Categoría: TLC
¡Por Costa Rica y por Guatemala, No al TLC!
A las dos de la tarde, llegamos delegaciones de distintas organizaciones y del Frente Nacional de Lucha: la Organización Nacional de Estudiantes de Guatemala – ONEG, la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas – CNOC, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud de Guatemala – SNTSG, organizaciones que, además, son miembros de la Plataforma Sindical Común Centroamericana, PSCC. También se hicieron presentes delegaciones del FNL de Zacapa, Quetzaltenango, la Costa Sur y la Ciudad Capital, además de otras organizaciones y personas particulares que se sumaron a la acción solidaria.
Mientras allá, en la hermana Costa Rica, las organizaciones estaban de pie dando un rotundo ¡NO! a las pretensiones de Oscar Arias de regalar el país al peor postor, las organizaciones acá también expresamos nuestro rechazo al TLC y nuestra solidaridad con la lucha emprendida por el pueblo costarricense.
Al ritmo de “¡No queremos, no nos da la gana, ser una colonia norteamericana!”, nos hicimos presentes en el sector exclusivo donde se ubica la Embajada, en el corazón de la llamada “zona viva” de Guatemala.
Los transeúntes, curiosos, consultaban la razón de la protesta y así se enteraron de que, en Costa Rica, aún hay un Pueblo con dignidad que se opone rotundamente al TLC y que aquí, en Guatemala, tampoco nos rendimos. Los jóvenes, creativos como siempre, elaboraron allí mismo
una nueva consigna de lucha, que reza “Si queremos, sí nos da la gana, ser la resistencia latinoamericana”.
Después de unos minutos, salieron los funcionarios de la Embajada a preguntarnos cuál era nuestra petición. Cuando les explicamos que la acción era en solidaridad con las acciones de nuestros hermanos y hermanas en Costa Rica, nos invitaron cordialmente a pasar adelante a tomar un café y dialogar del asunto. La propia Señora Embajadora, Doña Lidiette Brenes de Charpantier, insistió en que nos trasladáramos al interior de la Embajada.
Documento completo AQUI
TLC generará más hambre y misera
Sr. Presidente de la República de
Costa Rica.
Dr. Oscar Arias
Reciba el fraterno saludo de Paz y Bien
Al dirigirle la presente carta a usted y el pueblo costarricense, como a los parlamentarios, lo hago como hermano latinoamericano que quiere y siente a ese querido pueblo como propio, y también como colega ya que ambos hemos sido distinguidos con el Premio Nóbel de la Paz, reconocimiento que nos fortalece al servicio de nuestros pueblos y el mundo para aportar a los caminos de la solidaridad y fortalecer el derecho de los pueblos a la construcción de una humanidad más justa y fraterna para todos.
Costa Rica ha dado testimonio de ser un país libre y soberano, defensor de los derechos humanos al disolver el ejército y fortalecer la participación ciudadana; valores que deben ser preservados y fortalecidos.
Sin embargo hay preocupaciones que hacen a la situación de llevar al país a la firma del TLC con los Estados Unidos de Norteamérica. Tanto usted como los legisladores saben que esos acuerdos de “libre comercio” no tienen absolutamente nada; la dependencia será total, como usted bien sabe, las grandes potencias son los que imponen los precios y condicionan la vida y desarrollo de los pueblos.
Es necesario recordar y tener presente los subsidios agrícolas a los productores de los EE.UU. , la asimetría y desigualdad son enormes, el beneficio de unos será a costa del hambre y miseria del pueblo costarricense.
Es necesario generar los espacios de participación y comercialización con los EE.UU., son importantes y necesarios, pero sin perder la soberanía y el derecho del pueblo.
La firma del TLC con los EE.UU. llevaría a Costa Rica a transformarse en una colonia norteamericana; agregar una estrellita más a su bandera.
El fracaso de los EE.UU. de implantar a nivel continental en el 2005 el TLC, es una muestra clara y contundente que hay pueblos que no claudican que resisten a las fuertes presiones y que tienen el coraje defender sus derechos.
Otros lamentablemente han claudicado y hipotecado la vida de sus pueblos, traicionando su libertad y autonomía. Han privilegiado el capital financiero, sobre el capital humano y sometido a sus pueblos a la dependencia.
Frente a estos desafíos cabe preguntarse que quiere el pueblo costarricense.
¿Si se ha efectuado una consulta al pueblo para que pueda democráticamente decidir sobre su presente y su futuro?
Permítame decirle Señor Presidente; estoy seguro que la mayoría del pueblo de Costa Rica no quiere ser colonia y perder sus derechos soberanos, su identidad y valores.
Estamos frente a grandes desafíos en nuestros países y en el mundo. La dinámica y vida de los pueblos es permanente y es necesario buscar los caminos de integración con los pueblos latinoamericanos.
Tener voz propia y posibilidades de crecimiento y desarrollo integral, como son educación, salud, vivienda y trabajo en un Estado libre y soberano, con la vigencia de los derechos humanos desde su integridad en la construcción democrática.
Los legisladores tienen que tener conciencia y valores para defender esos derechos y no claudicar frente a las presiones y aceptar lo inaceptable. El pueblo les reclamará por sus actos.
Otro de los temas preocupantes es la creciente militarización de las fuerzas policiales y la represión. Es necesario recordar que la función policial es importante y valiosa en toda sociedad; en sus orígenes se formaron como fuerzas de prevención y seguridad social, acompañar a los ciudadanos y ciudadanas en el fortalecimiento y vigencia de los derechos de las personas y el pueblo.
Sr. Presidente tome mis palabras como un aporte solidario de un hermano que desea lo mejor para el pueblo de Costa Rica y cada Pueblo del continente latinoamericano o como preferimos muchos llamar ABYA YALA, el_ “ Continente de la tierra fecunda”_.
Fraternalmente
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nóbel de la Paz 1980
Presidente Internacional SERPAJ -AL
Buenos Aires, 22 de octubre del 2006
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El Premio Nobel de la Paz 1980
Adolfo Pérez Esquivel
Nació en Buenos Aires, Argentina, el 26 de noviembre de 1931.
Estudió arquitectura en la escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de la Plata.
Durante gran parte de su vida se dedicó a la escultura, actividad que complementó con la docencia, a la que dedicó 25 años, tanto a nivel primario como secundario y universitario.
Tras haber recibido un amplio reconocimiento nacional e internacional durante los años 1942 y 1956, merced a su actividad, en 1971, a raíz de una crisis espiritual se unió a los seguidores de Gandhi y de la No-Violencia.
En 1973 fundó el “Movimiento Ecuménico Paz y Justicia” con diversos grupos cristianos, y, dos años más tarde, participó en la creación de la “Asamblea Permanente por los Derechos Humanos”.
En 1973, además, inició el periódico Paz y Justicia, que pronto se convirtió en la Cumbre del movimiento pacifista y de defensa de los derechos humanos en el área de influencia latinoamericana. A partir de 1974 desempeñó el cargo de Secretario de este periódico.
En 1975 fue detenido por la Policía Militar de Brasil, junto a varios integrantes del Movimiento Internacional de Reconciliación, entre los que figuraba la doctora Hildegard Goss-Mayer.
En 1976 fue detenido en Riobamba, junto a varios obispos americanos. Meses después fue expulsado de Ecuador y durante los años 1976 y 1978 estuvo preso en Argentina y bajo el régimen de libertad vigilada hasta 1979. Durante este periodo de prisión recibió el Premio Memorial de Paz, Juan XXIII, otorgado por la Pax Cristi Internacional.
En 1980 se le concedió el Premio Nóbel de la Paz por su lucha a favor de los derechos humanos. Pérez Esquivel afirmó, en aquella oportunidad, que recibía el Premio Nóbel “en nombre de los pueblos de América Latina, y en particular, de los más pobres de todos aquellos comprometidos con sus pueblos”.
Desempeñó el cargo de Presidente del Consejo honorario del Servicio de Paz y Justicia de América Latina (SERPAJ- AL) y la Liga Internacional por los Derechos Humanos y la Liberación de los Pueblos y fue miembro del Tribunal Popular Permanente.
Algunos años después fue designado miembro del Comité Ejecutivo de la Asamblea Permanente de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos.
Pérez Esquivel ha contribuido con numerosas misiones internacionales, como “Barco por la paz a Nicaragua”, “Barco por la solidaridad a Polonia” y campañas de resolución de conflictos en Sudáfrica, Afganistán, Medio Oriente, Tíbet, etc.
Entre sus innumerables trabajos destaca “Caminando junto al pueblo” (1995), donde cuenta sus experiencias en la lucha por el ideal de la No-Violencia en América Latina.
Actualmente Pérez Esquivel dedica su tiempo al Servicio Paz y Justicia e América Latina (SERPAJ- AL) y al proyecto “Aldea Niños para la Paz”, que atiende a numerosos menores en estado riesgo social.
JORNADA NACIONAL DE LUCHA CONTRA EL TLC
coordinada por organizaciones sociales
y el Movimiento Sindical arrancará el lunes
23 de octubre y se extenderá hasta el martes
24 del mismo mes.
Huelga Nacional de Todo el Sector Público.
Organizaciones campesinas, estudiantiles, sindicales,
ecologistas, intelectuales, de mujeres, de gays y lesbianas,
agricultores, pequeños y medianos empresarios, etc, etc.
Todo el Pueblo Costarricense a la calle, en todos los puntos del país, de costa a costa, de frontera a frontera, unidos contra el Tratado de “Libre” Comercio.
Este atento y atenta a la información que estaremos brindando por este y otros medios.
Importante. Todas las actividades serán de Resistencia Pacífica No Violenta. Atentos con los “provocadores o infiltrados” para no dejarse provocar y no hacerle el juego a la represión.
ARCHIVOS ADJUNTOS
- Reproduce las cuñas radiales
- Himno Nacional e Himno Patriótico al 15 de setiembre para imprimir
ITCR responde a Oscar Arias Sánchez
Pronunciamiento del Consejo Institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica, ante increpación pública del Señor Presidente de la República al Rector Eugenio Trejos Benavides
El Consejo Institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica en la Sesión Ordinaria No. 2486, Artículo 14, del 19 de octubre del 2006, emitió el siguiente acuerdo, ante la increpación pública del Dr. Oscar Arias Sánchez, Presidente de la República, al Master Eugenio Trejos, Rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica
COMUNICACIÓN DE ACUERDO
Para los fines correspondientes se transcribe el acuerdo citado en la referencia, el cual dice:
- RESULTANDO QUE:*
1. El pasado viernes 6 de octubre, en el acto de presentación del Informe “Intel: Estudio de su impacto económico en Costa Rica”, realizado por Consejeros Económicos y Financieros S.A. (CEFSA), el Presidente de la República, Dr. Oscar Arias Sánchez, increpó públicamente al MSc. Eugenio Trejos Benavides, Rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica y Presidente del Consejo Institucional, diciendo: “Aquí está el señor Rector del ITCR, que está en contra del TLC, y en buena parte las universidades públicas.”. El Presidente Arias agregó que no entendía cómo el ITCR “que prepara especialistas para trabajar en empresas del sector tecnológico, se opone a un acuerdo que puede incentivar la llegada de más firmas” (La Nación, 07 de octubre del 2006).
- CONSIDERANDO QUE:*
- 1.* El Instituto Tecnológico de Costa Rica es una Universidad pública y como tal goza de la especial autonomía que le otorga el artículo 84 de nuestra Constitución Política.
- 2.* El Rector es “el funcionario de más alta jerarquía ejecutiva del Instituto Tecnológico de Costa Rica” (Artículo 26 del Estatuto Orgánico).
- 3.* La posición frente al Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y los Estados Unidos de América, sostenida por el Rector en diversos foros, es la posición institucional, construida mediante procesos de consulta orientados por los principios de participación democrática y rigurosidad académica que nos rigen.
- 4.* La posición del ITCR está debidamente documentada en el “Pronunciamiento del Consejo Institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica sobre el Proyecto del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos” y en el “Análisis de diversos aspectos del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, a la luz del Informe de la Comisión de Notables, realizado por las Escuelas y Departamentos del Instituto Tecnológico de Costa Rica.”
- ACUERDA:*
- a.* Autorizar la publicación de un manifiesto en un diario de circulación nacional, que exprese la posición de este Consejo en la forma siguiente:
“Carta Abierta al Señor Presidente de la República”
Dr. Oscar Arias Sánchez
Presidente de la República.
Señor Presidente:
Reciba un respetuoso saludo de nuestra parte.
Ante sus palabras del pasado 6 de octubre, en el acto de presentación del Informe “Intel: Estudio de su impacto económico en Costa Rica”, realizado por Consejeros Económicos y Financieros S.A. (CEFSA) mediante las cuales interpeló al Rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), MSc. Eugenio Trejos Benavides diciendo: “_Aquí está el señor Rector del ITCR, que está en contra del TLC, y en buena parte las universidades públicas.”_ y luego agregó que no entendía cómo el ITCR “que prepara especialistas para trabajar en empresas del sector tecnológico, se opone a un acuerdo que puede incentivar la llegada de más firmas” (La Nación, 07 de octubre del 2006), el Consejo Institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica manifiesta lo siguiente:
1. La posición frente al Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y los Estados Unidos de América, sostenida por el Rector en diversos foros, es la posición institucional, construida mediante procesos de consulta orientados por los principios de participación democrática y rigurosidad académica que nos rigen. El Consejo Institucional, en las Sesiones N. 2359 de mayo del 2004, 2374 de agosto del 2004 y 2441 de noviembre del 2005, se pronunció respecto a la necesidad de abrir espacios de diálogo en relación con la aprobación de este Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, en atención a los evidentes riesgos y amenazas a la calidad de vida de amplios sectores sociales de nuestro país, a la biodiversidad, a las instituciones públicas, a la seguridad alimentaria, a la pequeña y mediana empresa.
2. Además, la posición del ITCR está debidamente documentada en el “Pronunciamiento del Consejo Institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica sobre el Proyecto del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos” y en el “Análisis de diversos aspectos del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, a la luz del Informe de la Comisión de Notables, realizado por las Escuelas y Departamentos del Instituto Tecnológico de Costa Rica.”, aprobados en la Sesión 2475 del 10 de agosto del 2006.
3. De estos Documentos se deriva claramente que no estamos en contra del progreso y desarrollo del país, ni contra la apertura comercial, ni contra Tratados de comercio que incentiven la llegada de nuevas firmas. A lo que nos oponemos es a ratificar un Tratado de Libre Comercio que en muchas de sus cláusulas, y en su espíritu general, contradice y amenaza los principios y las instituciones que han hecho de Costa Rica un Estado Social de Derecho en el que, pese a tensiones y contradicciones, los derechos humanos, sociales, laborales, ambientales y otros, poseen mecanismos de protección y tutela y tienen la posibilidad de ser ampliados y profundizados. Lo que está en juego con la ratificación del TLC no es la creación de empleos, sino el Estado Social de Derecho.
4. El gesto presidencial de interpelar al Señor Rector, sin que este, por cortesía y por protocolo, diera respuesta, es preocupante, pues no rima con una actitud de respeto al Rector, a la autonomía universitaria y a las universidades públicas en general; por lo contrario, muestra poca disposición al diálogo, justamente en un momento crucial de nuestra historia en el que las Universidades, la Iglesia Católica, la Defensoría de las y los Habitantes y gran cantidad de organizaciones sociales y culturales, estamos clamando por un gran diálogo nacional alrededor de la Agenda Nacional de Desarrollo de la que urgentemente requiere el país, de previo a la ratificación del TLC, más que para mitigar sus riesgos y amenazas, para que sea esta Agenda el marco nacional que ilumine los límites y alcances de este y de cualquier otro Tratado de Libre Comercio.
5. En esa perspectiva recordamos lo afirmado por este Consejo en el Considerando ix del “Pronunciamiento sobre el Proyecto del Tratado de Libre Comercio…” cuando, al mencionar el tema de la Agenda de desarrollo decíamos:
_ “El TLC ha puesto en la agenda la necesidad de definir el proyecto de país que queremos. La sociedad próspera, democrática, solidaria, inclusiva que la mayoría anhela. Con TLC o sin él, esa agenda debe ser discutida amplia y democráticamente. No es el proyecto de un partido ni el proyecto de endeudamiento presentado por el anterior Gobierno como “Agenda complementaria”_. Los Notables concluyen su informe señalando que es necesario “que se busque un acuerdo político nacional que lleve al país en una vía diferente a la seguida hasta ahora y conduzca a decisiones fundamentales para alcanzar las metas de desarrollo humano que todos anhelamos.”
6. En ese sentido queremos recordar las palabras de los señores Obispos de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica de Costa Rica, que en su pronunciamiento sobre el TLC ante la Asamblea Legislativa dicen:
“… constatamos que una de las dificultades de interpretación del TLC es que se negociara sin tener previamente como marco referencial una agenda de desarrollo social y económico, en un proyecto país.
Desde este análisis y ante la brecha social actual en Costa Rica, seguimos empeñados en que se valoren los legítimos intereses de todos los sectores, en especial los más vulnerables. Así, hemos procurado que principios esenciales, como justicia, equidad, libertad y solidaridad, estén en la base de toda política económica y social por implementar, “a fin de pasar de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas”, Populorum Progressio, 21.
Agenda de desarrollo. Trascendiendo la eventual aprobación o desaprobación del TLC, los obispos hemos insistido en la necesidad de una agenda de desarrollo humano, sostenible e integral, dentro de la cual se ubiquen todas las políticas sociales y económicas y pueda preverse y superarse el aumento de la brecha social y la consecuente permanencia de un considerable porcentaje de pobreza en el pueblo costarricense.” (Negritas no son del original). (Mensaje de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, 92 Asamblea General, presentado el martes 10 de octubre ante la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Legislativa)
Junto a cientos de organizaciones y cientos de miles de costarricenses, decimos que: una vez ratificado el TLC, las posibilidades de construir una Agenda de Desarrollo a la medida de nuestro Estado Social de Derecho, se vuelven prácticamente nulas. Lo decimos expresamente en el “Pronunciamiento sobre el Tratado de Libre Comercio…” cuando afirmamos, en el citado considerando ix lo siguiente:
“Sería muy iluso, y hasta perverso, aprobar primero el TLC y luego discutir sobre el proyecto de país. La secuencia de aprobación debe ser exactamente a la inversa: primero debe aprobarse ese proyecto de país, pacto social o agenda de desarrollo, y luego el TLC. En este caso, el orden de los factores afecta sustancialmente el producto.”
7. Tal como Usted lo dijo, Doctor Arias, “el desarrollo social y económico es lento y difícil, y más si no todos estamos convencidos del camino a seguir. El Gobierno sabe lo que tiene que hacer…” Pero cuando ante ese_ “saber”_ del Gobierno aparecen argumentaciones serias y rigurosas como las de las Universidades, Iglesias, Comisión de Notables y movimiento social, la alternativa es el diálogo y la negociación para convencer o para llegar a acuerdos. La imposición del_ “saber”_ del Gobierno–sería mero autoritarismo e implicaría un grave deterioro a la democracia. El diálogo y la negociación son los mecanismos idóneos para superar lo que el Consejo Nacional de Rectores –CONARE- en su pronunciamiento_ “Sobre el Informe de los Notables y el TLC_” denomina “polarización inconveniente con la que actualmente se aborda la discusión sobre el TLC”.
8. Solicitamos al señor Presidente que escuche este clamor nacional y que impulse desde la Presidencia de la República ese gran diálogo nacional que es, en esta coyuntura, el mecanismo idóneo que traerá nuevamente la paz y la concordia a nuestro amado país. Paz y concordia fundamentales para un auténtico desarrollo social y económico. En este esfuerzo puede contar el señor Presidente con los aportes de la Rectoría, del Consejo Institucional y de la comunidad institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica.
Nos despedimos del señor Presidente reiterando la total disposición a dialogar y a apoyar todo esfuerzo hacia la construcción de la Agenda Nacional.
Consejo Institucional del Instituto Tecnológico de Costa Rica.”
b. Comunicar. ACUERDO FIRME.
Diputado Oscar López denuncia complicidad de negociadores del TLC con transnacional fabricante de armas de guerra
EL SUSCRITO: OSCAR LÓPEZ, DIPUTADO A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA POR EL PARTIDO ACCESIBILIDAD SIN EXCLUSIÓN PASE, EN PLENO USO DE MIS DEBERES Y FACULTADES EN EL CONGRESO, Y EN EJERCICIO DEL CONTROL POLÍTICO QUE ME CORRESPONDE, DENUNCIO A CONTINUACIÓN EVIDENTES NEXOS DE LOS APODERADOS ESPECIALES EN COSTA RICA DE LA TRANSNACIONAL RAYTHEON COMPANY CON QUIENES FUERAN NEGOCIADORES DIRECTOS DEL TRATADO Y CON ACTUALES FUNCIONARIOS DEL COMEX, LO QUE PONE EN EVIDENCIA MI ANTERIOR DENUNCIA EN LA QUE DIJE QUE CON LA APROBACIÓN DEL TLC, SE HABILITA LA INSTALACIÓN DE EMPRESAS FABRICANTES DE ARMAS EN SUELO NACIONAL.
ANTECEDENTES:
En mi anterior denuncia demostré, sin que haya sido desmentido por
nadie hasta hoy, que RAYTHEON COMPANY, cuarta proveedora de armas de destrucción masiva para el Pentágono de los Estados Unidos, gestiona la inscripción de su marca en el país, con una lista de productos de alta tecnología militar, y que las intenciones de esa transnacional
derivan de la posible aprobación del TLC en Costa Rica, en virtud de
que en el TRATADO, los negociadores NO INCLUYERON DENTRO DE LAS MEDIDAS DISCONFORMES LAS REFERENTES A ARMAS, por lo cual se deberían de investigar los vínculos de RAYTHEON COMPANY con RAYTHEON S.A. entidad creada en el Bufete donde don Rubén Hernández Valle, Asesor Voluntario del Presidente de la República presta servicios profesionales, y entidad que compró 40 mil metros cuadrados de terreno en Paquera de Puntarenas, cuya escritura claramente expresa ser_ “para plantel”_.
NEXOS DE RAYTHEON COMPANY CON NEGOCIADORES DEL TLC:
PRIMERO:
La empresa Transnacional RAYTHEON COMPANY con sede en Massachussets, fabricante de misiles y armas nucleares, solicitó al Registro de la Propiedad Industrial del Registro Nacional la inscripción de su marca, acreditando como REPRESENTANTES Y APODERADOS ESPECIALES A LOS ABOGADOS COSTARRICENSES JOSÉ PAULO BRENES LLERAS Y HERNÁN PACHECO ORFILA.
PRUEBA: Copia de la escritura número 10 del Notario Dan Alberto
Hidalgo Hidalgo que consta en el expediente 9667-05 del Registro de
la Propiedad Intelectual.
SEGUNDO:
Ambos apoderados especiales de RAYTHEON COMPANY , son destacados profesionales del BUFETE PACHECO COTO en Costa Rica.
TERCERO:
José Paulo Brenes Lleras es especialista en marcas, Propiedad
Intelectual e Industrial.
Hernán Pacheco Orfila, ostenta el cargo de Presidente de la AMERICAN CHAMBER OF COMMERCE OF COSTA RICA.
CUARTO:
Ambos abogados, Representantes Especiales Judiciales de RAYTHEON COMPANY, son miembros de la ASOCIACIÓN PARA EL ESTUDIO JURÍDICO DEL TRATADO DE LIBRE COMERCIO ENTRE CENTROAMÉRICA Y LOS ESTADOS UNIDOS ASE-TLC, con cédula jurídica 3-002-399703, cuyo uno de sus fines
principales es:
“CONTRIBUIR CON SUS APORTES DURANTE EL TRÁMITE DE ELABORACIÓN Y APROBACIÓN DE LAS LEYES Y REGLAMENTOS NECESARIOS PARA IMPLEMENTAR Y APLICAR EL TRATADO”
PRUEBA: Certificación de Acta Constitutiva de ASE-TLC, ARTÍCULO TERCERO DE LOS FINES.
QUINTO: (lo mas grave)
Junto a los Apoderados Especiales de RAYTHEON COMPANY, son miembros de la asociación ASE-TLC, LOS NEGOCIADORES DIRECTOS DEL TLC que de seguido se nombran:
• ANABEL GONZALEZ CAMPABADAL, JEFE NEGOCIADORA.
• ROBERTO ECHANDI GURDIAN, ENCARGADO DE SERVICIOS E INVERSIÓN
• FERNANDO OCAMPO SÁNCHEZ, ENCARGADO DE ACCESO A MERCADOS.
SEXTO:
También son miembros de la Asociación ASE-TLC, al menos 6
funcionarios actuales del COMEX, siendo que la mayor parte de ellos
forma parte de la Dirección de Negociaciones Comerciales, cuyos
nombres son:
• NELLY VARGAS HERNÁNDEZ
• ESTEBAN AGÜERO GUIER
• LUIS ADOLFO FERNÁNDEZ LOPEZ
• EDGAR TENORIO SÁNCHEZ
• ALEJANDRA AGUILAR SCHRAMM
• GUSTAVO ADOLFO GUILLÉN PICADO
SÉTIMO:
Los nexos demostrados ponen en EVIDENCIA que el TLC permitirá y
facilitará la Fabricación de Armas de destrucción masiva desde suelo
nacional, en virtud de la presencia como miembros en esa asociación,
de los dos abogados que fungen en Costa Rica como los Representantes
Especiales de la transnacional RAYTHEON COMPANY, junto a tres de los
principales negociadores y de seis actuales funcionarios del COMEX,
lo que quizás podría convertirse en un acto de corrupción o
pregunto: ¿ TRAFICO DE INFLUENCIAS ?
PRETENCIÓN:
Con base en la contundencia con la que he demostrado que al amparo de la aprobación del TLC se estarían estableciendo en nuestro país los más turbios negocios, de la manera más vehemente y enérgica solicito al Poder Ejecutivo retirar de la Corriente Legislativa la tramitación del Expediente 16047, y la inmediata creación de una comisión legislativa investigadora que aclare todos los nexos privados y empresariales de los negociadores y de los funcionarios del COMEX, con los interesados en aprovecharse de la aprobación del TLC, para su propio beneficio.
ÓSCAR LÓPEZ, DIPUTADO
PARTIDO ACCESIBILIDAD SIN EXCLUSIÓN – PASE
La Costa Rica del tercer milenio
Agradezco la benevolente invitación de las respetadas instituciones que reúnen este oportuno seminario sobre cuestiones que afectan a nuestro sistema de vida en libertad. Me siento muy cómodo entre costarricenses bienhechores y un poco incómodo entre tantos académicos e intelectuales, porque solo soy un octogenario jubilado. Me atrevo a participar en este coloquio a título de ciudadano activo, crítico y propositivo, con un talante práctico arraigado en la experiencia del luchador que hay en mí por la justicia, la solidaridad, la libertad, la democracia y la paz. Donde se honre a Costa Rica, yo estoy.
El ejemplo de dos prohombres
Dos insignes compatriotas se nos adelantaron estos días en el tránsito a la eternidad. Don Joaquín Vargas Gené y don Rodrigo Madrigal Nieto. Esta es una de las primeras veces que hablo en público desde tan infaustos acontecimientos y deseo dedicar un espacio a su memoria. Ambos fueron ciudadanos de la esfera privada que en circunstancias especiales sirvieron al Gobierno de la República. Fueron personas independientes, no hombres de partido. Dedicados al periodismo, fomentaron la tolerancia. Juntos, fueron co-fundadores del Observatorio de la Libertad de Expresión. Amaron entrañablemente a Costa Rica. Vivieron y murieron en el cariño familiar, cultivaron la amistad, anduvieron rodeados por el aprecio y el respeto. Sus ejemplos orientan en la honestidad, la generosidad y la defensa valiente del interés nacional, a quienes continuamos en peregrinación por los largos y polvorientos caminos de la patria. Gracias a Dios por la vida de estos dos prohombres.
La fe costarricense en un tiempo nublado
Confieso que nunca vi más sombrío el futuro de la República. Los márgenes políticos, angostados. Los partidos, agonizando. Los poderes públicos, enervados. La legislatura, avasallada por factores extraparlamentarios. La inequidad, desaforada. La clase media, estrujada. Los sectores populares, empobreciéndose más. El Estado Social de Derecho, asediado. El patrimonialismo a la orden del día. La inseguridad ciudadana en crecimiento. La Constitución Política, violada. La titularidad del mando en manos espurias. La nación, rasgada. La ciudadanía con voto pero sin voz. El diálogo ausente y los extremismos en ascenso. Es un panorama fosco.
Sin embargo, el carácter costarricense se afirma siempre en la fe. Recuerdo a un profesor de filosofía de nuestro siglo XIX quien escribió: “He preguntado a los pueblos qué hora es, y me responden: es media noche; esperemos que amanezca”. Tengo presente la estrofa del amigo poeta ausente: “De veras, hijo, / ya todas las estrellas han partido. / Pero nunca se pone más oscuro / que cuando va a amanecer”. El deber cívico impone a cada uno de nosotros, trabajar con esperanza.
Confianza en los educadores y los estudiantes
Mi esperanza está en la niñez, la juventud y el magisterio. Costa Rica es una pedagocracia. Nuestro ejército son los estudiantes y los maestros. Pueblo comprensivo y sensato, la dignidad, el honor y la soberanía son defendidos principalmente por esta fuerza civil desmilitarizada, neutral, pacífica. Si escuelas, colegios y universidades quieren, si se puede – si no, no. Así fue en las manifestaciones de educadores y estudiantes en 1919 contra la tiranía; las marchas nacionalistas de la Liga Cívica en 1928; la resistencia estudiantil de 1943 en aras de la pureza electoral; la huelga de brazos caídos de los empresarios o el desfile silencioso de las mujeres en 1947; la protesta estudiantil de ALCOA en 1970; o el llamado combo del ICE en 2000. Estoy cierto que así será mañana.
Confío también en los imponderables que Bismarck, el Canciller de Hierro, ubicaba en la acción política allende los riesgos, las oportunidades y las alternativas. Son fuerzas que no se tocan ni se ven, fuerzas ideales que en un momento germinan y se desarrollan y se vuelven poderosas como una creciente de río que todo se lo lleva. Entre esos imponderables políticos, don Ricardo Jiménez incluía la intuición: “Los ticos –decía él– son como las mulas de noche en los malos caminos, que parece que huelen los precipicios. Los va salvando el instinto”. La sabiduría costarricense brota de la tierra, como el agua manantial: es resultado de centuria y media de educación y más de cien años de práctica democrática, el oro de la experiencia que amontona la batalla progresista de generación tras generación.
La esperanza, sin embargo, no puede obnubilar. Para acertar en el rumbo a seguir, hay que partir de un diagnóstico preciso. Menciono algunos obstáculos que deben ser superados pronto.
Un pueblo con voto pero sin voz
La democracia ha caído en el “triángulo de las Bermudas” que constituye la deletérea conjunción de las 3-P: política, plata y propaganda.
Durante la campaña electoral recién pasada, todos los medios de comunicación masiva, menos alguna excepción honrosa, apoyaron una sola de las opciones electorales en las noticias, en los editoriales y en la agenda informativa. Las encuestas de opinión fueron utilizadas como arma arrojadiza. Hubo una millonaria campaña paralela favorable al acuerdo comercial, en la cual aparecían en pantalla incluso las mismas figuras que salían en la campaña de uno de los partidos.
Concluido el cuestionable conteo de los sufragios, el baño de incienso y el coro de alabanzas al régimen es anonadador. Alarma comprobar que la democracia costarricense es víctima de un sistema de incomunicación social. Es un aparato de propaganda totalitario que niega la diversidad y favorece el monopolio.
Acaba de anunciarse que un conglomerado de televisión compró un conglomerado de radioemisoras, seguido por un silencio cohonestador de la concentración de la propiedad en los medios de comunicación. ¿No es que las frecuencias de radio están fuera del comercio de los hombres?
Los ciudadanos conscientes somos agredidos con términos de extremistas, comunistas, anticostarricenses o peor todavía, si planteamos tesis discrepantes con los factores económicos y políticos nacionales e internacionales que están detrás de ese aparato goebbeliano. Muchos costarricenses solo cuentan con la Internet para expresar su pensamiento.
Los justos reclamos de los sectores populares, son ignorados. A diario se recuerda a Martín Fierro cuando dice que “son campanas de palo, las razones de los pobres”. Sigue vigente el concepto que expresé en un artículo publicado por algunos diarios de América Latina, hace casi cuarenta años: “Queremos ser un pueblo con voz y voto”. Desgraciadamente, el costarricense es hoy un pueblo con voto pero sin voz. Este auditorio comprende de qué hablo porque algunos de ustedes han sido blancos de la razia de intolerancia monocrática en los medios, y otros se ven forzados a desentonar, entonadamente.
Todo régimen de inclinación autoritaria hace lo indecible por tener a su servicio las comunicaciones, los periódicos y la televisión, una prensa dócil, ciega y sorda, porque ello le permite manipular a la opinión pública, haciendo pasar mentiras por verdades, verdades por mentiras, calumniar a sus críticos y ensalzar a sus domésticos. Si la libertad se constriñe, si la diversidad se asfixia, si la prensa es monocorde, si la propiedad de los medios se concentra, la democracia se debilita y la ciudadanía se desborda a calles, parques y plazas.
Ineptitud política de antología
El trámite del tratado mal negociado es un caso digno de estudio para los anales de la ineptitud política. Por encima de las deficiencias, insuficiencias e inconveniencias del texto mismo, se destaca la impericia en el manejo político del tema. A la fuerza, ni los zapatos entran.
El nuevo gobierno obtuvo apenas una peseta de los cien centavos de apoyo electoral disponibles en febrero pasado. Sin embargo, en este asunto se conduce y habla como si tuviera un billete de mil pesos en la bolsa. Y a ratos pareciera que hasta cree en su propia propaganda.
Se machaca que en la democracia la mayoría manda, pero no se acepta que Costa Rica es ahora un régimen de puras minorías. Para hacer mayoría, hay que dialogar, ceder y concertar. Pero estas realidades son anatema cuando se propugna “la tiranía en la democracia”, si bien tal contradicción conceptual revele un cuadro peligroso.
En el cuatrienio pasado se demostró que no basta con ajustar una mayoría, sino que importan igualmente e incluso más, cuántos y quiénes son la minoría militante en oposición. El gobierno anterior contó al comienzo con 19 diputados y el partido cogobernante con 17 para un total de 36 (dos menos de la mayoría calificada), pero 5 minoritarios lograron frenarlos. No se aprobó la reforma fiscal y, duele reconocerlo pero es cierto, un gobierno sin plata es un pobre gobierno. De manera que cuando se dice que con 29 votos basta y sobra, queda mucho trecho del dicho al hecho.
Comercio justo vs. libre comercio
Hago ahora una digresión personal. Creo en la apertura comercial. Creo en la inversión extranjera. Creo en el comercio justo que sobrepuja al libre comercio. Sin que sean perfectos, considero aceptables los convenios comerciales firmados con México, Canadá, Chile y la región del Caribe. Es recomendable programar con sabiduría y total apego a los intereses de Costa Rica, acuerdos comerciales con la Unión Europea, países de Asia y de Oceanía. Soy amigo de Estados Unidos. El pueblo costarricense no padece el trauma del antiyanquismo. Costa Rica necesita un acuerdo comercial con nuestro principal mercado.
Estas convicciones están avaladas por la conducta de mi prolongada vida pública. En la administración que presidí de 1982 a 1986 se estableció el Ministerio de Comercio Exterior, se puso en marcha el llamado modelo de promoción de exportaciones y se dio la ley de incentivos a la industria turística, principal fuente de divisas extranjeras.
En ese periodo el país fortaleció los vínculos comerciales con Estados Unidos a través de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, que abrió unilateralmente el mercado norteamericano a casi todos nuestros productos de exportación. Conocedor de mis viejos nexos laboristas con la poderosa confederación obrera AFL-CIO, el Presidente Reagan me solicitó viajar a Washington para suavizar su oposición a la Iniciativa de la Cuenca del Caribe.
Una nueva negociación con Estados Unidos
Dicho lo anterior, reafirmo que este proyecto de acuerdo comercial suscrito con Estados Unidos es inconveniente para Costa Rica.
• El decoro de la patria y la soberanía nacional menguan en vez de enaltecerse. • Las potestades constitucionales y legales se restringen en lugar de defenderse. • La desmilitarización voluntaria y la neutralidad perpetua quedan en entredicho por el estímulo al comercio de armamentos. • Nuestro régimen institucional —ICE, INS, Seguro Social, etc. — se menoscaba y los principios de solidaridad y universalidad se debilitan. • La inequidad es evidente pues allá prevalecen las leyes locales sobre el tratado, pero aquí el tratado imperaría sobre las leyes nacionales. • De llegar a ratificarse, sería una camisa de fuerza ideológica que impide la libertad de escoger nuestro propio camino al desarrollo.
Creo que se debe retirar la firma de Costa Rica del texto mal negociado y, en el mismo acto, proponer a Estados Unidos la negociación de un acuerdo comercial adecuado a nuestras dos naciones, tal y como Estados Unidos negocia bilateralmente con Colombia, Panamá o el Perú. ¿Acaso merecemos los costarricenses menos respeto y consideración que los hermanos colombianos, panameños o peruanos?
Ha de ser una negociación de Estado, que tome en cuenta de manera sustantiva y transparente a cada sector afectado. Esa negociación debe reconocer nuestras particularidades en el desarrollo, la civilización y la cultura, las cuales distinguen a Costa Rica de países vecinos.
La nueva negociación con Estados Unidos debe superar el doloroso desgarramiento que padece el alma nacional con respecto al texto actual y evitar convulsiones sociales y políticas que descarrilen, aún más, nuestro sistema institucional de vida en libertad.
El TLC no vale una gota de sangre costarricense
Entre tantas observaciones al tratado mal negociado, en semanas recientes se ha revivido la objeción a la cláusula que atropella el sacrosanto amor de los costarricenses por la paz y que tiene tres fechas culminantes en la historia de nuestra democracia:
• el 1° de diciembre de 1948, cuando abolimos el ejército como institución permanente • el 17 de noviembre de 1983, cuando le declaramos unilateralmente la paz al mundo entero, con la Proclama de la Neutralidad en los conflictos bélicos, y • el 8 de setiembre de 2004, cuando fue reconocido el Derecho a la Paz como derecho humano fundamental, valor rector de la sociedad enmarcado en el Derecho de la Constitución.
El decreto que menciona la elaboración de combustible nuclear produce asombro, dolor, angustia y horror. He escuchado intentos de explicación gubernamental sobre la cuestión de la fabricación de armamentos militares y la producción de combustible nuclear en nuestro territorio, que pueden sintetizarse así: donde digo digo, no digo digo, digo Diego.
Hay signos ominosos de la declinación de instituciones y valores que otrora marcaron las singularidades y glorias de nuestra democracia. Alcancé a escuchar parte de las indignadas declaraciones de Monseñor Ángel San Casimiro al ver rodeada e invadida la catedral de Ciudad Quesada por agentes de seguridad, cuando dijo: “Esto no es Costa Rica. Si Jesús y don Pepe revivieran, volverían a caer muertos”.
El tratado mal negociado no vale una gota de sangre costarricense.
No puede atribuirse a ninguna potencia mundial –de cualquier signo ideológico– la responsabilidad por las desgracias de opresión económica y política padecidas por nuestros pueblos; esas desgracias nunca se dieron sin la complicidad de aliados que estaban siempre a espaldas del interés nacional. Creo que no debe correrse ningún riesgo ante cláusulas lesivas a las mejores tradiciones de nuestra patria y a los legítimos intereses de los sectores populares.
La redacción actual del tratado con Estados Unidos, ocasionaría perjuicios irreparables a nuestro país.
Costa Rica perdió el rumbo
La democracia costarricense perdió su rumbo hará unos veinte años, cuando:
• el principio de solidaridad social fue desplazado por la competencia a ultranza • la producción, por el consumo • el ahorro, por el dispendio • la frugalidad, por la acumulación de riquezas • el altruismo, por el egoísmo • la calidad de vida, por el lujo ostentoso • la seguridad alimentaria, por el mercantilismo • la cultura, por el entretenimiento • el buen gobierno, por la componenda • la probidad, por la corrupción • los valores propios, por modas importadas.
Aquí se vive la negación del dictado jurídico que aconseja igualar la producción con la apropiación, para que ambas sean sociales y no una social y la otra privada, lógicamente con respeto a la propiedad, a la empresa y a la libertad.
En palabras augustas del recordado Papa Juan Pablo II, “para superar estos mecanismos perversos… y sustituirlos con otros nuevos, más justos y conformes al bien común de la humanidad, es necesaria una voluntad política eficaz”.
Hace dos décadas que la democracia costarricense bajó la guardia y restó todo ímpetu a la lucha contra la pobreza, contra la indigencia y contra la exclusión social. Este es un retroceso económicamente irracional, políticamente inaceptable y éticamente vergonzoso.
Esos “mecanismos perversos” que el Magisterio Eclesiástico repudia, han hecho de Costa Rica la democracia centroamericana con el deterioro más acelerado de la distribución del ingreso. En vez de avanzar hacia una nación de propietarios, retrocedemos hacia una nación de proletarios. El nuestro dejó de ser un solo país, pues ahora hay cuatro colectividades que comparten un mismo territorio.
• En el penthouse, medio millón de individuos del primer mundo criollo obtienen la mitad del ingreso nacional • En el primer piso, millón y cuarto de gentes de los sectores medios —algunos en ascenso, la mayoría en descenso— perciben un tercio del producto nacional • El tercer mundo de la clase trabajadora, casi un millón de conciudadanos, ocupa la planta baja que percibe menos del diez por ciento de la riqueza que la sociedad toda genera • Y en el sótano, el cuarto mundo costarricense, un millón de compatriotas pobres o indigentes que se las arreglan con menos del cinco por ciento del ingreso total — ¡un cinco de cada colón!—.
Esta degradación de la democracia es escandalosa desde cualquier punto de vista, y es alarmante porque acumula elementos volcánicos bajo el suelo que pueden hacer explosión en presencia de una chispa como la insolencia de la intolerancia, los excesos policiales o la fabricación aquí de combustible nuclear.
Dentro de tres lustros, la pacífica y neutral Costa Rica celebra sus primeros 200 años de vida independiente. Propongo que en los 15 años que nos separan del bicentenario nacional, el país entero se incorpore de lleno a una estrategia nacional de guerra sin cuartel contra la inequidad, contra la pobreza y contra la indigencia.
La meta debe ser una democracia libre del flagelo de la exclusión social; una democracia en la que, como dispone la Constitución Política, el Estado cumpla su responsabilidad de “procurar el mayor bienestar a todos los habitantes, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza”; un Estado que vigile el cumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales del ciudadano, “derivados del principio cristiano de justicia social, aplicables por igual a todos los factores concurrentes al proceso de la producción, a fin de procurar una política permanente de solidaridad nacional”; una democracia social participativa y de oportunidades económicas para todos, capaz de garantizar, a cada ciudadano y a cada familia, dignidad, alimentos, seguridad y libertad.
Surgen las redes ciudadanas, los partidos caducan
El sistema de partidos políticos surgido de la convulsión social de la década de los años 40 del siglo pasado, está en grave riesgo de fenecer. Los partidos figuerista, calderonista y morista cumplieron su ciclo de vida de luz y de sombras.
En el milenio nuevo, se requieren una cultura cívica restaurada y nuevas formas de organización social descentralizadas, participativas, verdaderas redes ciudadanas.
Hay que reconstituir un pacto social que refleje la pluralidad de la sociedad, respete a las minorías, garantice la estabilidad y permita mejorar la gobernabilidad.
En la era del paradigma ecológico, la lógica de los movimientos en la sociedad civil es otra, como consecuencia de la evolución cultural basada en la interconectividad, los procesos relacionales, los patrones dinámicos, el cambio y la transformación continuos. Una época concluye y emerge un cambio cardinal, de las estructuras construidas con bloques aislados a los patrones de relaciones en red, la democracia de los ciudadanos, un camino nuevo con alma y corazón.
En mis conversaciones con ciudadanos de todos los estratos sociales, corrientes políticas y regiones geográficas, encuentro que persiste la fidelidad a la democracia como sistema, al mismo tiempo que aumenta la insatisfacción por los escuálidos resultados de la gestión gubernamental. Muchas necesidades ciudadanas y problemas de carácter político, económico y social siguen insatisfechos tras varias administraciones de signo distinto, aunque de estrategia y programa común.
Cunde la desesperanza alimentada por los escándalos de corrupción y los juicios por la prensa. La corrupción sistémica envilece las instituciones, e impacta el conjunto del Estado y el sector privado. Se requiere una estrategia nacional contra la corrupción a objeto de frenar la utilización de normas y costumbres, legal o institucionalmente reconocidas, para el usufructo del patrimonio colectivo en beneficio propio o del grupo social, político o económico al cual se pertenece. Hay que atajar el tránsito de directores y ejecutivos de la banca y las finanzas particulares, a la banca y las finanzas públicas, y viceversa. Es forzoso erradicar la impunidad. La corrupción constituye un factor de deslegitimación del sistema político y genera un creciente repudio ciudadano.
La violencia y la inseguridad ciudadana siguen en aumento, afectándose la gobernabilidad democrática. Un país que carece de capacidad para imponer el imperio de la ley sobre su territorio y proteger los derechos humanos, cuidar a las personas y hacer cumplir el orden estatal, se expone a mayor polarización social e inestabilidad. Hay áreas controladas por organizaciones ligadas a actividades ilícitas. El sicariato es una triste realidad en Costa Rica. El crimen organizado es un peligro en ascenso. La inseguridad es multidimensional y deben afrontarse sus aspectos políticos, económicos, sociales, de salud y ambientales.
El orden constitucional está roto
La complejidad aumenta en la coyuntura actual porque el régimen se alzó la titularidad para conducir el Gobierno, con una deslegitimación ingénita insalvable.
La Presidencia está en manos espurias porque la Constitución Política no ha sido enmendada por una Asamblea Constituyente o por la Asamblea Legislativa. La prohibición de la reelección presidencial fue subvertida por un artificio tribunalicio, tan político cuanto contrario al Derecho de la Constitución. En rigor, es un régimen de facto.
Para mí, uno de los últimos sobrevivientes de los constituyentes de 1949, el orden constitucional está roto.
Los comicios pasados continúan entre signos de interrogación. Esta es la hora en que se desconocen análisis académicos sobre los alcances de los 696 incidentes de nulidad presentados durante el escrutinio. Tampoco se conocen estudios en profundidad sobre patrones de votación, extraños en determinados casos. Los ciudadanos no recibieron por los medios de comunicación información adecuada y veraz, derecho que da el artículo 46 constitucional, sobre lo acontecido en el tribunal electoral. Quedaron al descubierto la obsolescencia del sistema, la senescencia de los métodos y la incapacidad de respuesta ante un enjambre de inconsistencias, omisiones y rarezas. Las aguas volvieron a su nivel y hay menor susceptibilidad, pero aún no se revisa a fondo el funcionamiento del sistema electoral ante tan numerosas fisuras y disfuncionalidades que demandan pronta corrección.
La legalidad maltrecha y la deslegitimación progresiva se han traducido en años recientes en la interrupción de mandatos presidenciales en nueve países de la América Latina. En Bolivia, dos de ellos no terminaron su gobierno; en Ecuador fueron tres; y uno en Perú. A ello se debe agregar el golpe fallido en Venezuela. Los casos restantes se registraron en Paraguay en 1999 y en Argentina en 2001. ¿Está el exacerbado presidencialismo costarricense vacunado contra una eventualidad semejante? Juegan con fuego quienes pretenden ignorar estas realidades políticas insoslayables.
La forja de una Agenda de los Ciudadanos
Concluyo estos aportes al seminario “¿Hacia dónde va Costa Rica?”, con dos propuestas.
Urge acordar una visión estratégica nacional. En este desiderátum coincido con la Comisión de Notables que analizó el convenio comercial de las discordias, la Defensoría de los Habitantes, las universidades estatales y la Conferencia Episcopal.
Se requiere una perspectiva renovada que encarrile a la nación por la exitosa vía costarricense al desarrollo, para adoptar las decisiones fundamentales que posibiliten alcanzar las anheladas metas de desarrollo humano.
Los países con más elevadas tasas de crecimiento en el tránsito al nuevo siglo tuvieron una agenda de desarrollo; podemos capitalizar las valiosas lecciones de las mejores prácticas de Chile, Corea, Finlandia, Irlanda, Malasia, Singapur o Nueva Zelanda.
En este empeño patriótico de armonización, deben participar todos los sectores que integran la nación. Los académicos, empresarios y dirigentes que hace un año suscribimos la Declaración de los 24, sugerimos que las universidades públicas pongan en marcha un mecanismo para consensuar una visión estratégica de país, centrada en el desarrollo de la persona humana.
Luego de doce años de diagnóstico realizado por el Programa Estado de la Nación, se solicita a las universidades estatales emprender un segundo programa, éste de prognosis que forje la Agenda para los Ciudadanos.
Un nuevo país, una Constitución nueva
Costa Rica necesita una nueva Constitución Política. Nuestra sociedad ha cambiado mucho más en los 57 años anteriores, que en los 78 transcurridos de 1871 a 1949.
Hay una transformación planetaria de la cosmovisión mecanicista dominante desde el siglo XVII, al nuevo paradigma ecológico de la sociedad solidaria en red. La historia se ha acelerado por la revolución científica, la tecnología de la información y el proceso de mundialización.
Las leyes, la fundamental primero, deben ajustarse a la mutación de los tiempos y de las realidades sociales, asimilar las enseñanzas del quehacer político y tomar en cuenta la aparición de nuevos sectores sociales, nuevos problemas, nuevos desafíos y nuevas posibilidades.
En 1996 escribí que las reformas parciales aprobadas o planteadas, terminarán por convertir la Carta Magna en un pantalón de pordiosero con remiendos por todo lado.
Estamos urgidos de profundas reformas desde su base constitucional, en la estructura y funcionamiento de los supremos poderes así como de todo el aparato administrativo de la nación.
Es hora de evolucionar del presidencialismo funesto hacia un parlamentarismo moderno, vivificante y más democrático.
Es imperativo ampliar los derechos y deberes ciudadanos, como afianzar el Estado Social de Derecho.
Creo que debe integrarse una Comisión Redactora que recoja y sistematice experiencias e ideas para formular un borrador de Constitución Política. Ese texto debe ser analizado, debatido y, en lo posible, consensuado hasta viabilizar la convocatoria de una Asamblea Nacional con unos 30 diputados constituyentes.
Nada se arregla, mientras no se arregle todo
Hemos llegado a una de esas encrucijadas históricas en que nada se arregla, mientras no se arregle todo.
Es en este contexto que cobran su más enaltecido significado las luchas que se avecinan contra quienes ensucian la dignidad nacional, contra los mercaderes metidos en el templo, contra quienes prefieren más lo ajeno que lo propio, contra todo filibustero y sus colaboradores…
Los manes heroicos de don Juan Rafael Mora y de don José Figueres Ferrer alumbran y alientan a las actuales y futuras generaciones de sus conciudadanos, en la vigilancia perpetua de la independencia nacional, la soberanía real y la integridad territorial. Sus legendarias luchas por la justicia, por la fraternidad genuina, por la espléndida libertad, son inspiración sempiterna para no flaquear en la batalla de los siglos por más justicia, más solidaridad y más libertad para todos.
Espero que Tatica Dios, tan generoso conmigo, me prolongue un poco más las horas extra que estoy viviendo, para acompañar a mis compatriotas en las duras batallas que les esperan, y reencontrar juntos los rumbos hacia la Costa Rica del tercer milenio.
Con fe inquebrantable en el porvenir venturoso de la patria, sé que pronto va a amanecer.
Octubre 17, 2006
Fuente: tribunademocrática
FSM apoya resistencia de trabajadores y pueblo costarricense al TLC
Los próximos 23 y 24 de Octubre el movimiento sindical y social de Costa Rica llevara a cabo manifestaciones de exigencia de que se excluya de la consideración del Congreso de ese país el análisis de anexión al TLC.
Conscientes de que la firme y valiente actitud de los costarricenses ha logrado frenar la aprobación de este perverso instrumento de dominación imperial, la Federación Sindical Mundial declara su apoyo a esta lucha y llama a sus organizaciones afiliadas y amigas y a todas las organizaciones sindicales en las América a manifestar su respaldo a los reclamos que en este sentido expresarán los próximos 23 y 24 de Octubre los trabajadores y pueblo de Costa Rica.
Secretaría
Región Para las América
Federación Sindical Mundial
ANEP propone a Arias Diálogo Nacional con Todos los Sectores Sociales
San José, 13 de octubre del 2006.
Doctor
Oscar Arias Sánchez
Presidente de la República
Su Despacho
Estimado señor Presidente:
Reciba un respetuoso saludo de parte de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y sirva la presente para comunicarle el acuerdo firme tomado por la Junta Directiva Nacional de nuestra organización el día de hoy, 13 de octubre del 2006, el cual transcribimos a continuación:
1. Como es de conocimiento público ya las Universidades Públicas, la Defensoría de los Habitantes y la Conferencia Episcopal han insistido sistemáticamente en un diálogo con un objetivo central: una AGENDA DE DESARROLLO NACIONAL. Tan solo hace unos días, en la Asamblea Legislativa, la Conferencia Episcopal realizó un nuevo llamado en esa dirección. La ANEP está totalmente comprometida con ese llamado. Esta dirección política respalda a nuestra Secretaría General y a esas entidades de gran prestigio en la búsqueda sistemática de ese diálogo nacional.
2. Hace ya varios años, la ANEP ha venido trabajando con otras organizaciones, de diversa naturaleza y con personas de gran valía y compromiso patriótico, en función de la construcción de un país inclusivo y solidario, lo que finalmente hemos plasmado en la propuesta denominada Aportes para una Costa Rica Inclusiva y Solidaria (CRISOL). Fruto de esta propuesta se ha planteado por múltiples organizaciones, entre otras cosas que:
“Precisamente, la búsqueda del comercio justo, así como las necesidades institucionales y de política pública que requieren nuestra propuesta hace que, tal y como fue negociado, sea imposible la aceptación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y los Estados Unidos.”
3. En este momento el movimiento social se encuentra en pleno desarrollo de la jornada nacional de lucha de los días 23 y 24 de octubre próximos en contra del TLC.
4. Por lo antes mencionado, la Junta Directiva Nacional de la ANEP le solicita respetuosamente transformar su propuesta de diálogo que nos planteara por medio de un intercambio telefónico, en una verdadera respuesta a ese clamor ciudadano, institucional y social de un Diálogo Nacional por una Costa Rica Inclusiva y Solidaria, es decir, por la discusión de una verdadera AGENDA DE DESARROLLO NACIONAL, con posterioridad a esas fechas.
5. Debe comprender la Presidencia de la República que debe tratarse de un diálogo amplio que incorpore a diversos sectores sociales y productivos, de los cuales la ANEP tan solo es una pequeña parte por lo que es necesario contar con la participación decidida de este bloque institucional (Universidades – Defensoría e Iglesia). Sólo en la medida en que sean invitados a la mesa los sectores campesinos, cooperativos, ecologistas, de mujeres, de derechos humanos, estudiantes, empresariales, indígenas, comunales, magisteriales, intelectuales, líderes políticos, colegios profesionales, y sindicales podremos lograr revertir el modelo excluyente y no solidario que se ha venido desarrollando en nuestro país en los últimos 25 años.
Con consideración y respeto,
Ronald Barrantes Moya
Guillermo Murillo Castillo
Douglas Carrillo Azofeifa
Juan Carlos Paniagua Soto
Yamileth Céspedes Garro
Isabel Portuguez Quesada
Guillermo Keith Bonilla
Luis Rivas Quirós
María Eugenia Martínez Vargas
Ligia Solís Solís
Flor de Lis Monestel Corrales
Albino Vargas Barrantes
Édgar Morales Quesada
Junta Directiva Nacional
Período 2005-2007
C.c. Movimiento Social y Sindical Costarricense.
C.c. Medios de Comunicación Colectiva.





