Palabras de Año Nuevo desde la ANEP

Estimadas compañeras y estimados compañeros
Integrantes de la Junta Directiva Nacional (JDN) de la ANEP

Estimadas compañeras y estimados compañeros
Integrantes de las juntas directivas de las seccionales de la ANEP

Estimadas compañeras delegadas y estimados compañeros
Delegadas y delegados de la ANEP

Estimadas compañeras y estimados compañeros
integrantes del equipo de trabajo de la ANEP

Estimadas compañeras y estimados compañeros,
Central Social Juanito Mora Porras (CSJMP)

Estimadas compañeras y estimados compañeros
Integrantes de organizaciones hermanas y amigas

Respetuosos saludos para todas y para todas. Al iniciarse de manera oficial las actividades político-ciudadanas y sindicales-sociales a nuestro cargo, queremos expresarles el más sincero deseo de nuestra parte para que tengamos, en unidad de lucha y en acciones compartidas, un año lleno de logros y de satisfacciones para el bienestar de la clase trabajadora que representamos, directa y/o indirectamente; y para que el pueblo costarricense, con nuestro modesto aporte (entre muchos otros de incalculable valor y fuerza moral), alcance metas mayores de verdadera justicia social y de real democracia.

Renovamos por esta vía nuestro compromiso sincero con estas nobles causas y con humildad transparente, ponemos a vuestro servicio toda la experiencia lograda en este alto sitial de honor que ha sido la lucha social que hemos desarrolado en el lugar que nos ha sido confiado.

Les compartimos a ustedes dos documentos que luego de tener acceso a los mismos, leerlos y releerlos, nos han servido de gran motivación para el arranque de la lucha social de este año nuevo 2014. Tal material nos ha levantado muchísimo nuestra propia moral para seguir enfrentando los desafíos y las adversidades propias de las nobles causas que defendemos; y nos han certificado que el terreno que venimos transitando con las banderas que enarbolamos, es el correcto.

PRIMERO: El gran pensador latinoamericano, teólogo y filósofo (quien el año pasado visitó Costa Rica), Leonardo Boff, nos brinda una pieza analítica que aunque corta en extensión nos muestra la esencia del pensamiento que viene pregonando en lo político-social, el Papa Francisco. Este artículo, “El Papa Francisco y la economía política de la exclusión”, debe ser una lectura obligatoria para quienes, siendo creyentes o no, estamos de este lado de la acera: el de las mayorías, el de la gente, el de los pueblos… el de lo que van siendo excluidos de una u otra forma.

SEGUNDO: El segundo documento que les comparto, es un video de 32 minutos de duración, que recoge la magistral exposición de otro gran latinoamericano, el actual Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera; quien expuso a finales del año pasado ante el auditorio del Cuarto Congreso del Partido de la Izquierda Europea (PIE), el cual se reunió en Madrid, España, para analizar los desafíos de la lucha político-social de los pueblos de la Unión Europea (UE), y de Europa en general, de cara a la entronización brutal de la hegemonía del capital financiero-neoliberal en el “viejo continente”, con sus espantosas secuelas de millones de desempleados, reversión de conquistas sociales, desmontajes del Estado Benefactor e involución civilizatoria.

Escuchar la disertación de esta gran político latinoamericano de hoy, Álvaro García Linera (por demás, ejemplo notable de lo que Antonio Gramsci denominaba como “intelectual orgánico), es como beber de un manantial más que refrescante y revitalizador que nos inyecta una fuerte dosis de adrenalina social para seguir luchando hasta el último día en que se nos tenga confianza de seguir en esto; y, en lo personal, hasta el último aliento que nos quede como ser humano.

Si hacemos un esfuerzo de conexión mental con la circunstancia de que este año 2014 en Costa Rica, fue declarado por la Asamblea Legislativa como el del “Bicentenario del Héroe Nacional y Libertador de la Patria”, don Juan Rafael Mora Porras (“don Juanito”), para rememorar su legado perenne aunque olvidado; notaremos de qué profundidad es la naturaleza del material político que le da un profundo contenido a nuestra causa con un altísimo contenido ético y moral que nos da la más grande fuerza interior para enfrentar lo que sea.

No les tomaría más de una hora de vuestro valioso tiempo conocer este material. Ojalá que les impacte tanto como a este servidor vuestro.

Con cariño y respeto,

Albino Vargas Barrantes
Secretario General ANEP
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ALAI, América Latina en Movimiento
El Papa Francisco y la economía política de la exclusión
Leonardo Boff

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ALAI, América Latina en Movimiento

2014-01-02
El Papa Francisco y la economía política de la exclusión
Leonardo Boff
Clasificado en: Cultura: Religion, | Política: Politica, | Social: Social, |
Disponible en: Español
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Quien escucha las distintas intervenciones del obispo de Roma y actual papa se siente en casa y en América Latina. El Papa no es eurocéntrico, ni romanocéntrico ni mucho menos vaticanocéntrico. Es un pastor “venido del fin del mundo”, de la periferia de la vieja cristiandad europea, decadente y agónica (sólo el 24% de los católicos son europeos); proviene de un cristianismo nuevo que se ha ido elaborando a lo largo de 500 años en América Latina con rostro propio y con su teología.

El Papa Francisco no ha conocido el capitalismo central y triunfante de Europa sino el capitalismo periférico, subalterno, agregado y socio menor del gran capitalismo mundial. El gran peligro nunca fue el marxismo sino el salvajismo del capitalismo no civilizado. Ese tipo de capitalismo ha generado en nuestro Continente latinoamericano una escandalosa acumulación de riqueza en unos pocos a costa de la exclusión y de la pobreza de las grandes mayorías del pueblo.

Su discurso es directo, explícito, sin metáforas encubridoras como suele ser el discurso oficial y equilibrista del Vaticano, que pone el acento más en la seguridad y en la equidistancia que en la verdad y en la claridad de la propia posición.

La posición del Papa Francisco a partir de los pobres excluidos es clarísima: «no deben quedar dudas ni caben explicaciones que debiliten» esta opción ya «que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres» (Exhortación nº 48). De forma contundente denuncia: «el sistema social y económico es injusto en su raíz» (nº 59); «debemos decir no a una economía de exclusión y de desigualdad social; esta economía mata… el ser humano es considerado, en sí mismo, como un bien de consumo que se puede usar y después tirar; los excluidos no son “explotados” sino desechos, “sobrantes”» (nº 53).

Además no se puede negar que este tipo formulaciones del Papa Francisco recuerdan el magisterio de los obispos latinoamericanos en Medellín (1968), Puebla (1979) y Aparecida (2005) así como el pensamiento común de la teología de la liberación. Ésta tiene como eje central la opción por los pobres, contra su pobreza y en favor de la vida y de la justicia social.

Hay una afinidad perceptible con el economista hungaro-norteamericano Karl Polanyi, que fue el primero en denunciar la “Gran Transformación” (título del libro de 1944) al hacer de la economía de mercado una sociedad de mercado. En esta todo pasa a ser una mercancía, las cosas más sagradas y las más vitales. Todo es objeto de lucro. Tal sociedad se rige estrictamente por la competición, por la prevalencia del individualismo y por la ausencia de cualquier límite. Por eso no respeta nada y crea un caldo de violencia, intrínseca a la forma como ella se construye y funciona, duramente criticada por el Papa Francisco (nº 53). Ella ha tenido un efecto atroz. En palabras del Papa: «ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos» (nº 54). En una palabra, vivimos tiempos de gran inhumanidad, impiedad y crueldad. ¿Podemos considerarnos todavía civilizados, si por civilización entendemos la humanización del ser humano? En verdad, estamos regresando a formas primitivas de barbarie.

Conclusión final que el Pontífice deriva de esta inversión: «ya no podemos confiar en las fuerzas ciegas y en la mano invisible del mercado» (nº 204). De este modo ataca el corazón ideológico y falso del sistema imperante.

¿Y dónde va a buscar alternativas? No va a beber de la esperada Doctrina Social de la Iglesia. La respeta pero observa: «no podemos evitar ser concretos para que los grandes principios sociales no se queden en meras generalidades que no interpelan a nadie» (nº 182). Va a buscar en la práctica humanitaria del Jesús histórico. No entiende su mensaje como una regla petrificada en el pasado sino como inspiración abierta para la historia siempre cambiante. Jesús es alguien que nos enseña a vivir y a convivir, a «reconocer al otro, a curar las heridas, a construir puentes, a estrechar lazos y a ayudarnos “mutuamente a llevar las cargas”» (nº 67). Personalizando su propósito dice: «a mi me interesa procurar que aquellos que están esclavizados por una mentalidad individualista, indiferente y egoísta, puedan liberarse de esas cadenas indignas y alcancen un estilo de vida y de pensamiento más humano, más noble, más fecundo, que dignifique su paso por esta tierra» (nº 208). Esta intención se asemeja a la de la Carta de la Tierra que apunta valores y principios para una nueva humanidad que habita con cuidado y con amor el planeta Tierra.

El sueño del Papa Francisco actualiza el sueño del Jesús histórico, el del Reino de justicia, de amor y de paz. No estaba en la intención de Jesús crear una nueva religión ya que habia muchas en su tiempo, sino personas que aman, se solidarizan, muestran misericordia, sienten a todos como hermanos y hermanas porque todos son hijos e hijas en el Hijo.

Este tipo de cristianismo no tiene nada de proselitismo pero conquista por la atracción de su belleza y profunda humanidad. Tales valores son los que puden dar un otro rumbo a la sociedad mundial.
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