Una reunión de trámite. Así fue catalogado el encuentro con la representación del FMI ya que se sabe que las opiniones y propuestas sindicales no serán tomadas en cuenta.
Autor: ANEP
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Trabajadores de la empresa Alunasa, ubicada en Esparza de Puntarenas, presentaron una propuesta integral al Gobierno de Venezuela, con el objetivo de evitar el cierre de la transnacional, así como para reanudar operaciones lo más pronto posible y generar una solución a las 183 familias que dependen de la compañía.
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Sindicalismo morista
Albino Vargas Barrantes, Secretario General ANEP
El pasado jueves 30 de setiembre se cumplieron 161 años del, quizás, más grande crimen político de la historia costarricense: el fusilamiento de don Juan Rafael Mora Porras, conocido como Don Juanito, quien gobernó al país entre los años 1849-1859; llegando a ser reconocido, hoy día, por muchas personas y sectores como el más relevante e importante Presidente de la República de todos los primeros 200 años de vida independiente del país con respecto a España. Ha sido declarado por la Asamblea Legislativa como Héroe Nacional y Libertador de la Patria.
La obra del gobierno de Don Juanito sigue sin ser posicionada como el más alto grado de relevancia que presidente alguno nos dejó. Liderar él, la rebelión nacionalista y soberanista contra la incursión por estas tierras de la primera acción seria de carácter expansionista por la América Latina de la naciente potencia estadounidense, lo cual le permitió a Costa Rica asentarse como nación, por un lado; y, por otro, su contenido esencial de pensamiento social, bien podría catalogársele, en este Siglo XXI, como un político insumiso al “orden” que el neoliberalismo le está imponiendo a nuestra Patria, con el ataque a mansalva al Estado Social de Derecho, cuyas piedras angulares, podríamos decir, él nos dejó.
Para la corriente sindical en la cual militamos, ante la agresividad del capital financiero de corte extremista que ha venido controlando a los últimos gobiernos de los partidos Unidad, Liberación y Acción Ciudadana; estamos “redescubriendo” el enorme legado de Don Juanito; constatando la vigencia de su pensamiento social al contrastarlo con las principales políticas extremistas de los neoliberales en el poder, como (entre otras), la regla fiscal y la prioridad fundamentalista a atender el pago de la deuda interna aunque sea a costa de políticas públicas en servicios básicos de Salud y de Educación.
Es por ello que dos importantes organizaciones obreras del complejo mundo de los movimientos sociales costarricenses han adoptado para sí mismas la denominación de SINDICATO MORISTA, pues estiman sus máximas dirigencias que el legado y el pensamiento social de Don Juanito Mora tiene extraordinaria relevancia para la Costa Rica de estos momentos; atormentada por la desigualdad, por el crecimiento de la pobreza, por la corrupción, por el ataque a mansalva contra las mejores de las institucionalidades republicanas diseñadas para la promoción del bien común y de la inclusión social; así como ante el avance del “nuevo invasor”: el crimen organizado y el negocio sucio del narcotráfico incursionando en la política.
Es doloroso afirmarlo, pero nos están llevando a la circunstancia de un Estado fallido, luego de décadas de haber sido ejemplo para la América Latina y para el mundo de sociedad de notable equidad y movilidad sociales.
Tanto la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), como la Asociación Sindical de Empleados Industriales las Comunicaciones y la Energía (ASDEICE), como ya indicamos, el pasado 30 de setiembre de 2021, y ante el propio lugar del fusilamiento de don Juanito Mora, en Puntarenas; dieron a conocer el documento titulado Legado, vigencia e influencia del pensamiento social del Presidente y Libertador Juan Rafael Mora Porras, expresado en principios de acción política que orienten el quehacer sindical; dando así origen a un renovado esfuerzo de promoción de los valores de la lucha sindical, con contenidos afines a lo mejor de la obra y del pensamiento del ilustre Héroe Nacional y Libertador de la Patria.
Del documento que les mencionamos líneas arriba, mismo que da punto de salida a la corriente socio-obrera de lucha social SINDICALISMO MORISTA, extractamos el siguiente párrafo: “Entre más se olvide nuestro pasado, nuestras raíces y nuestro ser nacional, entre menos nos apropiemos de la importancia de la independencia para afrontar los retos del presente, más fácil será que impongan su particular visión de modelo, los intereses del individualismo exacerbado, el sálvese quien pueda, el “austericismo” frenético de programas sociales y el fanatismo de todo mercado y nada Estado. Por ello no se equivocó don Joaquín García Monge al afirmar que: “la libertad hay que conquistarla y reconquistarla cotidianamente, que sólo se pierden los pueblos que se cansan de ser libres; porque si importa saber cómo fuimos libres, importa más saber cómo conservarnos libres”.
Don Joaquín García Monge (1881 – 1958) fue otro ilustre y excelso patriota costarricense cuyo pensamiento, también, al redescubrirlo, veremos que también ha de nutrirnos la concepción de lucha social que denominamos SINDICALISMO MORISTA.”.
La semana próxima detallaremos cuáles son esos principios del pensamiento social del Expresidente de la República Juan Rafael Mora Porras, Don Juanito Mora, que constituyen de lo que denominamos SINDICALISMO MORISTA. A esta nueva orientación para renovar la práctica sindical actual, pueden adherirse otras agrupaciones de lucha obrera y social que estimen la pertinencia de acudir al legado de Don Juanito Mora en la Costa Rica actual.
Invitación seminario web: Seguridad Social e Informalidad Laboral en Costa Rica
La oficina de la Fundación Friedrich Ebert (FES) en Costa Rica y el Observatorio Económico Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), le invitan a participar en el próximo seminario web del ciclo COYUNTURA FISCAL ANTE EL COVID-19.
En este evento expondrán la investigadora de la UCR, Sra. Juliana Martínez, el investigador de la UNA, Sr. Fernando Rodríguez y el Sr. Gustavo Picado, Gerente Financiero de la CCSS, quienes presentarán propuestas viables para incluir personas trabajadoras en situación de informalidad en el sistema de protección social, asimismo, para fortalecer las finanzas de la Caja Costarricense del Seguro Social y velar por los derechos laborales en Costa Rica.
¡El seminario ofrecerá un espacio de discusión para incluir sus aportes y comentarios al debate actual!
Día: Martes 12 de octubre del 2021
Hora: de las 5:00 p.m. a las 7:00 p.m.
Favor inscribirse en el siguiente enlace (link) para la actividad por Zoom: https://us06web.zoom.us/meeting/register/tZUkce6vqDgrGNdrTk1golxsdxhxnEqeuZ-q
Si tiene una consulta logística puede escribir a Calos Ávila (c.avila@fesamericacentral.org), o a Marco Zamora si tiene una consulta de contenido (m.zamora@fesamericacentral.org)
Nuestra ética: sindicalismo rebelde y Derechos Humanos
Albino Vargas Barrantes, Secretario General ANEP
Contando para ello con el apoyo y respaldo de sus actuales autoridades políticas, la corriente sindical en la cual militamos, decidida a darle un nuevo contenido a la lucha obrera y social en estos duros tiempos de reversión de conquistas sociales en los más diversos órdenes; está planteando una especie de plataforma de principios éticos movilizadores del actuar cotidiano de sus dirigencias, de sus militancias de base, de sus afiliados y de sus afiliadas, en general; e, incluso, que pueden ser adoptados por otras agrupaciones, especialmente las sindicales, que por diferentes medios, resisten la implantación total de los anti-valores del neoliberalismo en la sociedad costarricense de actual, especialmente en contra de las clase populares y medias de la misma.
A) Que estamos plenamente conscientes de que la hegemonía política no está del lado de los sectores populares, ni de las amplias mayorías de la población costarricense que, por una diversidad de factores, está quedándose por fuera de los beneficios del crecimiento económico y de la integración social. La pandemia del covid-19 tan sólo vino a mostrar la dureza de la involución social del desarrollo económico del país, aumentándose el proceso de deterioro ético-moral mostrado por la clase política tradicional desde hace ya bastante tiempo.
B) Que siendo así, la Junta Directiva Nacional (JDN), de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), la del Bicentenario; re-lanzamos la declaración inspiradora de SINDICATO REBELDE, formulada con ocasión del cincuentenario de la ANEP, en 2008, como proclama de motivación ética de nuestro accionar sociopolítico, ahora potenciado con la inserción a todo nivel en nuestra práctica sindical, de la promoción y de la defensa de los Derechos Humanos (DD.HH.), integralmente conceptuados; los cuales, de un modo u otro, nos darán una mayor y mejor capacidad de defensa obrero-social ante la necesidad de incrementar la resistencia popular a la implantación plena en el país del modelo neoliberal, por una parte; y, por otra, aportar para la construcción de la nueva hegemonía que necesita la Democracia.
C) Que así planteado, proclamamos:
- Somos SINDICATO REBELDE porque no aceptamos un orden económico concentrador abusivo de la riqueza y que exhibe sus episodios de corrupción con el más descarado cinismo, sin pudor cívico alguno. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque no aceptamos la perversión de la división republicana de poderes, tal y como lo hemos venido viviendo en carne propia; solamente para favorecer el insano egoísmo y el desenfreno en la acumulación de capital, del pequeño grupo económico que domina la iniciativa política del país en estos momentos. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque rechazamos aceptar la circunstancia de que la sociedad haya hecho de la exclusión, en sus múltiples formas, una cultura de vida ajena al Humanismo, incluyendo el Humanismo Cristiano; y que tiene el templo de la Democracia lleno de mercaderes que deben ser desalojados, para lo cual hay que enarbolar las banderas de la Justicia Social, del respeto a la diversidad en todos sus órdenes y de la inclusión social sin excepciones, ni siquiera la de esos mercaderes. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque no aceptamos que, sin renunciar a procesos de Diálogo Social realmente congruentes con conceptos de Democracia Participativa de resultados constatables y verificables; nos convoquen a procesos de “acoplamiento” en el orden autoritario-totalitario del pensamiento único como lo pretende imponer la hegemonía económica dominante, buscando legitimarse. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque creemos en la igualdad y en la equidad de género, pero a todo nivel de la sociedad y no solo en el de la élite político-económica hegemónica; conscientes de que nos falta mucho camino por recorrer para que la corriente sindical que motiva nuestro accionar supere la cultura patriarcal que descarga todas sus consecuencias en las mujeres de la clase trabajadora, especialmente. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque la práctica real de un ambiente nacional y sindical de la más amplia diversidad y de tolerancia en todos los órdenes de la vida en sociedad sin excluir a ninguno) es, en no pocos casos, una quimera; y, es imprescindible para una dignificación plena de la clase trabajadora que representamos y, en general, de toda esa población asalariada que, por lo general, no puede expresar libremente lo que sueña, que luchemos contra toda forma de exclusión. Las bonitas declaraciones no alcanzan para lograrlo. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque, como creyentes en la Democracia, no aceptamos que el Derecho Constitucional de Libertad Sindical en las empresas privadas, pese a tímidos avances, se violente de manera sistemática; siendo que el mismo postulado que permite al empresariado formar sus propios sindicatos, las cámaras, es el mismo que les faculta a sus propios trabajadores y trabajadoras, para tener acceso a la organización sindical. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque nos negamos a acomodarnos al quehacer sindical inocuo para la hegemonía dominante; por tanto, seguiremos trabajando, estudiando, invirtiendo, buscando las mejores asesorías, para profundizar nuestro camino propositivo (en todos los órdenes de la vida cotidiana: tributario-fiscal, salud-seguridad social, seguridad y soberanía alimentaria nutritiva, seguridad ciudadana, ecológico-ambiental, autonomía energética -entre otros-); coadyuvando para generar la propuesta político-social alternativa; en solitario, en alianzas naturales, en coaliciones atípicas, en convergencias inesperadas; siempre que la promoción del bien común y el bienestar de la clase trabajadora asalariada, especialmente la que representamos, esté de por medio con fin esencial y estratégico. Además, dándole sentido estratégico a la formación sociopolítica de las actuales y venideras dirigencias de nuestra organización. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque no aceptamos la perversión de las visionarias intenciones de las nobles personas patriotas costarricenses que nos precedieron para garantizarnos un ambiente ecológicamente sano a carta cabal, de preservación plena de la riquísima naturaleza verde que la Providencia nos dio; resistiéndonos a mirar para otro lado ante las peligrosas tendencias de abandono de la política pública en su resguardo para proceder a su privatización-comercialización. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.
- Somos SINDICATO REBELDE porque ante el estrechamiento y la perversión de la institucionalidad democrática, levantamos la concepción política de la Democracia de la Calle, como mecanismo legítimo de acción cívica cuando la clase gobernante lo es para sí misma, en detrimento del bien común. En consecuencia, la lucha cotidiana por los DD.HH. nos da nuevos bríos para el aporte constructivo hacia una Democracia alternativa.





