Panamá y Estados Unidos: ¿TLC para qué?

Fecha: abril 8, 2007

Lo segundo es que se ha cambiado la denominación de tratado de libre comercio (TLC) por la de tratado para la promoción comercial (TPC). Este eufemismo es el reconocimiento de que este tipo de acuerdos ha caído en el desprestigio total.

“Por sus hechos los conoceréis”, esto es aplicable a los TLC. Véanse los efectos Nafta sobre México, que ha visto la destrucción de millones de puestos de trabajo en el sector agrícola, además de perder la autosuficiencia alimentaria en productos como el maíz, del que ahora depende de las importaciones norteamericanas.

Este tratado se ha firmado por insistencia no de EU, sino del gobierno panameño, cuando el presidente Bush, agobiado por la derrota electoral y los costos de la fracasada invasión a Irak, ya había desestimado un acuerdo cuya aprobación por el Congreso es dudosa.

¿Qué ha logrado el gobierno panameño? Pues, casi nada. Ninguna ventaja comercial que no tuviera ya Panamá como parte de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, que data de los años 80. Dan Christman, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, se regodeaba en decir que su país logró que el 88% de los productos de consumo e industriales y más del 50% de los agrícolas entrarán a Panamá sin pagar aranceles inmediatamente, tras la entrada en vigor del TLC; mientras que el resto de los gravámenes se eliminarán progresivamente. En cambio, Washington tendrá que variar mucho menos su política aduanera, pues los productos panameños ya disfrutan de un acceso privilegiado al mercado de EU (El Panamá América, 20 de diciembre de 2006).

Refiriéndonos al apartado agrícola, Panamá sólo logró un pequeño éxito en las exportaciones de azúcar de caña y sus derivados (ron y etanol), al aumentar en 6,500 toneladas nuestras exportaciones. Bien por los Del Valle, Chiari, Virzi, Varela y Martinelli. En todos los demás rubros agrícolas y agroindustriales (como avícola y porcinos) Panamá pierde con este tratado.

Todos los rubros tienen un plazo fatal: 20 años, que se cumplirán en 2028, cuando los productos norteamericanos podrán inundar el mercado panameño sin ningún tipo de restricciones y libre de impuestos. Así que, si usted es un productor o trabajador del sector, y soñaba que sus hijos y nietos seguirían en el negocio, mejor que los prepare a mudarse a uno de los suburbios pobres del área metropolitana en calidad de desempleados.

“Entre los productos que Estados Unidos se beneficia de una cuota de
acceso a nuestro mercado tenemos: poroto, tomate procesado, maíz, papa fresca, papa troceada, cebolla, aceite de maíz, productos lácteos, cerdo, arroz, muslo y encuentro de pollo”
. Como dicen los abogados, “a confesión de parte, relevo de pruebas”.

Hay otros aspectos negativos, como el acuerdo de patentes, que puede tener fuertes implicaciones para la salud pública en cuanto a restringir
medicamentos genéricos, más baratos, para beneficio para beneficio de las grandes farmacéuticas; las licitaciones públicas, en las que podrán
competir empresas norteamericanas con todos los derechos de las panameñas.

Por todo ello, desde el Partido Alternativa Popular (PAP) estamos
exigiendo: 1. Que se publique el texto íntegro del tratado para que la
nación panameña lo conozca; 2. Que el mismo no sea ratificado por la
Asamblea Nacional; lo cual no se producirá, si 3. Las organizaciones
populares y productores no nos unimos y movilizamos juntos en las calles, como ha hecho el pueblo de Costa Rica.

http://www.radiolaprimerisima.com/articulos/1179

Fuente: Diario La Prensa, de Panamá.

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