Así lo detalla la Seccional ANEP-SINART, ya que el el Consejo Ejecutivo de la institución pretende conocer, discutir, y posiblemente aprobar un plan que ellos han llamado reorganización, pero que a nuestro criterio es un plan orquestado para debilitar al SINART, para luego justificar su cierre, obedeciendo a extraños intereses y líneas de gobierno. Ya en diciembre pasado fueron despedidas todas las secretarias y los choferes de la institución con el pretexto de que no serán necesarios ni choferes ni secretarias en la “nueva organización del SINART”
Ahora, se analiza un plan que pretende despedir al menos a 35 personas más, reduciendo a su “mínima expresión”, como lo manifestara en conferencia de prensa la ex ministra de la presidencia Laura Fernández, la operación de la radio y la televisión, esto sin dejar de mencionar que, la agencia de publicidad RTN fue desmantelada y cerrada prácticamente, trasladando parte de su personal a los servicios de “SINART Digital”.
En fin, que, todas las acciones y acuerdos del Consejo Ejecutivo, presidido, y aparentemente coaccionado por el señor Fernando Sandí Chacón, tienen como fin el cierre de la institución, toda vez que, hasta el momento no exista, al menos conocido, un plan de trabajo para reactivar la producción de la radio y la televisión.
Por el contrario, se han venido cerrando departamentos y quitando servicios en la institución como es el caso del servicio de médico de empresa, así como el servicio de soda comedor.
Hasta el momento no se ha cancelado a las personas trabajadoras del SINART, el salario escolar, se han dejado de pagar las anualidades, y se suprimieron los contratos de dedicación exclusiva a un grupo de profesionales de la institución que vieron con esta medida una drástica reducción salarial.
Y se ha instaurado por parte de la administración de la institución un clima laboral inestable e insano que atenta contra el derecho de las personas a contar con un trabajo estable y dignamente remunerado.
La incertidumbre sobre la continuidad laboral afecta seriamente al personal de la institución, y es el sentir de una buena parte de las personas trabajadoras del SINART, que la presidencia ejecutiva y el consejo ejecutivo con sus decisiones, han venido sistemáticamente violentando las condiciones a las que tenemos derecho.
Es por eso que con profunda preocupación hacemos esta denuncia pública con la esperanza de que las autoridades de más alto nivel intervengan en favor de rescatar una institución importante para la democracia, la educación y la cultura nacional.