2010: Ó “ellos”… ó la gente

Gracias a las convicciones democráticas del Diario Extra, en el campo del respeto a la Libre Expresión, ANEP publica, semanalmente, en días miércoles, esta columna.

___________________________________________________________

La Gente, que no solamente es la mayoría en cantidad sino en calidad, está conformada por un amplio conglomerado de sectores y de fuerzas, las cuales (desde la perspectiva de un modelo de desarrollo solidario e incluyente), está llamada a lograr, al menos, el restablecimiento del equilibrio en el poder, para que Costa Rica recupere la histórica senda de equidad y de paz social que tanto nos distinguió ante el mundo, especialmente, dentro de la América Latina.

Ahora que tenemos claridad de quiénes son “ellos”, la secta, ¿cómo podemos definir a la Gente?… Hablamos de la Gente de a pie, la asalariada, la que viaja en bus, en taxi o en su carrito comprado con grandes sacrificios; la Gente de la micro, pequeña y mediana producción y del comercio, del campo y de la ciudad; la Gente del trabajo informal; la Gente apasionada del fútbol; la Gente que se endeuda para no caer en la pobreza; la Gente de la golpeada clase media y en alta situación de vulnerabilidad de pobreza; la Gente de los sectores más desposeídos y que es la más manipulada cuando llegan las elecciones…

Usted puede definir qué es la Gente a partir de su propia experiencia. Es sencillo. Mire a su alrededor en el diario trajín. Sus mismas preocupaciones, sus mismas carreras, sus mismas congojas económicas (la plata no alcanza y qué cara que está la vida); sus mismos ratos de alegría y de recreación; sus mismos enojos, su misma decepción de los políticos, el mismo criterio de que _“todos son iguales”_… La Gente, la mayoría, el pueblo que sueña con un mañana mejor pero que no aspira a grandes riquezas…

Esta es la Gente que está destinada a desarrollar vocación de poder; a contribuir para disputarle el poder, hoy en día, a la secta neoliberal, la cual, como decíamos, está con el control total del parlamento, del tribunal electoral, de la magistratura constitucional.

Ese poder de la Gente ya está en construcción. Va para adelante. No solamente en cuanto número ya de por sí es poderoso, sino que, en el ámbito de los valores, supera con creces a la ideología anticristiana de la secta. La Gente abunda en ética, en moral, en fervor cívico, en patriotismo, en solidaridad, en transparencia y en decencia. Estos valores son enorme déficit en las tiendas de “ellos”, la secta. Del lado de la Gente está el camino que conlleva hacia la construcción de una nueva Costa Rica inclusiva y solidaria en la que quepamos todos y, óigase bien, hasta “ellos”, la secta. Por el contrario, en la Costa Rica que pretende construir la secta, ni usted ni yo, nosotros, no cabemos.

La Gente es una diversidad riquísima de potencial arrasador. Ya llegamos al 48 % pero somos mucho más y por eso tuvieron que hacernos trampa en el “frauderéndum”. “Ellos”, la secta, solamente acuden a la Gente cuando la ocupan para sus propósitos electorales. Una vez que la secta ha definido cuáles serán sus candidatos (mediando reuniones secretas y con mucha plata de por medio), en uno u otro partido, acuden a los más diversos mecanismos manipuladores buscando obtener los votos de la Gente, para que sus candidatos, los de la secta, lleguen a la Presidencia y a las diputaciones. Así ha sucedido en los últimos decenios y así es como la secta ha venido imponiendo su proyecto ideológico de mercado anticristiano y deshumanizado.

Esto está cambiando y parece que no volverá a pasar más. Nos parece que ha llegado la hora de la Gente. Pero, ¿lo habrán entendido esos que ayer y hoy, se presentan como defensores de la Gente, aún dentro de las mismas filas de la Gente?… ¿Cómo comprobarlo?… Le rogamos a usted disculpas pues nos vemos obligados a una tercera parte en esta serie, la semana próxima, con una propuesta.

Dejar una respuesta

2010: ó “ellos”… ó la gente

Gracias a las convicciones democráticas del Diario Extra, en el campo del respeto a la Libre Expresión, ANEP publica, semanalmente, en días miércoles, esta columna.

__________________________________________________________

Aunque suene excesivamente simplista, tal desafío se resume en el siguiente dilema ante la elección venidera: ó “ellos”… ó la gente. Hoy nos referiremos a “ellos”, que son minoría en cantidad. La semana próxima hablaremos de la Gente, así en mayúscula, que es la mayoría.

¿Quiénes son “ellos”? Estamos hablando del pequeño pero poderoso grupo político-ideológico en el poder, de filosofía neoliberal y anticristiana. Se trata de una secta que adoptó como norma cotidiana de comportamiento político el fundamentalismo de mercado y que, entre otras alianzas, estableció nexos profundos con los más sangrientos capitales centroamericanos, hoy de gran peso en la política nacional.

El poder de esta secta es de tal magnitud que pudo reestablecer la reelección presidencial para darle impulso a su proyecto ideológico de mercado desbocado y deshumanizado. Además, ha demostrado gran capacidad para comprar y/o cooptar diputaciones, magistraturas (judiciales y electorales) y periodistas desclasados, amanuenses y que han desarrollado ya espuela en la práctica del periodismo indecente, carente de toda ética.

Esta secta logró instituir en los últimos años, el “asalto jurídico” (concesiones, exenciones, incentivos), de los más suculentos negocios con los servicios públicos para el beneficio de reducidos grupos, algunos que ya tenían poder económico y otros que lo obtuvieron por tal vía.
Ejemplo de ello son los certificados de abono tributario y forestal, la revisión técnica vehicular, el contrato del principal aeropuerto del país, la concesión de muelles en el Pacífico, los incentivos turísticos mal habidos, la reparación de caminos y carreteras, la evasión fiscal de los sectores financieros, entre otros.

Ahora se alistan para incrementar su riqueza por ese camino del “asalto jurídico” en su nueva fase (el “frauderéndum” sobre el TLC y su “agenda de implementación”), con los riquísimos negocios públicos de telecomunicaciones, seguros comerciales, muelles del Atlántico, medicinas de la CCSS, entre otros.

Todo este entramado de negocios y el poder que conlleva se debe a la fusión que ocurrió en nuestro sistema institucional: la alianza de la “gran prensa” neoliberal, con el empresariado egoísta y renegado y con la mayoría de la clase política tradicional podrida que funge como peonada de dicha secta en diversos espacios decisorios de la institucionalidad republicana vigente (parlamento y judicatura, por ejemplo).

Hasta en el diario oficial de la secta, el periódico oficialista del régimen, una de las poquísimas plumas “independientes” que publica en él, admitió que toda esta circunstancia nos tiene con una “democracia devaluada”, a raíz de “la concentración del poder, la banalización política y la disfuncionalidad de un Estado que, cada vez más, responde a clanes financieros familiares y no al interés de la sociedad en su conjunto”. Es claro que hemos estado planteando el problema correctamente: la división de poderes desapareció y la Constitución clama por su restauración, luego de que la clase política podrida al servicio de la secta abjuró de nuestra Carta Magna.

“Ellos”, la secta, ya están trabajando para promover su candidato (o candidata) para el 2010. La secta se da el lujo de poner sus fichas en varios bandos a la vez. Usted ya está oyendo nombres. Ponga cuidado. Por encima del bipartidismo tradicional que han controlado (PLN-PLUSC), más sus turecas de paso; “ellos” ven la elección próxima como estratégica: sería su consolidación absoluta en el poder, luego de veinte o un poco más de años de forcejo con los sectores sociales, patriotas y cívicos, la Gente, quienes no comulgamos con la ideología de esta secta porque hemos defendido a capa y espada, el concepto de desarrollo inclusivo y solidario. Sobre esto hablaremos la semana próxima.

Dejar una respuesta