Acciones de Patria Justa y SEC para luchar contra el expediente legislativo Nº19.506

Colectivo Sindical Patria Justa y el SEC la decisión del Gobierno de la República de reenviar al nuevo período de sesiones extraordinarias de la Asamblea Legislativa, que arranca este lunes 9 de enero, el expediente legislativo No. 19506, comúnmente conocido como “Empleo Público”.

Si ya es aceptado que el déficit fiscal no se debe a los salarios de quienes laboran para el Estado costarricense, lo cual tanto ANEP como el Colectivo Sindical PATRIA JUSTA lo han demostrado hasta la saciedad…

Si ha quedado claro que la clase trabajadora asalariada, tanto la del sector Público como la del Privado, no roba impuestos sino que es puntual pagadora de los mismos.
Si el propio Gobierno reconoce que el “disparador” fundamental del déficit fiscal son los intereses de la deuda pública…

Entonces insistir en el trámite del detestado y odiado proyecto de empleo público 19.506, ¡es una cuestión ideológica!

La única respuesta que encontramos es que se trata de una concesión de carácter ideológico a aquellos sectores neoliberales con representación legislativa, especialmente una concesión al Partido Liberación Nacional (PLN); sectores que responden a intereses del capital oligárquico-empresarial abanderados de una famosa “competitividad” de la economía costarricense basada en la precarización de los salarios y en la pauperización del empleo; en la privatización de los servicios públicos y en el cierre de instituciones; en la reversión de derechos laborales y en la eliminación de la negociación colectiva; y… en la liquidación de los sindicatos.

¿Qué pretende el Gobierno? ¿Está inmerso ya él mismo en el proceso electoral nacional del 2018 que ya arrancó y pretendería, por tanto, una “mejora” de la percepción de la imagen del partido gubernamental en tal coyuntura, uniéndose así al circo político-mediático del linchamiento de las personas trabajadoras asalariadas del sector Público, poniéndolas como “los malos de la película” en esto del déficit fiscal?…

¿Qué pretende el Gobierno a sabiendas de que aunque le entregara a ese tipo de intereses la estabilidad laboral-salarial de miles de empleados públicos, sus contrapartes electorales en el parlamento jamás aprobarían aumentos de impuestos como los de ventas y de renta pues electoralmente se trata de medidas “bota-votos”; es decir, electoralmente contraproducentes de cara a las elecciones generales del próximo año 2018?…

La principal carga ideológica del proyecto 19.506 está en el ataque fulminante en contra de las Convenciones Colectivas de Trabajo, mismas que producto de la satanización mediático-política a que han sido sometidas, pretenden derogarse de facto con esta intentona legislativa denominada como “Empleo Público”.

Esta carga ideológica contraviene no solamente la Constitución Política del país, sino la misma esencia de los tratados internacionales comprometidos por Costa Rica con la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT), que equivale a decir con las mismísimas Naciones Unidas (ONU); sin hablar de los instrumentos mundiales en materia de Derechos Humanos que consagran como Derecho Humano Fundamental universalmente reconocido la Libertad Sindical y la Negociación Colectiva.

En consecuencia, si el corazón del déficit son los intereses de la deuda pública nacional, si el propio Gobierno dice que éste es el disparador fundamental del déficit, entonces el abordaje debe ser de otra naturaleza y no el de cercenar derechos laborales ni conquistas salariales.

No hay más camino que el de la Democracia de la Calle es todas sus potenciales manifestaciones creativas y hacia esa nos abocaremos, insistiendo en la construcción de una gran unidad sindical en la acción para enfrentar esta circunstancia.

Ley contra el Fraude Fiscal será fraudulenta

La palabra fraudulento es un adjetivo que la Real Academia Española de la Lengua define como algo engañoso, que contiene fraude; algo falaz, es decir, algo mentiroso, que halaga y atrae con falsas apariencias.

Así va a quedar, finalmente, el fundamental e imprescindible proyecto de ley que se tramita actualmente en la Asamblea Legislativa contra el fraude fiscal, contra el robo de impuestos; robo que como lo hemos venido planteando, de manera insistente y hace ya bastante tiempo, es un verdadero crimen contra toda la sociedad.

¿Por qué afirmamos lo anterior? El corazón, la esencia, la naturaleza fundamental y estratégica de ese proyecto contra el fraude fiscal es el registro de accionistas que le puede permitir a la sociedad, vía su sistema tributario, saber quiénes son los beneficiarios finales de las sociedades anónimas, saber cuáles son esas personas de carne y hueso que escondiéndose precisamente bajo esa figura jurídica del anonimato en negocios, roban, escamotean y esconden la verdadera realidad de las rentas que están recibiendo, de las ganancias que obtienen y que acumulan; e incluso, que sacan del país, descaradamente, con sofisticadas triquiñuelas y artificios jurídicos contando con la asesoría de expertos tributarios a favor del capital evasor, tal y como lo demostró el escándalo de “Los papeles de Panamá” que para el caso costarricense fue flor de un día.

El próximo 28 de agosto el proyecto contra el fraude fiscal debe salir de la Comisión de Asuntos Hacendarios con su respectivo dictamen a fin de que pase al plenario legislativo y se vote con celeridad dado que se acordó aplicarle la vía rápida.

Pero, ¿qué se aprobará?, ¿qué se votará? Esencialmente nada que afecte los poderosísimos intereses financiero-corporativos y empresariales de gran calado que fueron al seno de esa comisión a matar la esencia del proyecto contra el fraude fiscal que, reiteramos, tiene como fundamental objetivo darle más armas a la Dirección General de Tributación del Ministerio de Hacienda, para combatir fuertemente a los defraudadores del fisco y con el registro de accionistas que se tenía previsto crear con esa ley, las autoridades tributarias tendrían mayor y real acceso a los datos de las personas físicas y jurídicas que están detrás de las empresas.

Esta posibilidad será fraudulenta pues en la indicada comisión parlamentaria le están dando viabilidad a unas 25 observaciones, convertidas en 18 mociones, que plantearon sectores sumamente adinerados y sus agentes diputadiles, como la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep); entidades todas enemigas acérrimas del establecimiento del registro de accionistas como debe quedar en función de la necesidad de que el país, la sociedad, recupere algo de los 8.5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) que todos los años se le roba al pueblo gracias a factores como la ausencia de un verdadero registro de accionistas de los beneficiarios finales, personas físicas, de las sociedades anónimas.

La gran atención que le han dado en el seno de la Comisión de Hacendarios a los francotiradores corporativos del registro de accionistas, es de tal magnitud que no les importa arriesgar el prestigio del país y colocarle en gran vulnerabilidad, con relación a los cambios de legislación que ocupamos para demostrarle a la comunidad internacional que Costa Rica sí está dispuesta a cooperar para controlar, con eficacia y eficiencia y con transparencia, el flujo gigantesco de dineros narco-sucios que circulan por el sistema financiero-bancario nacional y de dineros que potencialmente podrían financiar operaciones del terrorismo internacional.

Tales francotiradores corporativos y sus agentes diputadiles en esa comisión legislativa no quieren que el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), pueda tener acceso a ese registro de accionistas ante indicios claros de que habría dinero sucio del narcotráfico en esas sociedades anónimas y lavado producto de la delincuencia organizada nacional y trasnacional. Ahora se están inventando riesgos de “inconstitucionalidad” al respecto.

Tales francotiradores corporativos y sus agentes diputadiles no tienen la menor intención de que Costa Rica se lave la cara ante la comunidad internacional por ser el país donde más se lava dinero a nivel latinoamericano. Primero la plata, después el país…si acaso. Las advertencias para que dejemos de ser la lavadora más grande de esta región, vienen de entidades de enorme especialización y poder internacional en la materia, como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), con su expresión continental, el GAFILAT (latinoamericano); ambos ejecutores directos de las políticas y directrices del bloque económico más poderoso del planeta, el G-20.

Es realmente necesario que las diputaciones honestas del actual parlamento legislativo, las que verdaderamente están preocupadas por el bien común, las que con sinceridad están conmovidas por el crecimiento de la desigualdad en nuestra patria, denuncien con contundencia lo que está pasando en estos momentos en el seno de la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, a propósito del trámite del proyecto contra el fraude fiscal y, especialmente, del establecimiento del registro de accionistas.

Estas diputaciones honestas deben convocar, con urgencia, a la diversidad de sectores sociales organizados del campo popular, especialmente a los sindicatos, y denunciar, con firme honorabilidad, cómo esos poderosos sectores del gran capital nacional han variado, radicalmente en su favor, los contenidos esenciales del proyecto contra el fraude fiscal de modo tal que el mismo será fraudulento.

Doloroso es reconocer que los sectores sociales del campo popular (incluidos los sindicatos), los cívico-patrióticos y político-progresistas, hemos carecido de una estrategia de articulación unificada en este asunto tan grave del robo de impuestos y de los cambios legales urgentes que necesita el sistema tributario nacional. Aquí hay algo de mayor profundidad en juego que lo del empleo público pero en el plano sindical no lo hemos comprendido en su real magnitud.

Nos hemos quedado cortos para responder a la poderosa influencia de esos sectores del alto corporativismo del capital que ya han logrado que la futura ley del fraude fiscal sea esencialmente fraudulenta, de “mentirillas”, engañosa, truculenta; y que no representará nada sustancioso para empezar a recuperar para la sociedad algo de esos 8.5% puntos de PIB que, al año, se roban en impuestos vía, precisamente, esas figuras jurídicas de las sociedades anónimas que pretendía controlar el registro de accionistas.

Doloroso también resulta el escaso, por no decir nulo, papel de las universidades públicas estatales, cuya autoridad y legitimidad cívicas podrían haber servido para crear un espacio de convergencia de los sectores sociales del campo popular (incluidos los sindicatos), los cívico-patrióticos y político-progresistas, a fin de haber articulado un frente de lucha a favor de las reales transformaciones tributarias que ocupa el país.

Los cinco centros de educación superior pública de nuestro país son sumamente eficientes defendiendo sus propios presupuestos, enfrentando los recortes que se les ha pretendido imponer, movilizándose en todas sus formas para que en el parlamento no les quiten un centavo. Luchas más que justas que siempre hemos apoyado y apoyaremos.

Ahora que está a punto de consumarse la victoria del capital en el seno de la comisión parlamentaria de Asuntos Hacendarios, ese mismo capital que quiere reducirles al máximo sus presupuestos universitarios, nuestras “U” públicas, calladitas se quedaron. Y si acaso alguna de ellas, o todas juntas, se habría pronunciado al respecto, habría pasado sin pena ni gloria, pues en esta lucha feroz la movilización popular resultaba ser imprescindible. ¡Qué tristeza!: la ley de fraude fiscal será fraudulenta.

II Encuentro de Juventudes Anepistas reunió a 115 jóvenes

Desde el 2012 Costa Rica experimenta un incremento en la cantidad de jóvenes desempleados que representan el 42% del total de la población, siendo los jóvenes entre los 15 y 24 años de edad los más afectados, según datos del Informe del Estado de la Región.

Aclaración pública por demanda contra la ANEP

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), que en el año venidero 2018 cumplirá 60 años de existencia, despliega su multifacético quehacer con base en el Estado de Derecho costarricense y sus correspondientes instrumentos del Derecho Internacional en materia de Libertad y de Organización Sindical. Consta al país y a la clase trabajadora la trayectoria de esta organización, los valores que defiende, sus principios éticos y morales y que jamás ha lucrado con las necesidades obreras.

La ANEP acatará en todos sus extremos el fallo de la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia en el caso de una demanda laboral que se interpusiera contra la organización.

La ANEP respeta este fallo aunque no lo comparte por cuanto estima que el caso se sustentó en un uso abusivo del derecho. No se trata de un tema de Libertad Sindical sino de Competencia Desleal con la creación de un sindicato dentro la misma ANEP, pero no para defender a los trabajadoras de ésta, sino para disputarle la membrecía a nuestra organización y boicotear su actividad sindical como ha quedado constatado. Respetamos la decisión de los jueces pero estimamos que no se comprendió bien nuestra argumentación jurídica al respecto.

La ANEP indica que la cuantía a reconocer por tal fallo será determinada por el proceso de ejecución de sentencia que el mismo ordena. Desmentimos radicalmente especies infundadas y maliciosas que, de manera irresponsable, se han esparcido temeraria y aventuradamente, especulando sobre montos que jamás están en la indicada sentencia.

La ANEP no se referirá más al tema por cuanto corresponde a sus organismos internos el abordaje pertinente.

San José, jueves 12 de enero de 2017.

Seccional Comité Cantonal de Deportes de San José presentó convención colectiva

Cabe destacar la anuencia de la administración del Comité Cantonal de Deportes y la Recreación de San José, para llevar a cabo la implementación de la convención, la cual es la primera de la historia en este tipo de institución.

Afiliados en la Municipalidad de Guácimo eligen nueva Junta Directiva del sindicato

La Junta Directiva saliente fue reelecta; el único cambio se presentó con el nombramiento de fiscal que será ocupado por un nuevo miembro y quedó conformada de la siguiente forma:

Presidencia: Marcela Núñez
Vicepresidencia: Yahaira Chamber
Secretaría de Finanzas: Vera Zúñiga Torres
Secretaría de Organización: Sonia Muñoz
Secretaría de Divulgación, Actas: Ana Acevedo Traña
Secretaría de Formación Sindical: Fabián Moreira
Vocal 1: Allan Quesada
Vocal 2: Jesús Prado
Fiscal: Erick Mora.

Sindicalismo del Bicentenario (Parte 5)

Con la parte 6 de la próxima semana, Dios mediante, concluiremos esta serie de comentarios sobre el SINDICALISMO DEL BICENTENARIO, pues lo que queda es ponernos a trabajar para estructurar la propuesta con todos los insumos apuntados en las cuatro entregas anteriores, los que agregamos hoy y los de hoy en ocho.

La verdad es que, por un lado, el tema SINDICALISMO DEL BICENTENARIO puede tener una sustentación de profundo contenido estratégico desde la perspectiva de que la política dejó de ser, hace ya bastante tiempo, monopolio de los partidos políticos aunque éstos seguirán existiendo; por otro, que ante democracias que sufren una especie de secuestro corporativo, que han sido privatizadas (como lo plantean ya varios estudiosos), correspondería a la sociedad civil organizada (incluyendo los sindicatos), potenciarse con propuestas de hondo calado y de inserción fuerte y movilizadora en el tejido social para construir un sujeto político de base que “desprivatice” las democracias cuyos procesos electorales implican enormes cantidades de capital y de dinero que no tienen los sectores populares y cívicos.

La preparación para procesos de alta incidencia político-estratégica en el rumbo que deben tener políticas públicas hacia la promoción del bien común y la integración social, pareciera representar un serio pero riquísimo desafío en una sociedad como la costarricense de hoy; misma que muestra una ciudadanía decepcionada con la política-electoral al punto de que entre un 50 y 70 por ciento no desea apuntarse en nada en tal ámbito. O, al menos, nada (partido) ni nadie (candidato) le emociona y le motiva en estos momentos.

La PLADA: Plataforma de Desarrollo de las Américas es un documento realmente inspirador en la dirección apuntada, es decir, la alta incidencia político-estratégica desde la “bajura” hacia la superestructura política tan desacreditada.

La Confederación de Trabajadores y de Trabajadoras de las Américas (CSA), que es en los actuales momentos la más grande y la más representativa corriente sindical de nuestro continente tardó más de una década en su elaboración, mediando un extraordinario esfuerzo de articulación intersectorial; de estudio, análisis y reflexión; de elaboración teórica y propositiva, como para que hoy tengamos el mejor documento sindical de los últimos tiempos en esta región americana. La PLADA es una integral guía para la acción sociopolítica en cuatro dimensiones (política, económica, social y ambiental), que podemos adaptar para la realidad costarricense en una propuesta de SINDICALISMO DEL BICENTENARIO.

“Más democracia, más derechos, por más y mejores empleos” eje fundamental que inspiró, precisamente, el tercer congreso de la CSA, celebrado el pasado mes de abril de 2016 en Sao Paulo, Brasil, complementa la PLADA. Se trata del documento base y de las resoluciones para un programa sindical amplio y de trabajo pues tiene orientaciones sobre Desarrollo Sustentable; sobre tratados de libre comercio y tratados de protección de inversiones; sobre poder corporativo, multinacionales y cadenas globales de producción; sobre alianzas sociales; sobre Paz, Democracia y Derechos Humanos; democratización de las comunicaciones; reforma agraria; juventud trabajadora; equidad e igualdad de género, por ejemplo.

Una propuesta de SINDICALISMO DEL BICENTENARIO tiene un extraordinario material para construirse con estas tesis planteamiento de Sindicalismo Sociopolítico de la CSA.

En el 2009 escribimos un trabajo que titulamos _“El sindicalismo en tiempos de TLC’s”, planteando nuestro criterio sobre el concepto de Sindicalismo Ciudadano que definíamos en ese momento así: “Es el involucramiento comprometido y activo de las diferentes personas integrantes de la organización sindical que se insertan en la vida social activa de sus comunidades, a lo interno de sus diversas expresiones organizativas ya creadas (o fomentando su creación), generando la construcción y el desarrollo de una corriente de pensamiento y de una práctica política que garantice el compromiso del Estado con la ciudadanía en cuanto a la provisión de la serie de servicios públicos imprescindibles para el bienestar colectivo; y, a la vez, incentivando, desde la perspectiva sindical, la acción ciudadana para mayores conquistas en cuanto a derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales; aportando así para la construcción de la nueva hegemonía política restauradora de la promoción del bien común como norma fundamental de la convivencia social”. _

Este escrito nuestro se inspiró en una especie de proclama de contenido ético lanzada un año antes, el 2008, denominada Sindicalismo Rebelde. Habría que analizarla a la luz de las circunstancias sociopolíticas actuales de nuestro país.

¡Bueno! Eso de Sindicalismo Ciudadano que lo escribimos en el 2009, ¿estará desactualizado? ¿Podría el Sindicalismo Ciudadano así conceptuado aportar a la base de un pensamiento para el SINDICALISMO DEL BICENTENARIO? ¿Y qué tal sería el cruce de ambos con el Sindicalismo Sociopolítico de la PLADA y del documento “¿Más democracia, más derechos, por más y mejores empleos”, que son las resoluciones del tercer congreso de la CSA? ¿Qué podría salir de todo ello?… Como apuntamos al principio, la semana próxima terminamos estas series.

Protestas

Durante este período
Ha crecido el descontento,
Lo que esta generando
Mucho movimiento.

Por todos los lugares,
Hay personas molestas,
Y eso desemboca
En paros y protestas.

Por el tema del empleo
Y la educación dual,
El problema del transporte
Y el aumento salarial.

Hay muchas protestas
Por todos los rincones,
Porque este gobierno
No ofrece soluciones.

La gente esta molesta
Con Luis Guillermo Solìs,
Porque ha sido incapaz
De conducir el país.

Juzgar a las multinacionales violadoras de los derechos humanos (parte 3)

Recordemos que venimos hablando del enorme esfuerzo impulsado por más de 200 organizaciones y movimientos de la sociedad civil global que luchan por la “Elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre las empresas transnacionales y otras con respecto a los Derechos Humanos”.

Recordemos que se trata de la “Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos, desmantelar el poder de las transnacionales y poner fin a la impunidad”.

Indicamos que a nivel del movimiento obrero la corriente sindical más representativa de nuestro continente, la Confederación de Trabajadores y de Trabajadoras de las Américas (CSA), en la cual militamos ahora, está inmersa en este proceso.

La semana pasada mencionamos las seis propuestas fundamentales lanzadas por la campaña en mención que deberían estar incluidas en el eventual tratado internacional sobre Derechos Humanos y empresas transnacionales (ETN’s) a emitirse por las Naciones Unidas (ONU).

Hoy comentaremos sobre una de ellas: la que plantea el establecimiento de un tribunal internacional sobre empresas transnacionales (ETN’s) y Derecho Humanos.

Se imaginan ustedes que una poderosa ETN sea sentada en el banquillo de los acusados tal y como ha pasado con criminales de guerra, genocidas y dictadores que han cometido crímenes de lesa humanidad.

Las ETN podrían ser acusadas, enjuiciadas y condenadas por graves daños a la ecología y al medio ambiente en función de sus actividades extractivas y depredadoras; podrían tener responsabilidades penales por sobreexplotación obrero-laboral violando los principios del Trabajo Decente que ha emitido, pregona y promueve la Organización Internacional del Trabajo (OIT); podría enjuiciárseles por intromisión en la política interna de los países conspirando contra la Democracia y/o contra gobiernos nacionalistas, progresistas, soberanistas y volcados a la promoción del bien común y de la inclusión social; podrían recibir sentencias por ser evasoras y ladronas de impuestos; porque impulsan tráfico de influencias y compran a políticos, tecnócratas y otros funcionarios para ganar contratos y licitaciones…

“La impunidad con la que actúan las Empresas Transnacionales (ETN’s) a lo largo del planeta responde, desde una perspectiva jurídica, a la falta de normas vinculantes sobre las actividades de las empresas transnacionales y a la ausencia de mecanismos internacionales de control y aplicación de las mismas”.

Este tribunal sobre empresas transnacionales (ETN’s) y Derechos Humanos tendrá, al menos, cuatro funciones principales: “A) Complementar los mecanismos universales, regionales y nacionales de protección de los derechos humanos. B) Respaldar que las personas y comunidades afectadas tengan acceso a una instancia judicial internacional independiente para la obtención de justicia por las violaciones de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos, culturales y medioambientales y que el Tribunal Internacional sea el encargado de investigar las mismas. C) Garantizar la plena reparación de las víctimas y el castigo a las empresas transnacionales y sus responsables. D) Juzgar las denuncias interpuestas contra las empresas transnacionales, Estados e Instituciones Internacionales Económico-Financieras por violaciones de derechos humanos y por la responsabilidad civil y penal de crímenes económicos, corporativos y ecológicos internacionales”.

De ellos nos habla el Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL), al publicar un artículo de un investigador social de renombre por estas latitudes, el señor Juan Hernández Zubizarreta (ALAI-América Latina en Movimiento, nº 520, diciembre de 2016).

Valga informarles que el OMAL es un proyecto español de ciudadanía consciente dedicado a: 1) Documentar y sistematizar la información sobre los impactos sociales, ambientales, culturales, económicos y sobre los derechos humanos que han sido generados por la actuación de las empresas transnacionales españolas en América Latina. 2) Investigar y denunciar las consecuencias de la presencia de las multinacionales españolas en América Latina, con el fin de sensibilizar sobre ello a la población latinoamericana y del Estado español. 3) Trabajar en red con los movimientos sociales europeos y latinoamericanos que resisten frente al poder de las corporaciones transnacionales, promoviendo unas relaciones sociales justas y solidarias entre los hombres y las mujeres del Norte y el Sur”.

El autor que citamos nos plantea lo siguiente: “Las normas de comercio e inversiones de carácter internacional protegen los intereses de las empresas transnacionales con normas exigibles y justiciables, lo que provoca una fuerte asimetría entre los derechos y las obligaciones de las ETN’s en materia de derechos humanos”.

Además puntualiza en algo realmente notable: “Los derechos de las empresas transnacionales se tutelan por un ordenamiento jurídico global basado en reglas de comercio e inversiones cuyas características son imperativas, coercitivas y ejecutivas, mientras que sus obligaciones se remiten a ordenamientos nacionales sometidos a la lógica neoliberal, a un Derecho Internacional de los Derechos Humanos manifiestamente frágil y a una Responsabilidad Social Corporativa (RSC) voluntaria, unilateral y sin exigibilidad jurídica”.

He aquí la esencia de este tribunal: “El Tribunal Internacional dispondrá de una organización y funcionamiento autónomo e independiente en el marco de las Naciones Unidas y de sus Estados miembros y las sentencias y sanciones serán ejecutivas y de obligado cumplimiento”. ¿Por qué?

Porque actualmente las obligaciones de las ETN “…se remiten a ordenamientos nacionales sometidos a la lógica neoliberal, a un Derecho Internacional de los Derechos Humanos manifiestamente frágil y a una Responsabilidad Social Corporativa (RSC) voluntaria, unilateral y sin exigibilidad jurídica”.

Don Juan Hernández Zubizarreta es categórico: “En el actual contexto histórico los pueblos y los movimientos sociales reclaman que el nuevo Tratado Internacional contenga normas de obligado cumplimiento plena exigibilidad y por tanto se superen las normas de soft law o derecho blando. No obstante, esta premisa resulta insuficiente si no se acompaña de un Tribunal Internacional que transforme las normas exigibles en plenamente justiciables. El Tribunal Internacional para el control de ETN’s y los DD.HH. debe articularse en torno a diversas propuestas y tribunales ya existentes”.

Lo que se nos está diciendo es que ese tribunal para juzgar a las ETN en el marco de las violaciones que comentan en materia de Derechos Humanos políticos, económicos, sociales, culturales y ecológicos; que el eventual tratado internacional que lo instituya, debe concatenarse con la normativa ya existente y de carácter obligante en materia de los diversos pactos globales sobre esos derechos.

Los vendría a complementar potenciando todavía más la supremacía de los Derechos Humanos globalmente concebidos como matriz estratégica crucial para la misma supervivencia de la Democracia y de la Humanidad misma.

Este tema es extraordinariamente importante y apasionante. Vamos a dejarlo hasta aquí, pero, con seguridad, tenemos que volver sobre el mismo.

Por lo pronto le vamos a preguntar al actual Gobierno de la República, a la cancillería, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (RR.EE.), si Costa Rica está en este proceso “Elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre las empresas transnacionales y otras con respecto a los Derechos Humanos”; y si lo está cuál es la posición-país que hemos estado asumiendo.

Y si no lo está, cuáles serían las razones para “estar viendo para otro lado” en un asunto de tanta trascendencia global para la Humanidad.

De nuestra carta-pregunta y la eventual respuesta que recibamos les hemos de comentar en su momento.

Este asunto no puede sernos ajenos para quienes somos de la tesis de que “Otro mundo es posible”.