¿Cuál podría ser el costo de una lección no aprendida?

En días recientes, solicité audiencia al Despacho de la señora presidenta de la República, en mi condición de representante sindical de un importante número de trabajadores de la Fuerza Pública, agremiados en ANEP, y de muchos otros que si bien no están afiliados aun, nos llaman o nos contactan para manifestarnos situaciones de su entorno laboral o para pedirnos ayuda.

Lo hicimos a pesar de tener casi seguro que la misma no se daría, y así fue, se nos indica que le trasladaron nuestra solicitud al señor ministro de Seguridad, al cual respetamos profundamente, pero que igual pudimos haber solicitado audiencia, como ya lo hemos hecho, sin embargo esto nos permite documentar, un elemento más, para decir que no existe un verdadero interés, desde el Poder Ejecutivo, como ha sido siempre, por resolver los problemas del gremio trabajador de la Fuerza Pública, pero lo que es peor aún, nos muestra como no se aprende de los errores de pasado.

Vale la pena preguntarse, cuánto le costó al país, la situación que se vivió en la Embajada de Chile?, El costo es incuantificable desde el punto de vista de imagen, pero colateralmente, se perdieron vidas humanas, afectándose las vidas de muchas personas, acaso debamos esperar se repita, para nuevamente como en aquel día, poner unidades de psicólogos (as), por las regiones, y luego eliminarlas, como sucedió también después.

No es verdad acaso, que algunos oficiales de manera lamentable se involucraron en casos de sicariato, (homicidio por encargo), no es verdad que recientemente un oficial se quitó la vida en una unidad Policial?, no es verdad, que se atendieron más de dos mil sesiones en la sección de psicología en San José?, a la cual posiblemente y así lo hemos verificado en nuestra giras, no acuden los policías de zonas alejadas, como Zona Sur, Guanacaste e inclusive Limón, por problemas financieros y los costos del traslado.

Sabemos y comprendemos, que para algunos, es muy incómodo el que estemos señalando cosas, que por años se manejaron en “secreto”, pero como hemos venido diciendo, estamos en procura de la CALIDAD HUMANA no nos escudamos en el anonimato, vamos de frente y con ideas claras, existe gran preocupación de nuestra parte, sobre algunas situaciones, y consideramos que ya se acabó el tiempo de seguir bordeando el precipicio, literalmente, creemos imprescindible la propuesta de cambios, de prácticas arraigadas en hábitos del pasado.

Que difícil resulta decirle al que manda, que está haciendo las cosas mal, pero peor aún, que lo sepa y no quiera rectificar, hemos escuchado reiteradamente a la señora presidenta, decir que las marchas o manifestaciones son innecesarias, pero lamentablemente este de repente se volvió en el único mecanismo “válido” de llamar la atención de nuestros gobernantes.

Hemos venido dando un enfoque social, sobre la situación que viven muchas y muchos compañeros de la Fuerza Pública, con altísimos niveles de desintegración familiar, evidentemente esto genera problemas emocionales, y financieros, que tienen a varios de los servidores de la ley, viviendo en precarios, o en condiciones precarias, por esto hacemos pública nuestra preocupación, en aras de dignificar al trabajador de la Fuerza Pública y mejorar su calidad de vida.

Recogiendo el sentir, de un compañero de Limón, “Usted es Mainor Anchía, gracias por luchar por nosotros, tengo 33 de años de servicio, y vivo en un tugurio, lo único que me alcanzó fue para darle estudio a mis hijos” un hombre, que al manifestar estas palabras, pude notar como se humedecieron sus ojos, y que al observarle uno se dice, ¿Por qué no está jubilado? Pensamos, acaso sería posible, establecer los mecanismos, para la obtención de un bono-préstamo, que permita que todas y todos los miembros de la Fuerza Pública, conforme a sus ingresos, tengan casa propia, permitiéndoles la posibilidad de mejorar su calidad de vida y por ende la de su familia. (Conocemos Policías, viviendo en precarios, o en condiciones precarias).

Habría que agregar, derecho a una jubilación digna, tomando en consideración que el desgaste de las y los policías, es mayor al de otros trabajadores, por la naturaleza de sus funciones. “El poder de uno es hacer algo” Gandhi.

Un comentario sobre «¿Cuál podría ser el costo de una lección no aprendida?»

  • CARLOS ALB HIDALGO CASTRO dice:

    soñar es bonito,,,,,que lindo y gratificante seria tener un buen sueldo, por un trabajo que aunque uno lo hace con amor, conlleva mucha responsabilidad, agilidad, consentramiento,dedicacion exclusiva y un gran respeto a las leyes y directrices emmanadas por superiores…..pero que triste se siente uno la falta de apoyo a un sueldo digno, y que sea gratificado o bien renunerado, para tener una vida mas bonita,,,,,ojala que el proximo gobierno vuelva sus ojos a nosotros, ya que este gobierno no creo que lo haga…..soñar es bonito”””””

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