Salarios del Sector Público: Candente y definitiva reunión con Gobierno este jueves 10

Este jueves 10 de agosto, en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), prácticamente ocurrirá el desenlace de las conversaciones entre las autoridades del Gobierno del Presidente Arias Sánchez y las principales organizaciones laborales representativas del Sector Público, a propósito del tema salarial del semestre en curso y de toda la administración.

El Gobierno debe dar dos respuestas claras. Por un lado, referirse al documento entregado por el Movimiento Sindical Costarricense, sobre los contenidos para una política salarial integral en los cuatro años de su mandato. Por otro, decidir el porcentaje salarial definitivo para este segundo semestre ya en curso, luego del anuncio indignante y generalizadamente rechazado del 2 %.

Sobre este último aspecto, es insostenible la propuesta del 2 %, porque el argumento de que no hay plata no tiene asidero a juzgar por los siguientes datos:

Primero: El Banco Central subestimó las cifras del crecimiento económico del 2005, pues en realidad fue del 5.9 % del Producto Interno Bruto (PIB) y no del 4.1 % como inicialmente lo había previsto.

Segundo: Los ingresos reales del Gobierno crecieron en un 9 % durante los cinco primeros meses de este año, pues hubo 50 mil millones de colones más que en el 2005. El superávit primario entre esos dos años aumentó.

Tercero: El Gobierno alargó los plazos y redujo las tasas de interés de la deuda. Según los datos, la deuda pública que vence entre 1 y 5 años, pasó del 34 al 39 %; y las tasas de interés a corto plazo bajaron 3 puntos y las de largo plazo, 4 puntos.

Cuarto: la inversión extranjera directa superará los mil millones de dólares este año, lo cual es indicador de que la situación de las finanzas públicas puede mejorar; a través de una agresiva política tributaria que no tenga compasión con los grupos ganadores de las políticas económicas de los últimos años y que, precisamente, son los receptores de esa inversión.

Lo anterior quiere decir que hay dinero para un incremento salarial mayor al ridículo e indignante 2 %, por cuanto hay mayor disponibilidad de recursos dado que hubo mayor crecimiento económico, la presión de los intereses de la deuda bajó, se aumentaron los ingresos y la inversión extranjera rompe marcas.

Todo ello permite a las autoridades del Ministerio de Hacienda tener un escenario de mayor flexibilidad para considerar un incremento salarial para el Sector Público sensiblemente superior a ese vergonzoso 2 %.

Después del jueves 10 y sin un resultado satisfactorio, cualquier cosa puede pasar.

San José, 8 de agosto de 2006.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General

Edgar Morales Quesada
Secretario General Adjunto

Costa Rica entre los gritos y la paz

1. Un llamado al Señor Presidente.

Pienso que detrás de este episodio, hay un fenómeno más complejo, que se resumen en el ocultamiento de la voluntad de una parte importante de la sociedad y en la existencia de un clima de confrontación y No paz que no se soluciona con ignorar el pensamiento del otro. Sobre este aspecto es que quiero llamar la atención.

Ha dicho la prensa que este ciudadano padece algún grado de inestabilidad. No sé si este dato sea correcto. El hecho es que todos, en este país, estamos viviendo un momento de gran estrés social y personal. Tras más de 15 años de asedio neoliberal sobre las instituciones del Estado, sabemos de trabajadores que han experimentado procesos personales de desajuste. Ocurre que lo que para el tecnócrata no es más que un pequeño cambio en la gráfica de su laptop, en la práctica social constituye un vendaval que golpea la vida de miles de ciudadanos. En ocasiones estos procesos pasan inadvertidos porque se manifiestan en el mundo privado de los individuos y ni siquiera las personas que los están viviendo se dan cuenta de la causa de sus desajustes. No puedo olvidar la vez que hablando de los años que llevan los trabajadores del ICE enfrentando la agresión neoliberal, un compañero decía apesadumbrado “solo quisiera despertarme un día y que esto ya no sea cierto”.

Pero son casi 20 años y el asedio no termina. No me extraña entonces saber que un profesional en psicología afirma que a su consulta privada llega mucha gente del ICE solicitando apoyo. Lo mismo podría estar ocurriendo en otros sectores sociales donde los ciudadanos son agredidos, cuando no atrapados por la desazón, la incertidumbre y la manipulación de los medios. Y sin embargo, a pesar de los millones de colones que han gastado en propaganda y manipulación, grandes sectores de la población siguen sin creer en el TLC, encabezados por maestros, intelectuales, estudiantes, artistas, sindicalistas, empresarios, gente de las iglesias, etc.

En la acera de enfrente las cosas no son distintas. Existen personas pobres que creen buenamente que el TLC les va a solucionar la vida y están desesperadas porque perciben al país estancado. Se les ha hecho creer que solo cuatro gatos se oponen al TLC, y sienten verdadero malestar en su contra. Pero hay más que eso, sienten malestar en su vida, porque el país entero está acumulando malestar, sin mencionar el efecto que de por sí producen el alto costo de la vida, la inseguridad, el estrés urbano, la desconfianza en los políticos y la pérdida de credibilidad en los medios. Ejemplos como estos se pueden extrapolar a otros sectores de la sociedad. Productores que saldrían beneficiados con el TLC, y a quienes se les ha hecho creer que esta es la única forma posible de negociación de un tratado. Para ellos quienes se oponen al TLC, se oponen al futuro. Esa es su honesta lectura de la situación. Importadores que han hecho de esa actividad su modo de vida y poco les importa el
deterioro del aparato productivo del país. Grandes ganadores del Tratado que hace mucho abdicaron del proyecto país y han descubierto que no hay mejor patria que sus negocios y un apartamento en Miami. Estos últimos están perdiendo dinero, están perdiendo opciones de negocios, están perdiendo prestigio… y están perdiendo la paciencia, la ecuanimidad y la mesura. “Hasta me quisieron dar un golpe de Estado”, aseguró el expresidente Pacheco.

En medio de todos quedan los que se quejan de la confusión. “¡Es que no entiendo! No me están diciendo toda la verdad. Unos me dicen que el TLC es bueno y otros me dicen que es malo y no sé qué pensar”. ¿Cuántas veces hemos oído expresiones como esta? Millones de colones invertidos en propaganda que no informa, que no explica el contenido del TLC

* 2. Costa Rica: un país de NO paz.*

Momentos difíciles ciertamente. Eso es lo que todos estamos viviendo. Pero la inestabilidad y la zozobra pueden ser causa de violencia y polarización. Estoy convencido de que a veces, los seres humanos estamos inmersos en procesos sociales de los que no nos damos cuenta. Vivimos sus efectos devastadores como si fueran situaciones personales, y seguimos adelante, acumulando conflictividad social, hasta que es demasiado tarde. Eso es lo que se llama perder la paz. ¡No nos asustemos entonces por un grito! Pueden haber más…

Yo creo que todos los costarricenses sentimos en el corazón que la paz se ha venido perdiendo. No se necesita disparar un arma para abrir fuego. Pero lo realmente delicado de todo esto es que hace rato el Premio Nóbel está al volante de esta Maquinaria de NO PAZ. Porque un sistema social diseñado para ocultar, acallar y doblegar el pensamiento de un amplio sector de la población que aglutina maestros, profesores, intelectuales, trabajadores, artistas, no es una maquinaria de Paz. Mucho menos cuando se llega incluso a sugerir la eliminación de las personas, como ocurre en el reciente artículo de un señor que plantea que son “costarricenses” únicamente los que están con el TLC, y los que están en contra del TLC no son costarricenses. Es más son “un estorbo”, “un peligro”, hay que expatriarlos, barrerlos, y esto es un “imperativo biológico”. ¿En verdad es esta Costa Rica? ¿Es esta la ética en que se fundamenta su visión de mundo y de sociedad?

¿Qué hacer entonces? ¿Cuál puede ser el camino a seguir? ¿Dejar que pasen sobre el cadáver de la Patria? ¿Dejar que destruyan irreversiblemente el modelo de país solidario que forjaron nuestros abuelos? ¿Cómo hacer para que comprendan que el diálogo muro, el diálogo de estatua de granito, el no-diálogo que están practicando en la Asamblea Legislativa a propósito del TLC, es anti-costarricense? Que no sirve, que no lleva a ninguna parte, que no ofrece una salida de paz.

Como han dicho ya algunos, la coyuntura que estamos viviendo exige un verdadero y oportuno “Acuerdo Nacional”. O hacemos un alto en el camino y construimos una Nueva Patria, pensada para que todos quepan: los empresarios y sus negocios, al lado de los sectores sociales y la esperanza, o se acaba para siempre la Costa Rica de paz que nos heredaron nuestros abuelos. Pero eso significa humildad y sabiduría.

Por eso es que hay gritos, Señor Presidente. Por eso es que hay voces que se elevan y le llaman. Porque este es el tiempo de clamar. Hoy es el día de tañer la campana y el cencerro del pastor. Este es el tiempo en que los profetas salen del desierto con ojos desorbitados, a llamar a los gobernantes y gritarles con bíblica voz, que hasta las bestias del campo saben cuándo devolverse. Los mercaderes, que no logran ver más allá de sus monedas, les llaman locos y siguen con sus tratados y sus negocios. Pero ellos siguen clamando porque saben que después puede ser demasiado tarde. Señor presidente, premio Nóbel de la Paz.. No se extrañe entonces de los gritos… Porque la Patria está en peligro. La paz está en peligro. Y alguien tiene que advertirlo!

  • 2. El gran reto nacional y la responsabilidad de Oscar Arias.*

El reto que tiene Oscar Arias en sus manos, es más grande esta vez que hace 20 años, porque no es la paz del vecino la que está en juego. Es la paz de su propia patria. Hoy, el actor clave no es Daniel Ortega, ni es Ronald Reagan como en aquel entonces. Hoy el actor clave podría ser el propio Oscar Arias. ¿Por qué? Porque Oscar Arias no puede hablar de diálogo sin someterse a un cambio. No puede hablar de paz sin beber su propia fórmula de hace 20 años. Sin aceptar el diálogo, en el sentido dialéctico y autotransformador. O cambiamos con el diálogo o se acaba la paz. O nos oímos mutuamente o nos destruimos.

El argumento que han querido imponer, de que hay que firmar el Tratado así como está, porque no hay otra alternativa y nada se puede cambiar, es el argumento lógico y simplista de quienes planearon el TLC. Hace 20 años Oscar Arias y sus asesores propusieron el Plan de Paz para Centroamérica, y rompieron en pedazos la lógica establecida, la lógica sensata y única, la lógica de la prensa, la lógica de Washington. No siguieron el libreto, rompieron el libreto. Por supuesto que no hubo aplausos del periódico la Nación. Todo lo contrario. Pero ese era el camino. Nadar contra corriente no fue fácil y eso le valió, con justa razón, un Premio Nóbel a Oscar Arias.

Hoy, al igual que ayer, la solución al acertijo político que vive el país es cortar el nudo gordiano por la mitad. El TLC es inaceptable. Hoy, como hace 20 años, la solución no está en la página de lo establecido que nos han puesto a firmar. La solución está fuera de la página. El tratado debe negociarse otra vez. Esa es la respuesta. Claro que es un camino duro, señor Arias. Claro que hará falta, como hace 20 años, una buena dosis de realidad y hasta de poesía. Pero aquí poesía no son palabras bonitas, poesía es energía creadora, como poesía fueron los hombres de la Segunda República, tomando lo mejor de su época y aplicándolo a la realidad social de este país, incluyendo logros y aportes del derrotado movimiento calderocomunista, eso es poesía. Poesía es un salto hacia lo posible, es un salto hacia la historia. No un salto a los brazos del BID o del FMI, no una genuflexión a las transnacionales. Es un salto a la esperanza…

Hoy POESÍA sería encontrar esa fórmula político-económica que deje espacios razonables de operación al capital, pero proteja a los sectores vulnerables y preserve el modelo costarricense de sociedad con solidaridad y no exclusión que hemos venido construyendo históricamente y que este TLC viene a desmantelar, por más cosméticos y agendas complementarias. ¿Cómo hacerlo don Oscar? ¿Cuál es esa fórmula? Es un gran reto ciertamente, pero usted quería asumir la conducción de este país y para eso cuenta con_ “mil gentes”_ pensando… ¿O será que esta vez no hará otra cosa que cumplir con el “script”?

Piénselo don Oscar y escuche los gritos… Hay gente que no viene de sus tiendas pero quiere buenamente y por la vía costarricense, abrir caminos de entendimiento y compromiso hacia el futuro. Sectores patrióticos que no creen que todo esté escrito en piedra, “como las tablas de Moisés”. No don Oscar, no cerremos la puerta de la historia, no convierta la paloma de la paz en una quebradiza figura de porcelana. Déjela volar por los cielos de la Patria…

Mientras tanto don Oscar, estaremos aquí, un día sí y otro también, en los puestos de trabajo, en los laboratorios, en las aulas, en el surco, en los buses, en las calles, gritando como aquel ciudadano: no queremos ese tlc, no queremos ese país vulnerado, no con nuestra anuencia. Y si usted no oye este grito multitudinario es porque la prensa nos acalla, es porque sus policías no nos dejan, es porque no quiere oír.

Pero la situación es esa. Por eso hay gritos, por eso no hay paz, Señor Presidente. Por eso se miran descoloridos y de medio lado, su toga y su birrete. Por eso debe usted revisar el rumbo… urgentemente.

29/07/06
www.aporrea.org

¿Hasta cuándo?

Por: Eduardo Galeano

Un país bombardea dos países. La impunidad podría resultar asombrosa si no fuera costumbre. Algunas tímidas protestas dicen que hubo errores. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores? Esta carnicería de civiles se desató a partir del secuestro de un soldado.

¿Hasta cuándo el secuestro de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el secuestro de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro del Líbano entero?

La cacería de judíos fue, durante siglos, el deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa.

¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron? Hezbollá no existía cuando Israel arrasó el Líbano en sus invasiones anteriores.

¿Hasta cuándo nos seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo?

Iraq, Afganistán, Palestina, Líbano. ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre pero no las mañas. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la patria?

Israel ha desoído cuarenta y seis recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?

Las Naciones Unidas recomiendan pero no deciden. Cuando deciden, la Casa Blanca impide que decidan, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, cuarenta resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo las Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de los EE.UU.?

Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega? La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada diez árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo diez veces más la ida de cada israelí?

En proporción a la población, los cincuenta mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Iraq, equivalen a ochocientos mil estadounidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría? Irán está desarrollando la energía nuclear.

¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga doscientas cincuenta bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios.

¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki? En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos son terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal.

¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?

Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas, no menos de la mitad. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de estado?

¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?

Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbollá son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos?

¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Iraq y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo.

Destinamos dos mil quinientos millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

ALTERRA DEBE IRSE DEL PAIS ¡YA!

No hay ya más espacio político para la firma Alterra en el país. Esta debe abandonar lo más pronto posible Costa Rica. Se le acabó la tutela de los grupos poderosos que la mantenían administrando el Aeropuerto Juan Santamaría, por medio de un cuestionado contrato que muchos millones de dólares le ha costado a las finanzas públicas y que otros muchos millones más habría que haber erogado a su favor.

La Contraloría General de la República ha dado una inobjetable muestra de respeto a la esencia de su quehacer institucional. Ha denunciado que se pretendía afectar los intereses nacionales en la cifra escandalosa de 12 millones de dólares, aunque connotados ciudadanos especialistas en el tema han indicado que podría ascender hasta los 100 millones de dólares.

Alterra muestra la naturaleza perversa de un contrato privado con servicios públicos (en este caso aeroportuarios), jamás visto en la historia nacional. Veamos estas impresionantes cifras en dólares:

Alterra ha dispuesto de 90 millones en préstamos, 35 millones de capital y 96 millones de ingresos del aeropuerto entre 2001 y 2005; con ese total de más de 200 millones de dólares sólo ha hecho obras por valor de 37 millones, pero ha cargado 83 millones debido al pago de enormes sobreprecios a sus subcontratistas, que son sus propios socios. Alegan inversiones por 120 millones, cuando en realidad apenas llegan a 60 millones a precios de contrato. ¿En qué ha gastado todo ese dineral?

Así lo ha determinado el grupo de políticos que a pesar de haber pertenecer al bipartidismo tradicional, (antiguo PLUSC), han tenido el coraje, la hidalguía y el decoro de haber denunciado una y otra vez, ese pernicioso negocio. Nos referimos a los ciudadanos Rodolfo Silva Vargas, Guillermo Constenla Umaña y Rodolfo Méndez Mata, exministros de Obras Públicas y Transportes quienes, junto a connotados juristas, han sostenido de manera persistente las monumentales irregularidades jurídicas de ese contrato.

El Gobierno no debe esperar más. Debe actuar ya a favor del interés público que, dichosamente, la Contraloría General de la República ha salvaguardado, por tercera vez, en el caso del Aeropuerto Juan Santamaría. Lo de Alterra jamás debió ocurrir pero se puede detener semejante atentado a la transparencia en la gestión pública, cuando se dio su pernicioso incesto con los intereses privados de negocios.

San José, 2 de agosto de 2006.

Memoria del Saqueo

Viernes 28 de julio de 2006
Canales de televisión 19 y 70 de UHF
a las 5:00 p.m.
Programa: Causa y Efecto
Director: Oscar Mantilla

Sinopsis

La película recuerda y analiza el período entre los años 1976 y 2001, retratando la decadencia económica, social, política, cultural y moral, realizando un duro cuestionamiento a las privatizaciones, el manejo de la deuda externa y el derrumbe industrial hasta llegar a la caída del gobierno de Fernando de la Rúa.

Memoria del saqueo – (Argentina, Francia y Suiza – 2004)
Género: Documental.
Dirección: Fernando E Solanas.
Guión: Fernando E. Solanas.
Fotografía: Alejandro Fernández Mouján y Fernando E. Solanas.
Música: Gerardo Gandini.
Duración: 120 minutos

Se «quemó» La Nación S.A.

Flora Fernández
Costa Rica Solidaria
cr-solidaria@costarricense.cr

La protesta nacional de hoy 25 de julio, contra la tiranía mediática encabezada por La Nación, es un acto que pretende denunciar la forma en que han venido manipulando la información, evadiendo el debate y la discusión amplia que merece un asunto tan serio como es el Tratado de Libre Comercio.

Es una protesta pacífica pero firme. Es una protesta contra la intolerancia y la limitación a la libertad de expresión. Es una protesta que pretende se abran espacios al debate. La participación de los jóvenes en diversas partes del país, representa un reverdecer de luchas patrióticas del pasado, donde fueron ellos quienes detuvieron proyectos tan nocivos como el de Walker, Alcoa o el Combo. Representa un reverdecer que llena de entusiasmo y debe alegrarnos que en la lucha contra el TLC tantísimos jóvenes se hayan involucrado y salieran de la indiferencia para involucrarse en la lucha. En Chile y Francia lograron detener barbaridades, aquí también lo harán en su momento.

Es mejor que hoy quememos unas hojas del periódico La Nación en forma simbólica, a permitir que el pensamiento de columnistas como Julio Rodríguez y Jaime Gutiérrez Góngora sigan provocando y nos lleven a una confrontación sangrienta. (Ver abajo columna de uno de ellos: Para salvar al país de los ticos y cualquier columna “En vela”)

Gandhi en la India quemó unos “pases” (documentos que los ingleses obligaban a los Indios a portar) como una forma de rebelión a lo que consideraba absurdo. Juan Santamaría, a instancias de don Juanito, quemó el mesón y así acabó con lo que habría sido una esclavitud duradera para Costa Rica

Hoy recogeremos muchos periódicos para la quema simbólica, pero sólo quemaremos unas hojas y los demás quedarán apilados para que los indigentes puedan recogerlos y llevarlos a reciclaje.

Hoy pediremos que se abra un debate nacional de ideas para que la Patria no vuelva a arder como en 1856. Hoy los que amamos la Patria y la soberanía haremos un llamado al debate, al diálogo a la discusión, que es precisamente lo que han eludido desde Oscar Arias hasta los que apoyan y negociaron el TLC con la complicidad de varios medios de comunicación.

Si callamos hoy, será para siempre.

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Para salvar al país de los ticos
Jaime Gutiérrez Góngora

Un complejo de inferioridad hace que el tico tenga terror a los desafíos y al cambio

Creo que fue don Óscar Barahona Streber quien primero hizo la distinción entre un costarricense y un tico. Esta diferencia no fue una simple ocurrencia porque tiene consecuencias prácticas. El tico es irresponsable, pretende lo mejor a cambio del menor esfuerzo, es egoísta y egocéntrico y tiene un complejo de inferioridad que le hace tenerle terror a los desafíos y al cambio, entre otras virtudes.

El costarricense, en cambio, es, en general, el reverso de esa medalla. Los ticos quieren aislar a Costa Rica del mundo en medio de un hito histórico nacional en el cual está en juego definir si el país va a ser rico o tercermundista para siempre, mendigando en la escena internacional.

Algunos líderes sindicales son más que un estorbo para el desarrollo del país; son un gran peligro. Han adquirido un definitorio poder sobre la economía y pretenden gobernar y, de hecho, lo están haciendo. En la calle han logrado echar para atrás iniciativas de los poderes del estado para generar riqueza como Alcoa, el distrito financiero, el canal seco y el “combo”. Han tenido la osadía y la fuerza para negar a las autoridades electas el poder que les otorgó el voto popular.

Negación de la realidad. Hasta ahora, los costarricenses no han encontrado la forma de defenderse. No han buscado la fuerza en la unión de voluntades ni la forma de movilizar a la mayoría silenciosa para no tolerar el desmantelamiento de su centenaria democracia, para que no sea en las calles donde se gobierna. Cada uno, todavía, sigue viviendo su propia vida como esperando que alguien, y no ellos, solucione un problema que no ven amenazante en la negación de la realidad en que viven.

Pero esta batalla contra las fuerzas retrógradas tiene que ser ganada. La idea de que lo que existe es una batalla es algo que no ha calado en los costarricenses. Es un enfrentamiento no solo contra los métodos ilegales sindicalistas, sino también contra su usurpación del poder. Su resistencia a la incorporación de Costa Rica al mundo ha demostrado que no es amena a la moderación. No están dispuestos a un compromiso. Por lo tanto, tiene que haber un ganador y un perdedor.

El reto de los costarricenses es convencer a la mayoría silenciosa de que ya no hay más que hablar: se está a favor del TLC o no. No se va a lograr la salida de esta crisis en terceros que corran los riesgos para el beneficio de gente que no supo luchar. Los costarricenses tienen que dar la lucha: por sus propios intereses y los del país.

Pérdida de protagonismo. Creo que el Gobierno es poco lo que puede hacer si no cuenta con su apoyo. Hace décadas que la fuerza pública dejó de ser protagonista del destino de Costa Rica. Se ha confundido el imperativo de la fuerza con la guerra, y la paz con la rendición de valores.

Hay problemas, también, para movilizar voluntades. Las cámaras patronales tienen miedo. La era del “socialismo tropical” los dejó temerosos, inseguros de sí y de su misión. Se les hizo creer firmemente que ser empresarios, invertir y correr riesgos para lograr una ganancia es pecado. Y la verdad es que el único pecado de las ganancias es precisamente la ostentación, que es una afectación propia de mentecatos.

Urge vencer el miedo y la indiferencia y lanzarse a las calles para defender, sin complejos y con convicción, el futuro de Costa Rica. Un futuro en el que el crecimiento económico pueda financiar los beneficios sociales que se han ido perdiendo. La seguridad social, por ejemplo, se ha convertido en una irrelevancia y en un impuesto cruel con sus eternas colas. Hay que lograr lanzar a los costarricenses a las calles. Existe un imperativo primordial que es más que un derecho y es el deber biológico de la defensa. Si los ticos marchan hacia la Asamblea Legislativa por el oeste, los costarricenses marchan desde el este. Es al miedo a lo único que hay que temer. Para esto, hay que vencer los complejos y la complacencia, y prepararse para lanzarse a las calles para salvar a Costa Rica de los ticos.

La vergüenza de ser estadounidense

Paul Craig Roberts
CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión y Tlaxcala por Germán Leyens
www.rebelión.org

¿Sabes que Israel realiza una limpieza étnica en el sur de Líbano? Israel ha ordenado que todos los aldeanos se vayan. Israel luego destruye sus casas y asesina a los aldeanos en fuga.

Así no hay nadie que vuelva y nada donde puedan retornar, facilitando que Israel se apodere del territorio, tal como Israel ha estado robando Palestina a los palestinos.

¿Sabes que un tercio de los civiles libaneses asesinados por los ataques de Israel contra barrios residenciales civiles son niños? Es lo que informa Jan Egeland, coordinador de la ayuda de emergencia de la ONU. Dice que es imposible que la ayuda llegue a los heridos y a los que están sepultados en los escombros, porque los ataques aéreos israelíes han destruido todos los puentes y carreteras. Considerando la frecuencia (casi permanente) con la que Israel no da en el blanco cuando se trata de Hezbolá y alcanza objetivos civiles, se podría imaginar que el fuego israelí sea guiado por satélites de EE.UU. y el sistema militar GPS de EE.UU. No te sorprendas si EE.UU. es cómplice. ¿Por qué iba a ser menos malvado el títere que el titiritero?

Pero tú no sabes de estas cosas, porque los medios impresos y televisivos de EE.UU. no informan al respecto.

Porque Bush está tan orgulloso de sí mismo, sabes que ha bloqueado todo esfuerzo por detener la matanza israelí de civiles libaneses. Bush ha dicho_ “NO”_ a la ONU. Bush ha dicho “NO” a la Unión Europea. Bush ha dicho “NO” al primer ministro pro-estadounidense de Líbano, Por dos veces. Bush se siente muy orgulloso de su firmeza. Los excesos israelíes lo deleitan y le gustaría poder hacer lo mismo en Iraq.

¿Te convierte en un Estadounidense Orgulloso el que “tu” presidente haya dado a Israel luz verde para arrojar bombas sobre columnas de aldeanos que huyen de los bombardeos israelíes, sobre vecindarios residenciales en la capital libanesa y por todo el país, contra hospitales, centrales eléctricas, fábricas y bodegas de alimentos, puertos, aeropuertos civiles, puentes, carreteras, sobre cada parte de la infraestructura de la que depende la vida civilizada? ¿Eres un Estadounidense Orgulloso? ¿O eres un títere de Israel?

El 20 de julio, “tu” Cámara de Representantes votó por 410 votos contra 8 a favor de los masivos crímenes de guerra de Israel en Líbano. No contentos con convertir a cada estadounidense en un cómplice de los crímenes de guerra, “tus” representantes, según Associated Press, también “condenan a los enemigos del Estado judío.”

¿Quiénes son los “enemigos del Estado judío?

Son los palestinos, cuya tierra ha sido robada por el Estado judío, cuyos hogares y olivares han sido destruidos por el Estado judío, cuyos hijos han sido matados a tiros en las calles por el Estado judío.

Son palestinos que han sido amurallados en guetos, que no pueden llegar a sus tierras de cultivo o a la atención sanitaria, o a sus escuelas, que no pueden conducir por carreteras en Palestina que han sido construidas sólo para judíos.

Son palestinos, cuyas antiguas ciudades han sido invadidas por colonos sionistas militantes bajo la protección del ejército israelí que golpea y persigue a los palestinos y los expulsa de sus localidades.

Son palestinos que no pueden permitir que sus niños salgan de sus casas porque serán asesinados por colonos israelíes.

Los palestinos que enfrentan al mal israelí son llamados “terroristas.” Cuando Bush impuso elecciones libres a Palestina, la gente votó por Hamas.

Hamas es la organización que ha hecho frente al Estado judío. Significa, evidentemente, que Hamas es malo, antisemita, anti-estadounidense y terrorista. EE.UU. e Israel reaccionaron cortando todos los fondos al nuevo gobierno.

La democracia es sólo permitida si produce los resultados deseados por Bush e Israel.

Los israelíes nunca practican el terror. Sólo los que se oponen a Israel son terroristas.

Otro enemigo del Estado judío es Hezbolá. Hezbolá es una milicia de musulmanes chiíes creada en 1982 cuando Israel invadió Líbano por primera vez. Durante esa invasión el Estado judío, tan moral, organizó el asesinato de refugiados en campos de refugiados.

El resultado de las atrocidades de Israel fue Hezbolá, que combatió al ejército israelí, lo derrotó, y lo expulsó, con la cola entre las piernas, fuera de Líbano. Actualmente Hezbolá no sólo defiende el sur de Líbano, sino provee servicios sociales como orfanatos y atención sanitaria.

Para facilitar la caza, los enemigos del Estado judío son todos los países musulmanes que no estén gobernados por un títere estadounidense amigo de Israel.

Egipto, Jordania, Arabia Saudí, y los emiratos petroleros se han colocado de parte de Israel contra su propia gente, porque dependen del dinero estadounidense o de la protección estadounidense contra sus propios pueblos.

Tarde o temprano, esos gobiernos totalmente corruptos, que no representan al pueblo que gobiernan, serán derrocados. Es sólo cosa de tiempo.

Es muy posible que Bush e Israel no hagan otra cosa que acelerar el proceso en su esfuerzo frenético por derrocar a los gobiernos de Siria e Irán. Ambos gobiernos tienen más apoyo popular que Bush, pero el tarado de la Casa Blanca no lo sabe.

El tarado piensa que Siria e Irán serán un “paseo” como Iraq, donde diez orgullosas divisiones del ejército de USA están bloqueadas por unos pocos insurgentes con armas ligeras.

Si todavía sigues siendo un Estadounidense Orgulloso, considera que con tu orgullo no un favor a Israel ni a EE.UU.

El 20 de julio cuando “tu” Cámara de Representantes, después de “tu” Senado de EE.UU., aprobó la resolución de apoyo a los crímenes de guerra de Israel, el grupo de cabildeo más poderoso en Washington, el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC), publicó rápidamente un comunicado de prensa en el que proclama: “El pueblo estadounidense da un apoyo abrumador a la “guerra contra el terrorismo [de Israel] y comprende que debemos estar junto a nuestro mejor aliado en este tiempo de crisis.”

La verdad es que Israel creó la crisis al invadir a un país con un gobierno pro-estadounidense. La verdad es que el pueblo estadounidense no apoya los crímenes de guerra de Israel, como dejaron en claro los resultados del sondeo rápido de CNN, mediante llamados a C-Span.

A pesar del sesgo israelí en las noticias suministradas por la “información” de EE.UU., una mayoría de los estadounidenses no aprueba las atrocidades israelíes contra civiles libaneses. Hezbolá está situado en el sur de Líbano. Si Israel está atacando a Hezbolá, ¿por qué caen las bombas israelíes sobre el norte de Líbano? ¿Por qué caen sobre Beirut? ¿Por qué caen sobre aeropuertos civiles? ¿Sobre escuelas y hospitales?

Ahora llegamos al punto principal. Cuando el Senado y la Cámara de Representantes de EE.UU. aprueban resoluciones en apoyo a los crímenes de guerra de Israel y condenan a los que resisten a la agresión israelí, el Senado y la Cámara confirman la propaganda de Osama bin Laden de que EE.UU. apoya a Israel contra el mundo árabe y musulmán.

Indudablemente, Israel, con uno de los mayores ingresos per capita del mundo, es el mayor receptor de ayuda exterior de EE.UU. Muchos creen que gran parte de esta “ayuda” vuelve a AIPAC, que la utiliza para elegir a “nuestros” representantes en el Congreso.

Esta percepción no favorece a Israel, cuya población disminuye ya que los más inteligentes prevén lo que sobrevendrá y parten. Israel está rodeado de cientos de millones de musulmanes que son convertidos en enemigos de Israel por las acciones y políticas inhumanas de ese país.

En el mundo musulmán siempre han albergado la esperanza de que EE.UU. intervendría a favor de un compromiso y que haría que Israel comprendiera que no puede robar Palestina y convertir a todos los palestinos en refugiados.

Fue la esperanza del mundo árabe. Por eso no han derrocado a nuestros títeres. Gracias a esta esperanza EE.UU. sigue gozando de un cierto prestigio en el mundo árabe.

La resolución de la Cámara de Representante, comprada y pagada con el dinero de AIPAC, es el último clavo en el ataúd del prestigio estadounidense en Oriente Próximo. Muestra que EE.UU. es, definitivamente, el títere de Israel, como dice Osama bin Laden, y como cree la mayoría de los musulmanes.

Con la desaparición de la esperanza y la diplomacia, en el futuro lo único que les queda a EE.UU. e Israel son sus garras y sus dientes. El tan ensalzado ejército israelí no pudo derrotar a una milicia harapienta en el sur de Líbano.

El tan ensalzado ejército de EE.UU. no pudo derrotar a una insurgencia harapienta, con armas ligeras, surgida de una minoría de la población en Iraq, insurgentes que, además, están involucrados ante todo en una guerra civil contra la mayoría chií.

¿Qué harán EE.UU. y su titiritero? Ambos están tan inflados con su arrogancia y su paranoia como para admitir sus terribles errores. Israel y EE.UU. destruirán desde el aire la infraestructura de Líbano, Palestina, Siria, e Irán, para que la vida civilizada se haga imposible para los musulmanes, o EE.UU. e Israel utilizarán armas nucleares para intimidar a los musulmanes para lograr que se ajusten a los deseos de Israel.

El genocidio de musulmanes en una u otra forma es el objetivo declarado de los neoconservadores que controlan totalmente el gobierno Bush. El padrino neoconservador Norman Podhoretz ha propugnado la Cuarta Guerra Mundial (en el pensamiento neoconservador, la Tercera fue la guerra fría) para derrocar al Islam en Oriente Próximo, desarraigar la religión islámica y convertirla en un ritual laico formalizado.

El Pentágono neoconservador de Rumsfeld preparó una nueva doctrina bélica de EE.UU. que permite el ataque nuclear preventivo contra estados no-nucleares.

El neoconservador David Horowitz dice que al masacrar a civiles palestinos y libaneses “Israel hace el trabajo del resto del mundo civilizado,” equiparando así a los criminales de guerras con seres civilizados.

El neoconservador Larry Kudlow dice que “Israel hace la labor del Señor” al asesinar libaneses, una afirmación que debería dar a pensar a los partidarios evangélicos cristianos de Israel. ¿Dónde dice el Señor: “ve y asesina a tus prójimos para poder robar sus tierras”?

La historia condenará eternamente a EE.UU. por la complicidad del público estadounidense con estos atroces crímenes.

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Paul Craig Roberts fue Secretario Adjunto del Tesoro en el gobierno Reagan. Es coautor de “The Tyranny of Good Intentions”. Para contactos: paulcraigroberts@yahoo.com

Ministro de inseguridad

Pablo Barahona Krüger | Julio 21, 2006

Este es un problema tan típico de la vieja guardia de la política costarricense que parece endémico. Enquistada en el poder desde hace más de medio siglo y ahora nuevamente reelegible gracias a Óscar Arias y su Sala Constitucional, no ha de sorprendernos lo que ya advertíamos en algún artículo años atrás. La reelección no implica solo la repetición de un Presidente de la República, sino de toda una clase política, es decir, de todo un séquito de vividores del Estado que, además de puesteros, mantienen como ideología central: la parcelación del poder público.

La privatización ya no es manifiesta sino tácita. Esto es lo que produce el descontrol del poder. No he sido yo quien firmó al pie la frase de que en Costa Rica el poder anda suelto. ¿Y cómo no iba a ser así si los únicos controles de lo público más o menos influyentes son los informales? Ni una Contraloría que se va en las pesetas, miedos y contradicciones, ni mucho menos un Poder Judicial descaradamente cooptado sirven de mucho. El control político del Legislativo no existe como tampoco existen sus diputados. Esto ratifica porque hoy una prensa libre es aún más importante.

Explicado este triste panorama entendemos porqué en Costa Rica se propone con bombos y platillos lo que en ninguna otra parte de occidente se atrevería un gobierno siquiera a sugerir: privatizar la seguridad del Estado

Eso se propone Berrocal como Ministro de -in-seguridad. En lugar de desapoderar a las fuerzas de seguridad privada, que peligrosamente doblan en número y armamento a la policía del Estado, pretende dotarlas de poderes de imperio típicamente estatales. ¡Qué locura!

Esto lo entiendo de él que no es politólogo ni abogado muy versado. Es político de siempre y de nunca. Es un burócrata y me imagino que empresario como todos los aristas con buenos puestos en el gobierno. Pero que Óscar Arias, quien siempre se ha pretendido más como académico y hasta intelectual que como político, no repare en el craso error que implica la “aventurita” de su ministro, eso sí que esta pasado.

La razón primera que justifica la existencia del Estado es, precisamente, el orden y la seguridad. Para ello, la concentración del poder físico legítimo o coercitividad resulta esencial.

Es imposible romper el monopolio de la fuerza física sin relativizar la vigencia del Contrato Social y por tanto del Estado de Derecho. Con ello se abre la puerta para retornar a la ley de la selva en que el más fuerte o violento es el que manda y no el más justo o respetuoso. Es la sociedad del sálvese quien pueda.

Pretende Berrocal que un ejército que obedece a intereses privados se imponga en la custodia de los más caros intereses públicos. Que sean los empresarios de la seguridad quienes se conviertan en nuevos capitanes y ajusticien a los malhechores léase: decidan incluso quienes lo son y quienes no.

Me surgen dudas: ¿A quién recurrir cuando agentes de lo privado en uso de potestades públicas abusen? ¿A los representantes de las Sociedades Anónimas que tal vez ni siquiera tengan bienes a su nombre para exigirles responsabilidad patrimonial? ¿Deberemos los ciudadanos atender la orden de detención de un simple guarda de seguridad privada cuando transitemos_ “libremente”_ por las calles?

¿Podrá este arrestarnos incluso? ¿Podrán revisar nuestros automóviles, casas o lugares de trabajo? ¿Y qué hay de requisarnos a nosotros o a nuestras parejas femeninas? ¿cómo distinguir entre un guarda privado y un mero impostor que nos quiere asaltar o algo peor? ¿Quién los controlará e incluso sancionará si abusan al “colaborar” con la fuerza policial?

Planteo estas preguntas que versan sobre lo meramente operativo, pero no por ello omito las interrogantes más importantes, las referidas a la legitimación: ¿Quién nos asegura que la formación de esos guardas privados es civilista y no militar? ¿Qué ley los inviste de potestades de imperio? ¿No es lógico prever que si el día de mañana esas armadas con dueño deben escoger entre defender los intereses privados y los públicos escojan por los primeros? ¿Por qué fortalecerlas entonces?

Sabiendo todo esto solo resta preguntar: ¿Quién podrá defendernos?

Caja Costarricense de Seguro Social entregará hoy, a las fuerzas vivas del cantón, los planos del Nuevo Hospital de Heredia

A las 6 de la tarde de miércoles 19, en el Salón de Sesiones del Concejo Municipal del Cantón Central de Heredia, tendrá lugar un acto muy significativo para la población de la provincia herediana; cuando el Sr. Presidente Ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Ing. Eduardo Doryan Garrón, hará entrega a las representaciones civiles de la comunidad, los planos de construcción del nuevo hospital de Heredia por el que tanto se ha luchado.

El citado jerarca se reunirá con los y las representantes del denominado Movimiento Cívico “Heredia por Media Calle”, una coalición de fuerzas vivas heredianas que ha venido promoviendo el nuevo hospital para la población de esa provincia; y que ahora le da seguimiento sistemático a todo el proceso de construcción, fiscalizando el mismo y fortaleciendo el uso de los propios recursos institucionales de la CCSS, humanos y financieros, evitando así erogaciones económicas exageradas, fantasmas o fugadas por medio de “consultorías”.

Aparte de la entrega de los planos, el Movimiento Cívico “Heredia por Media Calle” pedirá a la CCSS, financiar los dineros faltantes para cubrir el costo total de la obra; además de que la institución aseguradora realice la labor de inspección de la misma, dado que contratar una empresa privada elevaría en un 5 % el costo de construcción. La Caja cuenta con el suficiente personal idóneo, sumamente profesional, para realizar esa inspección.

Estas peticiones están respaldadas por una gran cantidad de firmas de ciudadanos y de ciudadanas de la comunidad que han estado respaldando todas las actividades y posiciones del Movimiento Cívico “Heredia por Media Calle”; lográndose así una experiencia inédita de participación ciudadana en el proceso por el logro de un mejor servicio de salud.

Invitamos a la prensa nacional para la cobertura de esta actividad.

Heredia, 19 de julio de 2006.

Ligia Solís Solís
Integrante
Movimiento Cívico “Heredia por Media Calle”