–Central Social Juanito Mora Porras cuestiona que los aumentos salariales se definan únicamente mediante porcentajes sin determinar si los ingresos alcanzan para cubrir las necesidades básicas de las familias.
–Organizaciones sindicales solicitan al Consejo Nacional de Salarios estudios técnicos y una nueva metodología que permita reducir progresivamente la brecha entre el salario mínimo y el costo de una vida digna.
La Central Social Juanito Mora Porras, integrada por la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y el Sindicato de Trabajadores de Plantaciones Agrícolas (SITRAP), presentó ante el Consejo Nacional de Salarios su propuesta para la fijación de salarios mínimos del sector privado correspondiente al año 2027, en la que exige una revisión de la metodología utilizada para determinar los ajustes salariales.
La organización sindical cuestiona que la discusión sobre los salarios mínimos continúe concentrándose en porcentajes de aumento, sin evaluar previamente si los ingresos actuales permiten a las personas trabajadoras y sus familias satisfacer sus necesidades fundamentales y mantener condiciones de vida dignas.
“El salario mínimo no puede ser tratado únicamente como una variable de ajuste económico, pues constituye un derecho de las personas trabajadoras y una obligación del Estado Social de Derecho”, señala la propuesta presentada ante el órgano tripartito.
Estudio establece salario vital de ₡492.781 mensuales
Como parte de sus argumentos, la Central Social hizo referencia a un estudio elaborado por Alvarado Abarca, Voorend y Anker, mediante la metodología de salario vital Anker®, que estimó para las zonas rurales Huetar Atlántica y Huetar Norte un salario vital bruto mensual de ₡492.781, con valores de mayo de 2025.
El estudio también determinó un salario base bruto de ₡450.734 al prorratear el aguinaldo.
Aunque estos montos no representan una estimación nacional ni pueden aplicarse automáticamente a todas las categorías salariales, la organización considera que evidencian la importancia de contar con estudios técnicos que permitan conocer cuánto necesita realmente una familia trabajadora para vivir dignamente.
Cuestionan metodología vigente
ANEP y SITRAP señalan que la fórmula salarial aprobada en diciembre de 2021, basada en el costo de vida y el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real per cápita, no permite establecer si los salarios mínimos vigentes son suficientes para cubrir las necesidades de los hogares.
Advierten que incluso un aumento porcentual considerable puede resultar insuficiente cuando se calcula sobre una base salarial que no garantiza condiciones de vida dignas.
Por esta razón, la Central Social no plantea un porcentaje específico de incremento para 2027, sino que solicita iniciar un proceso de revisión técnica y diálogo tripartito que permita construir una fórmula de convergencia progresiva hacia salarios dignos.
Esta posición, aclaran, no significa aceptar los resultados de la metodología actual ni renunciar a la defensa de mejores remuneraciones.
Cinco solicitudes al Consejo Nacional de Salarios
La propuesta sindical plantea cinco acciones fundamentales:
- Revisar la suficiencia de los salarios mínimos actuales, más allá de los aumentos porcentuales que se aprueban anualmente.
- Presentar un balance público de los compromisos adquiridos en 2021, particularmente sobre los estudios relacionados con suficiencia salarial, productividad y capacidad de pago empresarial.
- Realizar estudios de salario vital que contemplen las distintas realidades económicas, territoriales y familiares del país.
- Desarrollar una investigación tripartita por sectores económicos para determinar las condiciones necesarias para avanzar hacia salarios dignos, considerando los posibles efectos sobre el empleo, los precios y los servicios esenciales.
- Construir una nueva fórmula de convergencia salarial progresiva, con objetivos verificables, plazos definidos y seguimiento periódico, para reducir la distancia entre los salarios mínimos vigentes y el costo de una vida digna.
Mejores salarios también fortalecen la economía
La Central Social Juanito Mora Porras sostiene que mejorar los ingresos de las personas trabajadoras no debe interpretarse únicamente como un costo para las empresas, sino también como una oportunidad para dinamizar la economía nacional.
Mayores ingresos reales permiten a las familias incrementar su consumo, fortalecer el comercio local y estimular la demanda interna, con potenciales beneficios para la producción y el empleo.
Asimismo, la organización considera que avanzar hacia salarios dignos contribuye a combatir la pobreza, reducir las desigualdades y fortalecer la cohesión social.
Finalmente, la Central Social, presidida por Albino Vargas Barrantes, recordó que el artículo 57 de la Constitución Política reconoce el derecho de las personas trabajadoras a un salario mínimo que procure bienestar y existencia digna.
“El Consejo Nacional de Salarios no administra únicamente una operación aritmética: adopta decisiones que inciden en la pobreza, la desigualdad y la posibilidad real de vivir del trabajo”, concluye la propuesta sindical.
ANEP – SITRAP
Central Social Juanito Mora Porras





