La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), en cumplimiento de su compromiso histórico con la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la solidaridad internacional entre los pueblos, manifiesta ante la comunidad nacional e internacional lo siguiente:
PRIMERO: Que observa con profunda preocupación las acciones, discursos y políticas impulsadas por el Gobierno de los Estados Unidos bajo la conducción del presidente Donald Trump, las cuales evidencian una peligrosa orientación hacia la confrontación internacional, el uso de la fuerza y la imposición de intereses geopolíticos por encima del derecho internacional.
SEGUNDO: Que la ANEP condena enérgicamente toda forma de guerra de agresión, intervención militar o injerencia extranjera que atente contra la soberanía de los Naciones, en abierta contradicción con los principios consagrados en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y el derecho internacional público.
TERCERO: Que el respeto al principio de autodeterminación de los pueblos constituye un pilar fundamental del orden jurídico internacional y un derecho inalienable que no puede ser vulnerado por intereses económicos, militares o ideológicos de potencias extranjeras.
CUARTO: Que las acciones de carácter imperialista, orientadas al control de recursos, territorios o decisiones soberanas de otras naciones, resultan incompatibles con los principios democráticos, los derechos humanos y la convivencia pacífica entre los pueblos.
QUINTO: Que la ANEP reafirma su compromiso con los instrumentos internacionales de derechos humanos, particularmente el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, los cuales
obligan a los Estados a promover condiciones de vida dignas y no a generar escenarios de guerra y destrucción.
SEXTO: Que las guerras y conflictos armados impulsados o promovidos por intereses hegemónicos generan graves consecuencias sociales: desplazamientos forzados, pobreza, destrucción de economías nacionales y violaciones sistemáticas a los derechos humanos de las poblaciones civiles.
SÉTIMO: Que la ANEP expresa su solidaridad plena con los pueblos que sufren las consecuencias de estas políticas, reiterando su compromiso con la justicia social global y la defensa de la dignidad humana.
OCTAVO: Que se rechaza categóricamente la militarización de las relaciones internacionales como mecanismo de resolución de conflictos, abogando por el diálogo, la diplomacia y los mecanismos multilaterales.
NOVENO: Que en coherencia con la tradición histórica de Costa Rica, nación que abolió su ejército y ha apostado por la paz, la ANEP reafirma su compromiso con la resolución pacífica de controversias y la promoción de un orden internacional justo, solidario y multipolar.
DÉCIMO: Que se hace un llamado a las organizaciones sindicales, sociales y a la comunidad internacional; así como a nuestra afiliación y toda la ciudadanía costarricense, a levantar su voz frente a estas amenazas, fortaleciendo la conciencia colectiva en defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y el respeto irrestricto al derecho internacional.
POR TANTO
La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) rechaza y condena las acciones de guerra, las prácticas imperialistas y cualquier forma de intervención extranjera que atente contra la dignidad de los pueblos, reiterando su compromiso con la paz mundial, la justicia social y el respeto al derecho internacional.
JUNTA DIRECTIVA NACIONAL DE LA ANEP
San José, 15 de abril de 2026.





