• Actualmente 4.654 niñas y niños en condición de pobreza y pobreza extrema permanecen en lista de espera, mientras el propio IMAS reconoce faltantes presupuestarios superiores a ₡1.500 millones.
La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia ante el país el colapso de la política social impulsada por el Gobierno de Laura Fernández, luego de que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) suspendiera nuevos ingresos y sustituciones al subsidio de la Red de Cuido Infantil por falta de presupuesto.
Mientras el Gobierno insiste en vender discursos populistas sobre combate a la pobreza, la realidad nacional evidencia exactamente lo contrario: miles de familias pobres abandonadas, programas sociales debilitados y una niñez vulnerable excluida de ayudas esenciales porque el IMAS ya no tiene capacidad financiera para responder.
Según datos revelados por la Defensoría de los Habitantes, actualmente 4.654 niñas y niños en condición de pobreza y pobreza extrema permanecen en lista de espera, mientras el propio IMAS reconoce faltantes presupuestarios superiores a ₡1.500 millones.
Detrás de esas cifras existen madres trabajadoras, mujeres jefas de hogar y familias enteras que hoy reciben del Estado abandono, exclusión y desesperanza.
El subsidio de la Red de Cuido fue creado para que familias pobres y vulnerables puedan trabajar o estudiar mientras sus hijos reciben atención y protección. Hoy ese programa está siendo debilitado precisamente por el mismo Gobierno que prometió combatir la pobreza desde el primer día.
ANEP responsabiliza directamente al Gobierno de Laura Fernández y a la presidenta ejecutiva del IMAS, Yorleny León Marchena, por el deterioro y debilitamiento progresivo de la principal institución social del país.
La jerarca ya estuvo al frente del IMAS durante la administración de Rodrigo Chaves y ahora permanecerá cuatro años más en el gobierno de Laura Fernández. Esto evidencia la continuidad de una misma línea política que durante años ha debilitado la capacidad social y operativa del IMAS mientras aumenta la exclusión de las familias más pobres del país.
No es casualidad que hoy el IMAS enfrente uno de los momentos más críticos de su política social. Ya desde el año anterior, la propia presidenta ejecutiva, Yorleny León Marchena, hablaba públicamente de “meterle bisturí” a la institución. Hoy ese discurso se traduce en una realidad devastadora: programas debilitados, recortes encubiertos y más de 4.600 niñas y niños pobres excluidos de la Red de Cuido Infantil por falta de presupuesto.
Durante años se construyó un discurso político alrededor de un supuesto combate frontal contra la pobreza. Videos institucionales, campañas de imagen, giras y declaraciones públicas insistiendo en que el principal objetivo del IMAS era disminuir la pobreza en Costa Rica. Sin embargo, la realidad nacional demuestra exactamente lo contrario.
Lejos de fortalecerse la política social, el país presencia cómo se le pasa el bisturí presupuestario al IMAS y a programas fundamentales para las familias trabajadoras.
La permanencia de las mismas autoridades al frente de la institución confirma que el debilitamiento de la política social no es un accidente ni una crisis aislada. Es la continuidad de un modelo que viene arrastrándose desde la administración anterior y que hoy golpea directamente a miles de niñas y niños excluidos de la Red de Cuido Infantil.
Mientras el aparato institucional produce propaganda y discursos populistas sobre supuestos avances sociales, miles de familias pobres quedan excluidas de programas esenciales y la niñez vulnerable termina pagando las consecuencias de decisiones políticas equivocadas.
La propia Defensoría de los Habitantes advirtió que estas medidas profundizan las desigualdades sociales y pueden convertirse en formas de violencia institucional contra las poblaciones más vulnerables.
Hoy Costa Rica presencia cómo la institución creada para combatir la pobreza termina debilitándose mientras aumentan las necesidades sociales de miles de hogares.
La pobreza no se combate grabando videos populistas ni produciendo propaganda institucional para redes sociales. Yorleny León debe dejar de vender discursos sobre combate a la pobreza y empezar a responder por el debilitamiento del IMAS, el abandono de miles de familias pobres y la exclusión de miles de niñas y niños que hoy quedaron fuera de la Red de Cuido por falta de presupuesto.
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)





