Viceministro de Ingresos de Hacienda, así como el actual Director General de Aduanas deben dejar sus cargos

Desde hace mucho tiempo, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), con el aporte político-técnico valioso de su Seccional ANEP-Hacienda, viene manifestándose, insistentemente, en la denuncia del robo de impuestos que sacude a nuestro país; ya sea en su forma más delictiva, como lo es la evasión, o por medio de la elusión, como algunos “estéticamente” quieren llamar a la enorme defraudación fiscal que tanto daño le ocasiona a la sociedad costarricense.

En tal sentido consideramos que la lucha en contra de estos inescrupulosos y malos patriotas ladrones y defraudadores de impuestos, debe ser emprendida con valentía y sin hacer ningún tipo de excepciones. Además, para que esta lucha sea creíble y socialmente aceptada, debe estar fuertemente respaldada con los más altos valores y principios, tales como objetividad, justicia y probidad.

Adicionalmente, consideramos que las autoridades políticas hacendarias que están al frente y que son las encargadas de la formulación de políticas, normativas y planes estratégicos encaminados a contrarrestar los efectos nocivos del robo de impuestos con ropaje legal o sin él; deben ser personas que, además de tener amplio conocimiento en el tema fiscal, tienen que ser incuestionables, íntegras, con gran vocación de servicio al país y al bien común y completamente desvinculadas con intereses corporativo-empresariales y de orden político.

Con relación a los hechos relacionados con el famoso hombre de negocios, el Sr. Juan Carlos Bolaños Rojas y la importación del cemento chino, creemos que este personaje recibió un trato diferenciado por parte de la Dirección General de Aduanas, otorgándosele una atención especial, privilegiada, exclusiva, que no la tienen otros empresarios y, mucho menos, las pequeñas y medianas empresas.

El Sr. Bolaños Rojas, envalentonado con tanta cortesía y acompañado por su escolta de séquitos, tuvo hasta el atrevimiento de amenazar con enviar a la cárcel a varias distinguidas personas profesionales aduaneras.

Creemos que para que se materializara la importación de las 20.000 toneladas de cemento proveniente de China, la Dirección General de Aduanas se apartó de los criterios técnicos y, por el contrario, en este caso individual y con un interés inusual, se buscaron los mecanismos y alternativas que permitieran autorizar el desalmacenaje del cemento, lo cual finalmente se concretó, mediante una cuestionada figura aduanera denominada “habilitación temporal de la zona primaria y su ubicación temporal para el almacenamiento temporal”; misma que, además, utilizaron las autoridades aduaneras para trasladar el producto fuera de los predios aduanales y ser llevado a tres bodegas distintas, propiedad del Sr. Juan Carlos Bolaños Rojas.

Estamos convencidos de que el Sr. Benito Coghi Morales, en ese entonces Director General de Aduanas, así como sus colaboradores más cercanos, no actuaron solos y por decisión propia, sino que sus reprochables actos contaron con la complicidad, el impulso y el respaldo en todo momento del Sr. Fernando Rodríguez Garro, Viceministro de Ingresos de la cartera ministerial de Hacienda.

La serie de mensajes por correo electrónico y vía “uasáps” cruzados entre los señores Rodríguez Garro y Coghi Morales pone en evidencia las implicaciones por presunto tráfico de influencias y el carácter privilegiado, sin criterio técnico, con que se concedieron los permisos de importación del cemento, propiedad del Sr. Juan Carlos Bolaños Rojas.

Creemos que las manifestaciones del Sr. Viceministro de Ingresos de la cartera de Hacienda, por su alta investidura política, resultan poco creíbles como cuando dijo de que el diputado Víctor Morales Zapata lo había engañado al decirle de que en este tema del cemento chino, actuaba a nombre de Casa Presidencial; y es inaudito de que el Sr. Rodríguez Garro, pese a su experiencia política y en la función pública, además teniendo en cuenta lo delicado y transcendental que resultan sus decisiones, en virtud de las altas responsabilidades asumidas ante el país, que no haya corroborado la veracidad de la fuente que indicó el diputado Morales Zapata.

Nos parece que las declaraciones del Sr. Rodríguez Garro son desacertadas, contradictorias y ambiguas y que ante las pruebas que se han aportado ante la Comisión Investigadora de la Asamblea Legislativa y las publicadas por los periódicos, se demuestra claramente la intervención por él desplegada y su especial interés en este tema del cemento; e, incluso, impulsando gestiones para que Aduanas realizase el esfuerzo y aceleramiento de aquellas acciones que fueran necesarias para autorizar el desalmacenaje del cemento y su posterior traslado a las bodegas antes referidas.

En este contexto de cosas, no podemos dejar de señalar lo pernicioso que ha resultado el proceso de la rotación masiva de los funcionarios y las funcionarias de Aduanas, lo que provocó tanta zozobra, tensión y desarraigo familiar para una importante cantidad de este tipo de personal hacendario, quienes fueron afectados en ese momento y que todavía sufren las secuelas de esa arbitraria medida.

No podemos dejar de pensar que podría ser muy probable que algunos de estos cambios se habrían efectuado con la idea de acomodar a ciertos elementos de confianza del Sr. Benito Coghi Morales, con la clara intención de que no obstaculizaran sus ahora desafortunadas y reprochables decisiones.

Por tanto, a fin de no dañar más la imagen y credibilidad del Ministerio de Hacienda y su tarea titánica contra el robo de impuestos, el Sr. Fernando Rodríguez Garro, su Viceministro de Ingresos, debe renunciar a la mayor brevedad posible a su cargo.

Por aspectos tan preciados como la dignidad, la transparencia y la ética en la función pública él, por su propia iniciativa, debe presentar la renuncia y no esperar a que “lo renuncien” vía dictamen de la comisión parlamentaria que investiga los créditos de la banca pública objetos de escándalo nacional hoy en día, como el del cementazo.

Adicionalmente, consideramos que el actual Director General de Aduanas, el Sr. Wilson Céspedes Sibaja, al estar involucrado en este irregular proceso de la importación del cemento chino y por lo cual se hizo acreedor de una sanción disciplinaria de una suspensión por 15 días debe también, al igual que el Sr. Viceministro de Ingresos de la cartera ministerial de Hacienda, don Fernando Rodríguez Garro, presentar su renuncia cuanto antes.

De esta para manera, al producirse ambas renuncias, se pueda detener y/o aminorar el deterioro de la imagen y credibilidad del Ministerio de Hacienda que han quedado tan resentidas ante tan bochornoso episodio.

Este jerarca aduanero, el señor Céspedes Sibaja, acaba de aceptar en el seno de la comisión parlamentaria que investiga el cementazo que la figura aduanera denominada “habilitación temporal de la zona primaria y su ubicación temporal para el almacenamiento temporal”, es un invento, que fue improcedente y que fue ilegal pero que no lo denunció por corresponder a órdenes y/o directrices de los señores Rodríguez Garro y Coghi Morales. ¿Qué confianza podría generar una persona jerarca en un puesto tan sensible si es capaz de cometer ilegalidades con base en órdenes superiores?…

San José, sábado 14 de octubre de 2017.

Jorge Fonseca Fonseca, Presidente, Junta Directiva Seccional ANEP-Hacienda
Albino Vargas Barrantes, Secretario General ANEP

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