La ANEP no será de ningún partido político

Ha quedado constatado, según un riguroso monitoreo efectuado en las últimas 24 horas de que, efectivamente, hay una serie de elementos extraños a la ANEP, personas que no son afiliadas a la organización y que nunca lo han sido, irrumpiendo en diversos centros laborales, presentándose como ANEP y solicitando firmas para una presunta papeleta en elaboración de cara a las próximas elecciones de la Junta Directiva Nacional (JDN), de la agrupación para el período 2013-2017.

Según los dirigentes anepistas de base que han estado enfrentando esta intrusión, han constatado que a fin de obtener firmas para la tal papeleta, se emplean artimañas diversas, se engaña y se utilizan ardides de tan baja calaña como agregar que son personeros enviados por la ANEP con tal propósito.

Aquí se abre espacio para una investigación sobre la forma en que tales firmas pudieran haber sido obtenidas, sobre el engaño de que fueron víctimas quienes fueron obligados a firmar y sobre la ilegitimidad de que personas infiltradas ajenas a la vida de la ANEP se metan en sus asuntos internos, sin ni siquiera aportar la cuota sindical que todos los y las anepistas brindamos mes a mes a nuestra querida entidad sindical.

Se ha podido detectar que tales elementos extraños a la ANEP, en muchos casos, son las mismas personas que en varias comunidades del país trabajaron por la inscripción electoral a nivel nacional, de un partido político de signo extremista y que aplica la táctica del “entrismo” para penetrar organizaciones sindicales y populares, debidamente constituidas, organizativamente consolidadas, de gran afiliación, de amplio reconocimiento social y con limpias trayectorias. Este el caso de la ANEP. Se sabe que la gente de este partido político de signo extremista ya ha infiltrado y penetrado otras agrupaciones similares a la ANEP y las tiene a su servicio.

Las conexiones entre estas personas o elementos extraños a la vida de la ANEP y su subordinación al líder perenne del “entrismo” ideológico en Costa Rica, son elementos para formular las correspondientes denuncias y para invocar una serie de elementos espurios que podrían inhabilitar pretensiones electorales en el seno de la ANEP.

La Junta Directiva Nacional (JDN) de la agrupación reitera que las elecciones en la ANEP se dan entre anepistas de uno y de otro signo, o signos; pero la organización está en la obligación legítima de defenderse a sí misma, de defender su independencia político-partidaria y de enfrentar las infamias, las calumnias y las injurias que se están diciendo y de lo cual tenemos ya constataciones evidentes a través de testimonios listos para ser emitidos. La presente intrusión “entrista” que está viviendo la organización abre varios ámbitos de acción político-legal que están en preparación.

Además, debe saberse que tales elementos extraños a la ANEP están abogando por una corriente electoral que abandonó sus responsabilidades en el seno de la Junta Directiva Nacional (JDN) saliente; que la única persona de tal corriente y que es la única que está llegando hasta el final del presente período directivo, renunció públicamente a ese grupo al constatar que sus inspiraciones están en contra del interés de clase del pueblo trabajador costarricense, mismo que, abrumadoramente, jamás aceptaría vivir bajo extremismos totalitaristas de ideología única.

La ANEP tiene su propio pensamiento político y social, lo ha desarrollado, es ampliamente compartido dentro de la agrupación y fuera de ella y le permite tener una posición de avanzada, de alta consecuencia con los intereses de la clase trabajadora, misma que en sí misma presenta gran diversidad composicional y de heterogeneidad política. Esa es la ANEP que le gusta a la gente. Hace muchos años la ANEP dejó de recibir “línea” partidista y político-electorera. Llamamos a los y a las anepistas a defender a nuestra querida organización.

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