finanzas públicas, la negociación colectiva, los fueros sindicales, entre otros temas.

Tras este primer acercamiento, se realizará otra reunión para tratar los temas más a profundidad. ANEP siempre lucha y luchará en favor de la clase trabajadora pública y privada.

ANEP denuncia improvisación, amiguismo político y falta de conocimiento institucional en recientes nombramientos del AyA

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) expresa su profunda preocupación y absoluto rechazo ante los recientes nombramientos realizados por la Junta Directiva del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), dados a conocer este día mediante un comunicado institucional.

Estos movimientos evidencian, una vez más, una preocupante práctica de improvisación, favoritismo y debilitamiento de la institucionalidad pública, dejando de lado la experiencia técnica, el conocimiento institucional y la trayectoria de funcionarios y funcionarias que por años han sostenido el funcionamiento del AyA.

En primera instancia, se anuncia el nombramiento de María de los Ángeles Morera Calderón como Subgerente Administrativa, cargo que hasta donde tenemos entendido anteriormente se denominaba Subgerencia General. Resulta inevitable cuestionar cuáles fueron los criterios técnicos, profesionales y de experiencia utilizados para colocar en una posición tan estratégica a una funcionaria de apenas 35 años, con escaso recorrido dentro de la institución y sin trayectoria conocida en la gestión integral del AyA.

La señora Morera Calderón trabajó anteriormente en la Dirección de Infraestructura del Ministerio de Educación Pública (MEP), donde coincidió con la actual presidenta ejecutiva del AyA, Lourdes Suárez Barboza, como subalterna. Posteriormente fue trasladada al AyA como asesora de confianza y ahora es promovida a uno de los puestos gerenciales más importantes de la institución.

Desde ANEP consideramos válido preguntarle al país y a la ciudadanía: ¿Dónde quedó el respeto por la carrera administrativa, por el conocimiento técnico institucional y por la experiencia que requieren puestos de esta magnitud?

El AyA enfrenta enormes desafíos operativos, financieros, ambientales y de infraestructura que no pueden quedar en manos de personas que vienen a aprender sobre la marcha.

Por otro lado, también se anuncia el nombramiento de Mariela Sanabria Arrieta como Subgerente de Sistemas Comunales, una funcionaria proveniente del Ministerio de Vivienda, cuyo perfil profesional poco o nada tiene que ver con la complejidad técnica, social y territorial que implica el manejo de sistemas comunales de agua potable en Costa Rica.

A esto se suma un elemento que no puede pasar desapercibido: La señora Sanabria Arrieta es la actual esposa del exministro Mauricio Batalla, situación que inevitablemente genera cuestionamientos sobre la influencia política y las redes de poder que podrían estar detrás de este tipo de decisiones.

Desde ANEP advertimos con enorme preocupación que el AyA pareciera convertirse en un espacio para acomodos políticos y nombramientos de confianza, mientras se ignora deliberadamente a personal institucional con años de experiencia, conocimiento técnico y compromiso demostrado con la institución y con el país.

Más grave aún, estos nombramientos ponen en riesgo la estabilidad y el funcionamiento de una institución estratégica para Costa Rica. El AyA no puede ser utilizado como laboratorio de improvisaciones administrativas ni como espacio para colocar personas sin el conocimiento técnico y operativo que demanda la gestión del recurso hídrico y de los sistemas comunales.

Cuando personas sin experiencia institucional llegan a ocupar puestos de alta dirección, las consecuencias las terminan pagando las comunidades, los trabajadores y la ciudadanía. La improvisación en cargos estratégicos puede traducirse en atrasos en proyectos, malas decisiones administrativas, debilitamiento técnico y una mayor desconexión con la realidad operativa de la institución.

El AyA atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia, con enormes retos en abastecimiento, infraestructura, inversión y atención de comunidades. En ese contexto, lo que el país necesita son personas con liderazgo técnico, experiencia comprobada y profundo conocimiento institucional, no nombramientos basados en cercanías políticas o relaciones de confianza.

ANEP continuará vigilante y denunciando cualquier decisión que atente contra la institucionalidad, la transparencia y el correcto funcionamiento del AyA.

San José, Costa Rica

22 de mayo de 2026

Posición de la ANEP ante la destrucción del Modelo Eléctrico Solidario

Desde la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) estamos convencidos de que Costa Rica no necesita destruir su modelo eléctrico para modernizarlo. Al contrario, debe fortalecerlo, corregir sus debilidades, actualizar sus capacidades tecnológicas y proyectarlo hacia el futuro manteniendo intacto el principio que permitió su éxito histórico: la energía eléctrica como un derecho al que deben tener acceso todas y todos los costarricenses, al mejor precio posible.

La soberanía energética constituye un componente fundamental de la soberanía nacional. Un país pequeño como Costa Rica no debe renunciar al control estratégico de una infraestructura esencial para su estabilidad económica, social y ambiental. La energía eléctrica no puede quedar subordinada exclusivamente a dinámicas de mercado porque su impacto trasciende la lógica comercial y afecta directamente el bienestar colectivo y la capacidad de desarrollo del país.

A menudo escuchamos aquel viejo refrán que dice que: “nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde” y es que han de ser ciertas esas palabras de sabiduría popular para que, con el paso de los años, lejos de desaparecer, sigan presentes en nuestra cultura. Que cerca estamos de tener que recordarlas cuando en el futuro evoquemos la memoria del referente mundial en materia de energía que tuvo Costa Rica en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Luego de las enormes transformaciones que vivió nuestro país durante la década de los años cuarenta del siglo anterior, se reforzó un modelo institucional público que le permitió a nuestro país un desarrollo y auge que no tenía parangón con el resto de las naciones del istmo centroamericano.

Como hijo predilecto de aquella visión solidaria de Estado, nació el 8 de abril de 1949 el Instituto Costarricense de Electricidad, luego del fracaso en lo referente al desarrollo de la electrificación en nuestro país, que en manos privadas y extranjeras no lograba ofrecer un servicio eléctrico con cobertura nacional y mucho menos con la calidad que demandaba nuestro pueblo.

Desde la fundación del ICE, el modelo eléctrico costarricense ha demostrado, a lo largo de décadas, que es posible construir un sistema energético eficiente, solidario, técnicamente robusto y ambientalmente sostenible bajo liderazgo público. La experiencia histórica del ICE y de las empresas públicas del sector supo pasar de una promesa a convertirse en un hecho irrefutable de política pública exitosa.

Costa Rica alcanzó cobertura eléctrica prácticamente universal, desarrolló una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, electrificó regiones rurales históricamente excluidas y consolidó una infraestructura energética estable y confiable mediante planificación estatal de largo plazo. Estos logros no fueron producto de la lógica espontánea del mercado, sino de una visión nacional que entendió la electricidad como un servicio estratégico para el desarrollo humano, económico y territorial del país.

Actualmente, Costa Rica mantiene una cobertura eléctrica cercana al 99,4% de la población, una de las más altas de América Latina y comparable, únicamente, con países desarrollados. Este nivel de cobertura no sólo refleja capacidad técnica, sino también una decisión política histórica: llevar electricidad incluso a regiones donde la rentabilidad económica inmediata era limitada o inexistente, algo que, desde la lógica de mercado que ahora pretenden imponernos hubiera sido sencillamente imposible.

De la mano del ICE, Costa Rica desarrolló un modelo eléctrico que no tiene comparación entre sus países vecinos, consiguiendo una cobertura de casi todo su territorio nacional, con una enorme estabilidad que garantiza la continuidad del servicio prácticamente sin apagones, con una matriz energética renovable como poquísimos países en el mundo y, por sobre todas las cosas, con una soberanía energética envidiable.

Mientras diversos países latinoamericanos aún enfrentan brechas importantes de electrificación rural, dependencia térmica o inestabilidad del suministro, Costa Rica consolidó durante décadas un sistema relativamente resiliente y confiable bajo la dirección del ICE.

Las y los costarricense no nos damos cuenta de la enorme estabilidad que tiene nuestro servicio eléctrico que incluso frente a desastres naturales que azotan a nuestro país, propios del trópico, enfrentamos pocos cortes y tiempos de reposición del servicio rápidos en comparación a otros países vecinos.

Además de todas las bondades de las que hemos hablado, el tema de las tarifas, que es frecuentemente utilizado como caballo de batalla por quienes desean destruir el modelo para apoderarse de los negocios de la energía eléctrica, está lleno de marañas e ideas confusas pues, a pesar de que producir con energías prácticamente 100% limpias tiene un costo elevado, el país mantiene tarifas competitivas.

El análisis también debería considerar además que los sistemas eléctricos no se evalúan únicamente por el precio inmediato del kilovatio-hora. También debe valorarse la estabilidad, la universalidad de la cobertura, la capacidad de expansión, la seguridad energética, la sostenibilidad ambiental y la capacidad de planificación y operación.

En la ANEP somos asiduos creyentes de que la electricidad no puede reducirse a una simple mercancía pues la energía eléctrica es el pilar que sostiene hospitales, telecomunicaciones, sistemas de agua potable, funcionabilidad de centros educativos, industria, y la vida cotidiana de todas y todos los costarricenses. Por ello, la planificación energética debe responder prioritariamente al interés nacional y no exclusivamente a criterios de rentabilidad privada de corto plazo.

Los sistemas eléctricos poseen características técnicas que limitan profundamente la lógica de competencia tradicional. La generación, transmisión y distribución requieren coordinación permanente, planificación integrada, reservas estratégicas y estabilidad sistémica en tiempo real, algo que en Costa Rica está más que demostrado que el ICE ha sabido gestionar con un éxito irrefutable. La fragmentación del modelo energético bajo esquemas de apertura, como la que se propone actualmente en nuestro país, puede debilitar esa capacidad de coordinación y sustituir una visión nacional de largo plazo por dinámicas orientadas principalmente a maximizar rentabilidad. Esto incluye la posible pérdida de producción con energía principalmente limpia, pues pensando sólo en la rentabilidad, el proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional (expediente 23.414) deja abierto el portillo para el establecimiento de plantas térmicas, que generan con base en la quema de combustibles como el búnker o el diésel.

La experiencia internacional demuestra que la liberalización eléctrica no garantiza automáticamente mejores resultados. Por el contrario, diversos mercados eléctricos abiertos han enfrentado volatilidad tarifaria, subinversión en infraestructura crítica, manipulación de precios, debilitamiento de la planificación energética e incluso crisis de abastecimiento. De hecho, en naciones cercanas a nuestro país, como Honduras, en el año 2022 se impulsó la nacionalización de la energía eléctrica mediante la Ley Especial de Energía, que buscaba reparar el desastre de la privatización que se ejecutó hace varios años en ese país. Mientras tanto, en Costa Rica caminamos a la inversa, destruyendo un modelo que ha demostrado ser sumamente exitoso para sustituirlo por otro con una idea imperante de mercado que ha fracasado en naciones vecinas.

En el caso costarricense, el modelo público ha demostrado capacidades que muchos países todavía intentan alcanzar con cobertura casi universal, estabilidad del sistema, alta penetración de energías renovables, capacidad técnica nacional, electrificación rural, independencia relativa frente a combustibles fósiles y una institucionalidad energética sólida.

Desmantelar o fragmentar un sistema que históricamente ha generado resultados exitosos representaría un riesgo innecesario para la seguridad energética del país.

Defender el modelo público no significa negar la necesidad de reformas. El sistema eléctrico costarricense debe modernizarse, adaptarse tecnológicamente y mejorar su eficiencia operativa. Sin embargo, modernizar no implica privatizar ni abrir el mercado eléctrico a dinámicas que podrían debilitar la capacidad nacional de planificación estratégica que durante tantos años ha ejecutado el ICE de manera exitosa, aunque algunos empresarios con su voracidad pretendan imponernos esa idea.

Costa Rica debe profundizar su liderazgo en materia de energías limpias, aprovechando ventajas estratégicas ya existentes, particularmente en geotermia, generación renovable y planificación integrada del sistema. La transición energética global requerirá coordinación nacional, visión de largo plazo y capacidad de inversión estratégica, elementos que un modelo público fuerte, encabezado por el ICE, puede garantizar de mejor manera que un sistema fragmentado y subordinado a intereses particulares.

Comprendemos perfectamente lo que está detrás del proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional (expediente 23.414) que nos es más que un nuevo intento de un pequeño, pero poderoso grupo empresarial que desde hace muchísimos años ha soñado con desmantelar el modelo eléctrico nacional, para apoderarse del mercado eléctrico, pues comprenden la energía como una mercancía más y ven una oportunidad para aumentar sus ya de por sí grandes riquezas.

Los diputados cómplices de estos empresarios voraces e inescrupulosos que apoyen el proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional deberán asumir su responsabilidad por destruir un modelo eléctrico solidario que durante más de 77 años ha sabido traer desarrollo a nuestro país, brindando un servicio con estándares de calidad comparables sólo con los existentes en las potencias más importantes del orbe. El desastre que derive de la aprobación de este nefasto proyecto de Ley será su responsabilidad. ¡La historia los juzgará!

Tras aprobación del expediente 24.642, ANEP plantea avanzar en proyecto clave para fortalecer financieramente al PANI

ANEP impulsa conversaciones con diputadas y diputados para promover el expediente 24.173, iniciativa orientada a dotar de mayores recursos al PANI y permitir la contratación de más personal.

Mientras otros únicamente señalan los problemas, ANEP impulsa propuestas concretas y mantiene gestiones legislativas orientadas a mejorar la capacidad de atención del PANI y fortalecer la protección de la niñez y adolescencia.

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) considera importante la aprobación del expediente legislativo 24.642, denominado “Ley para el mejoramiento de la gestión del Patronato Nacional de la Infancia y fortalecimiento del proceso especial de protección de las personas menores de edad”, iniciativa que incorpora reformas relevantes para fortalecer distintos mecanismos de protección de la niñez y adolescencia en Costa Rica.

Desde ANEP respaldamos el avance de esta iniciativa y sostuvimos acercamientos y conversaciones con distintas diputaciones sobre la importancia de fortalecer los procesos de protección, el seguimiento de casos y distintas competencias técnicas institucionales del PANI.

No obstante, aunque este proyecto representa un avance relevante, resulta necesario señalar que el expediente 24.642 no resuelve uno de los principales problemas estructurales que actualmente enfrenta el Patronato Nacional de la Infancia: las limitaciones presupuestarias y operativas que afectan la capacidad institucional y limitan la contratación de más personal especializado.

Por esa razón, ANEP considera fundamental que la discusión legislativa avance ahora hacia el expediente 24.173, denominado “Ley para proteger la inversión social en niñez y adolescencia”, iniciativa que busca blindar financieramente al PANI frente a las restricciones derivadas de la regla fiscal y fortalecer la capacidad operativa de la institución.

Actualmente, el expediente 24.173 aún no ha sido convocado para avanzar en su discusión legislativa, pese a que busca dotar al PANI de herramientas financieras indispensables para fortalecer su capacidad operativa y humana.

Desde hace varias semanas, nuestra organización sindical mantiene conversaciones y gestiones con diputadas y diputados de la República para impulsar el conocimiento y eventual avance de este proyecto de ley, debido a la importancia que tiene para la sostenibilidad operativa de la institución.

El expediente 24.173 busca fortalecer financieramente al Patronato Nacional de la Infancia mediante medidas orientadas a proteger la inversión social en niñez y adolescencia. Entre sus principales propuestas destacan:

• Garantizar que el PANI reciba al menos el 4% de los recursos de Fodesaf.

• Impedir que el Ministerio de Hacienda deje de presupuestar recursos que legalmente corresponden a la institución.

• Permitir que determinados superávits actualmente limitados por la regla fiscal puedan ser utilizados por el PANI.

• Fortalecer la capacidad operativa institucional mediante mayores recursos para atención, funcionamiento y respuesta técnica.

• Generar condiciones para ampliar la capacidad institucional y fortalecer la atención de personas menores de edad frente al crecimiento sostenido de denuncias y casos de intervención.

La propia exposición de motivos del proyecto advierte que las restricciones fiscales han generado afectaciones sobre la capacidad operativa del PANI, incluyendo limitaciones para la contratación de personal, fortalecimiento territorial y atención de programas dirigidos a la niñez y adolescencia.

Asimismo, el expediente señala que el crecimiento sostenido de denuncias y la saturación institucional hacen necesario fortalecer progresivamente las Oficinas Locales, Direcciones Regionales y equipos técnicos especializados del Patronato Nacional de la Infancia.

ANEP ha venido advirtiendo desde hace mucho tiempo el colapso operativo que enfrentan las personas trabajadoras de las distintas oficinas y departamentos del PANI, situación que se refleja en sobrecarga laboral, acumulación de casos, recargos funcionales y dificultades institucionales para responder oportunamente al crecimiento de denuncias relacionadas con posibles vulneraciones de derechos de personas menores de edad.

Nuestra organización incluso compareció ante la Comisión Permanente Especial de Juventud, Niñez y Adolescencia de la Asamblea Legislativa, donde expuso las graves afectaciones operativas y humanas que enfrenta actualmente la institución.

Para ANEP, fortalecer verdaderamente al PANI implica no solamente reformar procedimientos y mecanismos de protección, sino también garantizar recursos suficientes para ampliar la capacidad operativa institucional, contratar más personal especializado y mejorar las condiciones de atención a la niñez y adolescencia costarricense.

La protección integral de las personas menores de edad requiere decisiones estructurales que permitan al Patronato Nacional de la Infancia responder adecuadamente al crecimiento de la demanda institucional y garantizar una atención oportuna, humana y efectiva.

Desde ANEP reiteramos nuestro compromiso con la defensa de los servicios públicos, del Estado Social de Derecho y de un PANI fortalecido, con recursos suficientes y capacidad real para garantizar los derechos de la niñez y adolescencia en Costa Rica.

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

ANEP junto a trabajadores municipales piden respeto al Concejo Municipal de Goicoechea

La Seccional ANEP-Municipalidad de Goicoechea, junto a personal de la Policía Municipal y del Departamento de Cobro, Licencias y Patentes, acudieron a la sesión del Concejo Municipal de Goicoechea, celebrada el lunes 18 de mayo, para solicitar respeto al Concejo Municipal por la labor que realizan.

Victoria para la clase trabajadores: la Corte Internacional de Justicia confirma el derecho de huelga de la OIT

En una victoria para los trabajadores y las trabajadoras, los sindicatos y los servicios públicos, la Corte Internacional de Justicia ha confirmado la interpretación establecida desde hace tiempo de que el derecho de huelga forma parte del Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación.

La Opinión Consultiva de la CIJ supone un espaldarazo para el Sistema de Control de la OIT, que hace que los Estados rindan cuentas sobre las normas laborales mundiales. La sentencia confirma la autoridad de la Comisión de Expertos de la OIT para interpretar el ámbito de aplicación de los convenios y recomendaciones de la OIT, y debe permitir a la OIT retomar sus funciones habituales tras más de una década de estancamiento.

El miembro de la ISP Asad Ur Rehman Aasi, de la Federación de Empleados del Sector Público de Pakistán, declaró

«Los trabajadores van a la huelga cuando se ignora el diálogo, cuando se incumplen las promesas y cuando se imponen decisiones sin consultar. El reconocimiento internacional del derecho de huelga es muy importante para lxs trabajadores de Pakistán y de todo el mundo. Recuerda a los gobiernos y a los empleadores que la huelga pacífica no es un delito».

En todo el mundo, la ISP ha apoyado a los sindicatos en el uso del derecho de huelga: cuando los lxs trabajadorxs de la electricidad toman las calles para resistirse a la privatización, cuando las enfermeras mantienen la línea de piquete para exigir una dotación de personal segura, cuando nuestros miembros hacen frente a los ataques contra los servicios vitales de los que dependen nuestras comunidades.

El Secretario General de la ISP, Daniel Bertossa, declaró: «Nuestra libertad de parar nuestro trabajo, si y cuando es necesario, siempre ha formado parte de nuestra libertad de organización. Hoy, la más alta corte del mundo ha afirmado nuestro derecho a la huelga».

La decisión llega en un momento en que las huelgas pacíficas y las protestas en general están siendo criminalizadas en todo el mundo y se están produciendo cada vez más ataques contra el derecho de huelga de los lxs trabajadores de los servicios públicos. La decisión proporciona apoyo internacional a los sindicatos de todo el mundo para que luchen cuando se atacan los derechos de huelga a escala nacional.

«La ISP apoyará a nuestros miembros para que utilicen la protección de la OIT cuando se ataque nuestra libertad sindical y nuestro derecho de huelga. La sentencia de hoy demuestra que lxs trabajadorxs se levantarán y serán escuchadxs, y que tenemos el derecho internacional de nuestro lado.»

Bertossa agradeció a la Corte por su Opinión Consultiva y dijo que proporciona una base autorizada para la resolución del impasse en la OIT. Refuerza el sistema de control de la OIT al proporcionar certidumbre y confianza. Afirmó que se trata de una decisión importante en un momento difícil para el multilateralismo, que fortalecerá a la OIT tripartita.

Por muy positiva que sea esta decisión, la capacidad de hacer realidad el derecho de huelga —en la OIT y a escala nacional— exigirá que profundicemos en nuestra organización y construyamos nuestro poder. Los tribunales pueden aclarar las normas, pero no consiguen el cambio por sí solos. La conquista y protección de los derechos sigue dependiendo de la sindicalización colectiva, de unos sindicatos fuertes y de un poder sostenido de los lxs trabajadores.

¿Y ahora qué?

La evaluación de la decisión y sus implicaciones puede llevar algún tiempo. Se ha pedido a la OIT que establezca directrices para aclarar su aplicación. La próxima Conferencia Internacional del Trabajo no abordará estas cuestiones y, en su lugar, el Consejo de Administración de la OIT de noviembre de 2026 será probablemente la primera oportunidad para que los mandantes de la OIT den los siguientes pasos a escala internacional.

Dado que los lxs trabajadorxs de los servicios públicos tienen algunas de las limitaciones legales más restrictivas y singulares del derecho de huelga, la ISP ha creado un grupo de trabajo jurídico para estudiar cómo se aplicará e interpretará la decisión en los servicios públicos. Este grupo se reunirá en breve, con el fin de informar nuestro asesoramiento a los sindicatos y nuestra aportación a los procesos de la OIT.

La ISP elaborará en las próximas semanas un informe para nuestras afiliadas, analizando la decisión y sus implicaciones, y organizará un seminario web para las afiliadas sobre la sentencia.

Antecedentes

El derecho de huelga se defiende a través de otros mecanismos. En toda la UE, tanto la Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores (CCFSRW) como la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE (CFREU) reconocen el derecho de huelga. Asimismo, instrumentos legislativos como el «Reglamento Monti» y la «Directiva de servicios» de la UE contemplan el derecho de huelga. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea también ha reconocido el derecho de huelga en los asuntos Viking y Laval.

La Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA) identifica la huelga como un medio legítimo para defender y promover los intereses de lxs trabajadores. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también incluyó la huelga en el ámbito de los derechos sindicales, una opinión consultiva de 2021, que reconoce explícitamente el derecho de huelga como un derecho humano fundamental y una parte inseparable de la libertad de asociación en virtud de las normas laborales internacionales.

Casi 100 países, entre estos Costa Rica, reconocen el derecho de huelga en su legislación superior, como las Constituciones nacionales, las leyes de derechos y las Cartas, donde los sindicatos lo ejercen a diario.

Trabajadores de la Dirección Regional Huetar Caribe del PANI reciben resolución para el reconocimiento y pago de anualidades

– La gestión impulsada por ANEP permitió plantear una propuesta orientada a evitar afectaciones salariales y laborales para las personas trabajadoras de la Región Huetar Caribe.

• ANEP reconoce y agradece la apertura, el análisis técnico y el compromiso de la Presidencia Ejecutiva, Recursos Humanos y demás instancias involucradas para alcanzar una solución en beneficio de las personas trabajadoras.

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) informa que la situación relacionada con las evaluaciones del desempeño de las personas trabajadoras de la Dirección Regional Huetar Caribe y el reconocimiento de sus anualidades fue atendida favorablemente, permitiendo resguardar los derechos laborales y salariales de las personas funcionarias involucradas.

Mediante el oficio AS-JHR-0025-2026, ANEP solicitó formalmente a la Presidencia Ejecutiva del PANI que se reconociera que la ausencia de las evaluaciones del desempeño correspondientes a los períodos 2024 y 2025 obedecía a circunstancias administrativas ajenas a la voluntad de las personas trabajadoras de la Dirección Regional Huetar Caribe. Asimismo, se solicitó que, en aplicación del principio indubio pro operario, se adoptaran las medidas necesarias para garantizar el reconocimiento de las anualidades respectivas y evitar una afectación a los derechos laborales y salariales de las personas funcionarias afectadas.

ANEP considera importante reconocer que este resultado ha sido posible gracias al trabajo coordinado y articulado entre las distintas instancias institucionales involucradas. Como organización sindical, reafirmamos nuestro compromiso no solo de plantear las situaciones que afectan a las personas trabajadoras, sino también de impulsar propuestas y alternativas orientadas a la búsqueda de soluciones responsables, mediante el diálogo y el respeto institucional.

En ese sentido, expresamos nuestro agradecimiento a la Presidencia Ejecutiva, al Departamento de Recursos Humanos y a las diferentes dependencias y personas funcionarias que participaron en el análisis y atención de este tema, permitiendo construir una solución orientada a proteger los derechos de las personas trabajadoras de la Región Huetar Caribe.

ANEP reconoce que cuando existe disposición institucional, voluntad de diálogo y compromiso con el servicio público, es posible construir soluciones responsables y justas para las personas trabajadoras.Durante el día de hoy hemos recibido numerosas llamadas y mensajes de personas trabajadoras agradeciendo las gestiones realizadas y el resultado alcanzado, reflejando la relevancia e impacto que esta situación tenía para muchas familias trabajadoras.

Reiteramos nuestro compromiso permanente de continuar defendiendo los derechos laborales de las personas trabajadoras del PANI, promoviendo siempre propuestas y soluciones orientadas al bienestar de las personas funcionarias y al fortalecimiento institucional.