Presupuesto 2017

El actual Gobierno dio a conocer su propuesta-proyecto de presupuesto general de la República, para el ejercicio fiscal del año 2017; presupuesto que, prácticamente, es de 9 billones de colones (9.000.000.000.000). Ese mismo día se inició el trámite legislativo para su necesaria aprobación parlamentaria la cual debe darse, como máximo, el próximo 30 de noviembre. Queremos compartirle varias impresiones que este asunto, tan delicado, nos ha generado.

Empezamos por aclarar que el nombre o el concepto “presupuesto general de la República”, no es real en sentido estricto. Es decir, estamos hablando, en realidad, de un “presupuesto parcial de la República”, el del Gobierno Central únicamente: poderes Legislativo (con Defensoría y Contraloría incluidos); judicial; electoral; y ejecutivo (ministerios, entes adscritos a los mismos); transferencias a las universidades públicas, a otros programas (como Fodesaf, el PANI, otras entidades de bien social); algún dinero para las municipalidades, pensiones con cargo a dicho presupuesto; y, finalmente, a honrar la deuda nacional, tanto interna como externa.

¿Por qué decimos que debe ser llamado “presupuesto parcial de la República”? Porque la Asamblea Legislativa no conoce de los presupuestos anuales de instituciones autónomas, semiautónomas, empresas públicas, banco del Estado y otras entidades descentralizadas y/o con autonomía constitucional como las municipalidades. Por ejemplo, el presupuesto de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), no pasa por el parlamento. Y según los entendidos, solamente el presupuesto anual de esta entidad es del tamaño de todo el Producto Interno Bruto (PIB), de la hermana República de Nicaragua. Considerando esta circunstancia de lo que no pasa por el parlamento, éste solamente conoce, cuestiona y aprueba, anualmente, del 40% del movimiento presupuestario-financiero del Estado. El otro 60% se maneja “solo”, únicamente con la revisión anual que le hace la Contraloría General de la República (CGR).

Sobre ese 40%, es que se han venido dando los debates fiscales de los últimos tiempos, especialmente el tema del déficit fiscal. Desde nuestro modo empírico de abordar estos asuntos delicados, tales debates y tales enfoques son incompletos porque, por ejemplo, se nos aterroriza como sociedad sobre el déficit fiscal pero calculando la relación ingresos-egresos del Estado, con base en ese 40% que es el Gobierno Central.

Imaginemos que en nuestra casa, en nuestro hogar, hay 10 ingresos pero al calcular el presupuesto familiar solamente se consideran los ingresos de 4 personas. Las otras 6 no son tomadas en cuenta. A lo mejor, si el presupuesto de la República en verdad fuera general, es decir, juntar el 40% que conoce la Asamblea Legislativa más el 60% que no pasa por ella, el déficit fiscal sería de otra naturaleza y no nos tendrían tan ideológicamente acorralados de que si éste llega al 6%, o al 8% del PIB, habrán llegado “los días del juicio final”.

Ahora bien, dejando de lado tal criterio, nos ha dejado estupefactos la información gubernamental oficial de que la tercera parte de lo que se conoce como presupuesto general de la República, de lo que tramitará la Asamblea Legislativa, se va en amortización y en pago de los intereses de la deuda del país.

Es decir, atender lo que se conoce como el servicio de la deuda, implicará erogar 3 billones de colones (3.000.000.000.000), solamente en el año 2017. Es decir, 10 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), del presupuesto general de la República para el año 2017, no se pueden utilizar más que para quedarle bien a los prestamistas, personas físicas y/o jurídicas, nacionales o extranjeras, que nadie sabe quiénes son porque son datos que no se hacen públicos. ¿De cuánto es la deuda del país?…

Tanto dinero público destinado a amortización e intereses de la deuda del país, plantea la urgente necesidad de que la ciudadanía pueda conocer, con todo lujo de detalles, ¿cómo fue que Costa Rica se endeudó tanto, quiénes son los acreedores del país, quiénes con nacionalidad costarricense y quiénes con naturaleza extranjera; qué entidades nacionales e internacionales son acreedoras, qué personas, bufetes las representan; cuáles son los plazos de la deuda; cuánto de ella va al principal (amortización) y cuánto de ella es solamente pago de intereses; qué personas y/o entidades tienen bonos del tesoro costarricense; qué reingeniería financiera puede el país hacer, cuánto margen tiene para ello; que nos espera en 5, en 10, en 15, en 20 años si esto no se corrige; qué relación tiene esta situación de altísimo endeudamiento nacional con la naturaleza actual del sistema tributario costarricense y qué cambios más que inmediatos, profundos, el mismo requiere? Etc., etc. Pareciera ser que se ocupa de una especie de auditoría ciudadana de la deuda del país, para saber cuánto de ella sí es legítima, cuánto de ella podría no serlo; cuánto de ella se puede renegociar, diferir, reconsiderar, anular y/o condonar…

Atender el pago de la deuda integralmente asumido (amortizar algo al principal y/o honrar intereses), y mantener el carácter regresivo del sistema tributario del país, representa una doble dolorosa circunstancia que hará que quienes menos tienen y que son los más en la Costa Rica de hoy, incrementen las penurias socioeconómicas del diario vivir.

Esta doble situación que conspira contra el bien común (deuda prácticamente inmanejable y sistema tributario facilitador de la concentración de la riqueza), es un verdadero crimen social que alimenta la violencia y la exclusión.

En muchos ámbitos de la política pública del Gobierno Central la vivencia de la precariedad se manifiesta dentro de la misma y en el afuera de la misma. Veamos estos dos ejemplos. La precariedad institucional de las cárceles hace que sufra la persona privada de libertad y la que debe dar la seguridad en las mismas. A ambas les afecta esa doble situación conspiradora en contra del bien común. Por otra parte, la precariedad institucional del trabajo preventivo en Salud, afecta a la familia en condición de marginalidad y propensa a las enfermedades virales, como al personal que, precariamente también, debe fumigar esas comunidades y viviendas pobres con escasos recursos a su disposición. Y en ambos casos de prestación de servicios como empleo público, salarialmente hablando, la remuneración también es precaria.

En tal estado de cosas y de cara a la tramitación del presupuesto general de la República para el 2017, no comprendemos cómo se puedan seguir sosteniendo políticas inmisericordes de recortes presupuestarios irresponsables, abusivos e irreflexivos; de aplicar recetas draconianas de austeridad fiscal y presupuestaria en servicios públicos del Gobierno Central que solamente pueden concebir recortes vías despidos masivos; y en servicios públicos ya de por sí precarios pero que están destinados a atender a población vulnerables, en pobreza o en ruta hacia ella, en estados de precariedad económico-social, excluidos o descartables como llama el Papa Francisco a los más humildes de los humiles.

Realmente es muy necesario que en la coyuntura abierta a propósito de la tramitación del presupuesto 2017, tengamos presente que en su más reciente mensaje a la ciudadanía, la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR), titulado “El bien común como anhelo de nuestra sociedad”, nos señaló lo siguiente: “En los últimos tiempos, un acelerado cambio cultural, debido a dinámicas sociales, políticas, económicas e ideológicas, tanto al interior del país como por influencia internacional, ha ido en detrimento del sentido de solidaridad y de la búsqueda del bien de todos los habitantes de Costa Rica”.

Patria Justa con gran presencia en las calles josefinas para celebrar el 1 de mayo

Desde trabajadores agrícolas de plantaciones piñeras y bananeras de la zona Caribe, trabajadores de afiliados a SITRAPEQUIA, trabajadores migrantes, ICEISTAS, anepistas, integrantes de los sindicatos UPINS, SINAE, SIPROCNP, representantes de zonas indígenas, trabajadores del sector privado y de diversos puntos del país marcharon pacíficamente por las calles capitalinas bajo una sola unión y consigna.

Entrevista Extra TV a Albino Vargas sobre proyecto de fraude fiscal

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), condena, con energía, las perversas pretensiones del alto corporativismo empresarial, de sus renombrados bufetes y de exjerarcas tributario-aduaneros, para facilitar que en nuestro país el robo de impuestos continúe sin control, se profundice y hasta que quede, prácticamente, en total impunidad.

Primero de Mayo es joven y es presente

He tenido la fortuna de crecer con la celebración del Día Internacional de los Trabajadores y las Trabajadoras como práctica personal y política. Y digo fortuna porque esta fecha conmemora hechos históricos de suma relevancia para la democratización de nuestros derechos laborales y humanos.

Memoria de lo acontecido
En 1886, a partir del 1° de mayo miles de trabajadores(as) en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, iniciaron marchas y huelgas, para protestar por las precarias condiciones laborales de las cuales eran objeto. Una de las demandas más significativas procuró la disminución de la jornada de trabajo, plasmada en la máxima: “ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”.

Aunque el carácter de las manifestaciones era pacífico, en varias ocasiones hubo disturbios y por ende fueron puestas en marcha fuertes medidas de represión policial. Este clima de alta efervescencia social llevó a un hecho lamentable, conocido como la “Revuelta de Haymarket”. Una bomba estalló generando el caos y la lamentable muerte de manifestantes, policías y civiles. Si bien a la fecha se desconoce quién activó la misma, ocho dirigentes del movimiento obrero, entre los cuales había jóvenes de 22 a 35 años, fueron culpabilizados. Luego de un proceso judicial cargado de irregularidades, uno fue sentenciado a trabajos forzosos, dos a cadena perpetua y cinco a ser ejecutados en la horca. Hoy los conocemos como los Mártires de Chicago.

El aporte social de esta fecha
En aras de reivindicar la gesta de estos pioneros líderes sindicales, durante el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional (París, 1889), se tomó el acuerdo de establecer la fecha en cuestión como el Día Internacional de los Trabajadores.

Este domingo se cumplen 130 años desde los hechos históricos de Chicago, no obstante, su vigencia es más que necesaria en nuestra agenda como personas trabajadoras jóvenes en dos sentidos.

Primero, promover y demandar el trabajo decente (TD) como un derecho humano esencial. En especial al tratarse de grupos vulnerabilizados como mujeres, jóvenes, migrantes, indígenas, agricultores y trabajadores de la economía informal. Según datos de la OIT “las personas jóvenes de América Latina y el Caribe enfrentan tasas de desempleo mucho mayores que las personas adultas. Entre los desempleados, las y los jóvenes representan el 46% del total (10 millones)” y muchos mercados laborales de esta región presentan dinámicas de precariedad, donde los derechos laborales básicos son desconocidos por quienes trabajan.

Así, empleos en igualdad de oportunidades, sin discriminación de ningún tipo, con protección social, en el marco de una normativa construida desde el diálogo social, con libertad sindical, en el sector público y privado, constituyen en conjunto el TD. De esta manera, el empoderamiento de la juventud sobre sus implicaciones y la necesidad de asociación para alcanzar incidencia política es una tarea impostergable.

Segundo, potenciar acciones hacia la justicia social. Sirva esta celebración para tomar la bandera de la lucha por una democracia social inclusiva y solidaria. Los hechos acontecidos establecieron las bases para el mejoramiento de las condiciones laborales. Si bien alrededor del mundo, como en Latinoamérica y el Caribe, se han alcanzado conquistas de gran impacto, aún existen situaciones las cuales deben ser erradicadas como son: el trabajo infantil y el trabajo forzoso. Igualmente existen otras que ameritan revisión inmediata a saber las condiciones de empleabilidad para jóvenes y la paridad por género.

Por todo lo anterior, como jóvenes y más como agentes de cambio tenemos la responsabilidad social y política de conmemorar la fecha y socializarla con otras personas para 1°. Reconocer las luchas dadas por hombres y mujeres en otras latitudes y de las cuales somos beneficiarios(as) directos(as) 2°. Resguardar las conquistas laborales y promover su universalidad y 3°. Trabajar personal y políticamente, desde nuestra realidad, por cumplir con los principios del TD. Así, estamos contribuyendo de manera tangible con la consolidación de la democratización real de los Derechos Humanos de cada persona, sin referencia a su condición personal, social, cultural ni política.

Fuentes bibliográficas

1° de mayo: Día Internacional de los Trabajadores (s.f).
En OIT Recuperado el 25 de abril de 2016
http://www.ilo.org/sanjose/sala-de-prensa/WCMS_180752/lang—es/index.htm

Día Internacional de los Trabajadores (24 abril de 2016).
En Wikipedia. Recuperado el 25 de abril de 2016, de
https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_los_Trabajadores
La Historia del 1° de mayo (s.f). En UGT.
Recuperado el 26 de abril de 2016, de
http://web.archive.org/web/20140605072352/http://www.ugt.es/ugtpordentro/historia1demayo.htm

En aquella época las condiciones de vida de los trabajadores en Europa y los EE.UU. no podían ser peores: la jornada laboral llegaba hasta las 16 horas (para muchos miles de hombres y mujeres la jornada se iniciaba a las 4 de la madrugada y terminaba a las 8 de la noche); el salario era escaso y sólo permitía ir malviviendo mientras había un puesto de trabajo en la Industria. En caso de cierre de la empresa, el destino para las familias obreras era el paro o la emigración. Sus hijos trabajaban desde los 6 años, y las mujeres de noche para completar el salario familiar. La miseria y la explotación eran un lugar común entre las clases trabajadoras, así como la represión policial. No es extraño, por lo tanto, que los obreros intentaran terminar con esta situación a partir de la década de 1880.

(Fundación Francisco Largo Caballero, UGT)

Artículo 23.

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.
Artículo 24.
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

(Declaración Universal de los Derechos Humanos, 1948)

ANEP presentó Recurso de Amparo contra Ministerio y jerarca de Hacienda para que revelen los importadores que evaden el fisco

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) presentó, la mañana de este martes, un Recurso de Amparo ante la Sala Constitucional contra el Ministerio de Hacienda y el jerarca de esa cartera Helio Fallas Venegas, con el objetivo de que den a conocer quiénes son los 335 importadores que habrían evadido 53 mil millones de colones al fisco.

La presentación del Recurso de Amparo se da un mes después de que la ANEP solicitará ante el despacho del Ministro de Hacienda los nombres de esos importadores que evaden a Adunas y Tributación Directa por el importe de productos, esto último dado a conocer en el sitio oficial del Gobierno de Costa Rica, bajo el título “Aduanas encuentra evasión que podría superar los ₡53 mil millones”.

Albino Vargas Barrantes, Secretario General de la ANEP, indicó que la información solicitada no constituye secreto de estado por lo que la ciudadanía tiene derecho a conocer quiénes son esos importadores que evadieron al fisco.

“La información solicitada no constituye secreto de estado, por el contrario, en tanto exista una afectación evidente al erario público, y la misma es denunciada en el enlace web oficial del Gobierno, existe un interés, ya que esta situación afecta a todos los habitantes de la nación”, explicó Vargas.

La ANEP, insistentemente, una y otra vez, ha venido planteando que las verdaderas causas del déficit fiscal están relacionadas, entre otros aspectos, con los altísimos niveles de evasión y elusión tributarias, mismos que rondan ya los 8.5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), más de 2 billones 500 mil millones de colones (2.500.000.000.000.00).

La presunta evasión de estos 335 importadores es tan solo una pequeña muestra de lo anteriormente apuntado.

Es criterio de la ANEP que la ciudadanía tiene derecho a conocer tal información, especialmente la clase trabajadora, asalariada y no asalariada, puntual pagadora de sus impuestos, como el de ventas al momento mismo de la compra, en la caja registradora; y el de renta salarial, cuando corresponde, se rebaja de planilla puntualmente.

Recurso de Amparo Contra Ministerio de Hacienda y Ministro by EugenioGuerrero on Scribd

ANEP sobre proceso de referéndum para una Asamblea Constituyente

Honorable señor don Alex Solís Fallas: respetuosos saludos,

Antes que todo. Deseo agradecerle que nos haya hecho partícipes de la iniciativa ciudadana promovida por su persona y por un distinguido grupo de costarricenses, para impulsar un referéndum que autorice la conformación de una Asamblea Nacional Constituyente, hacia la eventual emisión de una nueva Constitución Política para nuestra querida Patria y que sustituya a la carta magna vigente desde el 7 de noviembre de 1949. En realidad, usted ha sido sumamente cortés, respetuoso y amable, tomándose la molestia de exponernos en nuestra propia oficina, sus ideales al respecto. Usted recordará, a su vez, que asistí a la presentación de su libro, en días pasados y en el Colegio de Abogados y de Abogadas de Costa Rica. Ahora bien, don Alex, consultando con varios compañeros del diario quehacer de la lucha social de la ANEP, llegamos a la conclusión de que debemos hacer un análisis colectivo interno antes de emitir un criterio serio y responsable. Por tanto, en fecha próxima nos gustaría recibirle en el seno de la Junta Directiva Nacional (JDN), de la ANEP e intercambiar sobre el particular para lo cual nos pondríamos de acuerdo vía teléfono. La directiva de la ANEP sesiona en viernes.

Con la mayor consideración:
Albino Vargas Barrantes,
Secretario General ANEP.