– Nueva actuación administrativa profundiza trato desigual frente a otras organizaciones sindicales
– Administración mantiene decisiones arbitrarias pese a denuncias formales y proceso en el Ministerio de Trabajo
– Dirección General pretende desconocer integración de la Seccional ANEP-IAFA previamente reconocida por la propia Administración
La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia públicamente una nueva actuación del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) que no solo mantiene, sino que profundiza un patrón de discriminación sindical en perjuicio de la Seccional ANEP-IAFA.
Lejos de corregir las situaciones previamente denunciadas, la Dirección General del IAFA, bajo la conducción de la Dra. Delma Vaglio, ha optado por reiterar decisiones administrativas que, en los hechos, restringen y obstaculizan el ejercicio de la libertad sindical.
La emisión del oficio DG-0575-05-2026 constituye un claro ejemplo de esta conducta: la Administración introduce requisitos adicionales y nunca antes exigidos para la tramitación de licencias sindicales, a pesar de haber reconocido reiteradamente —mediante actos administrativos firmes— la legitimidad, integración y funcionamiento de la seccional ANEP-IAFA.
Para ANEP, este tipo de actuaciones no pueden entenderse como hechos aislados. Se trata de un patrón consistente, caracterizado por la aplicación de criterios restrictivos hacia esta organización, mientras que, en otros casos, se han otorgado condiciones significativamente más favorables sin la aplicación de estándares equivalentes.
Los hechos son claros y verificables: mientras a ANEP se le limitan las licencias sindicales a cuatro (4) horas mensuales, otras organizaciones sindicales dentro de la misma institución reciben hasta dieciséis (16) horas mensuales en jornadas completas, sin que exista una justificación objetiva, técnica o jurídica que respalde esa diferencia.
Este trato desigual ya ha sido denunciado formalmente por ANEP y actualmente se encuentra bajo conocimiento del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, lo que confirma la gravedad del conflicto y su dimensión institucional.
Sin embargo, en lugar de corregir esta situación, la Administración ha decidido profundizarla, introduciendo nuevas barreras administrativas que, en la práctica, limitan el ejercicio de derechos fundamentales.
ANEP es categórica: no se trata de un problema técnico ni de un simple trámite administrativo. Se trata de decisiones que generan efectos reales sobre el ejercicio de la libertad sindical y que evidencian una forma de gestión que no está garantizando condiciones de igualdad.
La organización advierte que la reiteración de este tipo de actuaciones compromete la responsabilidad de la Administración por la eventual vulneración de derechos fundamentales, particularmente la libertad sindical y el principio de igualdad.
ANEP deja claramente establecido que continuará ejerciendo, sin ningún tipo de restricción, sus funciones de representación, fiscalización y denuncia, y que no permitirá que prácticas administrativas restrictivas debiliten la acción sindical dentro del IAFA.
Seguiremos sesionando, denunciando, consultando e incomodando cada vez que sea necesario, porque esa es precisamente la función de una organización sindical comprometida con la defensa de los derechos de las personas trabajadoras y con la fiscalización de la actuación pública.
ANEP no renunciará, no retrocederá y no se rendirá bajo ninguna circunstancia en el ejercicio legítimo de la libertad sindical y la defensa de las personas trabajadoras.
Este caso será discutido en el Ministerio de Trabajo y, de persistir estas actuaciones, será llevado ante los tribunales de justicia correspondientes.
La libertad sindical no se restringe: se garantiza.
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)





