Construyendo un espacio para que los diferentes sectores y la ciudadanía costarricense, expongan sus preocupaciones y planteamientos frente al TLC entre Centroamérica y Estados Unidos»

Desde la perspectiva de su organización o sector que representa, ¿qué está en juego con el TLC entre Centroamérica y Estados Unidos?

El TLC representa la perpetuación de un modelo que ha demostrado ser excluyente social y productivamente, concentrador de riqueza y que deteriora el Estado Social de Derecho que Costa Rica ha forjado en sus últimos 60 años. Cualquier instrumento comercial o no, que ignore las políticas públicas que han hecho de Costa Rica un país diferente, y que esté diseñado para que solamente algunos sectores ganen, y que otros pierdan, es contrario con la idea misma de la inclusión social.

La negociación comercial internacional es posible, pero esta debe responder a las necesidades de todo el sistema productivo, visibilizando sus debilidades, oportunidades y necesidades. De igual forma, la negociación no debe provocar cambios estructurales en el Estado Social de Derecho, ya que este tipo de cambio debe darse en el marco de una negociación nacional que permita generar acuerdos en pro de una sociedad incluyente y que tengan como norte el bien común.

¿Cuál es el impacto que la firma del TLC tendrá para su sector u organización y cómo impactará el TLC a otros sectores de la sociedad costarricense?

Los impactos serán diversos:

I. Es claro que la consolidación de los beneficios derivados de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (CBI, por sus siglas en inglés), trae tranquilidad a un sector que, aunque minoritario de la población, es sumamente importante para la economía nacional. Esto, sin embargo, no se traducirá en nuevos y mejores empleos, ya que representa lo que hemos tenido ya desde hace muchos años; y no nuevas reglas comerciales que permitan acceder al mercado estadounidense, con la única excepción de los productores de atún.

II. Sin embargo, los posibles impactos negativos podrían ser clasificados de la siguiente forma:

1. Impacto en empleo de sectores productivos: Prácticamente el 95% de los sectores productivos nacionales no están ligados a la exportación, sino que producen para el consumo interno costarricense. Tal y como ha sucedido en otros países (como es el caso de México), el TLC puede producir una avalancha de importaciones de bienes producidos con ayudas internas y subsidios, que hacen imposible que nuestros sectores productivos puedan competir. Los productos elaborados en Estados Unidos, en determinado plazo van a entrar libre de impuestos, o con impuestos muy bajos a Costa Rica.

Esto se traducirá, tal y como ha venido sucediendo desde hace 20 años, en el cierre o venta de empresas o unidades productivas a capitales internacionales; en desempleo; o en el crecimiento del sector informal. Es decir, en la evasión de la seguridad social; el incumplimiento de regulaciones ambientales con un claro impacto ecológico; en el incumplimiento de regulaciones laborales fundamentales para el bienestar de las personas.

En ese sentido, existen sectores especialmente vulnerables, sobre todo en el agro, tales como los productores de frijoles, arroz, cebolla, papa, tomate, zanahorias, maíz blanco, lácteos y sus derivados, aceite de palma, carne de cerdo, pollo, azúcar y café. Estos sectores productivos no han tenido desde hace muchos años, ninguna política pública de fomento a la producción, y en el escenario de fanatismo fiscalista, tampoco la tendrán en el futuro: es decir, lo ofrecido hasta ahora como plazos largos de desgravación, significarán una muerte lenta para esos sectores y sus empleos.

2. Impacto en los salarios: Una economía que se basa en la exportación, tal y como sucede con el modelo que profundizará el TLC, ve en los salarios y contribuciones sociales, verdaderos costos que deben ser reducidos, para poder competir internacionalmente, con países que producen con peores condiciones laborales, sociales y ambientales. Es decir, aparte del empobrecimiento de la clase trabajadora que conserve su empleo formal, se generará, directamente, un deterioro de la calidad del servicio brindado por nuestro Sistema de Seguridad Social, a raíz de la disminución en su financiamiento por la mera de las contribuciones obrero-patronales.

Si por el contrario, se da un tratamiento diferenciado a la producción para el mercado interno, se hace relevante el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas como dinamizador de ese mercado interno. Es por eso que, al igual que ha sucedido en otras negociaciones comerciales, como el NAFTA; el TLC. al invisibilizar la asimetría en los “costos” de producción (sean estos laborales, sociales o ambientales), generará una constante presión para restringirlos a su mínima expresión.

Es decir, tanto sector exportador como productor para el mercado interno, deberá recurrir a los bajos salarios y costos sociales y ambientales para poder sobrevivir. Tal ha sido el caso de México luego de diez años del NAFTA, y tal ha sido el caso de Costa Rica, que ha seguido el modelo de promoción de exportaciones y apertura comercial, y que, en consecuencia, ha hecho que los salarios nacionales se hayan estancado y decrecido.

3. Impacto para las políticas públicas: Costa Rica, desde hace muchos años, ha logrado generar políticas públicas, sociales como la salud; o de apoyo a la producción para la inclusión social, como las telecomunicaciones. El TLC representa un cambio estructural en la soberanía nacional para continuar y profundizar esas políticas sociales. Veamos algunos ejemplos:

3.1- Reglas sobre expropiación directa e indirecta a inversionistas: Las reglas que Estados Unidos pretende negociar para proteger a los inversionistas extranjeros, limitará, irreversiblemente, la autonomía de nuestro país para establecer regulaciones sociales, laborales y ambientales.

En efecto, tal y como ha quedado demostrado con la aplicación de esas reglas del NAFTA, los países han tenido que pagar indemnizaciones de millones de dólares, a empresas a las que se les ha impedido abrir basureros de deshechos tóxicos, a empresas a las que se les ha impedido utilizar sustancias cancerígenas, etc. Indiscutiblemente, Costa Rica habría tenido que pagar millones de dólares a Millicom, a Harken, o a tantos otros “inversionistas”, que no han podido hacer su negocio por la existencia de normas de interés público.

3.2- La propiedad intelectual y el impacto en medicamentos genéricos en la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS); y en agroquímicos para la producción alimenticia nacional: En el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), se estableció una regulación sobre la protección a los derechos de propiedad intelectual, planteada especialmente por los países desarrollados.

Nuestro país aceptó dicha regulación y reformó, prácticamente, toda su legislación en materia de propiedad intelectual, a fin de estar acorde con esa normativa. Al igual que los Estados Unidos han manifestado que el tema de los subsidios lo discutirán, exclusivamente, en el foro de la OMC; estamos convencidos de que la negociación del TLC no debe implicar ningún compromiso adicional a lo que ya se ha establecido en materia de propiedad intelectual en la OMC.

El país deberá ver, con especial recelo, cualquier pretensión de aumentar los niveles de protección a los derechos de propiedad intelectual en materia de patentes e información no divulgada, así como en el tema de los derechos de obtentor y los derechos sobre organismos genéticamente modificados, dado que no sólo los niveles de protección alcanzados en la OMC, han sido ya de un gran sacrificio para nuestro país, sino por los graves perjuicios que mayores niveles de protección pueden causar para los intereses de los productores y consumidores, así como de los asegurados.

Asimismo, el país debe oponerse a cualquier iniciativa que pretenda extender la duración de las patentes o del monopolio de un producto, más allá de los veinte años de vigencia de la patente. De igual forma, no debe concederse ninguna protección retroactiva o transitoria de patentes, tema sobre el que no existe obligación alguna bajo las normas del ADPIC de la OMC.

Es decir, la negociación del TLC en materia de propiedad intelectual, no debe implicar ningún compromiso de modificación de lo que ya establece la legislación nacional, y bajo ningún motivo debe implicar compromisos más amplios que los que el país ya ha suscrito en el ámbito de la OMC. Cualquier regulación adicional sobre propiedad intelectual, debe generarse nacionalmente y no como producto de una negociación comercial internacional.

3.3- El impacto para el ICE y las telecomunicaciones: Es evidente que los procesos de apertura en telecomunicaciones en toda Latinoamérica, han producido que los servicios que representan mayor atractivo comercial, han sido sustraídos de las políticas públicas y han engrosado capitales multimillonarios.

Pero esto se ha traducido en el crecimiento desmedido de las tarifas de esos servicios públicos, y, por lo tanto, en la privación de esos servicios para las grandes mayorías, generando una mayor exclusión social y productiva. Esto, en el caso del ICE, impediría que esta institución pueda seguir prestando, eficientemente y a bajo costo, los servicios de telecomunicaciones menos rentables, como la telefonía pública y la telefonía rural. Es decir, en definitiva, la inclusión de una apertura generará un mayor empobrecimiento de las zonas rurales y de las capas poblaciones de menores ingresos.

4. Aumento de concentración de riqueza y polarización social: Un modelo que se inmortaliza en un TLC como el que se negocia actualmente, perpetúa el modelo de concentración de riqueza, aumento del desempleo, aumento de la informalización, estancamiento de la pobreza real, y en general, a la limitación sistemática de oportunidades para las grandes mayorías.

Esto, inevitablemente, representa un escenario sumamente preocupante y explicativo del crecimiento de la pobreza rural y del crecimiento de la inseguridad ciudadana. Es decir, esto significa una mayor inseguridad ciudadana como producto de gente sin empleo emigrando a San José. Dentro de los sectores más claramente afectados, están el campesinado nacional, que actualmente representa 161.395 empleos.

  • ¿Cuánta información oficial han obtenido de lo avanzado hasta el momento?*

La información que ha existido no es oportuna, útil ni suficiente para poder evacuar las dudas e inquietudes de la sociedad costarricense, y mucho menos para permitir conocer el desarrollo del proceso. La información ha sido cosmética y la mal llamada “posición nacional” elaborada por COMEX, es sumamente vaga. La información en materia laboral ha sido marginal. Solo existe una declaración de buenos deseos en la mal llamada “posición nacional” elaborada por COMEX.

Adicionalmente, obtuvimos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), una presentación sumamente general sobre la propuesta de Costa Rica en materia de cooperación laboral. Ha existido una mayor claridad sobre la posición de Estados Unidos en la materia, ya que la única claridad que ha existido de los negociadores de Costa Rica, ha sido su posición sobre la exclusión del tema laboral y ambiental del cuerpo del tratado; así como sobre su posición de no vincular el tema laboral o ambiental con el comercio y, mucho menos, con sanciones comerciales. Todos los otros temas, de igual o mayor relevancia, han sido ignorados, o al menos, no hemos tenido absolutamente ninguna información al respecto de parte de los negociadores.

Desde su perspectiva, ¿cuál es la posición que
los negociadores costarricenses han sostenido y cuál debería ser?

Es difícil de saber cuál ha sido la posición de los negociadores en muchos de los temas que se discuten. Sin embargo, es claro que se han minimizado, o tratado superficialmente, los efectos de exclusión social y productiva que el TLC puede llegar a tener. Los objetivos de los negociadores deberían ser los siguientes:

Reconocer la íntima relación entre comercio y la forma en como se producen los bienes y servicios, desde el punto de vista laboral y ambiental.

Debe establecer mecanismos de cooperación, verificación y sanción que promuevan el cumplimiento de la legislación laboral, sobre todo la relacionada con los derechos fundamentales declarados por la Organización Internacional del Trabajo (OT); mecanismos que constaten y verifiquen el cumplimiento de esos derechos, y sancionen, efectivamente, la competencia desleal vía dumping social, laboral o ambiental.

Debe reconocerse la diferencia en los costos de producción, por diversos estándares sociales, laborales y ambientales, de forma tal que se le reconozca al país y al sector productivo, que tiene mayores costos, por obedecer a un sistema sustentable laboral, social y ambientalmente, así como a un modelo distribuidor de riqueza.

Debe promoverse la producción social, laboral y ambientalmente limpia; con un trato diferenciado en término de políticas públicas nacionales e internacionales de apoyo y promoción de ese tipo de producción; que generen incentivos, premios y reconocimientos a este tipo de producción y a los procesos productivos dirigidos a satisfacer estándares de producción social, laboral y ambientalmente limpia.

En tanto, el tema laboral, al igual que el ambiental, deben formar parte integral del tratado; y, en atención a los objetivos anteriormente indicados, es indispensable que se establezca un mecanismo de solución de controversias y disputas, que no sólo sea transparente, sino que permita la participación de organizaciones sociales, y que sea absolutamente imparcial y sumamente especializado.

El reconocimiento de la competencia desleal, en todas sus formas, incluido el dumping social, laboral y ambiental, requiere procesos de acompañamiento y promoción, pero también de verificación y sanción.

Las sanciones deben ser morales y económicas. En primer lugar, un país determinado debería poder incentivar y desincentivar los productos de empresas que producen con base en prácticas, demostradas imparcialmente, de violación de derechos laborales, ambientales y sociales. Sin embargo, no toda violación a normas laborales, ambientales y sociales debe producir sanciones comerciales.

Sólo debe sancionarse comercialmente, tanto moral como económicamente, la practica sostenida de producción que viole sistemáticamente estándares laborales, ambientales y sociales predeterminados y definidos en su contenido con gran claridad. En segundo lugar, debe sancionarse en primer lugar a la empresa que incurre en este tipo de práctica sistemática, y al Estado únicamente en tanto no vele porque los procedimientos nacionales de verificación, reparación de daños causados por violación de esos estándares, y sanción por esas violaciones, no tutelen efectiva, oportuna y rápidamente esos estándares.

No obstante todo lo anterior, ya de por sí importante, es claro que un proceso de tal calibre, debería debería abordarse, necesariamente, de una visión de país hacia el futuro, lo más compartida posible; pues es claro que los problemas que estamos enfrentando es por el dominio excluyente de una determinada visión, que se ha creído la “nacional”, cuando en realidad es tan solo la óptica de un sector sobre el futuro del desarrollo del país; pero que, lamentablemente, ha asumido una interlocución nacional excluyente de cara a las otras contrapartes del tratado.

¿Considera oportuno mantener un espacio permanente de Diálogo Nacional, que contribuya a visualizar las posiciones de los diferentes sectores dentro de una visión país, en el marco del TLC-USA-CA?

Vemos con buenos ojos la intervención de la Pastoral Social de la Iglesia Católica, de la Defensoría de los Habitantes de la República y del Consejo Nacional de Rectores (CONARE), para transmitir las preocupaciones de tantos sectores sociales y productivos que se sienten amenazados y excluidos; no sólo de la presente negociación, sino del modelo que el TLC perpetuará. Pero más aún, se requiere un papel decidido de estas instancias para exigir respuestas claras, suficientes y oportunas para todos los sectores. Esto empieza por conocer los textos de la negociación y por evitar firmar, oficialmente, compromisos tan serios y graves para el bienestar social de las personas que habitan este país.

Martes 18 de noviembre de 2003
Auditorio de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
San José, Costa Rica

¿Qué pasó con los empleos luego del Tratado de Libre Comercio de América del Norte?
¿Qué pasará con el empleo en Costa Rica luego del TLC?

1. El comercio y las exportaciones mexicanas aumentaron dramáticamente, así como la inversión extranjera en México…

Durante la vigencia del tratado, las exportaciones mexicanas se triplicaron, sin embargo se concentraron en el sector de manufactura es decir de productos industriales. Además en el período de vigencia del Tratado se atrajo una enorme cantidad de inversión extranjera.

2. Sin embargo, la economía no creció…

Por el contrario, la tasa de crecimiento económico por habitante es de apenas el 0.98%. ¿Por qué sucede esto? Básicamente porque las inversiones extranjeras importan la gran mayoría de la materia prima para volverla a exportar. En Costa Rica, la zona franca, apenas compra en Costa Rica el 7% de lo que necesita para producir. Todo lo demás lo importa para luego volverlo a exportar.

3. Pero además el empleo cayó dramáticamente

En el sector agrícola en el periodo de vigencia del TLC la proporción de trabajos bajó del 27% al 18%. El TLC abrió una cascada de importaciones de granos básicos de Estados Unidos, lo que empobreció dramáticamente las zonas rurales de México.

El sector ganador del tratado, que es el manufacturero y que ha incrementado dramáticamente sus exportaciones, perdió empleos. En el período de vigencia del tratado perdió el 9.4% de empleos.

4. Y como si fuera poco los salarios también empeoraron

En el sector manufacturero que es el ganador del tratado, los salarios cayeron 7%, y en las empresas industriales grandes los salarios cayeron un 40%

5. Todavía falta más: los empleos que se han creado con el TLC son, en su gran mayoría informales, es decir, no aseguran a sus trabajadores ni les pagan lo que por ley corresponde…

Además el 59% de los empleos nuevos no cumplen con seguridad social, aguinaldo y días de vacaciones, que son los derechos de carácter legal. Si solo se toma el empleo asalariado, 49% de los empleos no cumplen con esos derechos. Esto no solo es un fenómenos mexicano. En los tres países que negociaron el TLC se perdieron empleos, se perdieron prestaciones sociales y se precarios el empleo, afectando las clases de menos ingresos.

6.¿Qué va a pasar en Costa Rica?

Una de las principales preguntas que debemos hacernos es qué va a pasar con nuestros puestos de trabajo luego del TLC?

Para poder contestar esto deberíamos decir primero que, los empleos se van a afectar de forma distinta, si se trata de empleos dirigidos a la exportación a Estados Unidos, o bien, a empleos dirigidos a la producción para el mercado interno, es decir, empleos que producen bienes y servicios que nos vendemos entre nosotros.

Tal y como lo ha anunciado el Gobierno, con muy escasas excepciones, el TLC lo que va a permitir es que se mantengan vigentes las condiciones que ya han existido para las empresas que exportan a Estados Unidos, es decir, va a representar lo mismo que hemos tenido hasta ahora.

En ese sentido, para las empresas costarricenses ligadas a la exportación, más allá que la permanencia de las normas que ya existían, el TLC no va a representar por sí mismo ningún empleo nuevo.

Sin embargo, los productos elaborados en Estados Unidos, en determinado plazo van a entrar libre de impuestos, o con impuestos muy bajos a Costa Rica. Esto hará que, por ejemplo, si un productor nacional produce frijoles, y a partir del Tratado o un tiempo después se empieza a importar frijoles de Estados Unidos a un costo menor, el productor nacional tendrá que desaparecer, o bien procurará evadir las contribuciones a la seguridad social, los impuestos, etc., para poder bajar sus costos y así tratar de competir con el frijol traído de Estados Unidos. Lo mismo sucederá con las papas, el pollo, la carne de cerdo, etc.

Es decir, esto significa que los productores que deben competir con las importaciones de Estados Unidos probablemente se quedarán sin empleo, aumentando la pobreza en el país, sobre todo en zonas rurales, y generando mayor inseguridad ciudadana como producto de gente sin empleo emigrando a San José. Dentro de los sectores más claramente afectados están el campesinado nacional, que actualmente representa 161.395 empleos.

Fuente: La situación del trabajo en México, 2003. Enrique de la Garza y Carlos Salas coordinadores.

TLC: Cómo afectará a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)

¡Costarricenses!:

1. Actualmente, la Caja destina unos 70 millones de dólares (casi 30 mil millones de colones), en comprar medicamentos para sus pacientes, tanto los de consulta interna (hospitalizados), como de consulta externa. Esta cifra representa cerca de un 10 % del presupuesto total anual, de la CCSS.

2. Con ese presupuesto, la Caja compra y produce medicamentos y fármacos de carácter genérico, es decir, sin pagar patentes de marca; logrando así cubrir las necesidades de salud del 100 % de la población que demanda servicios de la Caja.

3. Firmado el TLC, la Caja quedará obligada a comprar, únicamente, medicamentos y fármacos patentados, es decir, de marca; productos que costarán muchísimo más que ahora; lo cual elevaría el presupuesto para compras de los 70 millones de dólares actuales, a la enorme suma de 390 millones de dólares; es decir, la gigantesca cantidad de 161 mil millones de colones.

4. Es decir, con el TLC, a la Caja le costará un 314 % más adquirir la misma cantidad de medicamentos y fármacos que actualmente compra para suplir las necesidades de la población. O sea, pasaría de un gasto de 30 mil millones de colones anuales, a uno de 161 mil millones de colones. Pregunta: ¿Aguantará la Caja este enorme incremento del gasto en medicamentos y fármacos?… Por supuesto que no.

5. Con ese enorme incremento, según los expertos, la Caja reduciría, sustancialmente, su cobertura de población y se vaticina que tal cobertura quedará en apenas un 18 % de la población que actualmente se atiende. Es decir, la Caja tendría que dejar sin atención a un 82 % de las personas que hoy día ocupan sus servicios.

Los datos anteriores provienen de estudios realizados Por el Departamento de Farmacoterapia de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

LOS Y LAS COSTARRICENSES DEBEMOS IMPEDIR LA DESTRUCCIÓN DE LA CAJA, LA OBRA SOCIAL MÁS IMPORTANTE DE NUESTRO PAÍS DESDE HACE 60 AÑOS.

SALGAMOS A LA CALLE
EL LUNES 24 DE NOVIEMBRE.

EXIJAMOS QUE SE NOS DIGA TODA LA VERDAD DEL TLC.
DEFENDAMOS A LA CAJA

13 de noviembre del 2003

La verdad que a usted le ocultan sobre la famosa «APERTURA» del ICE

Lo que pasa es que a usted le niegan el acceso a la información verdadera,
sobre la realidad de la famosa “apertura” en otros países latinoamericanos.
Solamente compare y juzgue usted si la “apertura” que nos proponen es buena.
Veamos:

Telefonía Fija: Precios con cargo fijo con 150 minutos

País
Tarifa en dólares
Tarifa en colones*
Diferencia porcentual
Argentina
16.75
6.914.73
364.92 % más cara
Chile
16.38
6.761.99
356.86 % más cara
México
17.15
7.079.86 3
73.64 % más cara
Costa Rica
4.59
1.894.84
–

Argentina, Chile y México, tienen “apertura”. Tipo de cambio al 3 de noviembre:
412.82 colones por dólar. Hay más datos. La tarifa básica mensual en celulares,
calculada en dólares, comparativamente hablando, es más baja en Costa Rica que
en países latinoamericanos como los siguientes: Tarifa celular básica en Costa
Rica, sin TLC; Comparada con países latinoamericanos con apertura

País
Tarifa básica

Dólares Colones

Minuto adicional

Dólares Colones

Costa Rica
7.00
2.889.74
0.08
33.03
Colombia
13.18
5.440.96
0.31
127.97
Chile
15.72
6.489.53
0.26
107.33
Panamá
19.95
8.235.75
0.35
144.48
Brasil
20.27
8.367.86
0.20
82.56
Nicaragua
20.99
8.665.09
0.38
156.87
Venezuela
24.62
10.163.62
0.32
132.10
Argentina
25.31
10.448.47
0.45
185.76
Ecuador
26.00
10.733.32
0.40
165.12
Perú
29.99
12.380.47
0.40
165.12

Tipo de cambio al 3 de noviembre: 412.82 colones por dólar. América Central:
Precio de energía eléctrica pagado por una familia que consume 154 kwh/mes (datos
del primer semestre del 2002).

País
Tarifa en dólares
Tarifa en colones
Diferencia porcentual
Costa Rica
10.28
4.243.78
–
Honduras
10.58
4.367.63
2.91 % más cara
Guatemala
13.71
5.659.76
33.36 % más cara
Nicaragua
17.93
7.401.86
74.41 % más cara
Panamá
17.59
7.261.50
71.10 % más cara
El Salvador
20.15
8.318.32
96.01 % más cara

Este es el significado de la "apertura" que nos quieren imponer: es
la posibilidad de hacer gigantescos negocios para beneficio de los mismos de siempre.

Usted los conoce. Solamente póngase a pensar en quiénes nos vienen
diciendo lo mismo, en las últimas semanas.

Salgamos a la calle

Lunes 24 de noviembre: Un día por costa rica.

—-

Noviembre del 2003

TLC: La CCSS en peligro

Así de claro. Las finanzas de la CCSS para la atención de los asegurados y de las aseguradas, recibirán un duro golpe si los negociadores enviados por el Gobierno de Abel Pacheco, aceptan cerrar la posibilidad de seguir comprando medicamentos genéricos.

Nuestro país quedará, de esta forma, obligado a comprar medicinas de marca, o sea, productos patentados, producidos por las grandes transnacionales del mercado farmacéutico de Estados Unidos. Esto traerá como consecuencia inevitable, la quiebra financiera de la CCSS, debido a que los precios de estos medicamentos de marca resultan mucho más caros (hasta en un ¡3.000 por ciento), generándose dos situaciones.

Por un lado, no se podrá comprar medicinas para todos los costarricenses; o el presupuesto se elevará de tal forma que, a la vuelta de 10 años, la CCSS, institución emblema de la Seguridad Social costarricense, será sacrificada para complacer los intereses de poderosas empresas estadounidenses.

TLC: Una forma de justificar la privatización de la CCSS.

Los políticos-empresarios y los empresarios-políticos, han encontrado esta nueva forma de entregar nuestro Sistema de Salud al capital privado, quienes se frotan las manos esperando el nada despreciable negocito que representan los 70 millones de dólares que invierte la CCSS, anualmente, en medicamentos para TODOS los costarricenses.

Si pasa el TLC la Caja necesitaría no setenta millones de dólares, sino trescientos millones de dólares y ello llevaría a las dos opciones que mencionamos anteriormente. Compare:

  • Monto de compra de medicamentos que hace la Caja, anualmente.*
  • Sin TLC: $ 70.000.000.oo
  • Con TLC: $ 300.000.000.oo

Reacción del sector farmacéutico costarricense

…“Son problemas que van a perjudicarnos mucho y fundamentalmente al área social del país”…, argumentó Gerardo Sibaja, de la Asociación de la Industria Farmacéutica de Costa Rica, al calor de las “negociaciones” del Tratado de Libre Comercio, al conocer que existe esta posibilidad de que el país deba ajustarse únicamente a comprar medicamentos de marca o patentadas, ya que ellos fabrican las genéricas y que representa el 70 % de la inversión que la Caja hace en medicamentos. Agregó, además, que…“los medicamentos genéricos son los que hasta la fecha han sostenido el sistema de seguridad social costarricense“…

Las negociaciones secretas

En esta materia, “Propiedad Intelectual”; como en las otras del TLC, el secreto es lo que impera. Solamente queda una ronda de negociación, en diciembre, y al igual que la recién realizada, también se hará en los Estados Unidos. ¡Curioso!, ¿no les parece?. Aunque el proceso negociador se maneja con un gran secretismo, los Estados Unidos ya habló claro en materia de “Propiedad Intelectual” y por eso, afirmamos, categóricamente, que el futuro de la CCSS, como institución benefactora de la salud costarricense, está terriblemente amenazado.

La cobertura futura de atención que haría la CCSS, alcanzaría para un 12% de la población asegurada, de firmar Abel Pacheco este TLC, con la complicidad de Oscar Arias, entre otros políticos.

¿Qué debemos hacer?

Los trabajadores de la CCSS, los asegurados, usuarios de los servicios de la CCSS, que somos todos los costarricenses, estamos OBLIGADOS a impedir la “quiebra” de nuestro Sistema de Seguridad Social, manifestando nuestra rotunda oposición a las pretensiones de aquellos que buscan hacer el negocio con el dolor y la enfermedad de nosotros y nuestras familias.

Es nuestro deber asumir con patriotismo y determinación la defensa de la CCSS, amenazada seriamente por intereses mezquinos de poderosas transnacionales y de malos “ricachones” costarricenses, que sin desgano pretenden entregarla.

Sumémonos a esta lucha que es por garantizarle a nuestros hijos una CCSS fortalecida, universal y solidaria, para que siempre siga existiendo.

Sigamos el ejemplo heroico de los trabajadores y de las trabajadoras del ICE, que, en una gran unidad sindical interna, han mostrado su fuerza y su convicción en defensa de esta otra institución pública, que al igual que la CCSS, también es estratégica.

COSTA RICA NO DEBE CEDER NI UNA COMA EN MATERIA DE PROPIEDAD INTELECTUAL Y MEDICAMENTOS GENERICOS EN EL TLC.

En la calle nos vemos…

27 de octubre de 2003

Guerra Psicológica y TLC

En comparencias recientes en diversas televisoras, los antagonistas de los dirigentes sindicales, quienes hasta ahora han encabezado la resistencia frente a esa acta de capitulación nacional, mal llamado TLC, se han visto sometidos a todo tipo de estratagemas retóricas propias de una guerra psicológica y no de una discusión ideológica. Veamos algunas de ellas.

1.- Amplia utilización de la falacia ad hominem:

La falacia ad hominen es un treta retórica mediante la cual se intenta descalificar al enunciador de una tesis, en vez de combatir la tesis sustentada, con la intención de invalidar la tesis, es decir, se ataca a la persona y no al enunciado. En el caso de los dirigentes sindicales, esta treta se manifiesta cuando se les endilga que sus tesis en contra de un mal llamado TLC responde a la “defensa de sus privilegios”.

Nótese que el tema en debate no son los presuntos “privilegios” de los dirigentes o de los trabajadores. Obsérvese, además, que el discurso neoliberal hábilmente ha hecho pasar cualquier conquista de los trabajadores como “odiosos privilegios que restan competitividad”.

De una manera deshonesta, esconden que los verdaderos privilegios, la “madre de todos los privilegios” los han venido disfrutando ellos, los “empresarios” y sus acólitos, especialmente desde hace alrededor de dos décadas.

Por ejemplo, un señor directivo de una de las cámaras patronales, uno de los más furibundos defensores del llamado TLC, ha disfrutado no solo el privilegio de una “apertura” de la banca sin poner un centavo (rompiendo un monopolio estatal de un valor inconmensurable), sino que los bancos privados en que participa ese “empresario” no pagan impuestos y, además, todos los ciudadanos costarricenses hemos venido pagando por dos décadas las llamadas pérdida del Banco Central, originadas en buena parte en el negocito de ese señor, al cual el Banco Central le concedió préstamos a tasas de interés de alrededor del 3% anual, en tanto que aquel mismo Banco Central, tiene que pagar una tasa del 22%. La diferencia, nos la han venido extrayendo a todos los costarricenses bajo el rubro de “pérdidas del Banco Central”.

Apertura gratuita, evasión del pago de impuestos, financiamiento “apalancado” por toda la ciudadanía en un negocio multimillonario, son VEDADEROS PRIVILEGIOS y no las simples mejoras en la condición de algunos trabajadores, son, para expresarlo con una frase del distinguido lingüista Noam Chomsky, una muestra del “socialismo para los ricos” que constituye el modelo neoliberal.

2.- Utilización de frases efectistas:

Esta estratagema consiste en usar frases cargadas de adjetivos que pretenden generar determinadas connotaciones positivas o negativas en el interlocutor, pero sin aportar argumento ni evidencia alguna. Como ejemplo, se pueden mencionar las declaraciones de un conocido ex-presidente, sumido en una empresa imposible, cual es la de intentar obtener una fortuna tan grande como su ego, quien en declaraciones recientes en torno a la supuesta necesidad de la llamada “apertura” en telecomunicaciones del ICE, espetó en la prensa escrita una perla como la siguiente “No es posible pretender continuar con obsoletos e ineficientes monopolios en el siglo XXI”. En una locución cómo esa ¿Dónde está el argumento? ¿Qué evidencia se aporta a favor de la tesis proclamada? En el caso que nos ocupa, debe agregarse, además, que el individuo de marras no incluye a su monopolio sobre la comercialización del alcohol dentro de los monopolios que, según él, hay que eliminar.

3.- Desvío de la atención del fondo del interés en disputa.

Esta estratagema, continuamente utilizada por todos los apologetas del capitalismo, consiste en desviar, de manera truculenta, el interés en disputa y desviar la atención hacia aspectos subsidiarios que no son objeto del conflicto. En el caso de la apertura de las telecomunicaciones (lo cual es válido para todos los demás temas) se desvía el foco del conflicto desde su real y verdadero interés, cual es quién se apropia de las ganancias de las telecomunicaciones del ICE: todos los costarricenses o unos pocos codiciosos capitalistas. En vez de ello, desvían la atención hacia aspectos periféricos como el de la cobertura de la telefonía celular actualmente en manos del ICE o en la posibilidad o no del ICE de actualizarse con el vertiginoso cambio tecnológico o los supuestos “privilegios” de los trabajadores del ICE.

Otros usos de esta estratagema consiste en desviar el interés de la inversión extranjera directa (IED) desde su verdadero núcleo, cual es la generación de ganancias, hacia temas periféricos como el de la generación de empleos ¿Cómo si los capitalistas establecieran sus negocios para crear empleos?. En el caso particular de las gigantescas multinacionales, Susan George ha mostrado contundentemente en su obra El informe Lugano, que estas empresas no están para solventar las necesidades de empleo de nadie y que, comparadas con su volumen generan un escasísimo número de empleos. En la misma subdesarrollada Costa Rica, las estadísticas son contundentes en mostrar que la mayoría de los empleos los generan las pequeñas y medianas empresas y no las gigantescas transnacionales de alta tecnología (cualquier mercado de provincia genera posiblemente más empleos que Intel).

Los autodenominados “libertarios” (que en realidad son los “totalitarios”, dado el totalitarismo del capital que defienden), son verdaderos expertos en este truco. Para ello pretenden seducir a sus interlocutores con los cantos de sirena de una libertad del consumidor para escoger, desconociendo que, en el capitalismo solo se satisfacen las demandas solventes y que, en consecuencia, para siquiera ser consumidor de cualquier cosa, se requiere ser productor de ingresos, condición que ellos pretenden arrebatarle a la gran mayoría de costarricenses arruinados por la insoportable “competencia” de las grandes transnacionales.

4.- Desconocer el aspecto esencial de una determinada realidad.

Esta estratagema consiste en soslayar la realidad esencia para solo referirse a sus manifestaciones derivadas. Nuevamente los “totalitarios” se llevan las mayores palmas en el uso de este truco. En la polémica sobre los “monopolios” se obvia truculentamente a la “madre de todos los monopolios”, cual es el monopolio de la propiedad privada sobre los medios de producción, monopolizada por solo una clase social, en tanto que a las demás clases y sectores se les ha sumido en el “monopolio” de la no propiedad, situación que los obliga coercitivamente a tener que vender su capacidad de trabajo a los primeros, configurando un escenario asimétrico en el cual los monopolizadores de los medios de producción los obligan a ser cada vez más “competitivos” (trabajar por salarios cada vez más bajos, condiciones crecientemente deterioradas y con una creciente desprotección legal, producto de la eliminación de los “privilegios que conquistaron en duras y largas luchas).

Soslayando el aspecto esencial antes descrito, plantean la discusión solo en torno a los monopolios estatales, a los cuales les asignan ser los causantes de todo tipo de males (ineficiencia, corrupción, despojo de la capacidad de “elegir”, etc.).

5.- Centrar la defensa de los egoístas proyectos solo en expectativas futuras falsas.

Esta estratagema consiste en tratar de persuadir al escucha prometiéndole futuros y deseados beneficios que nunca llegarán pero que, en principio, son deseados por todos. Un ejemplo de este truco fue el utilizado por un conocido “genio” de la economía cuando pretendió legitimar el modelo excluyente centrado en las exportaciones con la “profunda” frase, digna de grabarse en bronces como diría Don Quijote, de que hay que permitir que “los ricos hagan clavos de oro”, acompañando tan sabia sentencia con la infaltable estafa neoliberal del supuesto “derrame”.

Similarmente, otro ex presidente de muy dudosos antecedentes y quien logró la gran “hazaña” de concederle jugosas granjerías a la transnacional Intel, promovió esta acción con el cuento de que con ello Costa Rica “saldría del subdesarrollo”, actualizada en estos tiempos con el cuento infantil de que tal logro lo harán los “cluster tecnológicos” , obviando la realidad de que toda la IED viene por la obtención de jugosas ganancias, dados los bajos salarios que paga (en comparación con sus países de origen) y el incontable cúmulo de privilegios que los malinchistas politiqueros les conceden (exenciones impositivas, venta de servicios públicos por debajo del costo, etc.).

Es ocioso decir que todas esas elevadas expectativas son contundentemente desmentidas por los hechos, como lo demuestra la situación de países como Argentina, Rusia y México y como lo han mostrado destacados intelectuales como el ex-economista jefe del Banco Mundial y premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz en su obra El malestar en la globalización”

En fin el arsenal de estratagemas empleadas en esta verdadera guerra psicológica emprendida por quienes desean expropiar al pueblo costarricense de sus conquistas históricas es casi inagotable pero perfectamente “deconstruible”.

TLC: esta es la verdad que debe llegar a su corazón y al de su querida familia

Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)
Será destruida financieramente, para luego ser subastada de manera gratuita a los grupos financieros nacionales y sus socios extranjeros. La Caja quedará obligada a comprar, exclusivamente, medicamentos de marca (patentados). El valor de los mismos se elevará, entre un 2.000 y un 3.000 %. Esto quebrará a la CCSS.

Agricultura
Los agricultores de Estados Unidos son fuertemente subsidiados por su gobierno: ¡1.000 millones de dólares, al día!. Los campesinos de Tiquicia, ni una peseta reciben. ¿Es esto “libre” competencia?… Nuestros agricultores serán arruinados.

Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados(A y A)
La mayor riqueza que tenemos, esencial para la vida (humana, animal y vegetal), será privatizada, vía concesión. Es más, ya está el respectivo proyecto de ley en la Asamblea Legislativa. Estados Unidos necesita nuevas reservas de agua porque las suyas se agotarán en pocos años. Nuestro “petróleo blanco” será subastado.

Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)
95 % de cobertura telefónica y 97 % de cobertura eléctrica: Un mercado codiciado por locales y foráneos. Los salvadoreños entregaron el suyo y hoy pagan, en promedio, 300 % tarifas más caras, que las que pagamos los costarricenses. (Dato de La Prensa Libre, 17-10-03).

Trabajo
Habrá un deterioro más acentuado de las condiciones de empleo y de Seguridad Social. La famosa “competencia” será con base en salarios bajos y “cargas” sociales reducidas al mínimo (“centroamericanización” del empleo tico).

¿Es esta la Costa Rica que usted quisiera heredar a sus hijos e hijas?…
¿Renegaremos de la herencia y de la obra del Dr. Calderón Guardia,
Monseñor Sanabria, Manuel Mora y don Pepe Figueres?

Secretismo:
El Presidente Pacheco y su equipo “negociador”, han ocultado toda información sobre lo que se ha pactado en las mesas de “negociación”. Nadie, absolutamente nadie, conoce qué se ha pactado, qué se ha negociado o qué se está negociando. Si el Tratado de “Libre” Comercio con los Estados Unidos (TLC) es tan bueno, ¿porqué lo esconden, porqué lo ocultan? …

Los defensores de los jugosos negocios del TLC:
Analice con cuidado, porqué todos estos están coincidiendo en hablarnos de las supuestas “bondades” del TLC:
Oscar Arias, el Grupo “La Nación”; CINDE y UCCAEP (cámaras empresariales)…
¿Qué intereses defienden estos que apuestan a este tipo de TLC?…

¡PREPARÉMONOS!, NOS VEMOS EN LAS CALLES.
USANDO LA DEMOCRACIA DE LA CALLE, DEFENDEREMOS EL VALIOSO
PATRIMONIO NACIONAL QUE NOS FUE LEGADO.

Estamos en los momentos más trascendentales
y definitivos de toda la vida republicana de Costa Rica…, Y estos poderosísimos grupos económicos y políticos lo quieren todo.

TLC: lunes inicia cadena de acciones ciudadanas en la calle

Los y las participantes de los distintos grupos, son activistas, delegados, dirigentes intermedios, hombres y mujeres, quienes, a su vez, expresan el sentir de sus respectivas membresías, las cuales se habrán de movilizar, masivamente, en los grandes momentos oportunos que vendrán.

El objetivo central de la actividad de este lunes 20 es empezar a hacer visible la amplia coalición de grupos que, en medio de la variedad de expresiones que caracterizan a la sociedad civil del movimiento social costarricense, han decidido realizar esfuerzos de unidad de acción en esta cruzada patriótica, la más importante de toda la vida republicana de Costa Rica.

Al menos en cuatro puntos habrá actividad de movilización: a) Frente a las oficinas centrales del ICE, en La Sabana; b) frente a la sede del Ministerio de Comercio Exterior (COMEX); c) en el Parque La Merced y d) desde la Universidad de Costa Rica.

En el COMEX, por ejemplo, se unirán las representaciones de grupos sociales como el FIT-ICE, UPANACIONAL, muelleros limonenses y puntarenses y ANEP, entre otros.

Posteriormente se dará una confluencia frente a la Asamblea Legislativa.

Por tanto, la acción social de este lunes 20 de octubre debe concebirse como el arranque de este proceso de unidad social callejera, pues es muy probable que las voces y sectores entreguistas, apátridas, pretendan cantar una “victoria” anticipada, cuando esto apenas empieza.

Lo más importante para este lunes 20, como indicamos, es la formalización de un compromiso cívico de la diversidad y multiplicidad de sectores sociales, para potenciar juntos, el ejercicio de la democracia de la calle.

Albino Vargas Barrantes – Fabio Chaves Castro – Jorge Arguedas Mora

San José, 17 de octubre del 2003.

Respuesta de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), al cuestionario sobre el tema laboral en el marco del Tratado de Libre Comercio (TLC), con los Estados Unidos de América; formulado por la Comisión Académica-Asamblea Legis

01- ¿Ha tenido su organización, información acerca del contenido general del TLC (Centroamérica – EEUU), que se está negociando? ¿Qué clase de información?

La información que ha existido no es oportuna, útil ni suficiente para poder evacuar las dudas e inquietudes de la sociedad costarricense, y mucho menos para permitir conocer el desarrollo del proceso. La información ha sido cosmética y la mal llamada “posición nacional” elaborada por COMEX, es sumamente vaga.

02- ¿Ha tenido su organización información acerca del contenido laboral que se está negociando en el TLC? ¿Qué clase de información?

La información en materia laboral ha sido marginal. Sólo existe una declaración de “buenos deseos” en la mal llamada “posición nacional” elaborada por COMEX. Adicionalmente obtuvimos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), una presentación, sumamente general, sobre la propuesta de Costa Rica en materia de cooperación laboral. Ha existido una mayor claridad sobre la posición de Estados Unidos en la materia, ya que la única claridad que ha existido de los negociadores de Costa Rica, ha sido su posición sobre la exclusión del tema laboral y ambiental del cuerpo del tratado; así como sobre su posición de no vincular el tema laboral o ambiental con el comercio y, mucho menos, con sanciones comerciales. Todos los otros temas, de igual o mayor relevancia, han sido ignorados, o al menos, no hemos tenido absolutamente ninguna información al respecto de parte de los negociadores.

03- ¿Ha participado su organización en eventos o actividades concernientes al TLC? Menciónelos brevemente

ANEP no ha participado en los cuartos adjuntos, ya que partimos de la idea de que los cuartos adjuntos, donde ni si quiera se leen los textos o borradores como sí lo hacen otros países, son un instrumento para generar la apariencia propagandística de un proceso participativo. Hemos tenido algunas conversaciones bilaterales con funcionarios (as) de Gobierno, sobre todo manifestando nuestra preocupación y solicitando verdaderos espacios de negociación nacional, o al menos de información real y específica. Sí hemos participado en eventos organizados por organizaciones sociales y productivas, así como por instituciones no estatales.

Finalmente, procuramos utilizar en la denominada Comisión de Alto Nivel, generada luego de los procesos de huelga de mayo-junio de este año; en el que confluimos diversas organizaciones sindicales, para discutir verdaderamente el TLC. Sin embargo, el secretismo, la confidencialidad y las exposiciones cosméticas de funcionarios de COMEX han sido la tónica. Nuestro malestar y nuestra enérgica protesta se ha canalizado en ese espacio y otros espacios, como por ejemplo el grupo de 26 diputados y diputadas que han solicitado recientemente una moratoria para subsanar el viciado proceso desarrollado hasta ahora por COMEX.

Adicionalmente, hemos participado en un proceso de diálogo social liderado por la Cátedra Víctor Sanabria, en el que se juntan actores de sociedad civil (empresariales, de economía social, ambientalistas, campesinos, iglesia, sindicalistas, etc.), pero solamente se han contrastado las diversas posiciones de los sectores en diversos temas del TLC.

04- ¿Ha participado su organización en eventos o actividades concernientes al tema laboral en el TLC? Menciónelos brevemente

Básicamente en sesiones y talleres de trabajo internos de la organización, así como con relación a otras organizaciones. Tal y como se dijo anteriormente, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), nos presentó, de forma muy general, en el Consejo Superior de Trabajo, exclusivamente la parte correspondiente a cooperación laboral. Sin embargo, ni siquiera en ese espacio se logró discutir con profundidad el tema laboral, ni con la cúpula empresarial que participa en ese organismo ni con Gobierno. Nuestra crítica fue enérgica pero no obtuvo eco ni de Gobierno ni de esa cúpula empresarial. Dentro del proceso de diálogo social liderado por la Cátedra Víctor Sanabria, se han contrastado diversas posiciones en materia laboral de los diversos sectores que ahí participan.

05- ¿Con base en la información que su organización tiene, está de acuerdo o no su organización en que se negocie el TLC?

ANEP no se opone al comercio internacional y mucho menos al comercio justo. Sin embargo, con la escasa, inoportuna, insuficiente y vaga información suministrada por COMEX y, en general, por el Gobierno, es imposible que estemos de acuerdo con la negociación del TLC.

06- ¿En el caso que no se esté de acuerdo con que se negocie el TLC, señale cuáles son los principales motivos o razones que justifican la posición de su organización?

El principal motivo es el de la escasa participación real, la ausencia de negociación de país para posicionarnos frente al TLC con un proyecto incluyente social y productivamente y distribuidor de riqueza. El grupo de funcionarios (as) de Gobierno que lideran ese proceso, responden a un paradigma de modelo que ha demostrado ser abusivo, concentrador de riqueza y tremendamente excluyente, tal y como ha demostrado con diversos énfasis en Latinoamérica.

En ese marco de secretismo en la negociación, es imposible aceptar el proceso de negociación, y es imposible aceptar, como un “acto de fe” lo que un grupo de funcionarios (as) está negociando en un proceso que, indudablemente, provocará un impacto profundo e irreversible en la Costa Rica de los próximos cincuenta años. Finalmente, no ha existido la menor posibilidad de conocer cuál es la posición de Gobierno frente a las propuestas, generales o con gran concreción, que diversos grupos o sectores hemos realizados durante todo el proceso y aún antes de su inicio.

07- ¿En el caso de que se esté de acuerdo con que se negocie el TLC, señale cuáles son los principales motivos o razones que justifican la posición de su organización?

En el tanto estamos de acuerdo con el comercio internacional y con el comercio justo, que responda o refleje un sistema de desarrollo nacional incluyente, solidario, generador y distribuidor de riqueza, estaríamos de acuerdo en negociaciones comerciales que reflejen esa concepción de país.

08- ¿En el caso de su organización esté de acuerdo con que se negocie el TLC, se plantean o no condiciones que delimiten esta negociación?

En cuanto al proceso las condiciones mínimas son las de transparencia y participación. En cuanto a contenidos, existen una serie de preocupaciones fundamentales de las organizaciones sociales, con relación a diversos temas sustantivos, por ejemplo:

1. En materia de propiedad intelectual (por ejemplo, exclusión de transgénicos, protección de biodiversidad nacional, de las obtenciones vegetales y del derecho de las comunidades para guardar, usar, vender e intercambiar sus semillas; así como protección a la utilización de los medicamentos genéricos),

2. En materia de servicios públicos (soberanía nacional para proteger y desarrollar la institucionalidad pública en áreas estratégicas, si es necesario por medio de monopolios públicos),

3. Inversiones (limitación a un trato nacional de los inversionistas extranjeros y defensa de derecho soberano de establecer límites de interés público, sin que ello implique indemnizaciones a inversiones extranjeras),

4. Subsidios agrícolas y protección de campesinado nacional, en atención al principio de soberanía alimentaria,

5. Accesos a mercados (de forma tal que se proteja la creación de empleo nacional y al sector productivo nacional, sobre todo, micro, pequeño y mediano; así mismo, eliminación de barreras no arancelarias, salvo en materia laboral, ambiental y social),

6. Compras gubernamentales que prioricen las “mipymes” nacionales, así como que incorporen criterios de sustentabilidad social, laboral y ambiental,

7. Sistema de solución de controversia público y con participación social.

8. En el tema laboral profundizaremos en las siguientes preguntas.

09- ¿Está de acuerdo su organización, en que se incluya el tema laboral, dentro de la negociación de un TLC?

Para ANEP es inaceptable que se pretenda desconocer la íntima relación entre el tema laboral, el tema ambiental y el tema social con el comercio, tanto nacional como internacionalmente. Por tal razón es inaceptable cualquier tratado que invisibilice, o no trate adecuadamente esa estrecha relación.

10- ¿Está de acuerdo su organización, en que el tema laboral, se regule en el propio texto de este TLC, o hubiera preferido algún acuerdo paralelo?

En virtud de lo dicho en la anterior pregunta, la regulación del tema laboral, del tema ambiental y del tema social, en su íntima relación con el comercio, hace indispensable que se regule como parte integral del TLC, y no en acuerdos o convenios accesorios.

11- ¿Cuáles son los principales objetivos que debería contemplar el tema laboral en el TLC?

Para ANEP, los objetivos indispensables deberían ser los siguientes:

1. Reconocer la íntima relación entre comercio y la forma como se producen los bienes y servicios desde el punto de vista laboral

2. Debe establecer mecanismos de cooperación, verificación y sanción que promuevan el cumplimiento de la legislación laboral, sobre todo la relacionada con los derechos fundamentales declarados por la OIT; buscando constatar y verificar el cumplimiento de esos derechos, y sancionar, efectivamente, la competencia desleal vía dumping social, laboral o ambiental.

3. Debe reconocerse la diferencia en los costos de producción, por diversos estándares sociales, laborales y ambientales; de forma tal que se reonozca al país, y al sector productivo que tiene mayores costos, por obedecer a un sistema sustentable laboral, social y ambientalmente, así como a un modelo distribuidor de riqueza.

4. Debe promoverse la producción social, laboral y ambientalmente limpia, con un trato diferenciado en término de políticas públicas nacionales e internacionales de apoyo y promoción de ese tipo de producción; que generen incentivos, premios y reconocimientos a este tipo de producción y a los procesos productivos dirigidos a satisfacer estándares de producción social, laboral y ambientalmente limpia.

12- ¿Está de acuerdo su organización, en que el tema laboral del TLC, establezca mecanismos de solución de controversias y disputas?

En tanto el tema laboral, al igual que el ambiental, deben formar parte integral del tratado, y en atención a los objetivos anteriormente indicados, es indispensable que se establezca un mecanismo de solución de controversias y disputas; que no sólo sea transparentes, sino que permitan la participación de organizaciones sociales, y que sea absolutamente imparcial y sumamente especializado.

13- ¿Está de acuerdo su organización, en que el tema laboral del TLC, incluya sanciones por el incumplimiento de los derechos laborales?

El reconocimiento de la competencia desleal, en todas sus formas, incluido el dumping social, laboral y ambiental, requiere procesos de acompañamiento y promoción, pero también de verificación y sanción.

14- ¿Si su organización está de acuerdo con sanciones, por qué tipo de sanciones abogaría su sector y a quien considera que se debe sancionar, al país o al infractor directamente?

Las sanciones deben ser morales y económicas. En primer lugar, un país determinado debería poder incentivar y desincentivar los productos de empresas que producen con base en prácticas, demostradas imparcialmente, de violación de derechos laborales, ambientales y sociales. Sin embargo, no toda violación a normas laborales, ambientales y sociales debe producir sanciones comerciales. Sólo debe sancionarse comercialmente, tanto moral como económicamente, la práctica sostenida de producción que viole sistemáticamente estándares laborales, ambientales y sociales predeterminados y definidos en su contenido con gran claridad.

En segundo lugar, debe sancionarse, en primer lugar, a la empresa que incurre en este tipo de práctica sistemática, y al Estado únicamente, en tanto no vele porque los procedimientos nacionales de verificación, reparación de daños causados por violación de esos estándares, y sanción por esas violaciones, no tutelen efectiva, oportuna y rápidamente esos estándares.

15- ¿Está su organización al tanto de lo planteado por Estados Unidos en esta materia y si lo está, que opina al respecto?

Existe una mayor claridad de lo que Estados Unidos ha dicho en materia laboral, aún cuando el secretismo del proceso no nos permite tener una claridad absoluta. En primer lugar, por la misma ley de ese país, no existe posibilidad de un tratado en el que los temas laborales y ambientales no formen parte integral del tratado; y existe, además, una vinculación entre la violación de esos estándares y las sanciones comerciales. En este sentido coincidimos con esta parte de la posición de ese país.

Sin embargo, adicionalmente, los Estados Unidos han insistido en que cada país debe cumplir la legislación que ya tiene, y no establecer estándares comunes. Esto, de una forma irresponsable ha sido asumido con buenos ojos por el Gobierno de Costa Rica, que ignora que ese país tiene peores estándares laborales y ambientales en muchas áreas: por ejemplo en libertad sindical y negociación colectiva, en trabajo infantil, en discriminación en el empleo y en trabajo forzoso.

Por ejemplo de los ocho tratados de la OIT que tutelan esos derechos fundamentales, los países centroamericanos han ratificado los ocho, salvo El Salvador que ha ratificado seis. Estados Unidos por su parte solo ha ratificado dos. De esta forma, es inaceptable que Estados Unidos no reconozca los mejores estándares, al menos en el papel, que los países centroamericanos han asumido soberanamente. Otro tanto sucede con los estándares ambientales, por ejemplo en lo que se refiere al Protocolo de Kioto. Finalmente, ni los Estados Unidos, ni los países centroamericanos han visibilizado el tema de la promoción de la producción social, laboral y ambientalmente limpia, lo cual se refleja en la ausencia de incorporación de este tipo de mecanismos en la agenda de cooperación labora y ambiental. Tampoco han visibilizado las asimetrías en costos de producción para los diversos productores nacionales de los diversos países, lo cual continuará invisibilizando los mayores costos de producción de los productores de países como Costa Rica, que poseen mayores estándares en términos de costos de producción que los restantes países de Centro América.

Decretar una moratoria inmediata, en el proceso de negociaciones del tratado de libre comercio con los estados unidos

Este tratado, dada la importancia de EE.UU. como nuestro primer “socio comercial”, estará definiendo para los próximos cincuenta años, el destino de nuestras economías y, por tanto, el futuro de nuestros pueblos.

Consideramos que estos tratados de libre comercio, sustentados también en las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), han servido, principalmente, para abrir los mercados en beneficio del capital transnacional a costa del estrangulamiento de nuestras economías nacionales y el constante deterioro de la calidad de vida de nuestros pueblos; afectando sensiblemente, el empleo, la salud, educación, agricultura y la biodiversidad.

Adicionalmente, el proceso de “negociación” de este tratado se ha manejado de forma oculta. A las organizaciones sociales y sindicales, no se nos ha mostrado ningún documento de los que hasta ahora se han venido elaborando, que nos permita tener claridad de la clase de compromisos que se han venido asumiendo.

La transparencia ha sido la gran ausente en todo este proceso y si se nos ha llamado a alguna mesa, ha sido con el único objetivo de hacernos parecer ante la opinión pública, como partícipes, de algo que se nos ha negado conocer.

Por tanto, este proceso, tal y como se ha manejado, reviste la más perniciosa visión antidemocrática, renegando de la real y sana partición que los sectores sociales de nuestros países, responsablemente, hemos venido reclamando.

El Gobierno de los Estados Unidos sigue insistiendo en una mayor desregulación y liberalización de la economía; insisten en la privatización de las instituciones y empresas públicas; en la flexibilización de las normas del trabajo; en profundizar los instrumentos jurídicos para proteger la propiedad intelectual; en fin, asegurarse el control productivo y jurídico de nuestras economías.

Ante esta situación creemos, firmemente, que ha llegado la hora de reconocer lo nefasto y pernicioso que resulta para nuestros pueblos y concomías ese tipo de comercio.

Urge que nuestros gobernantes, visionaria y dignamente, reemplacen este sistema anexionista, inequitativo e injusto a que nos obliga el Gobierno de los EE.UU., por un nuevo concepto de comercio; que se base en la cooperación, el respeto y el justo intercambio entre las naciones y en función del bienestar social y el desarrollo económico de todos los pueblos.

Para darnos la oportunidad de plantearnos un nuevo concepto de intercambio comercial, se hace necesario que nuestros gobiernos, decreten sin demora, una moratoria en las actuales negociaciones del TLC; permitiendo así a la ciudadanía y a sus organizaciones conocer, analizar y participar en la definición de los contenidos de las diversas propuestas de negociación, como insumo base para la toma decisiones.

Desde nuestra visión, necesitamos avanzar hacia un modelo de integración regional que tenga como objetivo construir sociedades verdaderamente sustentables: donde se satisfagan las necesidades de las generaciones presentes y futuras, en un contexto de respeto de los ciclos y ritmos de la naturaleza.

Necesitamos proteger la diversidad cultural, biológica, económica y social; introducir políticas que prioricen las economías y el comercio local; asegurar el respeto a los derechos económicos, sociales, culturales y laborales internacionalmente reconocidos; y, reclamar la soberanía de los pueblos, así como la vigencia de procesos democráticos de toma de decisiones a nivel regional, nacional y local.

Para lograrlo debemos definir nuevas reglas basadas en los principios de control y gestión democráticos de los recursos, de la sustentabilidad ecológica, de la equidad, de la cooperación regional e internacional.

Con fundamento en lo arriba mencionado, exponemos las siguientes demandas a nuestros gobiernos:

Decretar una moratoria al presente proceso de negociaciones, que permita conocer los documentos de fondo para el análisis y posterior toma de posición de cada sector frente a esta negociación. Luego deberá abrirse un espacio para la definición de posiciones nacionales y, posteriormente, poner en práctica un mecanismo democrático de rendición de cuentas.

Reiteramos nuestra oposición a la forma antidemocrática en que este proceso se conduce. Nuestros pueblos han luchado con mucho dolor por construir sociedades verdaderamente democráticas, para lo cual se requiere transparencia, participación, rendición de cuentas y absoluta libertad de información.

Exigimos que los derechos sociales y ambientales no sean supeditados a los intereses y reglas comerciales. Por lo tanto, las negociaciones no deben aplicarse a los aspectos fundamentales del bienestar humano y del equilibrio ecológico de nuestra región.

Consideramos que áreas como salud, educación, propiedad intelectual, seguros, finanzas, energía, telecomunicaciones, agroindustria, pequeña y mediana industria y otros servicios básicos prestados por el Estado, no deben ser sometidos a las actuales reglas internacionales de comercio.

Demandamos que haya un suministro continuo de información y, en primera instancia, se deben facilitar los documentos de fondo sobre los contenidos de las negociaciones y que los gobiernos a través de sus respectivos ministerios de Comercio Exterior y otros, apoyen un amplio proceso de discusión, tanto al nivel nacional como local.

Consideramos que el TLC tal y como está planteado, no es más que el fortalecimiento y consumación del paradigma conservador y neoliberal que hoy socava a nuestra América Latina. Aceptar este paradigma de modelo desarrollo que encarna el TLC que se nos propone, no es más que condenar a nuestros pueblos y territorios a la explotación del capitalismo salvaje y, por tanto, condenarlos a la miseria, a la exclusión social.

Reiteramos nuestro compromiso para lograr un sistema de comercio sustentable, social y ambientalmente justo, en un marco participación y rendición democrática de cuentas.

Por lo tanto, como primer paso, demandamos a nuestros gobiernos declarar la moratoria a estas “negociaciones” y llevar a cabo lo exigido en este documento, para erradicar la forma oculta y antidemocrática, como hasta ahora se ha manejado este proceso.

Señores Presidentes, nuestra región, nuestras comunidades y pueblos bien se merecen una oportunidad.

Atentamente,

Ciudad de Guatemala, 20 de setiembre del 2003.
—-
c.: Parlamentos de las Repúblicas Centroamericanas.
c.:Parlamento Centroamericano.
c.:Organizaciones Sociales Hermanas.
c.:Medios de Comunicación Colectiva de las Repúblicas Centroamericanas.
c.:Trabajadores y trabajadoras de nuestros pueblos.
c.:Juntas Directivas de nuestros sindicatos.