La presidenta Fernández debe disculparse con el personal del IAFA

Las recientes manifestaciones de la presidenta de la República, Laura Fernández, en las que afirmó que el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) “no sirve para nada”, constituyen una descalificación que ofende la dignidad de las personas trabajadoras de una institución que durante décadas ha cumplido una función fundamental para la salud pública y la atención de problemáticas sociales de enorme complejidad.

En el IAFA labora personal altamente calificado, experimentado y comprometido: profesionales de las ciencias médicas, ciencias sociales, ciencias de la administración y otras disciplinas, junto con personal técnico y administrativo indispensable para el funcionamiento institucional. Todos ellos realizan diariamente sus funciones con profesionalismo, responsabilidad y vocación de servicio.

Lo hacen, además, enfrentando limitaciones materiales, rezagos tecnológicos y necesidades de modernización, en medio de una realidad social cada vez más compleja y desigual. Los problemas asociados al consumo de sustancias psicoactivas requieren más prevención, mayor atención especializada, conocimiento técnico, fortalecimiento institucional y un Estado con mayor sensibilidad social.

Si existen problemas estructurales en el IAFA, corresponde preguntarse también por la responsabilidad de los sucesivos gobiernos. Si el Gobierno actual sostiene que encontró una institución con serias deficiencias, debe presentar los datos y criterios técnicos que sustenten ese diagnóstico y explicar qué acciones concretas adoptará para corregirlas.

Los trabajadores y trabajadoras del IAFA no pueden cargar con la responsabilidad por rezagos presupuestarios, tecnológicos o administrativos que trascienden sus competencias. Corresponde a las autoridades políticas asumir las responsabilidades que les competen y proporcionar a la institución los recursos y herramientas que necesita.

Especial preocupación y profunda decepción genera la actuación de la Dra. Delma Vaglio Zonta, Directora General del IAFA, quien, ante una afirmación que descalificó públicamente a la institución que dirige, guardó silencio.

Ese no era un momento para callar. Era el momento de defender al IAFA y, sobre todo, la dignidad de sus trabajadores y trabajadoras.

Quien ocupa la Dirección General tiene la responsabilidad de representar a la institución, explicar técnicamente su trabajo y respaldar a su personal frente a una descalificación de semejante magnitud. Ante la afirmación de que el IAFA “no sirve para nada”, correspondía una respuesta clara y firme.

Esa defensa no se produjo. Y ese silencio resulta particularmente grave viniendo de la máxima autoridad administrativa de la institución.

Ante la próxima salida de la Dra. Delma Vaglio Zonta, esperamos que quien asuma la Dirección General tenga la independencia y firmeza necesarias para defender al IAFA, respaldar a su personal y exigir las condiciones que la institución necesita para cumplir adecuadamente su misión.

Finalmente, señora Presidenta: desde la Presidencia de la República se pueden cuestionar resultados, exigir eficiencia y promover reformas. Lo que no corresponde es menospreciar el trabajo y la dignidad de quienes sostienen diariamente una institución pública.

A los compañeros y compañeras del IAFA les expresamos nuestro respaldo. Es momento de mantenernos unidos, defender nuestra dignidad y reivindicar el valor del trabajo que se realiza con conocimiento, profesionalismo y vocación de servicio.

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

¿El ICE «está volando» o solamente vuelan los privilegios de una cúpula mientras la clase trabajadora y el país pagan la factura?

En los últimos tiempos se nos ha repetido el mismo discurso, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) atraviesa una etapa de fortalecimiento, que las finanzas mejoran y que la institución «está volando». Sin embargo, la realidad que viven miles de trabajadores y trabajadoras, así como la ciudadanía costarricense, dista mucho de ese relato triunfalista.

Las recientes publicaciones periodísticas que revelan que un reducido grupo conformado por altos mandos y sus asesores concentra cerca de ₡1.000 millones anuales en salarios vuelven a poner sobre la mesa una pregunta que la Administración Superior se niega a responder, ¿para quién está volando realmente el ICE?

Mientras la inmensa mayoría del personal enfrenta años sin incrementos salariales reales, con una pérdida constante del poder adquisitivo producto de la inflación y del aumento en el costo de vida, la cúpula administrativa parece vivir una realidad completamente distinta. Para los trabajadores y trabajadoras se habla de austeridad, contención del gasto, sacrificios institucionales y restricciones presupuestarias. Para otros pocos, pareciera que esas reglas simplemente no existen.

Resulta moralmente inaceptable que quienes diariamente sostienen la operación de una de las instituciones más importantes del país sean llamados constantemente a hacer más con menos, mientras un pequeño grupo disfruta de remuneraciones extraordinarias, asesorías millonarias, viajes, beneficios y una estructura administrativa cuyo costo continúa creciendo.

Más grave aún es que esta realidad ocurre en una institución que ha venido enfrentando cuestionamientos públicos por decisiones administrativas que han significado pérdidas de participación de mercado, retrasos en proyectos estratégicos, procesos de contratación altamente cuestionados, debilitamiento de los negocios de telecomunicaciones, reorganizaciones institucionales sin estudios suficientes y una serie de denuncias que las organizaciones sindicales hemos venido señalando desde hace años.

La indignación aumenta cuando se recuerda que, según el propio discurso de la Administración Superior, el ICE goza de buena salud financiera. Si realmente la institución se encuentra en la condición que tanto se publicita, entonces surge una pregunta elemental, ¿Por qué los beneficios únicamente alcanzan a la alta jerarquía y nunca llegan a quienes generan diariamente el verdadero valor institucional? ¿Por qué no existen recursos para reconocer el esfuerzo del personal técnico, profesional, administrativo y operativo que mantiene funcionando las redes eléctricas y de telecomunicaciones las 24 horas del día? ¿Por qué no existen recursos para mejorar las condiciones laborales, invertir en capacitación, fortalecer las herramientas de trabajo o reconocer salarialmente a quienes durante años han sostenido la competitividad institucional? ¿Por qué siempre se exige sacrificio a la base trabajadora mientras la cúpula continúa incrementando el costo de la estructura administrativa?

La ciudadanía también tiene derecho a cuestionar este modelo. El ICE no pertenece a una élite administrativa, pertenece al pueblo costarricense.

Cada colón que se destina a sostener estructuras salariales privilegiadas es un colón que deja de invertirse en infraestructura, modernización tecnológica, expansión de servicios, reducción de tarifas, innovación o fortalecimiento de la competitividad institucional.

No puede hablarse de responsabilidad financiera cuando existen enormes diferencias entre el discurso de austeridad dirigido al personal y la realidad de una estructura gerencial cuyos costos continúan siendo extraordinariamente elevados.

No puede pedírsele compromiso a la clase trabajadora de la institución mientras se normaliza una cultura donde los privilegios parecen concentrarse únicamente en los niveles superiores.

No puede exigirse excelencia operacional cuando quienes verdaderamente sostienen la institución observan cómo el reconocimiento económico nunca llega a ellos.

Desde esta organización hemos sido enfáticos en cuestionar decisiones que han debilitado al ICE, que han provocado la pérdida de participación en el negocio de telecomunicaciones, contrataciones cuestionadas, falta de planificación estratégica, disminución de la competitividad, procesos administrativos que generan incertidumbre entre el personal y una preocupante desconexión entre la alta administración y la realidad operativa de la institución. Hoy, la revelación de estos elevados costos salariales únicamente profundiza esa percepción y significa una bofetada para el personal trabajador de la institución.

La confianza institucional no se recupera mediante campañas publicitarias ni discursos optimistas, se recupera con transparencia, con rendición de cuentas, con coherencia entre lo que se exige y lo que se practica, con una administración que comprenda que el liderazgo implica dar ejemplo, especialmente cuando durante años se ha solicitado sacrificio a miles de trabajadores.

Exigimos que si la Administración insiste en afirmar que el ICE atraviesa un momento financiero favorable, ese supuesto éxito se traduzca también en el reconocimiento del esfuerzo de quienes verdaderamente hacen posible que la institución funcione todos los días: sus trabajadores y trabajadoras, porque el éxito institucional no puede medirse únicamente por los privilegios de unos pocos.

Se mide por el bienestar colectivo, por el respeto a la clase trabajadora, por la transparencia en el uso de los recursos públicos y por el compromiso real con el pueblo costarricense.

Un ICE fuerte no se construye enriqueciendo una élite administrativa mientras se congelan las expectativas de miles de funcionarios.

Un ICE fuerte se construye cuando el crecimiento, el reconocimiento y los beneficios alcanzan a toda la institución y, sobre todo, cuando el interés público prevalece sobre cualquier privilegio particular.

ANEP denuncia posible red de corrupción en el Hospital de Heredia

Nuestra organización sindical denunció que entre dos médicos especialistas y dos enfermeros se acaparan todas las horas extras y lo más grave es que, al parecer, retrasan el tiempo de atención para poder ganar más dinero producto del tiempo extraordinario.







Tribunal confirma victoria judicial de policía contra el Estado

El Tribunal de Apelación de Trabajo confirmó una sentencia favorable a un funcionario policial, representado por ANEP, obligando al Estado a reconocer diferencias salariales por los incentivos de Riesgo Policial y Operaciones de Alto Riesgo. La resolución también contempla ajustes en aguinaldo, salario escolar, vacaciones, anualidades e intereses.

Retrasos en construcción o mejoras a hospitales se frenan por procesos judiciales de expropiación

ANEP se reunió con representantes de las Gerencias Médica y de Infraestructura para plantear diversas consultas relacionadas con la mejora y construcción de centros hospitalarios. Durante el encuentro, la institución indicó que ya se están desarrollando los procesos correspondientes; sin embargo, explicó que las expropiaciones han ralentizado el avance de algunos proyectos.




ANEP insta a Concejo Municipal de Buenos Aires a incorporar a representante en negociación colectiva

Tras acordar diferentes puntos en una asamblea, la seccional de ANEP dentro de la Municipalidad pidió el Concejo Municipal que incorpore al proceso de negociación de la convención colectiva a un representante.

ANEP sigue denunciando abandono institucional en Control de Vectores de Puntarenas

Espacios reducidos, falta de equipo, carencias operativas y condiciones que no corresponden a un servicio esencial para la salud pública. Tras varias inspecciones en la Región Pacífico Central, ANEP denuncia el abandono que enfrentan quienes combaten enfermedades como el dengue y exige respuestas inmediatas al Ministerio de Salud.

ANEP cuestiona orden a inspectores para realizar funciones fuera de su competencia

ANEP solicitó explicaciones al Ministerio de Salud por la instrucción dada a inspectores del Programa de Control de Vectores para realizar pruebas de gota gruesa, funciones que no forman parte de sus perfiles ocupacionales.

Infraestructura deteriorada y falta de personal afectan el servicio en EBAIS de Villareal

Goteras, hacinamiento, afectación de medicamentos, falta de personal y una infraestructura que pone en riesgo tanto a las personas trabajadoras como a la población usuaria. Esta es la realidad que enfrenta el EBAIS de Villarreal, en Santa Cruz de Guanacaste.

ANEP propone amnistía migratoria para ordenar el sistema y fortalecer la seguridad nacional

La Seccional ANEP–PPM plantea una amnistía migratoria extraordinaria que permita regularizar miles de casos pendientes, reducir el rezago administrativo y fortalecer la capacidad operativa de la Policía Profesional de Migración.