Telefónica mantiene deuda con Estado Peruano

Perú: TdP-Movistar: ¡si no pagan, NO LES PAGUE!

Si TdP-Movistar no paga sus impuestos, que son dinero del pueblo peruano, tampoco los usuarios debían honrar ninguna obligación con esta empresa réproba.

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
26-10-2011

Ya es de público conocimiento que TdP, ahora Movistar, debe una inmensa cantidad a la Sunat y que estaría haciendo argucias, aquí y acullá, para no honrar la obligación empequeñecida por extraña finta judicial. Entonces el pueblo tiene derecho a insurgir en defensa de sus derechos, los impuestos –los que paga y los que en su nombre recauda el ente acreditado-, y por tanto aplicar la misma medicina: ¿por causa de qué pagar a TdP-Movistar por sus no tan eficientes servicios: teléfono domiciliario, celular, cable y demás conceptos? No sólo en Perú estos ibéricos han tenido –y aún poseen- cientos o miles de casos de esta oprobiosa naturaleza.

El usuario individual en países como Perú, Argentina, Chile, Argentina o Brasil ha sido pasto de las expoliaciones genuinas emprendidas por TdP-Movistar, también empresas han colapsado por la simple razón que los españoles ¡no honraron! los pagos a que estaban obligados y caminaron por la vía judicial para hacer ¡perro muerto! (peruanismo que denota la estafa) y quebrar de hecho y de derecho al resto. Hay casos oprobiosos aún en proceso (léase: Caso con Telefónica-Movistar: ¡3475 días sin justicia! AQUI)

Sin jingoísmos o xenofobias de ninguna clase no hay justificación alguna a esa insolente letanía que los españoles de TdP-Movistar recitan: “_tenemos muchos felipillos aquí_”. Y claro está que se refieren a los rábulas que venden sus conciencias como empleados dóciles o funcionales o que son abogángsteres, esos que padecen hipertrofia crematofílica, y que enjuician a medio mundo por ¡quítame estas pajas! y arruinan a sus víctimas.

Acaso pudiéramos recordar a los ibéricos que ellos llegaron aquí como parte del cártel de la conquista y sus embajadores fueron el porquerizo de Trujillo de Extremadura, Francisco Pizarro, Diego de Almagro y ¡cuándo no! un cura: Hernando de Luque, asociando a la Iglesia Católica a una crudelísima acción y coloniaje violento y letal. Tal parece que las prácticas delincuenciales se transmiten genéticamente y como las pirámides se ríen del tiempo y la ética a través de los siglos.

Hay expresiones constructivas y protestantes de al menos dos parlamentarios sobre el delicado tema TdP-Movistar: Yonhy Lescano y Jaime Delgado. ¿Qué espera el Poder Legislativo para asumir la acción digna única a que está obligado? Es hora que el Congreso renuncie a la vulgaridad de hechos palurdos en que se distrae, para atender los grandes temas de la agenda nacional. ¿O creen sus integrantes que el desprecio que les otorga el pueblo es gratuito y sin justificación?

Años atrás a Pedro Flecha y al que esto escribe se nos ocurrió una idea, cuasi un disparate de gimnasia humorística: si Tdp-Movistar cotiza en las principales bolsas del mundo, entonces había que demandarla ¡precisamente! por la comisión de actos ¡prohibidos e ilegales! en dichas fuentes financieras, prácticas delincuenciales, que aquí sí cometían a diestra y siniestra. Tal parece que no fue tan desencaminada la idea porque recibimos, en 1998, el interés manifiesto de estudios norteamericanos que pedían para iniciar cualquier proceso ¡decenas de miles de dólares! No está demás revivir el asunto y bajo la premisa: ¿pueden empresas multinacionales ser ladronas eximias en algunos países con autoridades concesivas o atrabiliarias cuanto que antipatrióticas, y en otros, donde mueven acciones y ganan mucho dinero, no?

La coyuntura es magnífica. El gobierno del presidente Humala, en ejercicio libérrimo, digno y justo, debiera instruir a las dependencias adecuadas a que constriñan a TdP-Movistar a pagar sus impuestos y con eso adquirirían libertad para entrar en licitación y en competencia con otras empresas por una nueva concesión de telefonía. No puede haber ministro, funcionarios o pillos que so pretexto de esta conciliación, regalen –como lo hizo el delincuente Alberto Fujimori- un negocio multimillonario a los ibéricos. De ganarla, tendrán que hacerlo de buena e impoluta manera.

El pueblo tiene derecho a insurgir y a manifestar su descontento. Reitero la sentencia:

TdP-Movistar: ¡si no pagan, NO LES PAGUE! ¿Qué, van a enjuiciar a 20 millones de usuarios?

No descartemos que cualquier abogángster, sobre todo esos ex procuradores, vampiros halitosos cuya única exhibición o brillo corresponde a sus carísimas 4 × 4, pretenda hacernos otro juicio penal, esta vez de la mano de otro patrón. ¡Bah! No es inusual querer exterminar al chasqui que sólo es correo y portaestandarte de la protesta social en el país.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>