El proyecto de país del Presidente Mora y del General Cañas

• Palabras ante el busto del Libertador y Héroe Nacional don Juan Rafael Mora en el Cementerio General de San José. 2 de octubre de 2012.

Siglo y medio más dos años se cumplen del magnicidio perpetrado por el Gobierno de Costa Rica contra el Padre de la Patria, don Juan Rafael Mora, y contra su hermano, el general don José María Cañas. Aquel doble crimen de Estado –consecuencia del odio elevado a política oficial–, no solo nos avergüenza aún sino que carga de oprobio, producto de ese pavoroso pecado original, a los insensatos que persisten en detractar la memoria de los mártires de Puntarenas.

«Nosotros, que fusilamos a Mora y Cañas, creo que ni siquiera viviendo como los habitantes de Argos en Las Moscas de Sartre repararíamos ese crimen», se desahogaba el filósofo Roberto Murillo. En esa obra de teatro, cuyo tema es el crimen y la venganza, la infeliz gente estaba anclada en un pasado de remordimiento por el crimen imperdonable que caía como carroña de generación en generación. En aquel pueblo vestido de luto, reinaba la Sombra. Las golosas e insaciables moscas eran las Erinias de la mitología griega, representaciones de la venganza, cada vez más gordas pues se alimentaban de la angustia y de la culpa de la gente.

Mas, como nada queda oculto entre cielo y tierra, las señoras y los señores diputados respondieron positivamente al llamado de los pueblos, clamor sustentado en la verdad real desvelada y publicada como cosecha de los tiempos, iniciativa que supo canalizar La Tertulia del 56. Fue así como el Poder Legislativo proclamó, por Ley de la República, Libertador y Héroe Nacional al Capitán General don Juan Rafael Mora. Queda pendiente la responsabilidad histórica de dar su justo sitio al general Cañas con el título de Héroe de la América Central, personificación de la fraternidad costarricense-salvadoreña y encarnación de la solidaridad militante de los luchadores por la libertad, la justicia y la paz. Las efigies de ambos héroes lucirán radiantes en la Plaza Costa Rica que se construye cerca de la Cancillería salvadoreña, por iniciativa de nuestra embajada con el apoyo del Gobierno de esa nación hermana.

Mora y Cañas se vincularon por el matrimonio del general con una hermana del presidente. Se ligaron en el servicio público, gobernante el uno y ministro el otro. Juntos combatieron con las armas y derrotaron militarmente al expansionismo esclavista. De consuno, masticaron el amargo pan del destierro. Asociados, emprendieron obras públicas y el cultivo extensivo del cafeto en suelo extraño. El destino hizo, en fin, que sus dos nombres hoy sean uno solo en el espíritu patriótico, a resultas de aquella tragedia acaecida en los arenales del Pacífico. «La tumba de los Mora y Cañas tu proteges», cantamos desde nuestra infancia al tricolor nacional, en un hermoso himno que celebra «las glorias siempre vivas de honor y de lealtad» conquistadas en la Guerra Patria de 1856 y 1857 triunfante sobre «la banda bucanera».

Esta congregación cívica en el camposanto de San José, donde reposan los restos mortales de los héroes y mártires de la Segunda Independencia Nacional, es ocasión adecuada para reflexionar sobre la actualidad y el porvenir de la patria prodigada por ellos, como valientes conductores militares y políticos que fueron del pueblo alzado en defensa a muerte del terruño propio. Porque lo nuestro no es adoración impensada, como esparce por ahí la maledicencia deshonesta, sino estudio a conciencia de las lecciones de sus vidas, enseñanzas vigentes a plenitud en esta aurora del siglo XXI. He aquí cinco consideraciones.

1. El Presidente Mora y el general Cañas entregaron su existencia en combate por la dignidad de las personas y la libertad humana. La guerra fue una cruzada santa contra el restablecimiento de la esclavitud en el Istmo, el más bárbaro método de explotación del hombre por el hombre. La trata de personas y la explotación humana en diversas modalidades son, desdichadamente, amarga realidad todavía hoy. La libertad activa por la que bregaron estos dos patricios, es el libre albedrío que nos permite emprender cualquier actividad lícita y benéfica. Los obstáculos a la libertad se multiplican, sin embargo, en circunstancias perversas. En Estados Unidos se estima a los presidentes Mora y Lincoln como hermanos de ideales en la lucha contra la esclavitud; ayer nomás, La Tertulia del 56 recibió este mensaje: «La Abraham Lincoln Association os saluda en este día especial dedicado a rememorar la vida y los logros de Juan Rafael Mora. Vivan Mora y Lincoln». Ser leales a los héroes que aquí invocamos no significa ser devotos de sus cenizas sino de la llama que los consumía en el cumplimiento del deber para con sus semejantes.

2. La inequidad y la desigualdad imperan. La producción es un proceso social, mientras que la acumulación es un proceso individual. En años recientes, la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen se amplía, en lugar de reducirse. El Presidente Mora propugnaba por una ética del progreso centrado en la persona, consustancial a la concordia de la solidaridad como valor fundante de la costarriqueñidad. El progreso, ahora llamado desarrollo, resulta de alianzas público-privadas entre un Estado estratégico y un sector productivo pujante. El avance institucional, el dinamismo económico y la conducción política permitían, en palabras suyas, «el bienestar social que se disfruta en el país, donde la nivelación de las fortunas permite que el rico propietario, el artesano y el labrador, gocen en diversas escalas de las comodidades y de los placeres domésticos».

3. La tragedia de Centroamérica reside en que de cada provincia surgió una república en vez de haberse forjado una nación única o de haberse consolidado una federación de Estados. Los pueblos de la antigua Capitanía General se aliaron en un haz de voluntades para expectorar al filibusterismo invasor. Brilló por corto lapso el sol de la unión de las cinco hermanas separadas, tan necesaria hoy como ayer en el propósito de enfrentar juntas las asechanzas de las potencias hegemónicas. Separados valemos poco, coaligados seremos fuertes. La voz del Presidente Mora resuena como el clarín: «La unión es la fuerza y la independencia. Así arraigaremos la paz, la justicia y el progreso en el interior; así obtendremos simpatías y respetabilidad para con las grandes naciones que hoy nos miran con desdén, lástima o desprecio. Prescindamos de lo pequeño, fútil y ominoso: consagrémonos a lo que es honroso, útil y grande».

4. Convocado a combatir por «la independencia hispanoamericana», el pueblo organizado en ejército lo siguió a los campos de batalla. ¿Cuáles eran para el joven país los frutos de la reciente emancipación de España? En concepto del Presidente Mora, gobernarnos por nuestras propias leyes, mantener por nosotros mismos la paz y el orden social, propender al engrandecimiento de la nación por medio del trabajo, productor de la riqueza pública. En meses recientes se ha intentado sustituir la fecha del 15 de setiembre, cuando lo realmente importante es aprehender el significado de la independencia y ejercerla a cabalidad ante la mundialización. Mora y Cañas sabían de corazón el valor de la independencia y estuvieron dispuestos a la oblación de sus vidas por ella, en bien de sus hijos y de sus descendientes que somos todos sus conciudadanos.

5. Los héroes que nos dieron patria tenían un proyecto de país. Soñaron, diseñaron y echaron las bases de una república democrática que, con el decurso de las décadas y las centurias, crecería fecunda. Este suelo independiente, libre y soberano que pisamos, en el cual enterramos a nuestros abuelos y padres, en el que han nacido los hijos y nietos nuestros, es legado de los mayores que derramaron su sangre y sacrificaron su vida para que nosotros podamos realizar nuestras potencialidades personales, comunitarias, nacionales. La Costa Rica de 2012, con sus fortalezas y falencias, no es fruto del acaso sino producto del trabajo de generaciones y generaciones. Ahora nos corresponde plantar las raíces del porvenir en el humus fértil de nuestra heredad.

Nos reunimos ante el busto de don Juan Rafael Mora y la tumba de don José María Cañas, a honrar su memoria, a reconocer nuevamente su ofrenda vital, a comprometernos para ser cada día herederos honorables de su valentía, de su generosidad, de sus virtudes cívicas y de su patriotismo.

Cierro mis palabras con un poema que esa dama de la pluma quien es doña Marjorie Ross escribiera para sus nietos:

La tierra debió abrirse
y el cielo caer en cruz
sobre los montes
cuando te asesinaron
don Juan Rafael
Juanito
don Juanito
el sutil velo
de la patria
se rasgó para siempre
con tu muerte gigante
contemplo tu huella
gotea tu sangre
aún húmeda en la arena
en gritos de batalla
enrojece el San Juan
por Santa Rosa enhiesta
Rivas reconquistada
Granada la que fue
tiene memoria la patria
presidente capitán
un sol de siglo y medio
no ha logrado secar
tu savia en El Estero
estás vivo en manglares
y humedales
tu verbo redentor
habita por siempre
las venas de los justos
los niños y las niñas
de este trémulo siglo
deben beber tu historia
ceñir tu recuerdo
con banderas
aún te necesitamos
para doblar rodillas invasoras
para atender la vida
sin amos ni señores
Hay que correr la voz:
Juanito vive

(*) Autor de “El lado oculto del Presidente Mora: resonancias de la Guerra Patria contra el filibusterismo de Estados Unidos, 1850-1860” (Eduvisión), editor de “Don Juan Rafael Mora: el proceso parlamentario de su proclamación como Libertador y Héroe Nacional” (EUNED).

Aniversario del fusilamiento de don Juanito Mora y el General José María Cañas

San José, 30 set 2012 (CP) – Ambos hombres forman parte de la historia de Costa Rica, por lo que jamás serán olvidados. Fueron personajes claves en defender el suelo patrio, expulsando de Nicaragua a los filibusteros norteamericanos. Juanito Mora fue fusilado en Puntarenas el 30 de setiembre de 1860 y José María Cañas el 02 de octubre del mismo año.

En el año 1859 José María Montealegre Fernández llegó a la presidencia por medio de un golpe militar que dio al gobierno de don Juan Rafael Mora Porras, tratando muy duramente a los partidarios de Mora. Este se organizó junto con su cuñado José María Cañas e invadió el país desde El Salvador, donde habían sido exiliados, en 1860 con el fin de retomar el poder. Desafortunadamente en ese atrevido intento ambos fracasaron, fueron tomados presos y fusilados, don Juanito el 30 de setiembre de 1860 a las tres de la tarde, caía acribillado frente a un árbol de jobo. Él aceptó su ejecución con la condición de que ninguno de sus colaboradores fueran asesinados, pero los golpistas Francisco Iglesias y José María Montealegre mancillaron la palabra y el honor empeñado, ya que dos días más tarde, el 2 de octubre fusilaron a José María Cañas, tiñéndose así el arenoso suelo puntarenense con la sangre valiente de estos héroes y enlutando a la patria para siempre.

Insatisfechos los golpistas dejaron lo cadáveres tirados para que la multitud sedienta de venganza lanzaran los cuerpos al mar y fueran devorados por los tiburones. Gracias al cónsul francés Juan Jacobo Bonnefil se encargó de sepultarlos en el rústico cementerio del estero, años más tarde fueron exhumados los restos y entregados a sus deudos para que los sepultaran en el cementerio General de San José.

Cuenta la historia que quienes tuvieron a cargo la ejecución de don Juanito, lo hicieron con el dedo en el gatillo y lágrimas en sus rostros, ya que sentían gran cariño por don Juanito. Se dice también que don Juanito pidió como su último deseo que le permitieran a él dirigir su propia ejecución, sus deseos fueron cumplidos.

En 1895 el presidente de entonces, Rafael Iglesias Castro, colocó sobre el pecho de Camilo Mora, hijo de don Juan Rafael Mora Porras, una medalla interpretando los sentimientos de los centroamericanos en justo tributo a la memoria de Mora y Cañas. El 18 de setiembre de 1918 se levantó en Puntarenas, lugar donde fueron fusilados un monumento pro Mora y Cañas. En 1957 la Asamblea Legislativa los declara a ambos “Defensores de la Patria” y en el 2010 declararó a Juanito Mora “Héroe Nacional”.
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Aquel trágico setiembre

Luko Hilje Q.
luko@ice.co.cr

Alocución en el acto de homenaje del sábado 29 de setiembre, en el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, a nuestros héroes y mártires Mora y Cañas, en el 152 aniversario de su fusilamiento.

Para un lector inadvertido, y sobre todo poco más de siglo y medio después, la siguiente noticia aparecida en la sección Movimiento marítimo de la Gaceta Oficial de Costa Rica del 22 de agosto de 1859, quizás no represente mayor cosa:

“Agosto 19. Vapor Norte-americano Guatemala, a cargo de su Capitán John M. Dow con destino a San José de Guatemala y puertos intermedios, despachado por los señores Crisanto Medina y Compañía: llevando parte del cargamento que trajo, y de pasajeros a los señores Don Juan Rafael Mora, D. José María Cañas, D. José J. Mora, D. Manuel Argüello, D. Roderico Toledo, D. Joaquín Marcoleta, P. Domingo Rivas, D. Manuel García, D. Manuel Castell, D. Jesús Brenes, Remigio Garro, Joaquín González y Luis Pagés”.

Pareciera un simple viaje, uno más de la travesía usual que hacía el capitán John Melmoth Dow entre Panamá y Guatemala, como alto empleado de la Pacific Steamship Mail Company (Mala del Pacífico), así como también uno más de los muchos viajes efectuados por don Juan Rafael Mora, como comerciante exportador de café e importador de telas y otros bienes, con los que abastecía su céntrica tienda citadina.

¡Pero no! Este era un viaje signado por la angustia, el dolor y la tragedia. En realidad, era el principio del fin de la vida de aquel hombre que menos de cuatro meses antes, el 8 de mayo, había asumido por tercera vez la Presidencia de la República, así como el gran conductor y héroe innegable de la Guerra Patria, que culminara con la derrota del ejército filibustero comandado por William Walker.

Partía hacia el exilio, a El Salvador, país natal de su cuñado Cañas, gobernado entonces por el general Gerardo Barrios, amigo de ambos. Además de Cañas, lo acompañaba su hermano José Joaquín, así como su sobrino y casi hijo Manuel Argüello Mora, abogado y escritor, de 26 años entonces. Los demás viajeros iban en ese buque por coincidencia, incluyendo al sacerdote Domingo Rivas Salvatierra, quien años después sería rector de la Universidad de Santo Tomás.

Cuando uno revisa la prensa de esos días, capta que había una especie de “calma chicha”, es decir, esa sospechosa quietud del aire marino que antecede a la tormenta. Por ejemplo, en la edición del 13 de agosto, el periódico Crónica de Costa Rica contenía la primera parte del reglamento del Protomedicato de Costa Rica embrión del Colegio de Médicos, proyecto impulsado con denuedo por don Juanito. Asimismo, aparecían algunos comunicados judiciales suscritos por Argüello, en su condición de Juez Civil y de Comercio. Transcurrido ese sábado de atardecer de tertulia y tranquilo reposo en familia, ambos irían a descansar, sin imaginar que, antes de que despuntara el alba del nuevo día, sus destinos cambiarían para siempre, de manera cruda e irreversible.

En efecto, al ser las tres y media de la madrugada del domingo 14 de agosto, en su casa, ubicada pocos metros al oeste de la Plaza Principal, en la actual Avenida Segunda, don Juanito fue despertado de súbito por el militar Sotero Rodríguez y una escolta, para que, con su respetada presencia, fuera a sofocar una supuesta revuelta en el Cuartel de Artillería, donde hoy está el Mercado Central. Se medio mudó con celeridad y, al indagar más, de repente fue empujado hacia la calle y conducido a dicho cuartel, como prisionero. Al llegar ahí, lo esperaba el coronel Lorenzo Salazar Alvarado, artífice del golpe de Estado junto con el mayor Máximo Blanco Rodríguez, otrora militares de su confianza y destacados combatientes en la Campaña Nacional.

Temiendo un masiva reacción popular, puñal en mano Alvarado advirtió a don Juanito, ya encerrado éste en un calabozo como cualquier delincuente, que si alguien intentaba rescatarlo, perforaría su pecho con el puñal. Como si eso no fuera intimidación, agresión y violencia, avanzado el día el nuevo presidente José María Montealegre, cuñado de don Juanito, expresaba: “Demos gracias al Todo Poderoso porque se ha dignado cambiar nuestra situación sin violencia, sin que se haya derramado una sola gota de sangre, sin que haya ardido una sola ceba de fusil”.

Para aumentar su volumen de retórica frívola, a continuación manifestaba que “preciso es reconocer los importantes servicios y dar las más expresivas muestras de gratitud a los valientes y honrados militares, muy particularmente a los heroicos Jefes D. Lorenzo Salazar y D. Máximo Blanco”. ¿Valientes? ¿Honrados? ¿Heroicos? Poco tiempo después se habló de que hubo paga de por medio. Ellos dos y Rodríguez recibieron 15.000 pesos, en una época en que el presidente de la República ganaba si acaso 250 pesos mensuales; al parecer, este monto fue aportado por prominentes individuos, entre quienes figuraron los ingleses Eduardo Joy, hermano de la segunda esposa de Montealegre, y Eduardo Allpress, yerno del empresario y político Vicente Aguilar Cubero, ex-socio comercial y enemigo jurado de don Juanito.

Ese mismo día don Juanito fue trasladado a la oficina que ocupaba en el Palacio Nacional, mientras que Argüello permanecía también custodiado en una sala contigua, junto con el ex vicepresidente Rafael G. Escalante Nava.

Anunciado el decreto de deportación desde el propio día 14, ya el 16 partían don Juanito y Argüello hacia Puntarenas. Tal era el temor del gobierno golpista de que fueran rescatados, que los vigilaba una escolta de diez oficiales y cien soldados, comandados por el coronel colombiano Prudencio Blanco. A esa fatídica caravana del destierro, que debió atravesar los escarpados Montes del Aguacate en plena época lluviosa durante dos o tres días, se unirían en Puntarenas los otros dos desterrados, Cañas y José Joaquín Mora.

El día 19, procedente de la ciudad de Panamá y tras fondear en Boca Chica, Chiriquí, subía el gran vapor Guatemala, de 1500 toneladas y con una tripulación de 43 hombres, más unos pocos pasajeros, entre quienes figuraban el alemán Juan Barth, otrora director de la Casa de la Moneda, y el respetado abogado colombiano Miguel Macaya de la Esquina. Debe haber sido muy grande la sorpresa de ellos, así como de su capitán, a quien le correspondería transportar hacia el exilio a aquel estadista amigo, al que años atrás incluso había regalado un catalejo que éste usara en la batalla de Rivas y de quien también conservaba una fotografía en sus archivos personales.

Así que Dow, que para entonces frisaba los 33 años de edad, debió atestiguar la lacerante pena que embargaba a tan desolado ser humano, doliente de alejarse de la costa del amado terruño donde quedaban su esposa Inés y cinco hijos, el más pequeño, Camilo, con menos de dos meses de nacido. Es decir, el héroe libertador de su patria y de Centro América, de 46 años de edad entonces, partía ahora humillado y degradado por los militares a sueldo de la oligarquía.

Sin embargo, hombre de temple y principios, se resistía a abdicar y, entre el vaivén del buque y el salado olor de la brisa marina, más la mirada fija en el litoral que le era ahora arrebatado, ahí mismo pidió papel y escribió una carta dirigida a los ministros y cónsules extranjeros acreditados ante los gobiernos de la región, en la cual denunciaba lo acontecido y reclamaba sus derechos en su condición de “por la Constitución, Presidente legítimo de la República de Costa-Rica”. Tres días después, al caer la tarde, ya frente al puerto de La Unión, hizo lo propio, en una misiva remitida al presidente Barrios.

Nunca dejó de sentirse el legítimo Presidente de la República de Costa Rica, como lo era. Y fue por ello que, aunque ya con su familia allá, más otros allegados, se involucró en el desarrollo de la actividad cafetalera en El Salvador para lo cual el gobierno local le arrendó varios miles de hectáreas de tierras estatales, el retorno era demasiado tentador.

Quienes lo conocían bien, sabían esto, y se valieron de ello para tenderle una trampa. En cierto momento, poco más de un año después de su derrocamiento, algunos partidarios lo persuadieron de que las condiciones estaban maduras para retomar el poder y que debía desembarcar en Puntarenas el 15 de setiembre de 1860, fecha conmemorativa de la independencia de Centro América. Pero, más que esto, intentaban provocar en él un sentimiento de culpa.

En efecto, en esos días había fondeado en Puntarenas el vapor Columbus, por lo que se convirtió en el portador de una carta tajante para don Juanito y Cañas, a quienes se advertía que el alzamiento en Puntarenas y otras ciudades ocurriría en la citada fecha y que “no esperamos que se nieguen a ayudarnos con sus personas; pero si así fuere, le quedará a Mora y Cañas el remordimiento de habernos abandonado. No se trata, pues, de deliberar si vienen o no. Deben venir precisamente a vuelta de vapor”. Es decir, no podían negarse a venir a Costa Rica. Recibieron y leyeron la carta, la discutieron, organizaron algunos asuntos con urgencia y, cuando al regresar de Guatemala el Columbus atracó en El Salvador, lo tomaron, junto con unos pocos partidarios más.

No había tiempo que perder pero, por el rígido itinerario del vapor, era imposible arribar al país el 15 de setiembre. Llegaron dos días después, cuando ya la sublevación había tomado fuerza y las huestes moristas importantes posiciones. Sin embargo, algunos traidores habían delatado los planes de los alzados en armas, y el gobierno actuó con presteza y capacidad de fuego para abortar la insurrección.

Pronto empezó la cuenta regresiva, sin posibilidad de levantamientos en San José ni Alajuela, y con unos pocos insurgentes literalmente atrapados en la estrecha lengüeta que es Puntarenas. Ahí llegó un contingente de más de mil hombres, comandado por Máximo Blanco, que en poco tiempo abatió a los moristas en el río Barranca y también en la trinchera instalada en La Angostura, que no resultó ser lo inexpugnable que se suponía.

Los combates fueron cruentos, aunque no hubo tantos muertos como se ha pensado siempre. Un informe del alemán Alexander von Frantzius, médico de las tropas gubernamentales el cual descubrí recientemente, revela que hubo 59 heridos y 45 muertos, para un total de 104 víctimas. A ellos se sumarían don Juanito y Cañas, más el chileno Ignacio Arancibia, líder de la insurrección, fusilado junto con don Juanito.

Esos fusilamientos son los que 152 años después conmemoramos hoy, 30 de setiembre, en relación con don Juanito y Arancibia, más el 2 de octubre, cuando el valiente e imperturbable Cañas cayó tras fumar su último cigarrillo bajo aquel inmenso y generoso árbol de jobo. Un trozo de dicho árbol está depositado en este Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, como testigo mudo de la barbarie de esos días. Y es cierto que su corteza, albura y duramen fueron perforadas por las balas que poco antes atravesaron los cuerpos de esos héroes, como lo podemos constatar hoy. Pero en los fustes de este y los otros jobos vecinos también resonaron y rebotaron, ya quedas, las firmes voces de don Juanito y Cañas, cuando ellos mismos profirieron la orden de “¡Fuego!” para que los turbados fusileros accionaran los gatillos de sus armas.

Ese sí fue un acto de auténtica valentía, propio de hombres superiores, y no de sobornados militarotes. Fueron las mismas valentía, reciedumbre y entereza que nos condujeron a las victorias de Santa Rosa, Rivas y el río San Juan, para preservar nuestra libertad y soberanía. ¡Ejemplo sempiterno que aún duele a algunos espíritus mezquinos, dentro y fuera de nuestras fronteras, pero que tanto alienta a los patriotas genuinos!

En plena congruencia con esto, de don Juanito, es oportuno relatar algunas otras evidencias de su coraje y sus agallas. Por ejemplo, siendo nuestro Presidente, no le importó exponerse al peligro al viajar hacia Guanacaste y Rivas como Capitán General del Ejército y, cuando las circunstancias lo demandaron, hasta empuñó las armas en esta última ciudad, como uno más de nuestros combatientes. Asimismo, un ejemplo de su impavidez ante la muerte aparece en una carta poco conocida, dirigida a su amigo Richard Farrer, empresario y cónsul de Inglaterra en Puntarenas.

En efecto, ya derrotadas las fuerzas insurgentes en La Angostura, la propia noche del 28 de setiembre don Juanito buscó refugio en casa de Farrer, procurando la protección conferida a esa sede diplomática pero, timorato, éste se la negó, por lo que él debió marcharse. Sin embargo, en la madrugada del domingo 30 de setiembre, en un momento en que Farrer se dirigió a la cocina, narró que, “cuando menos lo pensaba di una vuelta repentina y me encontré cara a cara con Juanito Mora”. Macilento, parecía un espectro, víctima de dos días de ayuno. “Quiero que Ud. me salve”, le imploró. Pero Farrer más bien lo persuadió para que se entregara y le ofreció algo de comer, “pero no pudo tomar más que un poco de vino con agua”, según lo relató el cónsul en un revelador diario escrito en esos días.

A las seis de la mañana ya había aceptado ser inmolado. Y, pactada su entrega y presencia en el patíbulo para las tres de la tarde, pidió papel y una pluma para escribir tres cartas. Una de cuatro pliegos, realmente desgarradora, para su amada Inés, una breve para su hermano Miguel y sus cuñados José Antonio Chamorro Gutiérrez y Manuel Joaquín Gutiérrez Peñamonge, y otra más, casi telegráfica, para el cónsul Farrer, acerca de un trámite pendiente con terrenos que le había vendido. Al final, le dice: “Le pido mil perdones a Ud.. y a su señora por el susto que les di con mi aparición en su casa, y a haber sabido tal cosa no me habría presentado en ella, pues los peligros no me asustan”.

Este último aserto parece contradictorio con lo expresado por el comisario gubernamental Francisco María Iglesias, ante quien aceptó ser fusilado, con tal de que no mataran a ninguno de sus partidarios, lo que después no sería respetado. En efecto, en un informe para Vicente Aguilar, Ministro de Guerra y Marina, Iglesias consignó que “Juan Mora murió con dignidad y valor; al principio temía yo que éste le faltara, pues pedía la vida a cualquier precio y la idea de morir le aterrorizaba. Pero tan luego como se convenció de que todo era inútil y que debía morir, fue recobrando poco a poco serenidad y calma”.

Es obvio que el tristemente célebre Iglesias, carente de la estatura ética que le sobraba a don Juanito, no entendió bien con quién hablaba. Ya había dicho éste que “los peligros no me asustan”, en plena concordancia con lo expresado a su hermano y sus cuñados: “Estoy sentenciado a muerte y tengo poco tiempo que perder. Les ruego cuiden de mi Inesita y de mis hijos. No temo el lance; que venga la muerte, que es el término de las desgracias mundanas. Solo me aterra recordar la suerte de mi Inesita e hijos, desterrados de su país y huérfanos”. Y en su carta a doña Inés, de entrada nomás decía: “Te dirijo esta despedida en los últimos momentos de la vida, son terribles; pero nada temo, solo me inquieta la triste situación en que quedas viuda, pobre, en el destierro y cargada de hijos”, para más adelante reafirmar sus sentimientos: “No puedes figurarte lo indiferente que me es morir, solo siento la muerte por ti y por mis hijos”.

El estremecedor cierre de esa carta, que culmina con la expresión “Adiós, Adiós, y Adiós a mis hijos. Tuyo, tuyo hasta el último momento”, no es una muestra de pusilanimidad, sino más bien la inequívoca confirmación de cuán doliente y desesperado se sentía ese esposo enamorado y padre amoroso, de lo cual dio fehacientes y abundantes muestras a lo largo de su vida, no solo con sus hijos, sino que también con los sobrinos huérfanos que crió, así como con sus hermanos, por los que como primogénito que fue debió velar cuando murieron sus progenitores don Camilo y doña Ana Benita.

¡Qué estirpe esa, ya desvanecida, para desgracia de la patria! Por eso, cuando evoco a don Juanito me es imposible no recordar el poema intitulado “¿Dónde se habrán ido?”, del extinto escritor argentino Jorge Luis Borges, cuando pregunta de manera reiterada: “¿Dónde están los que salieron / a libertar las naciones? / ¿Dónde están los que a la guerra / marchaban en batallones? / ¿Dónde están los que morían / en otras revoluciones?”. Y también “¿Qué fue de tanto animoso? / ¿Qué fue de tanto bizarro? / A todos los gastó el tiempo, / a todos los tapa el barro”. Al final, tan solo para constatar con tristeza que “se acabaron los valientes / y no han dejado semilla”.

De veras, ¡cuánta falta nos hacen hoy su hermano José Joaquín, el general Cañas, y por supuesto usted, don Juanito!

¿Se verá obligada la Policía Penitenciaria a salir a la calle de nuevo?

Antes del próximo lunes 15 de octubre de 2012, se debe depositar en nuestras tarjetas, la plata que nos deben. Si no es así, ese lunes 15 realizaremos el movimiento de presión más grande jamás visto llevado a cabo por la Policía Penitenciaria de Costa Rica.

Nos movilizaremos como nunca antes, si el Gobierno de la República no nos deposita la plata que se nos debe desde hace tres años.

Fueron muchísimos días, muchísimas semanas y muchísimos meses en que la ANEP y su Seccional ANEP – Policía Penitenciaria, lucharon para que se nos pagara la deuda de los nueve meses del año 2009 (enero-setiembre, ambos incluidos); deuda producto de la Revaloración Salarial Extraordinaria que había sido acordada entre el Ministerio de Justicia y Paz y la propia ANEP.

Fue tal el nivel de lucha y la intensidad de la misma que hasta tuvimos que gestionar, contra viento y marea, una ley de la República, que aprobó, finalmente, la Asamblea Legislativa: la Ley No. 9039. Esto ya es una realidad inobjetable y hemos sido extraordinariamente pacientes, tolerantes, responsables.

Entonces, no hay nada más que hablar. Si antes del lunes 15 la plata no está depositada: nos vamos para las calles ese lunes 15.

¡¡¡ALISTÉMONOS!!!

Junta Directiva Seccional ANEP-Policía Penitenciaria
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados

Acuerdo para negociación colectiva en Belén

ACTA DE COMPARECENCIA

En reunión convocada ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Departamento de Relaciones de Trabajo, al ser las nueve horas treinta minutos del día 01 de octubre de 2012, se presentan por: la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), y por la Municipalidad de Belén y se tiene que:

Manifestación de ambas partes:

La Administración de la Municipalidad de Belén, representada en este acto por el señor Alcalde Municipal, don Horacio Alvarado Bogantes; así como la representación sindical de la ANEP y de la Seccional ANEP – Municipalidad de Belén (cuyos nombres se citan abajo); están de acuerdo en iniciar el proceso de negociación para la suscripción de la Primera Convención Colectiva de Trabajo de la Municipalidad de Belén, con base en las estipulaciones jurídicas vigentes en la materia.

Ambas partes concuerdan en que tal instrumento deberá contemplar un proceso integral de evaluación del desempeño de las personas trabajadoras, de alto diseño técnico y objetivamente aplicable; así como ambas partes acuerdan plantear el tema de eventuales incentivos por productividad regulados convencionalmente. De la misma manera, se explorará las posibilidades de que la opinión de la población usuaria de los servicios de la Municipalidad de Belén, tenga la posibilidad de ser considerada en la evaluación de sus servidores.

La parte sindical se compromete a gestionar eventuales asistencias asesoras en tales materias, de parte de instituciones como el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan) y el propio Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR).

Ambas partes acuerdan, oficialmente, juntarse en esta sede del MTSS, el 7 de noviembre de 2012, a las 9:30 de la mañana; en el entretanto sostendrán encuentros bilaterales para avanzar en el conocimiento del proyecto de convención presentado por la parte sindical y establecer la posición patronal al respecto, para luego, con las eventuales asistencias técnicas, diseñar los contenidos de las aspiraciones citadas arriba.

Las partes quedan debidamente notificadas para la próxima audiencia.

Leído lo anterior firmamos en la ciudad de San José al ser las once horas.

POR EL SINDICATO:

Albino Vargas Barrantes
Secretario General de la ANEP

Iris Cervantes Paniagua
Unidad de Desarrollo Organizacional

Juan Gonzalo Zumbado Zumbado
Presidente, Junta Directiva de la Seccional
ANEP- Municipalidad de Belén

POR LA MUNICIPALIDAD:

Horacio Alvarado Bogantes
Alcalde, Municipalidad de Belén

Sileny Rivera Chang

POR EL MINISTERIO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL

Ivania Navas Quesada
Funcionaria, MTSS

Carta de la ANEP a la Fiscalía General

San José, viernes 28 de setiembre de 2012.

Honorable Señor
Licdo. Jorge Chavarría Guzmán
Fiscal General de la República
Su despacho

Honorable señor Fiscal General de la República:

En primer término, le expresamos a su digna autoridad un respetuoso saludo de quienes suscribimos esta misiva. Somos personas trabajadoras asalariadas y no asalariadas, integrantes de las diferentes seccionales que conforman la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP); somos dirigentes sindicales, hombres y mujeres, quienes dependemos para nuestra salud, para la vida, así como la de nuestros y nuestras familiares, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
En segundo término, le expresamos formalmente nuestra preocupación por los lamentables hechos que han sido denunciados ante el Ministerio Público contra personas vinculadas al manejo de recursos públicos a lo interno de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS); concretamente por el ciudadano Master Daniel Muñoz Corea, quien fungía como Jefe del Área de Estudios Económicos de la Dirección Actuarial y Económica de tal entidad. 

Según su denuncia presentada el pasado 24 de mayo de 2012, expediente N·12-000046-0615-PE, se advierte entre otras cosas,  sobre el presunto falseamiento de un estudio de Política Salarial de la CCSS y el presunto maquillaje de proyecciones financieras del Seguro de Salud, que habrían sido presentados a la Junta Directiva institucional para justificar a partir del 2009, cuantiosas erogaciones del Seguro de Salud, mismas que habrían propiciado la grave crisis financiera que atraviesa este importante seguro; ello con el consecuente deterioro en la prestación de sus servicios a la población.
 
Asimismo, se advierte del presunto menoscabo de la rentabilidad del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (I.V.M.), ante el presunto conflicto de interés en que producto de la citada crisis financiera, habrían incurrido algunos miembros del Comité de Inversiones de I.V.M., al aprobar la compra de títulos valores del Seguro de Salud de gran cuantía. Ello presuntamente, al margen de la estrategia de “inversión activa” aprobada previamente por la Junta Directiva y del lineamiento de rendimiento mínimo emitido por la citada Dirección Actuarial y Económica; situación que podría afectar adversamente la determinación de la edad de retiro de los trabajadoras y de las trabajadores, sus aportes al régimen y/o el monto de sus futuras pensiones.

Sobre estos presuntos hechos se realizaron sendas denuncias, mismas que fueron conocidas de manera pública en los medios de comunicación colectiva de nuestro país; algunas veces objeto de una clara manipulación mediática de medios oligárquicos al servicio de quienes desean la transformación de nuestro sistema de salud pública a su privatización.

Es claro que corresponde al Ministerio Público y a la Fiscalía General de la República a su digno cargo, determinar el sustento de esta denuncia; y, a la vez, encontrar si, efectivamente, se han disfrazado datos actuariales y, más aún, si se puede concluir que funcionarios de la institución han hecho uso indebido de los fondos de la seguridad social costarricense mediante engaños, acomodo de datos financieros o subterfugios jurídicos.

Estimamos que por lo delicado de la situación objeto de denuncia, que concierne a todos los y las habitantes del país, es imperativo solicitar a usted en su condición de Fiscal General de la República, el trato más expedito posible a la denuncia que sustenta los supuestos hechos, mismos que apuntan a una administración fraudulenta, engañosa y perversa por parte de funcionarios de la Caja Costarricense de Seguro Social; quienes según se señala con nombres y apellidos, en los videos explicativos que constan en referido expediente en poder de esa Fiscalía,  lamentablemente ocupan altos cargos gerenciales y presidenciales de la institución. De este modo, consideramos urgente que sean emitidas las conclusiones de los procesos investigativos que al respecto atiende el Ministerio Público.

Las justificaciones que encontramos a la urgencia que tiene la gestión de la Fiscalía a su digno cargo, obedecen a que quienes deben responder por la labor que les fuera encomendada de administración de la Caja Costarricense de Seguro Social, pretenden distraer la atención de la población asegurada mostrando como responsables de la crisis a los trabajadores y las trabajadoras que honesta y modestamente sostenemos con nuestro trabajo de cada día y los trescientos sesenta y cinco días del año, los servicios que presta la Caja Costarricense de Seguro Social a la población asegurada, hecho que quedó evidenciado mediante publicaciones periodísticas que desde nuestra óptica buscan confundir y confrontar a asegurados con los trabajadores.

El momento impone una urgente acción social, evidentemente acompañada de un uso racional y transparente de los recursos que aporta la población trabajadora, que es sin duda el principal aporte del financiamiento tripartito que sostiene nuestros seguros de Salud y de Pensiones. Es menester sanear el manejo de las finanzas a lo interno de la Caja Costarricense de Seguro Social; y para ello se necesita tener absoluta certeza  y confianza en que el uso de los recursos es sano y que por ninguna razón asome el interés de lucrar con la enfermedad, asunto que esa Fiscalía, por su importante labor, puede observar a propósito de lo ocurrido y denunciado en la Dirección Actuarial y Económica de la Caja Costarricense de Seguro Social; lugar donde supuestamente sucedieron hechos contrarios a nuestro ordenamiento jurídico.

La salud es un derecho del pueblo y consideramos que si bien la crisis que vive el Seguro Social se manifiesta en lo financiero, tiene origen en la gestión de quienes tienen la labor de administración, crisis que ha iniciado con las dificultades de acceso a los servicios que tiene la población asegurada.

Hemos de enunciar ante esta Fiscalía General de la República que como producto de rigurosos estudios de diferentes actores sociales encontramos algunas causas que originan la crisis, tales como:

i) El conflicto de interés entre el interés público y el interés político partidario;
ii) El conflicto existente entre el interés público y los intereses mercantiles de quienes hacen jugosos negocios con la salud;  y,
iii) El conflicto de interés entre el interés público y el interés gremial.

Todos estos conflictos entre el interés público (de la totalidad de la población asegurada) y de unos pocos (políticos, vendedores de servicios, algunos funcionarios inescrupulosos), afectan la labor de la institución  y deben ser evidenciados con prontitud. De estas acciones depende la misma sobrevivencia de nuestro modelo de salud universal y solidario, venido a menos y en serio riesgo de colapsar.

Suscribimos de vuestra autoridad, con el debido respeto y consideración,

Albino Vargas Barrantes
Secretario General ANEP

Wálter Quesada Fernández
Secretario General Adjunto ANEP

Giovanny Ramírez Guerrero
Directivo Nacional ANEP

La carta se remitió con más de 200 firmas más de Dirigentes de Base de ANEP.

Exitoso IV Consejo Consultivo de ANEP

Entre camaradería, sentidos homenajes y enérgicos llamados a luchar contra la corrupción del Gobierno y el desmantelamiento de las garantías sociales, transcurrió la cuarta Sesión del Consejo Consultivo Nacional de ANEP, celebrada el pasado viernes 28 de setiembre, y que reunió en el Auditorio de la Conferencia Episcopal (CECOR) a unos 250 dirigentes de base provenientes de todo el país.

La actividad, presidida por el Secretario General de ANEP, Albino Vargas Barrantes, y el Secretario Adjunto, Walter Quesada Fernández, dio inicio a las 9:15 a.m. con las notas del Himno Nacional y la aprobación por unanimidad de la agenda. En sus palabras iniciales, Vargas fue enfático en afirmar que ANEP se ha constituido en un ente con total independencia político-partidaria, y que por esto mismo ya ha habido “coqueteos” de distintos actores políticos interesados en generar algún tipo de acercamiento, sobre todo en el contexto preelectoral. También reconoció el intenso trabajo realizado, desde ANEP y todas sus seccionales, en aras de consolidar la actividad de la organización sindical.

Posteriormente se abrió un espacio donde compañeras y compañeros de distintas seccionales expresaron su satisfacción por la labor realizada y por el apoyo que de una u otra forma han recibido de ANEP, tanto en los logros alcanzados como en las luchas que se han dado por persecución y conflictos varios que enfrentan los afiliados en sus instituciones. Tal es el caso de la compañera Heidy Mena, de la Municipalidad de Nicoya, quien contó su experiencia reciente y destacó que el suyo fue el primer caso de despido sin causal justificada que se resuelve ­–con restitución en el puesto– gracias a la acción directa del movimiento sindical, es decir, sin recurrir a instancias judiciales.

“Esto es una causa viva, un corazón enérgico”. Con estas palabras cerraba su intervención el compañero Roy Castillo, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en relación con el espíritu que impera en el movimiento sindical, y que se vio reflejado en las experiencias compartidas. Por su parte, Heiner Díaz de la Municipalidad de Heredia, hizo énfasis en la idea, reiterada luego por Albino Vargas, del “sindicalismo ciudadano” como forma de organización construida desde las y los trabajadores, lejos de intereses y compromisos partidarios. Unas 10 intervenciones en total siguieron la misma tónica y fueron recibidas con aplausos por parte de las y los asistentes.

Casi una hora después, se retomó la agenda con la lectura de la carta que horas más tarde se entregaría al Fiscal General de la República, en relación con las denuncias de irregularidades financieras en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), pidiendo que se agilice el proceso respectivo.

El trabajo de taller organizativo que estaba previsto en relación con las “10 medidas para comenzar a ordenar la Caja” no pudo realizarse ya que las condiciones de espacio y tiempo no eran las idóneas, así que se invitó a los presentes a trabajar el tema en cada una de sus seccionales.

La Reforma Procesal Laboral y las pretensiones del gobierno con respecto a los “pluses” salariales, fueron los siguientes puntos en discusión. Con distintos artículos de prensa publicados en el transcurso del mes que evidencian la posición del gobierno y sus aliados y la contrarrespuesta de ANEP, tanto Vargas como el asesor político Rafael Mora expusieron las condiciones actuales de los proyectos, el progreso de las negociaciones y la necesidad de capacitar a las y los trabajadores en materia de estas reformas con el fin de coordinar las medidas a tomar en el corto plazo.

Lo más emotivo para el final. Con motivo del 152º aniversario de la muerte del ex-Presidente de la República y héroe de la campaña Nacional de 1856, Juan Rafael Mora Porras, se hizo un breve pero emotivo acto de conmemoración a la figura del prócer. En su presentación, Raúl Arias y Mauricio Ortiz llamaron a la recuperación de la memoria histórica de los hechos de 1856-57 y a rescatar la figura de Mora como ejemplo de la lucha social en el país.

Acto seguido se hizo entrega oficialmente de un retrato en gran formato de Don Juanito, y cámaras fotográficas y teléfonos celulares saltaron para capturar este momento. El retrato permanecerá de momento en la Casa Sindical Mario Alberto Blanco Vado, sede central de ANEP –esto, según dijo Vargas, hasta que la Central Social Juanito Mora Porras (CSJMP) tenga un local propio–.

También se rindió un merecido reconocimiento al compañero José Gerardo Ibarra Garita, por cumplir 40 años de afiliación sindical. Ibarra se ha desempeñado como Inspector de Patentes en la Municipalidad de Turrialba desde el 8 de junio de 1970, y se acogerá a su pensión en diciembre próximo, con lo cual completará 42 años y medio de labor en el sector público. El homenajeado dijo sentirse muy complacido y afirmó que trabajar en la Municipalidad y participar del movimiento sindical ha sido toda una escuela de vida para él.

A las calles. A eso de las 11:45 a.m. se levantó la sesión y los y las participantes se dirigieron a los buses que los llevarían a la Fiscalía General de la República, en Barrio González Lahmann. Una vez allí, poco antes de la 1:00 p.m. y tras unas breves palabras de motivación de Albino Vargas, se solicitó el ingreso al edificio para entregar la carta personalmente al Lic. Jorge Chavarría, Fiscal General. Se indicó que Chavarría estaba atendiendo una llamada y que pronto se daría paso.

Tocaba esperar un poco más bajo el fuerte sol de mediodía, pero eso no bajó los ánimos de los y las presentes. Hubo quienes se refugiaron en los aleros de las casas y muros aledaños, o abrieron sus sombrillas; circularon un par de botellas de refresco que rápidamente se agotaron.

Entre consignas como “En el presente y en el futuro, con la Caja del Seguro” y variopintas bombas y retahílas del compañero Walter Quesada, el tiempo de espera pasó rápido, hasta que se abrieron los portones. Vargas y Quesada ingresaron a la Fiscalía y fueron revisados por los oficiales de seguridad; “seguro porque escucharon a Walter diciendo ¡BOMBA!”, la broma no se hizo esperar.

Pasados unos diez minutos salieron los emisarios: la misión estaba cumplida. Tras abrazos y calurosos saludos, los y las asistentes comenzaron a dispersarse con la satisfacción de concluir otra jornada exitosa, con el “corazón enérgico” del sindicalismo latiendo al unísono.

Sindicatos presentarán propuesta salarial el próximo 16 octubre

El Consejo Nacional de Salarios (CNS), entidad adscrita al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), y a la cual la ley le asigna todas las definiciones, generales y particulares, en materia de salarios para quienes laboran en el sector Privado de la economía; ha fijado audiencia a las organizaciones sindicales para las 4 de la tarde, del martes 16 de octubre de 2012, a fin de que éstas den a conocer sus propuestas acerca del aumento en los salarios mínimos que ha de regir para el primer semestre del 2013, aplicable en el indicado sector.

En la ANEP y en la Central Social Juanito Mora Porras (CJSMP), consideramos que la fijación venidera para los salarios mínimos en el sector Privado será crucial, como nunca antes, por las siguientes razones:

Primero: Debemos ser contundentes en señalar que lo que ocurre cada seis meses en este tipo de fijaciones salariales, es un reajuste por costo de vida para compensar las variaciones de la inflación (Índice de Precios al Consumidor, IPC), ocurridas durante el semestre precedente a esa fijación. Por tanto, lo que se da es un reajuste por costo de vida, mismo que en nada incrementa el poder de compra del salario, para nada aumenta el poder adquisitivo del mismo.

Segundo: Esta situación ha prevalecido por incontables número de años al punto de que los más recientes estudios generados desde diversos procesos investigativos, nos indican que en Costa Rica la caída en los salarios reales de la clase trabajadora con empleo formal, está más que demostrada.

Tercero: Distinto es que se dé una elevación sustancial, de carácter general, extraordinaria, por ocasión única, en los niveles generales vigentes de todos los salarios mínimos. Aquí sí habría un aumento de su poder de compra, un aumento sustancial de su capacidad adquisitiva; si en el seno del Consejo Nacional de Salarios (CNS), no solamente se da una discusión integral al respecto que jamás antes se había dado, sino que, se fijara un aumento general en los niveles de los salarios mínimos; no un reajuste por costo de vida, reiteramos, que es lo que viene ocurriendo semestralmente desde hace muchos años. Las organizaciones que representamos, la ANEP y la CSJMP, queremos impulsar la apertura de esta discusión para lo cual, esperamos, lograr más respaldo sindical de parte de otras importantes agrupaciones laborales que tienen relación con la fijación salarial para el sector Privado.

Cuarto: Nuestras agrupaciones, la ANEP y la CSJMP, una vez más, tenemos que plantear que el principal problema nacional que aqueja a nuestra sociedad, es la concentración de la riqueza; por tanto, insistentemente seguiremos luchando para que se den modificaciones estructurales en la política salarial, dado que ésta es uno de los mejores mecanismos para atenuar, desacelerar y hasta revertir ese proceso perverso de diferenciación social como lo es la polarización económica desde la perspectiva del ingreso familiar.

Quinto: Hemos empezado ya a hacer nuestro números, en el marco de la “Metodología para la fijación de salarios mínimos para el sector Privado”; según el acuerdo tripartito adoptado en el seno del Consejo Nacional de Salarios (CNS), el 27 de octubre de 2011. En esencia, se deberá vincular, para establecer la fijación venidera, el aumento en el costo de la vida y el crecimiento de la economía, medido por el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), per cápita. En el primer caso, aumento en el costo de la vida, tal acuerdo indica que se deberá incluir un ajuste por inflación esperada. Por tanto, no será sino hasta en próximos días que, con certeza, se pueda hablar con seriedad y sin demagogia panfletaria, cuál es la pretensión sindical de incremento en los salarios mínimos del sector Privado, que deberán regir desde el 1 de enero de 2013.

Sexto: No hay duda de que la estrechez económica y el estrujamiento del presupuesto familiar, para hogares de ingresos medios y bajos, sigue generando gran tensión social. El desmedido aumento que recientemente se dio en las tarifas del servicio de agua (un 25%, en promedio), descalabró las finanzas familiares. Los anuncios de las alzas que se avecinan en las tarifas de buses y la continuada alza en los combustibles (con repercusiones en las tarifas eléctricas), empobrecen aún más a miles y miles de hogares de la clase trabajadora asalariada que, a pesar de ello, tiene la “suerte” de tener un empleo formal. (Recordemos que, prácticamente, un tercio de la Población Económicamente Activa (PEA) de Costa Rica, casi dos millones de personas, está fuera del mercado laboral formal: casi 650 mil).

Sétimo: Las consecuencias de seguir con una política salarial que no expande el poder de compra del salario, que tan solamente lo reajusta semestralmente, amplía la brecha social; máxime si ya constatamos que en ciertas esferas de la alta tecnocracia político-jerárquica del Estado, así como en los niveles de alta gerencia empresarial y cúpula corporativa de los más connotados negocios privados, los salarios muestran cifras abusivas que ofenden la dignidad de la clase trabajadora. El emblemático caso del salario del Gerente General del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), de casi 19 millones de colones mensuales (unos 36 mil dólares), mayor que el salario mensual del propio Presidente de los Estados Unidos, nos indica a qué niveles de perversidad se está llegando en Costa Rica en materia de concentración de la riqueza y de extensión de la pobreza.

ANEP felicita al INA por sus olimpiadas

Honorable y respetado señor
Don Olman Bonilla Segura
Presidente Ejecutivo, Instituto Nacional de Aprendizaje (INA)

Respetuosos saludos.

En primer término, deseamos agradecerle por esta vía la gentil invitación que su digna autoridad nos formulara para que participásemos en la ceremonia inaugural de las “Primeras Olimpíadas de Educación Técnica” que se realizan en nuestro país, promovidas por el INA; mismas que buscan (entre otros objetivos, según entendimos), “fomentar la innovación tecnológica y desarrollar el talento de la población estudiantil” que se prepara en el campo de la educación técnica ofrecida por el INA.

Tomamos nota de que este tipo de experiencias se realizan en otros países y que Costa Rica se incorporará en el plano internacional, a eventos competitivos de esta naturaleza.

Como representantes oficiales de la ANEP en tal actividad, a la cual asistimos en compañía del Lic. Freddy Bonilla García, Delegado Sindical Oficial de la ANEP para el INA, queremos dejar constancia explícita de que nos impactó muchísimo conocer de tal esfuerzo institucional al respecto y de las repercusiones positivas que el mismo tendrá en la formación juvenil-estudiantil que el INA ofrece y, a la vez, para un aumento del rol estratético que el INA juega en nuestra sociedad, ofreciendo estas oportunidades de formación técnica a un segmento relevante de nuestra juventud que sin el INA no tendría opción alguna.

En verdad, con honestidad y con sinceridad, queremos expresarles una sincera felicitación, un fuerte reconocimiento y el más sonoro aplauso por tal iniciativa; tanto a usted, en su calidad del máximo jerarca institucional, como al extraordinario grupo de trabajadores y de trabajadoras del INA que, por una razón u otra, intervienen para el desarrollo de tan extraordinaria experiencia.

Como organización sindical responsable y profesional que somos, que está liberada de la cárcel mental del dogmatismo, no tenemos reparo en reconocer según nuestra propia perspectiva, las cosas que se hacen bien desde las esferas gubernamentales y en este caso, las “Primeras Olimpiadas de Educación Técnica” que se realizan en Costa Rica, promovidas y organizadas por el INA, es una acción gubernativa que merece el mayor reconocimiento sin mezquindad alguna.

Así que, don Olman, ¡felicitaciones! y le agradecemos que las haga extensivas al distinguido personal trabajador que le acompaña en tan grande esfuerzo. Servidor atento,

Albino Vargas Barrantes
Secretario General
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)
Central Social Juanito Mora Porras (CSJMP)

En Fonabe no somos ni vagabundos ni ladrones

La seccional de ANEP-FONABE, entidad sindical-laboral que representa los intereses económico-sociales y reivindicativo-laborales de la mayoría del personal del Fondo Nacional de Becas (FONABE), a la luz de aseveraciones que se han transmitido y publicado en diferentes medios de comunicación nacional, queremos manifestar:

FONABE es un órgano de máxima desconcentración, con personería jurídica instrumental, adscrito al Ministerio de Educación Pública, liderado por una junta directiva constituida por representantes de seis instituciones: el Ministerio de Educación Pública (MEP), el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), la Federación de Colegios Profesionales, universidades estatales, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (UCCAEP), y la Procuraduría General de la República.

Cuenta con un escaso recurso humano de apenas 50 funcionarios desde hace quince años para atender la creciente demanda nacional de estudiantes de escasos recursos; personal que a pesar de trabajar nueve horas diarias, no es suficiente para la eficiencia, eficacia, funcionalidad y operatividad del programa en los diferentes procesos que requiere el otorgamiento de becas.

Es de dominio público que, efectivamente, tenemos serios problemas de pago, principalmente por el conflicto entre la Administración con el Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), para el giro oportuno de los recursos dado que no contamos con fondos propios.

La imposibilidad de hacer un buen control y seguimiento se da por diversos factores. Estamos concentrados en San José, lo que significa que debemos desplazarnos a todo el país; no contamos con vehículos ni choferes; pocas giras que se pueden realizar sin poder hacer mayor control; direcciones unipersonales; inadecuada clasificación de los puestos, lo que implica recarga de trabajo para todos los funcionarios en todos los departamentos; no hay contraloría de servicios; hay solamente tres plataformitas que atienden diariamente alrededor de 300 usuarios entre público y centros educativos, sin que contemos con una adecuada infraestructura para dar un mejor servicio frente a la demanda creciente.

En el año 2007, FONABE dejó de utilizar el sistema de becas que venía empleando al desarrollarse una nueva estructura de bases de datos, lo que implicó que durante más de 4 años utilizáramos herramientas caseras, exponiéndonos al error humano. Como consecuencia de ello, se podría desatar una cacería de brujas hacia los funcionarios, sin que medie un adecuado control y responsabilidad de las políticas de gestión de la Administración.

En la actualidad estamos implementando un nuevo sistema integrado de control y pago de las becas y un nuevo modelo de calificación del beneficio que se encuentran en una etapa de estabilización; por ende, se desarrolla el proceso del aprendizaje, de la adaptación y de la capacitación de los funcionarios al nuevo sistema y al nuevo modelo; con lo que esperamos poder responder con mayor eficiencia y eficacia en la actualización, asignación y pago de las becas en un muy corto plazo.

Para este año 2012, a pesar de todas esas limitaciones, y gracias a la colaboración, mística, compromiso y muchos de ellos de sus propios recursos, miles de encargados de becas a través de los comités de becas, organismos auxiliares, miembros de juntas de educación, directores, docentes y padres de familia; hemos logrado beneficiar a más 197.178 estudiantes, en su mayoría niños y niñas de primaria, de 210.455 becas disponibles este año 2012.

Nosotros, el personal de FONABE, reiteramos nuestro compromiso como funcionarios públicos, porque reconocemos el impacto que tiene nuestra labor en la sociedad costarricense, en beneficio de la niñez y la adolescencia de escasos recursos económicos del país, por lo que hacemos un llamado respetuoso a las autoridades competentes y responsables para dotar a nuestra institución de los recursos y herramientas necesarias para mejorar nuestro quehacer por las futuras generaciones de este país. ¡Ni vagabundos, ni ladrones!

Junta Directiva Seccional ANEP-FONABE: William Cambronero Ramírez, Presidente.
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP): Albino Vargas Barrantes, Secretario General

Magna reunión de dirigentes sindicales de base de la ANEP

Este viernes 28 de setiembre de 2012, unas 300 personas trabajadoras asalariadas (mayoritariamente del sector Público), quienes fungen como dirigentes sindicales de base de la ANEP en sus respectivas entidades laborales; se reunirán desde las 9 de la mañana, en el auditorio de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor), calle 20, para debatir sobre tres temas candentes de la agenda nacional-laboral del momento:

1-La tesis-proyecto de ley del Gobierno contra los pluses salariales en el sector Público.
2- La Reforma Procesal Laboral (RPL), de reciente aprobación legislativa.
3- La crisis de la Caja por presuntas irregularidades financieras y el papel de la Fiscalía General de la República.

En este último punto, los y las participantes se desplazarán, en buses, hasta la sede central de la Fiscalía General de la República (200 al este y 75 al sur de la casa de Matute Gómez); a fin de entregar a su distinguido jerarca, el Lic. Jorge Chavarría Guzmán, una carta en la cual la dirigencia de base de la ANEP le solicita aligerar el proceso interno en ese despacho respecto de unas denuncias que fueron presentadas a raíz de lo que podrían ser grandes irregularidades financieras con los dineros de la Seguridad Social que administra la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Se espera que el citado jerarca atienda a una pequeña delegación sindical para entregarle tal documento.

Las indicadas dirigencias de base de la ANEP a reunirse este viernes 28, conforman lo que se denomina el Consejo Consultivo Nacional (CCN), de la ANEP; espacio de la estructura de esta agrupación para brindar orientaciones de acción sindical a la Junta Directiva Nacional (JDN), de esta entidad laboral.

ANEP agradece profundamente a la prensa nacional, la enorme y vital cooperación que pudieran brindarnos, en la divulgación pública de este evento.