Sr. Presidente: ¡faltan oficiales en todas las policías!

Señor Presidente: ¡faltan más policías en todas las policías! Se ha quedado corto, señor Presidente, cuando de manera acertada ha llamado la atención acerca del faltante de oficiales y policías en la Fuerza Pública de nuestro país, faltante conservadoramente calculado en 1.500 nuevas plazas.

Señor Presidente: debe usted incorporar en su reclamo la dura realidad que están viviendo los otros cuerpos policiales del Gobierno Central, cuyos actuales servidores, al igual que sus homólogos de la Fuerza Pública, están viviendo situaciones de sobreexplotación laboral, caída acelerada de sus condiciones de empleo y de trabajo, salario prácticamente congelado, gran presión social, aumento de la peligrosidad de su quehacer y severo deterioro de su respectivas situaciones personales psicoemocionales producto del altísimo estrés laboral que están viviendo.

Cálculos moderados de la ANEP, con base en informes extraoficiales internos de dichos cuerpos policiales, plantean que, al menos, cerca de 5 mil nuevos policías se requieren con urgencia. Aparte de los 1.500 que hacen falta en la Fuerza Pública,

Urge personal policial para Migración y Extranjería (el país ha perdido, prácticamente, el control de sus puestos fronterizos);

Urge personal para la Policía Penitenciaria (el hacinamiento y la sobrepoblación carcelaria hace más vulnerable la seguridad dentro de las prisiones, evidenciando el faltante de personal para el debido control interno);

Urge personal para la Policía de Tránsito (las muertes en las carreteras lo evidencia de manera contundentemente);

Urge personal de vigilancia en los parques nacionales y áreas de conservación, guardaparques, haciendo evidente su transformación inmediato en una policía ecológica (el crimen organizativo del narcotráfico, la caza furtiva y el tráfico de especies están acabando con la “Costa Rica verde”);

Urge más personal para la Policía Fiscal (el robo de impuestos crece y crece);

Igualmente, al convertirse nuestro país en el principal “lavador” continental de dinero sucio proveniente del crimen organizado del ilícito negocio del narcotráfico, torna urgente el fortalecimiento de las policías de Control de Drogas y Aeronáutica.

La ANEP está totalmente de acuerdo en que es sumamente urgente que los señores diputados y las señoras diputadas re-legislen, aprobando nuevamente la ley del impuesto a las sociedades anónimas para aumentar el financiamiento para las estratégicas tareas de la Seguridad Ciudadana inherentes a la esencia del servicio policial de la Fuerza Pública. En tal sentido, hacemos un llamado a la actual Asamblea Legislativa al respecto.

Sin embargo, es preciso enfatizar en lo siguiente. La eventual llegada de esos nuevos recursos para la Fuerza Pública exige revisiones estratégico-estructurales de su gerenciamiento a lo interno-institucional, readecuando las concepciones de operatividad para eficientizar más los recursos escasos que hay para estas tareas de bien común.

A la vez, las necesidades de financiamiento real, suficiente, efectivo y perentorio también, repetimos, es un asunto urgente en todos los otros cuerpos policiales del Gobierno Central.

Finalmente, señor Presidente, le exhortamos de manera pública y por esta vía, a que saque un ratito de su agenda y se reúna con los líderes de los diferentes cuerpos policiales aglutinados en la ANEP y en sus gremios amigos en esta lucha por la reivindicación general e integral de los servidores policiales de Costa Rica, sumamente postergados, vulnerados, mal pagados y mal tratados por sectores de la propia sociedad y hasta de sus propios mandos superiores.

San José, jueves 18 de agosto de 2016.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General ANEP

Ministerio Público debe intervenir ante presuntos engaños de autobuseros para incrementar tarifas

Las presuntas triquiñuelas y la aparente acción embustera malintencionada de parte de ciertos empresarios autobuseros inescrupulosos, cobrando tarifas “infladas”, merecen la más enérgica condena, la más fuerte censura y la cancelación de las concesiones, luego de las relevaciones de que las personas usuarias del servicio público modalidad autobús, han estado pagando y durante mucho tiempo, una tarifa superior a la que verdaderamente debe ser.

La indignación es mayúscula pues las personas afectadas son, abrumadoramente, integrantes de las clases trabajadoras, habitantes de barrios populares y en cuyas familias la apretazón y la restricción económicas han venido golpeando su calidad de vida. Hablamos de hogares de ingresos medios y de ingresos bajos, o que no los tienen del todo regularmente.

Estamos hablando de comunidades urbanas de población popular como Hatillo, Alajuelita, Heredia y otros.

Bien haría el Ministerio Público en proceder inmediatamente a abrir expedientes para cada una de las empresas autobuseras mencionadas en la investigación que por encargo de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), realizó el Programa de Desarrollo Urbano Sostenible (Produs), de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Esta especie de “maquillaje” de las cuentas de las empresas autobuseras cuestionadas no debe quedar impune.

Los datos falsos que indican la realización de más carreras de las que realmente vienen efectuando y/o tienen autorizadas, a fin de presentar mayores costos de operación y obtener más alzas tarifarias, debe tener las respectivas calificaciones de conductas delictuosas según las leyes penales del país.

De la misma manera, los datos falsos de que menos gente está utilizando los buses cuando la demanda real del servicio es superior, reportándose menos números de pasajeros transportándose, igualmente con la pretensión de tarifas abusivas, constituye una especie de enriquecimiento ilícito con el usufructo indebido de una concesión de servicio público que es del Estado, es decir, de toda la población.

Lastimosamente, la Aresep tardó muchísimo pero muchísimo tiempo en actuar en tal sentido. La verdad es que tal tardanza tiene una connotación “sospechosa”.

Para importantes segmentos ciudadanos y para una gran cantidad de organizaciones sociales y sindicales, la gestión del Regulador General saliente, el señor Dennis Meléndez Howell, estuvo caracterizada por una conducta “anti-usuario” de los servicios públicos; y, muy especialmente, siempre percibimos su gestión totalmente inclinado a favor los intereses del gran corporativismo-empresarial autobusero. ¡Gracias a Dios que ya se fue!

Lastimosamente, también, nada se puede esperar del Consejo de Transporte Público (CTP), cuya opacidad de gestión en materia de este tipo de regulación del transporte público modalidad autobús, reafirma la indefensión total de las clases trabajadoras usuarias del mismo frente al poder corporativo de este tipo de empresariado autobusero.

Una reciente renovación de concesiones bastante cuestionable, nos terminó de convencer de que nada bueno puede esperar un usuario de bus de parte del CTP. Aunque preferiríamos una profunda reestructuración que políticamente no se ve viable, al menos sus sesiones deberían ser totalmente públicas, totalmente transparentes.

Esperamos que el nuevo Regulador General, don Roberto Jiménez Gómez, “limpie” la Aresep y ejerza una acción ejemplarizante, contundente, drástica contra tal empresariado autobusero inescrupuloso. No deberían otorgarse indulgencias dada la gravedad de la agresión económica que han estado sufriendo las familias trabajadoras usuarias de los servicios de transporte público modalidad autobús.

La eventual cancelación de concesiones para las empresas autobuseras presuntamente tramposas y la intervención urgente del Ministerio Público, representaría una muestra de resarcimiento para la población usuaria que todos los días debe subirse a los buses, pues que le devuelven la tarifa mal habida es algo realmente utópico. Sin embargo, ni lo uno ni lo otro habrá de suceder. El poder político de este tipo de corporativismo empresarial es sencillamente descomunal. Las personas usuarias del servicio público modalidad autobús parece que seguirán siendo las grandes perdedoras. La esperanza es una “nueva” Aresep.

Los Papeles de Panamá sacan a la luz la hipocresía

Los Papeles de Panamá nos ofrecen un atisbo del oscuro mundo de la elusión fiscal, individual y corporativa, a través de los paraísos fiscales extraterritoriales. En estos tiempos de austeridad y de drásticos recortes en el gasto público, estas prácticas suponen una obscena redistribución de la riqueza desde los más pobres del planeta a los mega ricos. Estos ingresos son hoy más necesarios que nunca para financiar los servicios públicos vitales para las personas más necesitadas de todo el planeta.

Si bien la OCDE reconoció finalmente la importancia de la evasión de impuestos en todo el mundo, a través de su reciente Iniciativa sobre la Erosión de la Base Imponible y Deslocalización de Beneficios (BEPS), estas nuevas filtraciones dejan claro que, para resolver un problema de tal magnitud, los gobiernos y las instancias internacionales tendrán que hacer mucho más.

Un sistema fiscal mundial equitativo permitiría que los 30 billones de USD que, según las estimaciones, se mantienen en la actualidad en cuentas extraterritoriales, se utilicen para financiar los servicios públicos. Servirían sin duda de alternativa a los argumentos que apoyan las políticas de privatización y austeridad.

“Lo que revelan los Papeles de Panamá es que hay dinero para apoyar nuestras escuelas, nuestros hospitales, nuestros servicios públicos, pero que ha sido defraudado a nuestro pueblo y está escondido en paraísos fiscales, en beneficio de las corporaciones y del 1% de la población”, afirma la Secretaria General de la ISP, Rosa Pavanelli.

“Las víctimas de la evasión fiscal tienen un rostro humano: los niños y las niñas que atienden escuelas en decadencia, los más ancianos que ven cómo suben sus costos sanitarios”, afirma Pavanelli.

El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, destacó este problema explicando que los paraísos fiscales están “canalizando los ingresos fiscales fuera de nuestro país, y de muchos otros, agravando las desigualdades y menoscabando nuestros servicios públicos y a nuestro pueblo”.

La ISP, junto a una coalición de aliados, lleva tiempo presionando a favor del establecimiento de un organismo internacional fiscal y de un sistema público, país por país, de presentación de informes sobre las actividades fiscales de las empresas.

“Es absurdo que la única manera que tiene la opinión pública de conocer cómo operan los defraudadores fiscales sea a través de filtraciones como esta”, afirma Pavanelli. “Es un problema que toca de lleno a la opinión pública y necesitamos ver que los gobiernos adoptan medidas reales hacia la transparencia”.
El Presidente de Francia, François Hollande, destacó que “estas revelaciones demuestran que es posible luchar contra la evasión fiscal… Los autores de estas filtraciones están desempeñando una labor importante para la comunidad internacional”.

Con la luz que arrojan los Papeles de Panamá sobre el oscuro mundo de los paraísos fiscales, la opinión pública de todo el mundo espera que sus gobiernos garanticen que la información sobre las actividades ilícitas e inmorales salga a la luz pública y sean sometidas al escrutinio general; y que adoptEn medidas activas para garantizar que los más adinerados pagan los impuestos que equitativamente les corresponden.

Vea el video resumen de la ISP sobre los Papeles de Panamá

La ISP y sus aliadas llevan tiempo exponiendo cómo eluden las corporaciones y el 1% el pago de los impuestos que les corresponden.

Parte I: Hacia una nueva política sobre drogas

Ante el problema social de la drogadicción, lo primero para esperar un resultado positivo es no considerar la droga como la quintaesencia del mal, pues esa actitud alimenta la política represiva que ha fracaso rotundamente.

Poco a poco se abren camino opiniones como las contenidas en el Manifiesto por una nueva política sobre la droga, firmado en Málaga el 2 de diciembre de 1989, (sí, hace 27 años) por sesenta magistrados, fiscales de audiencia y catedráticos de derecho de España. Dicho Manifiesto contiene una serie de apreciaciones que el pueblo costarricense merece conocer. Por eso las reproducimos a continuación:

1. Ante todo, no se han logrado las metas supuestamente perseguidas: Erradicar o disminuir sensiblemente el tráfico y consumo de drogas. Pese a la frecuencia de los decomisos se acepta de modo generalizado que el porcentaje de droga interceptada es mínimo respecto al cada vez mayor que se pone a disposición de los consumidores. Tal aumento de la oferta está en consonancia con el continuado incremento de la demanda por parte de los consumidores.

2. Simultáneamente, la droga se ha convertido en un producto muy caro, dados los elevados márgenes comerciales que retribuyen losa riesgos de traficar con un producto tan perseguido. Esto ha originado, en primer lugar, la aparición de poderosos organizaciones de traficantes con un poder económico sin parangón en toda la historia de la criminalidad y que en sus niveles medios y superiores eluden fácilmente la persecución penal. En segundo lugar, causa o agrava la marginación social de una buena parte de los consumidores que no poseen los medios económicos necesarios para adquirir la droga, lo que les induce a realizar actividades asociales o a caer e la delincuencia.

3. Consecuencia de lo anterior es que los recursos del sistema judicial penal se ven desbordados por la criminalidad vinculada al tráfico de drogas. Del mismo modo, el aumento de la población reclusa a que esta criminalidad está dando lugar empeora notablemente las condiciones de habitabilidad de las prisiones, dificulta aun más la aplicación de las leyes penitenciarias y refuerza las mafias carcelarias conectadas al suministro de drogas a los internos.

4. Las negativas repercusiones sobre la población en general son evidentes pues sufre el inusitado aumento de la delincuencia dirigida a procurarse dinero para adquirir droga. Ella es así mismo la que padece medidas indiscriminadas de control de esa delincuencia, que irrespetan los principios de un Estado de Derecho, como las redadas masivas o los reconocimientos anales y vaginales.

5. El Estado de Derecho está siendo conmovido igualmente desde otros puntos de vista: El poderío económico de los traficantes de medio y alto nivel les permite corromper instituciones esenciales de las democracias, desde los órganos de persecución penal hasta las más altas instancias representativas, por no citar las instituciones financieras.

No por tener más policías, tendremos un país más seguro…

En días recientes, se dieron varios escenarios en donde el común denominador fue el homicidio. Ellos en distintas zonas de nuestro territorio nacional; sin embargo, uno en especial acaparó la atención de distintos medios de comunicación; el de un joven en Playas del Coco, Guanacaste durante la madrugada del sábado Santo.

Este caso desencadenó en una serie de reacciones; claro está, que todas ellas justificadas ante la cobardía de un grupo de personas que le arrebataron la vida a un joven, pero invisibilizó la de otras personas que igual perdieron la vida de forma trágica.

Este asunto debe llamarnos a la reflexión, ya que más allá de lo que conocemos sobre el incremento en la actividad delictiva y de la avanzada del crimen organizado, ante esto debemos analizar ¿Por qué se dio un tratamiento tan distinto? ¿Por qué decimos esto?

Como todos sabemos el año 2015, finalizó el pico más alto en cuanto a homicidios dolosos. Sin que se puedan atribuir todos estos casos a venganzas por temas de narcotráfico. La misma tónica nos muestra el presente año. ¿Cuál fue la diferencia para que no se diera tal magnificación?

Ahora bien; esto también nos llama a la siguiente línea de interrogación ¿Se aplica igual la justicia? ¿Acaso deja en evidencia este escenario, que algunos no tenemos derecho a la Ley? Parece que además algunos quisieran manejar el marco jurídico a su antojo y/o capricho profesional.

Es reiterativo mirar como un jurista en razón de su poder mediático, aunado al económico, pretende siempre que los fallos sean a su favor, y que la actuación de las autoridades se sometan a su criterio y/o a sus requerimientos.

En este caso de Playas del Coco, se aplica el tipo penal de Homicidio o Lesiones en riña (Código Penal), Artículo N° 139: Cuando en una riña o agresión en que pelearen varios contra varios, o varios contra uno, resultaren lesiones o muerte, sin que conste su autor, a los que ejercieron violencia física sobre el ofendido o intervinieron usando armas, se les impondrá prisión de la siguiente manera:
De tres a seis años, en caso de muerte.

Lamentablemente, para los efectos procesales, se tiene como figura penal el homicidio en riña. Para que este tipo penal cambie al de homicidio calificado, se requiere la individualización del autor del hecho punible, o sea del homicidio.

Se debe trabajar en fortalecer la prevención

Esa es la esencia y la competencia legal de la Fuerza Pública, la prevención del delito, para ellos se cuenta con un Departamento de Planes y Operaciones, el cual debe establecer las actividades preventivas en todo el país, así como coordinarlo con las distintas direcciones regionales. Por ello no aceptamos que se pretenda culpar por presunta omisión a varios funcionarios de la Fuerza Pública, siendo que se produce una agresión ilegitima, al mismo tiempo que quienes se mantenían en el deplorable puesto policial, atendían otros escenarios, y estos no son los responsables de la planificación operativa.

La constitución Política, así como la Ley N° 7.410 Ley General de Policía, establecen que las competencias de la Fuerza Pública son principalmente: Articulo 4- Las Fuerzas de Policía estarán al servicio de la comunidad; se encargaran de vigilar, conservar el orden público, prevenir las manifestaciones de delincuencia y cooperar para reprimirlas en la forma en que se determina en el ordenamiento jurídico.

Es el momento de hacer un llamado de atención vehemente, ante la evidente falta de previsión y de planificación para la atención de estas incidencias, y de otras que se pudieron haber presentado.

Si la dirección de la Fuerza Pública, señala en medios de comunicación, que se realizaron más de cuarenta y cinco partes policiales, en días previos, por venta de drogas, incumplimiento en los horarios de cierre, alteraciones al orden público (ruidos), ¿Por qué razón no dispuso de más personal en la zona? Al menos hasta que finalizará la época que, evidentemente, incrementa la llegada de personas a Playas del Coco.

Es deber del Estado, delegado en las Fuerzas de Policía, prevenir el delito, prevenir las agresiones al orden público, que terminan muchas veces con la vida de personas inocentes. En este contexto, puede que haya responsabilidad del Estado, así como de quienes dirigen y debieron planificar en razón de los antecedentes históricos delictivos de la zona, no de nuestros humildes uniformados, que deben laborar en desventaja numérica y en condiciones deplorables.

Ahora, una vez más, se reacciona a los hechos; se ingresa con un “contingente” a Playas del Coco, se desacomoda la planificación familiar y personal de algunos de nuestros compañeros para “apagar” el incendio. Antes se hablaba de cien días por Limón; ahora es Desamparados, Alajuelita, Hatillo, Tres Ríos, Cartago, Paso Canoas, Guanacaste, y muchos otros lugares, en donde está haciendo falta algo y es mi humilde criterio, que lo que falta es trabajar en la prevención de manera integral, porque no por tener más policías, un país es más seguro.

Unidad de Capacitación de la ANEP instruye a la seccional del INCOP

Los integrantes de la Junta Directiva de la Seccional ANEP- Incop recibieron un taller de “Herramientas Básicas” impartido por la Unidad de Capacitación y Formación Político Sindical (UCFPS) de la ANEP.

Los dirigentes sindicales conocieron sobre el “ABC” sindical, historia de la ANEP, legislación laboral y comunicación básica.

Olger Pérez, presidente de la seccional ANEP-Incop manifestó que con la capacitación lograron comprender el significado del significado del sindicato, desde sus orígenes; hasta los objetivos que desean alcanzar.

“La Junta Directiva de la seccional ya tiene una pincelada acerca de las leyes estipuladas en el Código de Trabajo y la legislación internacional. Hay principios legales que son importantes y en cierta forma se pasaban por alto a la hora de reclamar nuestros derechos por desconocimiento”, comentó Pérez.

Aunque el sindicato de la ANEP en el Incop, apenas cuenta con seis meses de conformada; desde ya trabaja fuertemente para despejar las inquietudes de los trabajadores y luchar ante las injusticias laborales.

Las seccionales interesadas en recibir la capacitación sobre “Herramientas Básicas” pueden manifestarlo al promotor (a) o escribir a María Laura Sánchez Rojas de la Unidad de Capacitación al correo electrónico marialaura@anep.or.cr

ANEP y Policía Penitenciaria cara a cara en el Ministerio de Trabajo

La ANEP planteará en la reunión que las autoridades del Ministerio de Justicia y Paz, un ajuste del 18% por riesgo policial a los trabajadores y en caso de dársenos la razón, que dicho reconocimiento se haga de forma inmediata y retroactivo.

La petición obedece a estudios e investigaciones que abarcan el pago real del riesgo indicado, el cual no ha sido reconocido como debiera ser.

ANEP y Policía Penitenciaria cara a cara en el Ministerio de Trabajo