Entre los años 2023 y 2025 la institución archivó 21 procedimientos relacionados con presunto hostigamiento laboral, además de mantener otros procesos en trámite.
Personas trabajadoras denunciaron presuntos hechos de acoso y hostigamiento laboral y, posteriormente, enfrentaron procedimientos administrativos promovidos por las mismas jefaturas contra las que habían presentado sus denuncias.
La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denunció la existencia de una serie de casos que, a criterio de la organización sindical, evidencian un presunto patrón de acoso y hostigamiento laboral dentro del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
Entre las situaciones documentadas por la organización se encuentran personas trabajadoras que, tras denunciar presuntos hechos de acoso y hostigamiento laboral, desarrollaron afectaciones psicológicas que requirieron incapacidades médicas y que, aun encontrándose en esa condición, fueron objeto de procedimientos administrativos y actuaciones disciplinarias. Para la ANEP, estas situaciones no corresponden a hechos aislados, sino a una práctica identificada en distintos departamentos, oficinas locales y direcciones regionales de la institución.
La preocupación de la ANEP se fundamenta tanto en la documentación recopilada durante los últimos años como en información oficial suministrada por el propio PANI. De acuerdo con esos datos, entre los años 2023 y 2025 la institución archivó 21 procedimientos relacionados con presunto hostigamiento laboral, además de mantener otros procesos en trámite. Para la organización sindical, estas cifras hacen necesario revisar la efectividad de los mecanismos institucionales para prevenir, investigar y atender este tipo de situaciones.
«No estamos hablando únicamente de expedientes administrativos; detrás de cada uno hay personas trabajadoras cuya salud, estabilidad emocional e incluso su permanencia en la institución se han visto seriamente afectadas. Los casos que hemos documentado demuestran la necesidad de revisar profundamente la forma en que el PANI previene, investiga y atiende las denuncias por presunto acoso y hostigamiento laboral.», afirmó Jeffry Hernández Rojas, Asesor Sindical de la ANEP.
Detrás de cada expediente hay personas
Por razones de protección, confidencialidad y para evitar posibles represalias, la ANEP mantiene en reserva la identidad de las personas trabajadoras involucradas en los casos que actualmente acompaña. Sin embargo, considera indispensable visibilizar algunas de las situaciones que evidencian el impacto humano que pueden tener estas denuncias.

Uno de los casos más representativos corresponde a una persona trabajadora de la Dirección Regional de Alajuela, quien denunció presuntos hechos de acoso y hostigamiento laboral contra su jefatura.
Durante la investigación, la Presidencia Ejecutiva del PANI adoptó medidas cautelares para proteger a la persona denunciante. Sin embargo, al emitir la resolución final determinó que el procedimiento administrativo presentaba graves vicios de legalidad, debido a errores cometidos por la propia Administración durante su tramitación, por lo que declaró su nulidad absoluta.
Para la ANEP, lo más preocupante no fue la nulidad del procedimiento, sino la decisión posterior de la Administración. En lugar de corregir los errores advertidos e iniciar un nuevo procedimiento que permitiera esclarecer los hechos denunciados, el expediente fue archivado. Como consecuencia, las medidas cautelares fueron levantadas y la persona trabajadora tuvo que reincorporarse a sus labores bajo la supervisión de la misma persona contra quien había presentado la denuncia por presunto acoso y hostigamiento laboral. Finalmente, la persona trabajadora renunció a la institución sin que existiera una resolución que determinara el fondo de la denuncia que había presentado, mientras la jefatura denunciada continuó ejerciendo sus funciones.
Testimonios de personas trabajadoras afectadas
Se omiten sus nombres para proteger su identidad y evitar posibles represalias.
«Sentí que denunciar no sirvió para detener el problema. Al contrario, las represalias aumentaron y terminé perdiendo mi estabilidad laboral y mi tranquilidad.»
«Regresé a trabajar con la misma jefatura que había denunciado. Nunca hubo una resolución sobre el fondo de mi denuncia y finalmente fui yo quien tuvo que dejar la institución.»
«El daño no fue solo laboral; también afectó mi salud, mi familia y mi proyecto de vida.»
Una orden de la Presidencia Ejecutiva que, según la ANEP, continúa sin cumplirse
Otro de los casos documentados por la organización sindical ocurrió en la Oficina Local de Poás–Vara Blanca, perteneciente a la Dirección Regional de Alajuela.
Mientras una persona trabajadora permanecía incapacitada por afectaciones relacionadas, según la denuncia presentada, con presunto acoso y hostigamiento laboral, representantes de la ANEP realizaron una visita de verificación y constataron que el espacio físico asignado a esa persona había sido desmantelado. Durante la inspección se verificó que mobiliario, equipo de trabajo, expedientes y pertenencias personales habían sido retirados y distribuidos en distintos espacios de la oficina, sin que existiera un inventario formal que respaldara dichas actuaciones. Estos hechos fueron documentados mediante un acta elaborada por la organización sindical y comunicados a la Presidencia Ejecutiva del PANI.
Como resultado de esa gestión, la Presidenta Ejecutiva del PANI, mediante el oficio PANI-PE-OF-2494-2025, ordenó la restitución del espacio físico de la persona trabajadora y dispuso la adopción de las medidas administrativas correspondientes.
Sin embargo, la ANEP denuncia que, a pesar de esa instrucción expresa emitida por la máxima autoridad institucional, la Dirección Regional de Alajuela y la Coordinación a.i. de la Oficina Local de Poás–Vara Blanca no han dado cumplimiento efectivo a lo ordenado.
Personas incapacitadas enfrentando procedimientos administrativos
La ANEP también manifestó su preocupación por otros expedientes en los que personas trabajadoras que permanecían incapacitadas por afectaciones psicológicas derivadas, según las denuncias presentadas, del ambiente laboral, posteriormente enfrentaron actuaciones administrativas disciplinarias.
La organización afirma contar con evidencia fotográfica que documenta la presencia de funcionarios del órgano disciplinario notificando actuaciones administrativas en los domicilios de personas trabajadoras que permanecían incapacitadas. Para la ANEP, este tipo de actuaciones debe analizarse con especial sensibilidad, considerando la condición de salud de quienes enfrentaban dichos procedimientos.
No se trata de casos aislados
Para la ANEP, los casos expuestos evidencian la necesidad de que el PANI revise y fortalezca sus mecanismos de prevención, investigación y atención del acoso y hostigamiento laboral. La organización considera que ninguna persona trabajadora debería enfrentar afectaciones a su salud, procedimientos administrativos mientras permanece incapacitada o la pérdida de las medidas de protección como consecuencia de deficiencias atribuibles a la propia Administración. Asimismo, reiteró que las órdenes emitidas por la Presidencia Ejecutiva deben cumplirse de manera efectiva por todas las dependencias institucionales, garantizando ambientes laborales seguros, respetuosos y libres de toda forma de violencia.
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)





