Posición de la Asamblea de la Escuela de Antropología y Sociología, Universidad de Costa Rica, con respecto al Tratado de Libre Comercio, entre Estados Unidos y Costa Rica

Diversos sectores económicos, políticos, sociales, incluidos los académicos, haciendo uso de su derecho ciudadano a fijar posición respecto a este tema, han realizado jornadas de reflexión y análisis de los documentos oficiales del tratado y han difundido a través de diversos medios, su posición con respecto a este tema.

La Asamblea de la Escuela de Antropología y Sociología de la Universidad de Costa Rica reunida el 26 de octubre del 2005, a propósito de la decisión del Presidente de la República de enviar el TLC a conocimiento de la Asamblea Legislativa, consciente de la importancia que reviste este tratado para el futuro del país, realizó un análisis de esta discusión y acordó por unanimidad, manifestar ante la comunidad universitaria y nacional la siguiente posición:

1. Reconocemos que el mundo, en general, atraviesa por un momento de grandes transformaciones en los planos económico, social, político y cultural.

2. Creemos indispensable que ante tan profundos cambios, nuestro país realice un análisis serio y profundo de su desarrollo pasado y reciente, sus fortalezas y debilidades, así como de las oportunidades que en este nuevo contexto se le abren para enfrentar los principales desafíos actuales y futuros. Esa búsqueda y definición debe tomar en consideración, de manera especial, aspectos que le han permitido a nuestro país disfrutar de un mejor desempeño social, caracterizado por una mayor integración social y menor desigualdad que muchos países de la región centroamericana y del Caribe.

3. El TLC-EUCARD profundiza el estilo de desarrollo que ha seguido el país durante los últimos 25 años. Este desarrollo ha llevado a una gran diversificación de las exportaciones y aumento de la inversión extranjera. No obstante , no podemos afirmar que los agobiantes problemas sociales, como la pobreza y el desempleo, estén en vías de solución . Al respecto debemos señalar que existe una clara evidencia de que hoy somos un país con más pobres y desempleados/as que hace tres décadas.

4. El estilo de desarrollo que ha seguido el país en las últimas dos décadas y media ha debilitado de forma significativa los ingresos y las potestades del Estado Costarricense, que fue un elemento decisivo en los resultados sociales positivos de la segunda mitad del siglo XX.

5. Asimismo, expresamos nuestra preocupación, sobre los posibles roces constitucionales y legales que implicaría la aprobación del TLC, tal y como lo han venido haciendo notar y justificando diversos especialistas en derecho constitucional.

6. El TLC no constituye, ni sustituye a una agenda de desarrollo de Costa Rica. Tal agenda, cuya elaboración es urgente, debe elaborarse integrando en forma congruente los logros históricos de solidaridad y equidad social alcanzados por la democracia costarricense. Al respecto debe destacarse que el mismo informe de la comisión de notables dice: “el TLC no implica automáticamente una disminución de la pobreza o un incremento del empleo. Estos cambios van mucho más allá del TLC y dependen más bien del fortalecimiento de la institucionalidad y del desarrollo de mecanismos solidarios.” Asimismo este informe dice: “El país debe asumir un conjunto de decisiones cruciales para su futuro. Más allá de la aprobación o no del Tratado, estas decisiones deben tomarse de inmediato. La llamada Agenda Complementaria del TLC, tal y como fue remitida a la Asamblea Legislativa, es un conjunto de medidas que esta Comisión, si bien reconoce como importantes, considera insuficientes ante los retos del desarrollo nacional.”

7. Con base en las consideraciones anteriores es urgente que el país discuta y decida cuál debe ser el modelo de desarrollo que retome el camino de combinar el crecimiento económico con equidad y sostenibilidad.

Tomando en cuenta los aspectos mencionados, consideramos inconveniente que nuestro país ratifique la firma de este tratado, por las razones siguientes:

El TLC-EUCARD redefine y limita las potestades del Estado costarricense determinando su desarrollo. El tratado impone decisiones sobre aspectos que internamente la población costarricense ha rechazado, de manera sistemática, entre los que se puede señalar la apertura de algunos servicios públicos, como sucede con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Instituto Nacional de Seguros. Asimismo obliga a expandir la legislación en el campo de la propiedad intelectual a través del ingreso al Convenio de UPOV (que había sido archivado por la Asamblea Legislativa) y la expansión a la protección de las patentes para medicamentos. Finalmente, genera normas y procedimientos de protección para los inversionistas extranjeros en detrimento de las potestades del Estado.

Con el TLC, los pequeños y medianos productores nacionales quedan desprotegidos y en condiciones de gran vulnerabilidad económica y social. Con la apertura comercial que el tratado impulsa, esta Asamblea anticipa que esos sectores productivos quedarán librados a su propia suerte, lo que implicará su ruina económica. Lo que el país necesita son políticas específicamente orientadas a su promoción y fortalecimiento, tales como transferencia de tecnología, capacitación, acceso a crédito y apoyo en infraestructura y servicios, como lo señala el informe de la Comisión de Notables.

El TLC-EUCARD no es garantía de un incremento del empleo. Las inversiones que se ubiquen en nuestro país no necesariamente generarán suficientes puestos de trabajo, ni siquiera para compensar el desempleo que se derive del desplazamiento de mano de obra que se producirá, como resultado del cierre de cientos de empresas medianas y pequeñas que operan localmente y que sirven de sustento a miles de familias costarricenses. El tratado no ofrece ninguna garantía de que las ganancias de tales inversiones, se reinvertirán nuevamente en el país para ampliar la estructura del empleo, y que no sean repatriadas a su país de origen, como es la estrategia que muy a menudo siguen las empresas internacionales.

Con el TLC, podemos prever una mayor concentración del capital en manos de las empresas que actualmente exportan a los Estados Unidos, y que son mayormente grandes firmas de capital extranjero.

Finalmente, y resumiendo las inquietudes anteriores, es importante que nos hagamos la pregunta de si realmente el actual proceso de apertura comercial impulsado desde los años ochenta, promoviendo entre otras cosas la liberalización comercial y financiera, la atracción de inversiones extranjeras, la privatización y debilitamiento de algunas áreas de acción del Estado, está contribuyendo al desarrollo del país

Estos puntos, nos llevan a concluir que NO debe aprobarse el actual texto del TLC-EUCARD. La Asamblea de la Escuela de Antropología y Sociología hace un llamado a los diversos sectores para trabajar en la elaboración de un proyecto de desarrollo nacional que siente las bases para una Costa Rica más próspera y con mayor justicia social y equidad.

Tal y como lo manda el Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica, de contribuir siempre con un desarrollo económico y social, justo y equitativo, creemos que este acuerdo no le conviene al país y que, por el contrario, será causante de más desigualdades y tensiones sociales, y de mayores problemas para nuestra población.

Para su información:

M.Sc. Mayra Achío Tacsan, Directora,
Escuela de Antropología y Sociología

Dr. Luis Bernardo Villalobos Solano, Coordinador,
Programa de Investigación en Políticas de Salud, Escuela de Salud Pública,
lbvillal@cariari.ucr.ac.cr

Universidad de Costa Rica

www.ucr.ac.cr

Noviembre de 2005.

Por qué decimos No a la ratificación del TLC entre Estados Unidos Centroamérica y Republica Dominicana

Después de un amplio debate entre diversos sectores, con argumentos tanto a favor como en contra, hacemos público nuestro convencimiento de que el texto actual del TLC entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana no debe ser ratificado.

Estamos a favor de un proceso de negociación comercial en las Américas que sea muy cuidadoso de las grandes asimetrías o desigualdades de los países. Estamos a favor de un proceso gradual, que asuma la globalización de la solidaridad y no consagre la insostenible situación actual de miseria y pobreza masivas. Estamos a favor de un proceso de integración y pactos económicos y políticos entre los países de América Latina y el Caribe, que nos haga más fuertes para poder negociar con Canadá y los Estados Unidos, así como con la Unión Europea y Japón. Estamos a favor de negociaciones globales en la OMC, que adopten un punto de vista equitativo.

El CAFTA + RD trata de la liberalización y de los derechos de las inversiones extranjeras directas, que son especialmente las de las empresas transnacionales y del capital financiero. Además trata de los derechos de la propiedad intelectual, de la liberalización de las compras gubernamentales, de profundizar la privatización de los servicios públicos, del libre paso y el derecho al trabajo de los ejecutivos y técnicos de empresas. Pero no se ofrece ninguna propuesta al fenómeno global de los trabajadores migratorios: libre paso, trabajadores temporales, trabajadores indocumentados en EEUU, entre otros.

Además, la resolución de las controversias entre los Estados y las empresas queda en manos de paneles de arbitraje internacionales cuyos miembros serán nombrados por la OMC o el BM. Pero la resolución de las controversias laborales no se somete a la OIT ni tampoco se someten las controversias medioambientales al Protocolo de Kyoto, sólo porque EE.UU. no lo firmó.

Centroamérica puede exportar a los EE.UU. azúcar, textiles o ropa, gracias a los privilegios concedidos en la Iniciativa de la Cuenca del Caribe o en el Sistema General de Preferencias. Y ha tenido que negociar el TLC con el riesgo de perder esos privilegios si la negociación no se consumaba. C.A. ha tenido que abrir sus mercados a los granos asiáticos que producen los EE.UU. mientras esta misma nación no ha aceptado negociar la disminución o supresión de los subsidios a la producción y la exportación de estos granos básicos. El CAFTA mantiene las barreras aduaneras no arancelarias (sanitarias y fitosanitarias) y C.A. se encuentra en situación de inferioridad tecnológica para cumplir con ellas. A todas éstas se añaden hoy las imprevisibles barreras antiterroristas.

Este no es el camino. Los Estados centroamericanos deben dotarse de leyes antidumping (contra los precios artificialmente bajos), que protejan su agricultura y fortalezcan la soberanía alimentaria, impidiendo la competencia desleal, en el mercado, de alimentos subsidiados con los producidos sólo con el sudor del campesinado.

No es negociable la concesión de la producción y de la distribución de medicamentos genéricos y su competencia en el mercado con los de marca, porque la salud y la vida de las personas están por encima de los derechos de patente de las trasnacionales químicas, biogénicas y farmacéuticas.

Cualquier TLC tiene que negociarse con vistas al libre paso de trabajadores, a los derechos de migración y a la mejora de la situación de trabajadores migrantes. Para que las personas no tengan necesidad de emigrar, los Estados más desarrollados deben poner al servicio de los menos desarrollados la tecnología que permita producir en forma más eficiente y eficaz, y capacitarlos para usarla. La transferencia de tecnología y el concatenamiento de las inversiones con resto de la economía de nuestros países deberían ser requisitos normales exigidos por los Estados.

No se puede aceptar el presupuesto doctrinario no declarado de los TLC que el Estado debe intervenir poniéndose al servicio no del bien común sino de las empresas trasnacionales y de sus inversiones. Con la Doctrina social de la Iglesia pensamos que también en el nuevo capitalismo de hoy “es deber del Estado proveer a la defensa y tutela de los bienes colectivos, como son el ambiente natural y el ambiente humano, cuya salvaguardia no puede estar asegurada por los simples mecanismos del mercado… Existen necesidades colectivas y cualitativas que no pueden ser satisfechas mediante los mecanismos del mercado (y) escapan a su lógica; hay bienes que por su naturaleza, no se pueden ni se deben vender o comprar” (Juan Pablo II en Centesimus Annus, 1991). El agua, la salud, la seguridad alimentaria, el medio ambiente, la educación, la seguridad social y las pensiones y jubilaciones son algunos de esos bienes colectivos.

Los Estados centroamericanos podrán negociar mejor si apoyan la estrategia de integrar a la América Latina y, desde la fuerza de la unidad, negociar con los EE.UU. y el resto del mundo en la OMC. El CAFTA + RD puede aun no ser ratificado y ser impugnado como inconstitucional. Por ello, nos unimos a muchos otros sectores centroamericanos para hacer más fuerte el NO y para que fortalezcamos la unidad de los pueblos en torno a hacer realidad el sueño de que “otro mundo es posible”.

Publicado en La Prensa Gráfica de El Salvador, el 15 de diciembre de 2004

UPA Nacional: ¿A quién beneficia el TLC?

1. Durante los últimos 30 años de apertura comercial Costa Rica aumentó sus exportaciones desde $ 1000 hasta $6000 millones de dólares anuales.

Y también aumentó la miseria, nos empobrecimos todos, se formaron más precarios, se llenó todo de basura, aumentaron los huecos en las calles, aumentó la delincuencia, se deterioraron las escuelas, desmejoró el cuidado de la salud, se abandonó más al agricultor pequeño productor de alimentos, aumentó la importación de alimentos subsidiados, y aumentó la ingobernabilidad y el descontento. Solo se beneficiaron unos pocos. Los mismos opilados de siempre.

2. Los beneficiarios del TLC (industriales de exportación, maquilas, financistas, vendedores de publicidad, y algunos agro exportadores no tradicionales) le dicen al pueblo que habrá 500,000 nuevos empleos, pero no nos dicen en qué. Le dicen que si el TLC no pasa perderemos el mercado americano, pero no le dicen que el 80% de las inversiones para exportar a ese mercado son americanas y no lo perderán. Ni que nuestra exportación a los EEUU ya está protegida por la ley americana. Le dicen que la agricultura de exportación ampliará su mercado, pero no le dicen la cantidad de barreras no arancelarias que deberán superar para alcanzar el precio justo.

3. Los Beneficiarios del TLC dicen a los agricultores que de todos modos lo que se va a importar sin aranceles no se produce aquí. Pero no le dicen que todo eso se producía aquí apenas hace 20 años y lo arruinaron importando excedentes subsidiados. Ni que ya solo producimos la mitad de lo que nos comemos. Ni que con este TLC tendremos que dejar de producir esa mitad también porque no se puede competir con productos subsidiados. Ni que eso no es libre mercado. Ni que destruirá nuestra Seguridad Alimentaria para beneficiar a unos pocos comerciantes ricachones.

4. Los Beneficiarios del TLC nos dicen que sin él se arruinará la maquila que emplea aquí a 30,000 costureras. Pero no nos dicen que esa maquila recibe aquí subsidios. Ni que de todos modos esa maquila se arruinará porque no podrá competir con los textiles chinos.

5. Los Beneficiarios de este TLC tampoco nos dicen que lleva a la privatización total de la C.C.S.S que están haciendo solapadamente desde hace 30 años para pasarle el negocio a sus clínicas privadas. Ni que eso encarecerá la medicina. Ni que por el mismo camino van las escuelas, las prisiones, las telecomunicaciones, los seguros, y los servicios bancarios. Ni que ellos son socios en todo el negocio.

UPA Nacional
3 de octubre del 2005

Sin TLC ¿Qué hacer?

Muchos se preocupan y se preguntan que hacer si no firmamos el TLC, que futuro tenemos ante esta situación, la respuesta es paciencia y acción porque:

1- Debemos tomar en consideración la situación actual del país en donde mas del 80% de nuestras exportaciones no se ven afectadas por el tratado (50% es a otros mercados y el 30% es a USA pero no dependen de un régimen especial) solo el 20% se vería afectado si nos quitan el programa de la Cuenca del Caribe aun cuando un alto porcentaje quedarían con aranceles inferiores al 5%.

2- Nos informan que la iniciativa de la Cuenca del Caribe seguiría funcionando hasta enero del 2008, lo cual nos da dos años para comprobar, con los otros países de Centroamérica que si firmaron, las consecuencias negativas o positivas de este, sin poner en riesgo nuestras exportaciones y empleo.

3- Mas del 70% de los empleos directos que se generan en el país son para actividades económicas y servicios dirigidos a satisfacer las necesidades de mercado interno de los 4.4 millones de personas que vivimos en el país. Contamos con un país que no tiene una situación critica de desempleo y subempleo, aun dando trabajo a mas de 200.000 extranjeros

4- Por la forma en que operan los tratados, cada país nuevo que acepte un tratado obtendrá como mínimo lo que logro el último país que firmo ese convenio, en este caso con USA, esto quiere decir que entre mas tarde se firme un tratado mayores oportunidades hay de conseguir mejores negociaciones.

5- Muchos otros países, especialmente del cono Sudamericano no están satisfechos con la propuesta norteamericana en cuanto a agricultura subsidiada, propiedad intelectual, inversiones, etc., lo cual esta llevando a la formación de bloques con mas músculo, con los cuales podríamos aliarnos en el futuro y entrar con una negociación con USA mucho mejor a la actual.

También debemos de tomar en consideración algunas de nuestras fortalezas, tales como:

1- Somos un país con un gran futuro (siempre y cuando mantengamos la paz social) no solo por la calidad de nuestras gentes y por los servicios que ofrecemos, sino por nuestras condiciones naturales, que nos permiten en un mundo en donde el principal reto es el agotamiento de las fuentes energéticas, la escasez de agua y la contaminación ambiental, tener un país con una Biodiversidad terrena y marina formidable.

2- Tenemos una posición geográfica excelente, y además un clima que no constituye como imprescindibles la calefacción ni el aire acondicionado.

3- Poseemos más de la cuarta parte del territorio en áreas de conservación, como Parques, reservas forestales y áreas protegidas lo que se constituye en una envidiable fabrica de agua y aire, que son y serán los recursos mas apreciados en los años venideros y para muchos su escasez motivo de conflictos militares.

4- Autosuficiencia en la producción de energía eléctrica confuentes renovables y limpias.

5- Bellezas naturales relacionadas a nuestras playas, zonas rurales y parques nacionales constituyéndose el Turismo en el mayor aportador sectorial de divisas, y este no depende de la existencia del TLC; la historia lo demuestra así: España con un 15% de los habitantes de USA tiene mas turismo que este aun desde la época en que no era parte del Mercado Común Europeo. El Turismo tiene que ver más con la estabilidad social necesaria para disfrutar un país que con un TLC.

6- Producción de un alto porcentaje de los alimentos que consumimos y una creciente orientación hacia la agricultura orgánica amigable con el ambiente y con la salud.

7- Existencia de un desarrollo Rural que podemos mejorar aún más si seguimos el ejemplo de la estructura social y económica de comunidades como Llano Grande de Cartago o Zarcero, para lo cual no necesitamos importar modelos.

Sumando todas estas fortalezas, y otras mas que los ticos conocemos, nos llevan a pensar que tenemos suficientes motivos para sentir confianza en el futuro y que muchos desearían disponer de las bondades de este país Si logramos mantener la paz social, fortalecer la democracia participativa, y una propuesta costarricense e inclusiva de país, no tenemos por que tener temor.

Trabajemos por mejorar la Educación, la salud, la infraestructura, la distribución del ingreso etc., como lo recomiendan los notables para volvernos más competitivos ante la apertura y globalización y como parte de ello, ante los TLCs presentes y futuros.

Recuperemos la vía costarricense que convirtió a este país en pionero y ejemplo, podemos decirle al mundo que aun insertos en la Globalización, vamos a decidir que país queremos, y que podemos recuperar el prestigio de volver a ser un marco de referencia para los demás países del planeta.

Ronald Solís Bolaños
Vicepresidente Cámara de Empresarios Pro Costa Rica
28 de setiembre del 2005

Informe completo de la Junta de Notables sobre el TLC

Preámbulo

Esta Comisión, cumpliendo con el encargo del Señor Presidente de la República, presenta este Informe de estudio del Tratado de Libre Comercio suscrito entre los países centroamericanos, República Dominicana y los Estados Unidos.

El Informe es producto de un intenso trabajo y presenta múltiples consideraciones sobre un instrumento complejo y diverso. No puede
entonces tomarse por partes, ni ser citado en secciones fuera del contexto general. Al igual que el instrumento objeto de estudio, debe ser considerado y ponderado en su totalidad.

No se ha pretendido resolver en definitiva el debate generado sobre el TLC. Constituye el presente Informe, en ese sentido, una opinión fundamentada que busca contribuir a la toma de conciencia y de decisiones por parte de las instancias correspondientes, así como al mejor entendimiento del Tratado por parte de la ciudadanía.

Los miembros de la Comisión, emiten este Informe conscientes de que proviene de un grupo de personas que no tiene formación profesional en asuntos de comercio; que hasta el momento de ser llamados a formar parte de la Comisión no habían tenido ninguna participación directa ni un interés personal en el TLC más que el de ciudadanos responsables. No son ni empresarios, ni funcionarios públicos cuyo trabajo se relaciona al Tratado, ni pertenecen a organizaciones políticas, sindicales o civiles que por razones propias de su quehacer han dedicado tiempo, esfuerzos y han participado activamente en el análisis y definición de posiciones respecto al mismo. No representan los intereses de ninguno de estos grupos, interesados u opuestos a la aprobación del Tratado.

El trabajo fue realizado a petición del Presidente de la República. Se hizo por razones de conciencia y de responsabilidad como ciudadanos costarricenses que colaboran de manera desinteresada, en un asunto de vital importancia para el país. Se ofrecen opiniones, elementos de juicio y criterios que pueden contribuir a aclarar puntos importantes en la discusión del Tratado, para beneficio de quienes les corresponde decidir sobre su aprobación, y de los costarricenses justamente interesados y preocupados por el tema y por comprender mejor, en términos generales, este complejo asunto.

El trabajo se ha hecho a título personal, en un período de dos meses, en forma totalmente ad honorem, al tiempo que los miembros de la Comisión cumplen obligaciones propias de los cargos en las instituciones en que laboran.

Resultados de la Encuesta de la Universidad de Costa Rica sobre el TLC

“Investigadores del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica realizaron un sondeo telefónico para conocer la opinión de los ciudadanos sobre temas relacionados con el Tratado de Libre Comercio (TLC). Indagaron a los y las entrevistadas sobre:

¿Qué saben las personas sobre el TLC? ¿Qué temas identifican? ¿Qué aspectos positivos y qué aspectos negativos?

¿Qué opinan de la información que reciben, tanto del gobierno como de los medios de comunicación colectiva?

¿Piensan que todos ganamos, que todos perdemos o que habrá ganadores y perdedores? ¿Quiénes piensan que ganan?¿quiénes piensan que pierden?

¿Cuál es su balance sobre el TLC? Si de ellos y ellas dependiera: ¿lo aprobarían, lo renegociarían o lo rechazarían?

¿Cómo y cuándo debe decidirse sobre el TLC? ¿en la Asamblea Legislativa o a través de referéndum? ¿en este gobierno o el próximo?”

Algunos resultados relevantes son los siguientes:

El 86% de las personas estima que TLC producirá ganadores y perdedores, el 2% estima que todos seremos perdedores, y el 10% que todos seremos ganadores.

En general las personas identifican a los ganadores con los sectores sociales económica y políticamente fuertes, “los de arriba”, en tanto que visualizan como los perdedores a los sectores “bajos” de la sociedad: los pobres, los campesinos.

El 47% estima que el TLC es bueno, y el 43% estima que el TLC es malo o regular.

A las personas entrevistadas se les preguntó si de ellos dependiera: ¿aprobarían, renegociarían o rechazarían el TLC? La opinión mayoritaria, afirma que lo renegociaría (43%) en tanto que, poco más de una cuarta parte (27%) lo aprobaría. Un 15% lo rechazaría.

Finalmente, una gran mayoría (el 70%) de más de dos terceras partes de las personas consultadas opinan que el país debe decidir sobre el TLC por medio de una consulta popular o referéndum, en tanto que sólo un 20% piensa que debe ser decidido en la Asamblea Legislativa.

SI DESEA CONOCER EL DETALLE DE LA ENCUESTA ESCRÍBANOS A
respuestas@anep.or.cr
O VISITE LA PÁGINA DEL INSTITUTO DE
INVESTIGACIONES SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD DE COSTA RICA:
http://iis.ucr.ac.cr/pagWeb/principal/index.php

San José, 20 de setiembre de 2005.

TLC: ¿Costa Rica potencia agrícola?

Cuando analizamos en detalle esta situación, nos damos cuenta que el señor ministro solo dice una verdad a medias. Es cierto que para el 2004 exportamos $2.6 dólares por cada dólar que importamos de USA, pero lo que no dice es que solo 5 años atrás en 1999, Costa Rica exportaba 4.6 veces mas que lo que importaba de USA.

Extraño que no lo mencione, puesto que esta es información de PROCOMER (Revista Enlace Mundial de junio del 2005) .Tampoco reconoce, que en ese año se exportaron 674.5 millones de dólares y en el 2004, 692 millones de dólares, es decir el crecimiento en 5 años fue solo el 2%, mientras que las importaciones crecieron de 146 a 261 millones, para el mismo periodo; lo que representa un aumento del 76%, de forma consistente y permanente, de importaciones agrícolas.

Otro elemento interesante es que de lo exportado a USA en el 2004 cerca del 90% son productos que ellos no tienen clima apropiado para producirlos, como banano, piña, café, yuca, melones, malangas, etc. Sin embargo cuando vemos nuestras importaciones, tenemos que aproximadamente el 25% son productos que no podemos producir como trigo, uvas, manzanas, etc.; y un 74% es de productos que podemos producir, como arroz, maíz amarillo y blanco y otros frijoles.

Aquí se hace evidente que EEUU solo le interesa comprar lo que no puede producir y nos trata de vender hasta lo que podemos producir. Esta tendencia de pérdida de la ventaja comercial agrícola de CR con USA, si se aprueba el tratado, se va a acelerar, porque a la suma de productos importados que podemos producir debemos agregar aún más arroz, leche y derivados, edulcorantes (azúcar de maíz), carnes de diferente tipo, productos agroindustriales, etc., los que además son subsidiados en su producción y el tamaño promedio de sus productores es muchas veces mayor al nuestro, dándoles una ventaja competitiva por economía de escala.

Si la tendencia no la frenamos estimulando nuestra producción y protegiendo a nuestros productores de subsidios, de las economías de escala y del domping social y ecológico, sumado esto a la falta de políticas internas de producción y a un TLC que nos obliga a comprar lo que producimos; el futuro de nuestra seguridad alimentaría y de muchos miles de nuestros agricultores y trabajadores del campo es oscuro, pues dependen de nuestro mercado interno. Es conveniente que cuando se informe a la población se ubique en el tiempo y en el proceso para acercarnos a la verdad.

También debe de considerar el Señor Ministro que en los últimos 20 años con todo y Programa de la Cuenca del Caribe, Costa Rica siempre a tenido balanza comercial desfavorable con USA, entre un 10 y un 30% anual. Esto también se debe a que importamos muchos productos químicos, tecnológicos, industriales, que nosotros no producimos y en los cuales tenemos un arancel cero o muy bajos. ¿No le parece señor ministro que si ellos son una potencia industrial y nosotros le damos ventaja en ese sector, deberíamos merecer a cambio de ello el mismo trato privilegiado para nuestros productos agrícolas, y deberían respetar para nuestro mercado interno esos productos sensibles que ellos subsidian?

Ronald Solís Bolañoss
Vicepresidente Cámara de Empresarios Pro Costa Rica

¿Qué tiene Suiza que no tenga yo?

La pregunta sinceramente me tomó por sorpresa y me dejó confundida, por lo que le pedí me explicara a qué se refería, porque realmente no entendía nada en ese momento. Costa Rica me repitió: “¿Qué tiene Suiza que no tenga yo?…” y tras una pausa agregó muy seria: “tengo fértiles suelos donde fácilmente crece todo, el mejor clima del planeta, bellas montañas y bosques nubosos con árboles centenarios, los dos océanos más grandes bañan mis costas, una maravillosa red de ríos y manantiales, tengo el cielo casi siempre azul, lluvia en abundancia y aire puro.”

En ese momento comprendí su reclamo y su enojo, titubeando le respondí que yo la amaba y reconocía todas esas maravillas, que era mi Patria y la adoraba.

Luego le dije que no veía en Suiza nada y que siempre me he sentido orgullosa de ser costarricense y de vivir en el mejor país del mundo.

Con vos quebrada, como si me hubiese sorprendido en una mentira replicó “¿Por qué te gustan más sus chocolates que los míos? ¿Por qué exportan mi café en grano y no tostado y etiquetado como “gourmet”? ¿Por qué compran el pésimo Nescafé suizo? ¿Por qué me llaman “la Suiza Centroamericana” si tengo un nombre hermoso? ¿Por qué mis niños son tan pobres y tantos deambulan por las calles, mientras los niños suizos son ricos y hablan más de dos idiomas?”

Sentí profunda vergüenza porque todo lo que me decía era cierto, sus suelos fértiles los hemos cementado, el ambiente lo contaminamos, cortamos los árboles, contaminamos y represamos los ríos, (con excepción del Pacuare porque la tenacidad y determinación de muchos jóvenes, ambientalistas, indígenas y turrialbeños lo salvaron).

El colmo de la desidia ha sido “negociar” un TLC con Estados Unidos, donde tranquilamente renunciamos a la soberanía, los mares y el patrimonio estatal por pereza animarnos a pensar en grande. Suiza en cambio no ha necesitado ser parte de la Comunidad Europea y es uno de los países más desarrollados del mundo, pese a que no tiene los recursos naturales que sí posee Costa Rica en un territorio de similar tamaño.

En Suiza, Holanda y muchos otros países, sus habitantes inventaron Fundaciones de Comercio Justo (Max Havelaar, TransFair o FairTrade), como una forma de ayudar a los países del sur, comprándoles sus productos a precios justos (obviamente superiores al mercado mundial) para estimular a la vez, relaciones laborales justas, justicia con el ambiente, equidad de género y que los niños vayan a la escuela en lugar de trabajar, porque sus padres reciben salarios dignos, no mínimos.

Pero en lugar de abrir espacio en ese sentido, los gobiernos de Centro América y los Ministerios de Comercio Exterior, se enfrascaron en tratados de libre comercio que no dan ese tipo de garantías y para rematar le hacen caso a la engañosa publicidad que dice “que es bueno para todos”, pero cuya frase no la terminan con “bueno para todos los políticos, los ricos y las corporaciones transnacionales.”

Pero volviendo a la conversación con Costa Rica, le digo: “Tenés que reconocer que no tenemos ejército, somos un país que proclamó una neutralidad perpetua y activa, que no nos involucramos en guerras”… en ese momento decido cambiar de tema antes que me reclame que fuimos parte de la coalición que invadió Iraq sin aval de la ONU, aunque yo me pronuncié insistentemente en contra, Costa Rica sí fue humillada. Y continúo diciendo: “tenemos la más antigua democracia de América Latina”

Costa Rica sabía que mucho de lo anterior eran verdades a medias y para evitar una polémica me dijo: “mis calles están sucias” a lo que le respondí “esque las municipalidades no funcionan”. Me miró asombrada y me dijo: “¿y nos sos parte de una municipalidad? ¿qué estás haciendo por apoyar el nivel más cercano que son los gobiernos locales, para que las cosas cambien?”, ahora soy yo la que se sonroja de vergüenza y cólera porque por más que insistí en el municipio, nunca me escucharon y terminé dando la espalda y le dije a Costa Rica: “en Suiza la autonomía municipal evita la preponderancia de la administración central, porque la mayoría de las decisiones se toman en forma descentralizada”.

Me quedo callada y de nuevo sigue Costa Rica diciéndome “En Suiza, los parlamentarios desarrollan una vida profesional en forma paralela a la función pública, sólo se reúnen tres semanas cada tres meses y el país sí avanza, en todo se ponen de acuerdo, existe excelente coordinación y apoyo entre el gobierno central y los municipios, porque se basan en el principio de subsidiariedad.

Cansada y abatida queda Costa Rica y me mira con esa expresión de “¿vas a hacer algo?” y le digo acongojada “no sé que hacer… ¿qué te parece si escribo esta conversación y la paso a mis amigos… “ Hacelo” me lo implora Costa Rica “a ver qué tienen que decir al respecto los ticos”.

Por favor, ¿podrían ustedes enviarle ideas y comentarios a Costa Rica? Visite www.tribunademocratica.com y escriba sus comentarios ahí, para que Costa Rica los reciba. Se pondrá feliz si todos los ticos de veras nos ponemos a pensar y a aportar soluciones en lugar de seguir quejándonos.

Flora Fernández

14 de setiembre del 2005

15 de setiembre, día de Costa Rica, día de la Independencia

COSTARRICENSES:

Nació la Patria de un Pacto de Concordia, cantando el himno del amor, de la fraternidad y de la paz.

Creció Costa Rica independiente y digna, siguiendo el paso de Mora y de Cañas, sembrado en Santa Rosa, Rivas y San Juan.

Jubilosos, celebramos ciento ochenta y cuatro años de vida independiente, durante los cuales las generaciones que nos antecedieron conformaron esta maravillosa nación.

Como herederos de un legado invaluable, nuestro compromiso histórico es entregar a las generaciones futuras una patria engrandecida, alimentada con los valores de justicia social, soberanía e independencia, consagrados en nuestra Carta Magna.

Hoy, con gran preocupación y alto sentido de responsabilidad, denunciamos los peligros y amenazas que entraña para nuestro país el mal llamado Tratado de Libre Comercio, contrario a los principios consagrados en la Constitución Política.

COSTARRICENSES:

¡LA PATRIA ESTA EN PELIGRO!

Los firmantes de esta Proclama unimos voces en un llamado vehemente a todos los compatriotas a levantar la bandera de dignidad y respeto a nuestra soberanía.

Queremos una Costa Rica amiga de todos los pueblos de la Tierra, pero propiedad únicamente de los costarricenses.

Nos negamos a renunciar al derecho de ser nación.

Queremos suscribir tratados en que si hay perdedores, no sean los de siempre.

Queremos tratados en los que el bienestar de los seres humanos y el respeto y protección de la naturaleza sean los propósitos centrales.

Costa Rica debe negociar como nación rica en valores culturales y sociales y dueña de extraordinarios recursos naturales.

QUEREMOS SEGUIR SIENDO LIBRES,

NO SIERVOS MENGUADOS

DERECHOS SAGRADOS LA PATRIA NOS DA

¡NO A ESTE TRATADO! ¡SI A COSTA RICA!

¡Viva el 15 de Setiembre!

¡Viva la Patria independiente!

Rodrigo Madrigal Montealegre

Oscar Campos

Rodrigo Carazo Odio

Hilda Chen Apuy Espinoza

Germán Serrano Pinto

Julieta Pinto González

Rodrigo Alberto Carazo Zeledón

Alfonso Chase Brenes

Cristian Tattembach Iglesias

Maria Eugenia Bozzolli Vargas

Maria Eugenia Dengo Obregón

Daniel Gallegos Troyo

Rolando Araya Monge

Luis Ferrero Acosta

Carmen Naranjo Coto

Eugenio Trejos Dittel

Marina Volio Brenes

Juan Rafael Quesada Corrales

Juan José Echeverría Brealey

Julieta Dobles Izaguirre

Jose Rafael Cordero Crocceri

Leda Astorga Mora

Gloria Valerín Rodríguez

Rufino Gil Pacheco

Arnoldo Mora Rodríguez

Pbo. Armando Alfaro Paniagua

Myriam Bustos Arratia

Dr. Arturo Robles Arias

Ronald Bonilla Carvajal

Dr. Rodrigo Gutiérrez Sáenz

Ana Cristina Rossi Lara

Roberto Güell Mora

Oscar Montanaro Meza

Luis Arnoldo Pacheco

Guido Miranda Gutiérrez

Walter Antillón Montealegre

Estrella Zeledón Lizano

San José, 14 de setiembre de 2005

Naciones Unidas afirma que TLC tendrá resultados poco equilibrados

Estas conclusiones forman parte del Informe sobre Desarrollo Humano 2005 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), contenidas en el capítulo 4 sobre comercio internacional.

El estudio afirma que si bien los países del istmo producen azúcar con ventajas competitivas, no lograron bajar los aranceles de importación en el tratado, los cuales seguirán siendo superiores al 100%. Tampoco consiguieron mayores cuotas de exportación libres de impuestos como esperaban.

En cambio, Estados Unidos logró amplias oportunidades en otros mercados agrícolas sensibles para el istmo, como el arroz, pues obtuvo cuotas libres de impuestos con acceso inmediato y un aumento anual del 5%.

El informe recalcó que más de un tercio de las exportaciones de arroz de Estados Unidos ingresará libre de impuestos, cuando antes estaba sometido a aranceles entre 15% y 60%.

El PNUD recogió las opiniones la analista Diana Tussie, directora de la Red Latinoamericana de Política Comercial, según la cual a cambio de limitadas ventajas obtenidas por las naciones centroamericanas, los países aceptaron normas de propiedad intelectual que podrían comprometer la salud pública y la innovación tecnológica, las cuales exponen a sus productores de arroz a una competencia altamente subsidiada proveniente del sector arrocero de Estados Unidos.

Críticas a propiedad intelectual

El Informe afirmó que las normas de propiedad intelectual acordadas en el tratado “comprometen la salud pública y la innovación tecnológica de los países del istmo”.

El Cafta genera, según el PNUD, disposiciones que van más allá de la normativa internacional en materia de propiedad intelectual. Por ejemplo, en cuanto a la extensión y expansión de la protección de patentes, en donde el tratado dice “que se puede solicitar extensiones para compensar cualquier demora de los organismos fiscalizadores nacionales en el otorgamiento de la patente”.

También alude a las restricciones sobre uso de datos clínicos. El estudio precisó que el Cafta dispone de un periodo de exclusividad de mercado de cinco años que resulta coherente con las leyes de Estados Unidos. Durante ese periodo, se prohibe el acceso a los datos de los ensayos, con lo cual se podría retrasar la entrada al mercado de los medicamentos genéricos y limitar la posibilidad de utilizar licencias obligatorias.

A juicio del PNUD, el efecto general de estas disposiciones contenidas en el Cafta será limitar la capacidad de los gobiernos de presionar para reducir los precios de los medicamentos.

“El peligro estriba en que el aumento en el margen de utilidades para la industria farmacéutica comprometerá la capacidad de los estados de abordar los desafíos relativos a la salud pública”, concluyó el Informe 2005 sobre Desarrollo Humano.

Juan Pablo Ferrari
Periodista – El Financiero

07 Septiembre 2005