Fallas graves de control y gestión provocan pérdidas millonarias en la Planta Miravalles 1

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia un hecho de extrema gravedad que pone en evidencia otro preocupante nivel de deterioro en la gestión administrativa y técnica del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Lo ocurrido en el proceso de adquisición de materiales para la impermeabilización de paredes y pintura epóxica de la torre de enfriamiento de Miravalles 1, tramitado bajo el pliego de condiciones tipo DG-0301-2024, no puede ser interpretado como un simple error operativo ni como una contingencia aislada. Se trata de un hecho que, por sus dimensiones y consecuencias, reviste características propias de otro verdadero escándalo institucional.

El aparente desecho de materiales por un monto aproximado de ₡47.851.896,01 constituye un indicio claro de una gestión profundamente deficiente, donde la falta de rigor técnico, la improvisación en la definición de requerimientos y la ausencia de controles efectivos convergen en un resultado inaceptable, recursos públicos, literalmente, arrojados a la basura. Este tipo de actuaciones compromete el patrimonio institucional y erosiona la confianza de la ciudadanía en una entidad estratégica para el desarrollo del país.

Desde una perspectiva técnica, resulta inconcebible que una intervención en infraestructura crítica como una torre de enfriamiento se haya ejecutado bajo condiciones tan precarias de planificación y especificación. La naturaleza misma de este tipo de obras exige precisión, conocimiento especializado y estrictos controles de calidad, por lo que lo sucedido sólo puede explicarse a partir de una combinación de negligencia, incompetencia o una cadena de decisiones irresponsables que no fue debidamente contenida por los mecanismos de control institucional. Cualquiera de estos escenarios es, por sí mismo, motivo suficiente para una investigación profunda por parte de las áreas competentes, dentro de ellas la Auditoría Interna del ICE y, sin lugar a dudas, debería ser motivo sanciones ejemplares.

En el plano jurídico, los hechos descritos podrían constituir una violación directa al principio de legalidad consagrado en la Constitución Política y en la Ley General de la Administración Pública, así como una transgresión al deber de probidad que obliga a todo funcionario público a resguardar con máxima diligencia los recursos del Estado. De igual forma, se evidencian posibles incumplimientos a los principios de eficiencia, eficacia y economía que rigen la contratación administrativa, así como eventuales responsabilidades derivadas de la Ley General de Control Interno, particularmente en lo relativo a fallas graves en la planificación, ejecución y supervisión del proceso contractual. No puede descartarse, además, la eventual configuración de responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales, en caso de comprobarse conductas gravemente negligentes o dolosas.

La ANEP considera inaceptable el silencio o la falta de reacción contundente por parte de la administración ante un hecho de esta magnitud. En este contexto, surge inevitable cuestionar quién definió las especificaciones técnicas que desembocaron en este resultado, quién validó la adquisición de materiales que terminaron siendo desechados, dónde estuvieron los controles que debieron prevenir esta situación y, sobre todo, quién asumirá la responsabilidad por el daño ocasionado al erario público.

La ANEP advierte que no permitirá que este caso sea minimizado, encubierto o diluido en trámites administrativos sin consecuencias reales.

El Instituto Costarricense de Electricidad no puede ni debe operar bajo esquemas de improvisación y ausencia de rendición de cuentas. Cada colón desperdiciado representa un golpe directo a la ciudadanía y a las personas trabajadoras que sostienen la institución con su esfuerzo diario. Lo ocurrido en Miravalles 1 no es un hecho aislado, es una señal de alerta que exige acciones inmediatas, firmes y ejemplarizantes, así como en otros casos denunciados.

La ANEP será categórica y persistente. No habrá silencio frente al despilfarro, no habrá complacencia frente a la negligencia y no habrá tregua en la exigencia de transparencia, responsabilidad y respeto absoluto por los recursos públicos.

ANEP denuncia discriminación sindical en el IAFA y señala trato preferencial hacia otra organización

IAFA autoriza hasta 16 horas mensuales en jornadas completas a otra organización, mientras limita a la seccional ANEP-IAFA a solo 4 horas

Las decisiones de la Dirección General y la Junta Directiva consolidan condiciones más favorables para otra organización, sin justificación objetiva

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia públicamente al Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) por incurrir en discriminación sindical y prácticas laborales desleales, ejecutadas mediante actos administrativos formales que establecen un trato desigual entre organizaciones sindicales, al otorgar a una de ellas hasta 16 horas mensuales de licencia sindical en jornadas completas, mientras se limita a ANEP a solo 4 horas, en un mismo contexto institucional y sin la aplicación uniforme de criterios, lo que constituye una vulneración directa al principio de igualdad ante la ley, la libertad sindical y a los principios de legalidad y objetividad que rigen la función pública.

Esta denuncia no se sustenta en apreciaciones subjetivas, sino en documentación oficial emitida por la propia Administración del IAFA, la cual evidencia un trato desigual, arbitrario y carente de justificación entre organizaciones sindicales que operan en condiciones equivalentes dentro de la institución.

Ante la gravedad de los hechos, ANEP ha interpuesto un recurso de amparo ante la Sala Constitucional, bajo el expediente N.° 26-013391-0007-CO , con el objetivo de frenar una práctica que atenta contra el Estado de Derecho.

Los hechos acreditados son contundentes: mediante acuerdos formales de Junta Directiva, el IAFA redujo la licencia sindical de ANEP a cuatro (4) horas mensuales, mientras que, de forma paralela y bajo el mismo contexto institucional, mantiene a otra organización sindical con dieciséis (16) horas mensuales en jornadas completas con goce salarial.

Esta diferencia no solo es objetiva y verificable, sino que implica que una organización dispone de cuatro veces más tiempo efectivo que otra para ejercer funciones sindicales. La propia actuación del IAFA desmiente cualquier intento de justificación: la institución ha permitido, en la práctica, la ausencia de personal profesional en jornadas completas para una organización sindical sin afectar el servicio, pero utiliza ese mismo argumento para restringir a ANEP. Esta contradicción no es menor; evidencia una aplicación selectiva de criterios y confirma la existencia de un trato desigual injustificado, propio de una práctica de discriminación sindical.

Más grave aún, la propia resolución administrativa que rechaza el reclamo de ANEP reconoce que los insumos técnicos que supuestamente sustentaban la decisión no estaban formalizados al momento de adoptarse, siendo documentados con posterioridad, lo cual vicia el acto administrativo desde su origen.

Adicionalmente, se ha acreditado que esta situación no es reciente ni aislada, sino que se mantiene desde noviembre de 2025, pese a múltiples gestiones formales realizadas por ANEP para obtener una respuesta motivada, las cuales fueron atendidas de forma tardía, incompleta o sin respaldo técnico.

La ANEP es categórica: no se trata de una diferencia administrativa, sino de una práctica de discriminación sindical institucionalizada, sostenida en el tiempo y ejecutada mediante actos formales adoptados por la Dirección General y la Junta Directiva, sin justificación objetiva.

En consecuencia, esta organización deja claramente establecido que ejercerá todas las acciones legales correspondientes, tanto en sede constitucional como en las instancias nacionales e internacionales que resulten procedentes, y que bajo ninguna circunstancia aceptará prácticas laborales desleales, arbitrarias o discriminatorias que pretendan limitar o debilitar el ejercicio legítimo de la libertad sindical.

El recurso interpuesto solicita a la Sala Constitucional declarar la violación de derechos fundamentales, ordenar el cese inmediato del trato desigual, restablecer condiciones de igualdad real en el otorgamiento de licencias sindicales y adoptar medidas urgentes que garanticen el ejercicio efectivo de la actividad sindical dentro del IAFA.

La ANEP advierte que este tipo de actuaciones no solo comprometen la legalidad de las decisiones administrativas, sino que exponen a la institución a responsabilidad constitucional por la violación de derechos fundamentales.

La ANEP reafirma que continuará ejerciendo plenamente sus funciones de representación, denuncia y fiscalización, realizando las gestiones y consultas que correspondan, conforme a las facultades que le otorga el ordenamiento jurídico.

La libertad sindical no admite restricciones arbitrarias ni aplicaciones selectivas: su garantía debe ser plena, efectiva y en condiciones de igualdad. Cualquier desviación en ese sentido será oportunamente impugnada por las vías legales correspondientes.

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

Pronunciamiento ANEP: En defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y el respeto al derecho internacional

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), en cumplimiento de su compromiso histórico con la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la solidaridad internacional entre los pueblos, manifiesta ante la comunidad nacional e internacional lo siguiente:

PRIMERO: Que observa con profunda preocupación las acciones, discursos y políticas impulsadas por el Gobierno de los Estados Unidos bajo la conducción del presidente Donald Trump, las cuales evidencian una peligrosa orientación hacia la confrontación internacional, el uso de la fuerza y la imposición de intereses geopolíticos por encima del derecho internacional.

SEGUNDO: Que la ANEP condena enérgicamente toda forma de guerra de agresión, intervención militar o injerencia extranjera que atente contra la soberanía de los Naciones, en abierta contradicción con los principios consagrados en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y el derecho internacional público.

TERCERO: Que el respeto al principio de autodeterminación de los pueblos constituye un pilar fundamental del orden jurídico internacional y un derecho inalienable que no puede ser vulnerado por intereses económicos, militares o ideológicos de potencias extranjeras.

CUARTO: Que las acciones de carácter imperialista, orientadas al control de recursos, territorios o decisiones soberanas de otras naciones, resultan incompatibles con los principios democráticos, los derechos humanos y la convivencia pacífica entre los pueblos.

QUINTO: Que la ANEP reafirma su compromiso con los instrumentos internacionales de derechos humanos, particularmente el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, los cuales

obligan a los Estados a promover condiciones de vida dignas y no a generar escenarios de guerra y destrucción.

SEXTO: Que las guerras y conflictos armados impulsados o promovidos por intereses hegemónicos generan graves consecuencias sociales: desplazamientos forzados, pobreza, destrucción de economías nacionales y violaciones sistemáticas a los derechos humanos de las poblaciones civiles.

SÉTIMO: Que la ANEP expresa su solidaridad plena con los pueblos que sufren las consecuencias de estas políticas, reiterando su compromiso con la justicia social global y la defensa de la dignidad humana.

OCTAVO: Que se rechaza categóricamente la militarización de las relaciones internacionales como mecanismo de resolución de conflictos, abogando por el diálogo, la diplomacia y los mecanismos multilaterales.

NOVENO: Que en coherencia con la tradición histórica de Costa Rica, nación que abolió su ejército y ha apostado por la paz, la ANEP reafirma su compromiso con la resolución pacífica de controversias y la promoción de un orden internacional justo, solidario y multipolar.

DÉCIMO: Que se hace un llamado a las organizaciones sindicales, sociales y a la comunidad internacional; así como a nuestra afiliación y toda la ciudadanía costarricense, a levantar su voz frente a estas amenazas, fortaleciendo la conciencia colectiva en defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y el respeto irrestricto al derecho internacional.

POR TANTO

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) rechaza y condena las acciones de guerra, las prácticas imperialistas y cualquier forma de intervención extranjera que atente contra la dignidad de los pueblos, reiterando su compromiso con la paz mundial, la justicia social y el respeto al derecho internacional.

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL DE LA ANEP

San José, 15 de abril de 2026.

ANEP solicita intervención de la Defensoría por posible vulneración de derechos en plataforma “Hello Brete”

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), junto con su seccional ANEP- Diversidad, solicitó formalmente la intervención de la Defensoría de los Habitantes ante una posible vulneración de derechos fundamentales en la plataforma digital “Hello Brete”, impulsada por el Gobierno de la República.

La preocupación surge tras identificarse que el formulario de inscripción del programa —dirigido a brindar acceso a becas para el aprendizaje del idioma inglés— incluye una consulta sobre si la persona usuaria pertenece a la población LGBTIQA+.

Para nuestra organización, esta pregunta implica el tratamiento de datos personales sensibles, específicamente relacionados con la orientación sexual, lo cual debe cumplir estrictos criterios legales establecidos en la Ley N.º 8968 sobre protección de datos personales.

Desde la ANEP adviertimos que no existe claridad sobre la finalidad de dicha recolección de información, ni garantías suficientes respecto a su uso, resguardo o confidencialidad. Esto, señalan, podría representar una vulneración al derecho a la privacidad, así como al principio de igualdad y no discriminación.

Asimismo, alertamos sobre el riesgo de que esta información pueda ser utilizada —de manera directa o indirecta— como criterio en la asignación de becas, lo que podría derivar en prácticas discriminatorias hacia personas LGBTIQA+.

El planteamiento también se fundamenta en estándares internacionales de derechos humanos, particularmente en los criterios establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que reconocen la orientación sexual como una categoría protegida frente a cualquier forma de discriminación.

Ante esta situación, solicitamos a la Defensoría de los Habitantes:

•Investigar la legalidad de la recolección de estos datos en la plataforma.

•Determinar si se cumple con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.

•Verificar las condiciones de consentimiento informado y protección de la información.

▪︎Analizar posibles riesgos de uso discriminatorio.
Emitir recomendaciones para garantizar el respeto de los derechos fundamentales.

Desde ANEP no descartamos solicitar la eliminación de esta consulta del formulario, en caso de comprobarse que no cumple con los estándares legales y de derechos humanos.

La recolección de datos sensibles sin justificación clara resulta incompatible con el Estado de Derecho y con los compromisos internacionales asumidos por Costa Rica.

Finalmente, reafirmamos nuestro compromiso de mantenerse vigilante ante este caso, en defensa del derecho a la privacidad y la no discriminación de todas las personas.

ICE al borde del colapso: reiteradas fallas, opacidad institucional y una administración que evade su responsabilidad

Costa Rica vuelve a enfrentar una situación inaceptable. El pasado viernes 27 de marzo de 2026 se registró nuevamente una afectación masiva en los servicios de conectividad internacional y aparentemente en el peering con Microsoft, lo que provocó interrupciones generalizadas en múltiples plataformas críticas, afectando tanto a usuarios residenciales como a empresas, instituciones públicas y servicios esenciales que dependen de estas interconexiones. Este nuevo episodio no solo confirma la fragilidad de la infraestructura, sino que evidencia una preocupante reincidencia que ya no puede ser tratada como un hecho aislado, sino como una manifestación clara de un problema estructural profundo dentro del ICE.

Resulta imposible no establecer un vínculo directo con las averías recientes, particularmente la del 12 de setiembre de 2025, donde la institución intentó justificar una caída masiva mediante la explicación de un corte de fibra en Panamá. Hoy, meses después, la historia se repite. La pregunta es inevitable y debe formularse sin rodeos, ¿estamos frente a las mismas debilidades estructurales que nunca fueron corregidas? ¿Se trata, acaso, de los mismos enlaces internacionales que en su momento fueron incorporados como “capacidad temporal”, aparentemente sin un registro claro, sin trazabilidad transparente y sin garantías de estabilidad a largo plazo?

Si efectivamente estos enlaces corresponden a esa capacidad temporal previamente señalada, la situación adquiere una dimensión aún más grave. ¿Quién autorizó su implementación bajo condiciones que hoy podrían estar comprometiendo la estabilidad del servicio nacional? ¿Bajo qué criterios técnicos y legales se aceptó esa infraestructura? ¿Se evaluaron los riesgos de depender de enlaces no permanentes o con condiciones contractuales ambiguas? Y más aún, ¿por qué no se tomaron las medidas correctivas luego de la avería anterior, cuando ya existían señales claras de vulnerabilidad?

La afectación específica en el peering con Microsoft abre otro frente crítico que no puede ser minimizado. No se trata de un proveedor cualquiera, sino de un actor central en el ecosistema digital global, del cual dependen servicios empresariales, plataformas educativas, sistemas de almacenamiento en la nube, herramientas de comunicación y operaciones críticas tanto del sector público como privado. ¿Cómo es posible que una relación de esta magnitud carezca de redundancias efectivas? ¿Dónde están los mecanismos de respaldo que debieron activarse para evitar una interrupción masiva? ¿Se cuenta realmente con acuerdos de nivel de servicio (SLA) robustos, o estamos ante relaciones contractuales débiles que no protegen al país ante este tipo de eventos?

Desde el punto de vista jurídico, la situación es aún más delicada. Nos encontramos frente a una posible violación reiterada del principio de continuidad del servicio público, pilar fundamental del ordenamiento administrativo costarricense. La Constitución Política y la Ley General de la Administración Pública no dejan espacio a interpretaciones, los funcionarios públicos están obligados a actuar con eficiencia, eficacia y sometimiento pleno al ordenamiento jurídico. La reiteración de fallas masivas, sin que medien soluciones estructurales, podría configurar no solo una falta administrativa grave, sino también responsabilidad personal de los jerarcas por omisión en el cumplimiento de sus deberes.

Surge entonces una interrogante ineludible, ¿se va a iniciar algún tipo de acción legal por la interrupción de servicio que afectó a los usuarios? ¿El ICE, como operador, asumirá su responsabilidad frente a los daños ocasionados a empresas, instituciones y ciudadanos? ¿Se activarán mecanismos de compensación, o una vez más se trasladará el costo de la ineficiencia a los usuarios? Y en caso de que la responsabilidad recaiga en terceros proveedores internacionales, ¿qué acciones contractuales o judiciales se emprenderán para resarcir los daños? ¿Existen siquiera cláusulas suficientemente robustas que permitan exigir responsabilidades, o se ha expuesto al país a una posición de vulnerabilidad jurídica?

No menos importante es cuestionar el rol de la Alta Administración. El Consejo Directivo, la Gerencia General, la Presidencia Ejecutiva y la Gerencia de Telecomunicaciones no pueden seguir actuando como simples observadores de una crisis que se agrava con cada nuevo incidente. La omisión en la toma de decisiones correctivas, la falta de transparencia en la gestión de la infraestructura y la aparente normalización de fallas masivas los convierte en corresponsables directos de esta situación. La responsabilidad no es difusa, es concreta y tiene nombres, cargos y funciones claramente definidos por la ley.

Este nuevo episodio confirma lo que ya se ha venido denunciando, el ICE enfrenta una crisis de gobernanza. No es un problema de capacidad técnica de sus trabajadores, quienes han demostrado en múltiples ocasiones su compromiso y profesionalismo, sino de una estructura de toma de decisiones que falla en lo esencial: planificar, prevenir y garantizar la continuidad del servicio. La institución no puede seguir operando bajo esquemas reactivos, atendiendo emergencias que pudieron haberse evitado con una gestión diligente.

A la población Iceísta y a la ciudadanía en general debe quedarles claro que la situación ha llegado a un punto crítico. No se trata únicamente de exigir explicaciones, sino de demandar cambios reales. Cada falla reiterada debilita la confianza en la Institución, erosiona su legitimidad y abre la puerta a discursos que buscan desmantelar lo público. Si no se corrige el rumbo con urgencia, si no se asumen responsabilidades y si no se depuran las estructuras que han permitido esta cadena de errores, el daño podría volverse irreversible.

Hoy más que nunca es necesario alzar la voz. Porque lo que está en juego no es solo la calidad del servicio de internet, sino el futuro mismo del ICE como institución estratégica del país. Y si se permite que la negligencia, la improvisación y la falta de rendición de cuentas continúen marcando el rumbo, pronto no habrá institución que defender.

Posición de la Seccional ANEP-Policia Profesional de Migración ante acuerdo de cooperación migratoria con EE.UU. anunciado por el Gobierno

Desde la seccional ANEP-Policía Profesional de Migración (PPM) surgen serias preocupaciones sobre el acuerdo de cooperación migratoria anunciado por el Gobierno de Costa Rica con Estados Unidos, las cuales deben ser aclaradas con total transparencia.

El acuerdo señala la posibilidad de trasladar a Costa Rica personas extranjeras no estadounidenses, hasta 25 por semana.

Sin embargo, no queda claro, en qué condiciones se realizarían estos traslados.

Dentro de las dudas y cuestionamientos que surgen están.

• ¿Las personas vendrían de forma voluntaria o como parte de procesos de deportación desde Estados Unidos?

• ¿De qué nacionalidades serían las personas trasladadas a Costa Rica?

•¿Se está considerando el ingreso de personas con nacionalidades sujetas a visa restringida o consular según la normativa costarricense?

•¿Quién asumirá realmente los costos operativos de custodia, seguridad y control migratorio dentro del país?

Aunque en el anuncio del acuerdo se indica que no habrá gastos directos para el Estado, la realidad operativa es otra: la custodia, el control, los procesos administrativos y la seguridad recaen directamente sobre la Policía Profesional de Migración, una institución que ya enfrenta una crisis por falta de personal.

Costa Rica no puede asumir nuevas responsabilidades internacionales sin garantizar primero la capacidad operativa interna.

Este escenario confirma aún más la urgencia de aprobar el Expediente 24.134, para dotar a la Policía Profesional de Migración del recurso humano necesario.

No es un favor institucional.Es una responsabilidad con la seguridad, la soberanía y el control migratorio del país.

Seccional ANEP-PPM

Foto IMAS

Tras denuncia de ANEP, se implementan medidas en Tiendas Libres del IMAS; proceso investigativo sigue en curso

Tras la denuncia de ANEP, se incorporan bolsas que cumplen estándares internacionales.

El proceso se mantiene en trámite y deberá determinar responsabilidades.

San José, 23 de marzo de 2026. La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) informa a la opinión pública que, como resultado de la denuncia formal presentada el pasado 11 de febrero de 2026 ante la Auditoría Interna del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), puesta en conocimiento de la Contraloría General de la República y oportunamente divulgada a nivel público, se ha constatado la reciente incorporación de bolsas en las Tiendas Libres ubicadas en aeropuertos internacionales del país, las cuales sí corresponden a insumos que cumplen con los estándares internacionales requeridos para el transporte seguro de líquidos en tránsito internacional.

Bolsas adecuadas para empaque

Este hecho se produce posterior a los señalamientos realizados por ANEP en relación con el uso de bolsas que no correspondían a este tipo de estándar, sino a insumos diseñados para el transporte de valores monetarios, los cuales estaban siendo utilizados en las Tiendas Libres, según lo documentado en la denuncia.

Si bien la adopción de estas medidas constituye un elemento relevante dentro del contexto denunciado, es importante precisar que no implica el cierre ni la resolución de los hechos señalados.

La denuncia presentada por ANEP se mantiene en trámite y tiene como finalidad que las autoridades competentes desarrollen una investigación integral que permita esclarecer los hechos, determinar la existencia de posibles irregularidades y establecer las responsabilidades administrativas correspondientes.

En particular, ANEP ha solicitado que se analicen aspectos como el proceso de adquisición de las bolsas, la definición de especificaciones técnicas, los mecanismos de control interno aplicados y la eventual participación de personas funcionarias en la toma de decisiones vinculadas a estos hechos.

En ese sentido, la organización sindical dará seguimiento permanente al proceso y esperará el informe final de las autoridades competentes, el cual deberá contener los hallazgos, conclusiones y recomendaciones correspondientes, así como la eventual determinación de responsabilidades.

ANEP reitera que su actuación se fundamenta en la defensa del interés público, la transparencia en la gestión administrativa, el adecuado cumplimiento de los estándares internacionales aplicables en entornos aeroportuarios, así como en la protección de las personas trabajadoras y sus derechos, garantizando que desarrollen sus funciones en condiciones adecuadas y con los insumos correspondientes.

PANI impone mordaza sindical tras comparecencia de ANEP en la Asamblea Legislativa

Medida adoptada inmediatamente después de la comparecencia de ANEP ante la Asamblea Legislativa, donde el sindicato expuso, con base en documentos oficiales, información que revela el rezago estructural en la atención de denuncias dentro del sistema de protección de la niñez.