Reacción de la seccional ANEP-PPM a la visita de la Presidenta de la República, así como diputadas y diputados a Crucitas


La Seccional ANEP-PPM considera positiva la visita realizada por la señora Presidenta de la República, Laura Fernández, junto a diputadas y diputados de la Asamblea Legislativa a la zona de Crucitas, pues permite observar directamente una realidad compleja que involucra minería ilegal, afectación ambiental, criminalidad organizada, seguridad fronteriza y presencia efectiva del Estado.

No obstante, lamentamos profundamente que los jerarcas de la Policía Profesional de Migración no hayan formado parte de esta gira, a pesar de que constituye uno de los principales cuerpos policiales con competencia directa en la atención de fenómenos migratorios y de seguridad en la Zona Norte.

La problemática de Crucitas no puede analizarse únicamente desde una perspectiva ambiental o minera.

También debe abordarse desde la óptica de la seguridad nacional y el control fronterizo.

La experiencia operativa demuestra que una gran cantidad de personas detectadas en operativos realizados en la zona terminan siendo remitidas a la Policía Profesional de Migración para la aplicación de los procedimientos correspondientes.

Por ello, consideramos que esta visita también debió servir para exponer las necesidades que enfrenta nuestra institución, entre ellas:

  • Contratación de más personal policial.
  • Capacitación especializada para operaciones en montaña y zonas de difícil acceso.
  • Fortalecimiento de la flotilla vehicular.
  • Modernización tecnológica y de comunicaciones.
  • Dotación adecuada de equipo policial.
  • Mejoramiento de las condiciones laborales.
  • Incremento de recursos presupuestarios para atender las crecientes demandas operativas.

Resulta oportuno recordar que el 16 de octubre de 2024 la Comisión de Asuntos Hacendarios aprobó una moción que incorporó 1.500 millones de colones para fortalecer la Policía Profesional de Migración dentro del Presupuesto de la República 2025.

Sin embargo, dichos recursos no fueron girados, pese a tratarse de fondos aprobados mediante Ley de la República.

Desde la Seccional ANEP-PPM reiteramos que el fortalecimiento de la seguridad fronteriza requiere acciones concretas y sostenidas en el tiempo.

No basta con señalar los problemas; es necesario dotar a las instituciones responsables de los recursos humanos, materiales y financieros que les permitan cumplir eficazmente su misión.

Asimismo, consideramos importante que la Comisión Especial de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa convoque a las nuevas autoridades de la Policía Profesional de Migración para conocer las condiciones en que reciben la institución y las necesidades prioritarias que requieren atención.

Costa Rica necesita una Policía Profesional de Migración fortalecida para enfrentar los desafíos actuales de la seguridad fronteriza y contribuir a la recuperación del control territorial en zonas sensibles como Crucitas.

Gerardo Mora Ordóñez Presidente Seccional ANEP-PPM

Seccional de ANEP gana recurso de amparo contra el Colegio De Contadores Privados De Costa Rica por violación a derechos fundamentales de acceso a la información y transparencia

• Sala Constitucional ordena la publicación de convocatorias, agendas y actas de Junta Directiva en un sitio digital de acceso público.

La Seccional ANEP-Colegio de Contadores Privados de Costa Rica informa con satisfacción a las personas colegiadas y a la opinión pública nacional que la Sala Constitucional declaró con lugar el recurso de amparo interpuesto por nuestra organización ante la violación de los derechos fundamentales de acceso a la información, publicidad, transparencia, rendición de cuentas y seguridad jurídica.

La acción constitucional fue promovida ante la negativa institucional de garantizar mecanismos permanentes, claros y accesibles para que las personas agremiadas y la ciudadanía pudieran conocer las convocatorias, agendas y actas de las sesiones de la Junta Directiva del Colegio, información de evidente interés público tratándose de una corporación de carácter público. La Sala reconoció que estas omisiones afectan el derecho de fiscalización y control democrático que corresponde ejercer a quienes forman parte del Colegio Profesional.

En su resolución, la Sala Constitucional ordenó a la Presidencia del Colegio de Contadores Privados de Costa Rica que, en un plazo máximo de un mes, garantice la publicación en un sitio digital de acceso público de las convocatorias a sesiones ordinarias y extraordinarias, las agendas y las actas de la Junta Directiva, resguardando únicamente aquella información que por ley tenga carácter confidencial o contenga datos personales sensibles.

Este fallo constituye un importante precedente en favor de la transparencia institucional y fortalece los principios democráticos que deben regir el funcionamiento de todos los colegios profesionales del país. Asimismo, reafirma que las corporaciones públicas no pueden restringir ni dificultar el acceso a información esencial sobre la toma de decisiones que impactan a sus agremiados.

Desde la Seccional ANEP-Colegio de Contadores Privados de Costa Rica reiteramos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de las personas colegiadas, la vigilancia de la gestión institucional y la promoción de una cultura de transparencia, participación y rendición de cuentas.

Consideramos que esta resolución representa una victoria para todas las personas colegiadas que durante años han demandado una administración más abierta y accesible, donde la información pública deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho efectivo.

Hacemos un llamado a las autoridades del Colegio para que acaten de manera inmediata y plena lo dispuesto por la Sala Constitucional y aprovechen esta oportunidad para fortalecer la confianza de la membresía mediante prácticas modernas de gobierno abierto y transparencia institucional.

San José, Costa Rica Junio de 2026

Seccional ANEP Colegio de Contadores Privados de Costa Rica

Sala IV anula directriz que pretendía centralizar y controlar la comunicación sindical en el PANI

ANEP logra que la Sala Constitucional declare con lugar el recurso de amparo contra la directriz PANI-PE-OF-0680-2026

-• El fallo reafirma que ninguna autoridad administrativa puede imponer controles previos que restrinjan el ejercicio de la actividad sindical

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) celebra la sentencia N.° 2026021146 de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, dictada dentro del expediente N.° 26-009863-0007-CO, mediante la cual se declaró con lugar el recurso de amparo interpuesto contra el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y se anuló la directriz contenida en el oficio PANI-PE-OF-0680-2026 emitido por la Presidencia Ejecutiva de esa institución.

La acción de amparo fue presentada tras la emisión del oficio PANI-PE-OF-0680-2026, mediante el cual la Presidencia Ejecutiva del PANI estableció un mecanismo de control previo sobre las respuestas institucionales dirigidas a las organizaciones sindicales. La directriz ordenaba que toda respuesta elaborada por las distintas dependencias institucionales fuera remitida obligatoriamente a la Presidencia Ejecutiva para su revisión, análisis y aprobación antes de ser comunicada oficialmente. Asimismo, disponía que únicamente mediante autorización expresa de ese despacho las dependencias podrían responder de manera directa a las organizaciones sindicales, advirtiendo incluso sobre eventuales responsabilidades administrativas para quienes incumplieran dicha instrucción.

Desde el primer momento, ANEP consideró que dicha disposición constituía una grave restricción al ejercicio de la libertad sindical, pues imponía un mecanismo de control previo sobre la comunicación entre las organizaciones sindicales y las distintas dependencias institucionales, eliminando en la práctica la interlocución directa con las áreas técnicas, administrativas y operativas del PANI. Asimismo, la medida generaba el riesgo de retrasar respuestas, limitar el acceso oportuno a información institucional y crear un efecto inhibidor sobre las personas funcionarias ante el temor de eventuales sanciones administrativas.

Ante esta situación, ANEP acudió a la jurisdicción constitucional solicitando que se declarara la violación de la libertad sindical, del derecho de petición y de los principios de razonabilidad, proporcionalidad, transparencia y buena administración; que se dejara sin efecto la directriz impugnada; que se impidiera la reproducción de prácticas administrativas que limitaran la comunicación directa entre las organizaciones sindicales y las dependencias institucionales; y que se garantizara a las organizaciones sindicales una comunicación directa, oportuna y efectiva para el ejercicio de sus funciones de representación y defensa de los derechos laborales.

La Sala Constitucional acogió los argumentos planteados en el recurso y concluyó que las organizaciones sindicales tienen derecho a comunicarse y gestionar asuntos ante las distintas dependencias institucionales sin estar sujetas a mecanismos de control previo que limiten u obstaculicen el ejercicio de la actividad sindical. La sentencia reafirma que los derechos fundamentales pueden verse afectados no solo por prohibiciones expresas, sino también por mecanismos administrativos que produzcan efectos restrictivos o inhibidores sobre su ejercicio.

Esta resolución constituye un precedente de extraordinaria relevancia para todo el movimiento sindical costarricense, pues fortalece la libertad sindical como derecho humano fundamental y establece límites claros frente a cualquier intento de imponer controles administrativos que restrinjan la comunicación legítima entre las organizaciones sindicales y las instituciones públicas.

La trascendencia de este fallo supera el ámbito del Patronato Nacional de la Infancia. La sentencia fortalece las garantías constitucionales de las organizaciones sindicales en todo el sector público, protege el derecho de petición, promueve la transparencia institucional y reafirma que la defensa de los derechos de las personas trabajadoras debe desarrollarse en un entorno libre de obstáculos administrativos indebidos.

Con esta resolución, la Sala Constitucional envía un mensaje claro: la libertad sindical no admite restricciones indebidas. ANEP continuará ejerciendo su labor de defensa y representación con la firmeza y responsabilidad que demandan las personas trabajadoras y la democracia costarricense.

ASOCIACIÓN NACIONAL DE EMPLEADOS PÚBLICOS Y PRIVADOS (ANEP)

Fallo de la Sala IV

ANEP exige explicaciones a JASEC por construcción de costoso edificio de más de ₡2 mil millones para oficinas mientras persisten necesidades institucionales

¿Esto es realmente una necesidad de JASEC  o es un proyectos de lujo administrativo?

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) expresa su profunda preocupación y rechazo ante el destino de más de dos mil millones de colones en la construcción de una nueva sede corporativa para la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (JASEC), bajo la modalidad llave en mano (según consta en la página del SICOP), proyecto que hoy genera serias dudas sobre su oportunidad, prioridad y conveniencia para la institución y para la ciudadanía cartaginesa.

Resulta alarmante que, en momentos en que las instituciones públicas enfrentan crecientes exigencias de austeridad, eficiencia y transparencia, se pretenda comprometer una suma multimillonaria de recursos públicos en un complejo administrativo cuyo beneficio real para los usuarios del servicio eléctrico no ha sido demostrado de forma contundente.

Licitación Mayor (LY) | Fuente Sicop

Según la documentación institucional analizada, la principal justificación del proyecto radica en el deterioro de algunas edificaciones existentes y en la necesidad de reorganizar oficinas administrativas. Sin embargo, ANEP considera que la Administración no ha demostrado de manera irrefutable que la construcción de una nueva sede corporativa sea la única alternativa viable ni la opción más eficiente desde el punto de vista financiero.

Más preocupante aún es que la propia documentación reconoce que durante años la institución postergó proyectos de inversión debido a problemas financieros y restricciones presupuestarias. Hoy se pretende impulsar una obra de enorme magnitud económica sin que exista un debate público amplio sobre sus verdaderas prioridades y sin que la ciudadanía conozca con claridad el impacto financiero total que esta decisión tendrá sobre el patrimonio institucional.

ANEP considera legítimo preguntarse:

* ¿Por qué una institución que históricamente ha señalado limitaciones financieras ahora pretende invertir miles de millones de colones en oficinas administrativas?

* ¿Se agotaron realmente todas las alternativas de remodelación, reconstrucción por etapas o aprovechamiento de infraestructura existente?

* ¿Cuál será el costo final real del proyecto una vez incorporados diseño, construcción, supervisión, mobiliario, tecnología, equipamiento, urbanización, parqueos, seguridad y gastos imprevistos? Y cuáles serán los costos anuales de mantenimiento de este nuevo Edificio?

* ¿Cuál será el retorno económico de esta inversión?

* ¿Cuántos años requerirá la institución para recuperar estos recursos?

* ¿Qué otros proyectos institucionales dejarán de ejecutarse o se verán limitados por destinar semejante cantidad de recursos a esta obra?

La preocupación se incrementa al observar que el proyecto no está orientado directamente a fortalecer la distribución eléctrica, mejorar la calidad del servicio, modernizar redes, reducir interrupciones o ampliar la capacidad operativa para atender a los abonados. Por el contrario, se trata de una inversión centrada principalmente en instalaciones administrativas.

Adjudicatario y oferta | Fuente Sicop

La ciudadanía tiene derecho a preguntarse si una nueva sede corporativa constituye realmente una necesidad urgente o si estamos frente a un proyecto que responde más a aspiraciones administrativas que a las verdaderas prioridades institucionales.

Los recursos de JASEC no pertenecen a una administración de turno ni a una Junta Directiva temporal. Son recursos públicos construidos durante décadas gracias al aporte de los usuarios y al trabajo de generaciones de funcionarios. Por ello, cada colón invertido debe responder a criterios de necesidad, razonabilidad, eficiencia y beneficio colectivo.

ANEP advierte que toda decisión que implique comprometer miles de millones de colones debe estar respaldada por estudios independientes, análisis financieros robustos, criterios técnicos verificables y mecanismos de rendición de cuentas que permitan a la ciudadanía conocer si esta inversión es realmente la mejor opción para el futuro de la institución.

La transparencia no puede ser un simple discurso. Cuando se pretende destinar una cifra multimillonaria a infraestructura administrativa, la obligación de rendir cuentas es aún mayor.

Por ello, ANEP solicita formalmente a la Administración Superior, a la Junta Directiva, a la Auditoría Interna y a los órganos de control correspondientes que se divulguen de forma íntegra los estudios técnicos, financieros, económicos y de riesgo asociados a este proyecto, así como las evaluaciones comparativas de otras alternativas que eventualmente fueron descartadas.

La ciudadanía cartaginesa merece respuestas claras.

JASEC necesita inversiones estratégicas que fortalezcan el servicio público, no proyectos cuya rentabilidad institucional y social continúan generando dudas legítimas.

Los recursos públicos deben administrarse con responsabilidad, prudencia y absoluta transparencia.

ASOCIACIÓN NACIONAL DE EMPLEADOS PÚBLICOS Y PRIVADOS (ANEP)

Realidad de Derechos Humanos y Diversidad contradicen a la presidenta Fernández

Desde la Seccional ANEP- Diversidad expresamos nuestro más firme y categórico rechazo a las recientes declaraciones de la presidenta de la República, Laura Fernández, en las que afirma que Costa Rica ya se encuentra “al día” en materia de derechos de las personas LGBTIQA+ y manifiesta su intención de alejar al país de los espacios internacionales de las Naciones Unidas dedicados a la promoción y protección de los derechos humanos, la igualdad y la diversidad.

Las afirmaciones realizadas por la señora presidenta no solamente desconocen la realidad que enfrentan miles de personas LGBTIQA+ en Costa Rica, sino que constituyen un peligroso discurso de invisibilización de las desigualdades que aún persisten en nuestra sociedad.

Decir que en Costa Rica todas las personas son tratadas por igual y que gozan de los mismos derechos constituye una afirmación falsa que ignora las múltiples brechas existentes entre el reconocimiento formal de algunos derechos y la realidad cotidiana de quienes integran las diversidades sexuales y de género.

Las personas LGBTIQA+ continúan enfrentando discriminación en los centros de trabajo, en los espacios educativos, en los servicios de salud, en el acceso a la vivienda y en múltiples ámbitos de la vida social. Particularmente grave es la situación que enfrentan muchas personas trans y no binarias, quienes siguen encontrando obstáculos para acceder a empleo digno, atención integral de salud, oportunidades económicas y una vida libre de violencia y exclusión.

Costa Rica aún mantiene importantes deudas con la población LGBTIQA+. Nuestro país carece de una legislación integral que sancione de manera específica y efectiva la discriminación por orientación sexual, identidad y expresión de género. Persisten vacíos en materia de inclusión laboral, protección contra los discursos de odio, recopilación de datos sobre violencia basada en prejuicios y garantía efectiva de derechos para las personas trans e intersexuales.

Mientras otros países han avanzado significativamente en materia de igualdad y reconocimiento de derechos, Costa Rica todavía enfrenta desafíos importantes.

Resulta igualmente preocupante que la Presidencia de la República considere que los derechos humanos, la igualdad y la diversidad son temas secundarios o prescindibles dentro de la agenda internacional del país. Los derechos humanos no constituyen una ideología ni una moda política. Son obligaciones jurídicas asumidas por el Estado costarricense mediante la Constitución Política, los tratados internacionales ratificados por Costa Rica y la jurisprudencia internacional en materia de derechos humanos.

Costa Rica ha sido históricamente reconocida por su liderazgo internacional en la defensa de la democracia, la paz, el multilateralismo y los derechos humanos. Ese prestigio no fue producto de la casualidad, sino del compromiso sostenido de generaciones que comprendieron que la dignidad humana debe estar en el centro de toda acción estatal.

Por ello, genera profunda preocupación que el nombramiento del señor Boris Marchegiani como representante de Costa Rica ante la Organización de las Naciones Unidas sea presentado públicamente como parte de una estrategia para modificar la posición histórica del país en materia de derechos humanos y diversidad.

Más allá de cualquier valoración sobre su trayectoria profesional o empresarial, preocupa el mensaje político que acompaña dicho nombramiento y la intención expresa de reducir la participación de Costa Rica en espacios internacionales donde se discuten y promueven derechos fundamentales para poblaciones históricamente discriminadas.

Las declaraciones emitidas desde la Presidencia tienen consecuencias. Cuando una autoridad pública afirma que ya no existen desigualdades, invisibiliza las experiencias de discriminación y violencia que continúan enfrentando miles de personas. Cuando se minimizan las luchas por la igualdad, se debilitan los esfuerzos institucionales para combatir la exclusión. Cuando se deslegitiman las agendas de derechos humanos, se envía un mensaje de desprotección a quienes aún enfrentan barreras para ejercer plenamente su ciudadanía.

Como organización sindical comprometida con la justicia social, la igualdad, la democracia y los derechos humanos, ANEP Diversidad rechaza cualquier intento de retroceder en los avances conquistados por las personas LGBTIQA+ y por otros grupos históricamente excluidos.

La defensa de los derechos humanos no puede estar sujeta a intereses políticos coyunturales, cálculos electorales o prejuicios ideológicos. Los derechos humanos son universales, indivisibles e irrenunciables. Ningún gobierno tiene la potestad de decidir cuáles derechos merecen ser defendidos y cuáles pueden ser relegados al olvido.

Reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de una Costa Rica más justa, inclusiva y respetuosa de la diversidad humana. Asimismo, hacemos un llamado a las autoridades nacionales para que honren los compromisos internacionales asumidos por el Estado costarricense, fortalezcan las políticas públicas de inclusión y continúen promoviendo espacios nacionales e internacionales destinados a garantizar la igualdad y la dignidad de todas las personas.

La igualdad real aún no ha sido alcanzada. Negar las desigualdades no las elimina. Por el contrario, las profundiza.

Seccional ANEP- Diversidad

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

Costa Rica

ANEP-AyA refuerza cuestionamientos ante nombramientos en Acueductos y Alcantarillados

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados ANEP manifiesta su profunda preocupación por los recientes nombramientos realizados en puestos de alta dirección dentro del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), los cuales continúan generando serias dudas sobre los criterios utilizados para conformar la estructura gerencial de la institución.

Resulta imposible ignorar que los funcionarios públicos recientemente designados provienen directamente de otras instituciones del actual aparato gubernamental y mantienen vínculos laborales previos con quienes hoy ocupan posiciones de poder dentro del AyA.

Tal es el caso de Roberto Alvarado Astúa, quien recientemente fungía como Director Nacional de DINADECO y anteriormente laboró en el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), y que ahora asume una de las posiciones de mayor relevancia administrativa y financiera dentro del Instituto.

De igual forma, María Morera Calderón laboró en la Dirección de Infraestructura Educativa del Ministerio de Educación Pública (MEP), dependencia donde también desempeñó funciones la actual Presidenta Ejecutiva del AyA. Posteriormente fue incorporada a la institución y ascendida a una posición de alta jerarquía.

Desde ANEP consideramos que la ciudadanía tiene derecho a conocer cuáles fueron los criterios técnicos, profesionales y de experiencia que justificaron estos nombramientos, así como los estudios de atestados y análisis realizados para determinar que las personas designadas cumplen con los requisitos establecidos para cargos de tan alta responsabilidad e impacto en los resultados institucionales.

Más preocupante aún resulta la ausencia de información pública suficiente sobre algunos de estos perfiles, particularmente en lo referente al puesto de Subgerencia General, situación que impide a la ciudadanía verificar con transparencia la idoneidad de quienes hoy administran recursos públicos millonarios y toman decisiones estratégicas para el país.

Surge entonces una interrogante fundamental: ¿cuál es la verdadera necesidad institucional que justifica el fortalecimiento de nuevas posiciones de subgerencia y alta dirección mientras persisten múltiples necesidades operativas, técnicas y de infraestructura en los sistemas de agua potable y saneamiento?

¿Se está fortaleciendo la capacidad operativa del AyA o se está fortaleciendo la burocracia institucional?

¿Existe una evaluación técnica, organizacional y financiera que demuestre que estas nuevas posiciones no generan duplicidad de funciones con gerencias, direcciones y estructuras ya existentes?

¿Puede la Junta Directiva de AYA demostrar que estos nombramientos responden a una necesidad institucional real y no al crecimiento de una estructura administrativa cada vez más pesada y costosa para la institución?

Por transparencia, corresponde a la Administración Superior y particularmente a la Junta Directiva poner a disposición de la ciudadanía los estudios técnicos, criterios de selección y análisis organizacionales que respaldan estas decisiones.

Mientras miles de usuarios enfrentan problemas de abastecimiento, infraestructura rezagada, pérdidas de agua, limitaciones presupuestarias y crecientes demandas de inversión, resulta legítimo cuestionar si el camino correcto es aumentar la estructura administrativa superior o fortalecer las áreas técnicas y operativas que impactan directamente la prestación de los servicios.

La ANEP continuará vigilante y exigirá que todos los nombramientos en el AyA respondan a principios de mérito, capacidad, experiencia comprobada, transparencia y rendición de cuentas. Las instituciones públicas deben estar al servicio del interés general y no convertirse en espacios donde prevalezcan relaciones de confianza, cercanía política o redes de influencia por encima de la idoneidad profesional.

La administración de una institución estratégica para Costa Rica no puede estar rodeada de dudas ni de cuestionamientos sobre la utilización de los recursos públicos. La ciudadanía merece respuestas claras, documentos públicos, procesos transparentes y la certeza de que cada decisión adoptada responde al interés institucional y no a intereses particulares.

Gobierno de Laura Fernández le pasa el bisturí al IMAS y abandona a miles de niños en pobreza extrema

• Actualmente 4.654 niñas y niños en condición de pobreza y pobreza extrema permanecen en lista de espera, mientras el propio IMAS reconoce faltantes presupuestarios superiores a ₡1.500 millones.

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) denuncia ante el país el colapso de la política social impulsada por el Gobierno de Laura Fernández, luego de que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) suspendiera nuevos ingresos y sustituciones al subsidio de la Red de Cuido Infantil por falta de presupuesto.

Mientras el Gobierno insiste en vender discursos populistas sobre combate a la pobreza, la realidad nacional evidencia exactamente lo contrario: miles de familias pobres abandonadas, programas sociales debilitados y una niñez vulnerable excluida de ayudas esenciales porque el IMAS ya no tiene capacidad financiera para responder.

Según datos revelados por la Defensoría de los Habitantes, actualmente 4.654 niñas y niños en condición de pobreza y pobreza extrema permanecen en lista de espera, mientras el propio IMAS reconoce faltantes presupuestarios superiores a ₡1.500 millones.

Detrás de esas cifras existen madres trabajadoras, mujeres jefas de hogar y familias enteras que hoy reciben del Estado abandono, exclusión y desesperanza.

El subsidio de la Red de Cuido fue creado para que familias pobres y vulnerables puedan trabajar o estudiar mientras sus hijos reciben atención y protección. Hoy ese programa está siendo debilitado precisamente por el mismo Gobierno que prometió combatir la pobreza desde el primer día.

ANEP responsabiliza directamente al Gobierno de Laura Fernández y a la presidenta ejecutiva del IMAS, Yorleny León Marchena, por el deterioro y debilitamiento progresivo de la principal institución social del país.

La jerarca ya estuvo al frente del IMAS durante la administración de Rodrigo Chaves y ahora permanecerá cuatro años más en el gobierno de Laura Fernández. Esto evidencia la continuidad de una misma línea política que durante años ha debilitado la capacidad social y operativa del IMAS mientras aumenta la exclusión de las familias más pobres del país.

No es casualidad que hoy el IMAS enfrente uno de los momentos más críticos de su política social. Ya desde el año anterior, la propia presidenta ejecutiva, Yorleny León Marchena, hablaba públicamente de “meterle bisturí” a la institución. Hoy ese discurso se traduce en una realidad devastadora: programas debilitados, recortes encubiertos y más de 4.600 niñas y niños pobres excluidos de la Red de Cuido Infantil por falta de presupuesto.

Durante años se construyó un discurso político alrededor de un supuesto combate frontal contra la pobreza. Videos institucionales, campañas de imagen, giras y declaraciones públicas insistiendo en que el principal objetivo del IMAS era disminuir la pobreza en Costa Rica. Sin embargo, la realidad nacional demuestra exactamente lo contrario.

Lejos de fortalecerse la política social, el país presencia cómo se le pasa el bisturí presupuestario al IMAS y a programas fundamentales para las familias trabajadoras.

La permanencia de las mismas autoridades al frente de la institución confirma que el debilitamiento de la política social no es un accidente ni una crisis aislada. Es la continuidad de un modelo que viene arrastrándose desde la administración anterior y que hoy golpea directamente a miles de niñas y niños excluidos de la Red de Cuido Infantil.

Mientras el aparato institucional produce propaganda y discursos populistas sobre supuestos avances sociales, miles de familias pobres quedan excluidas de programas esenciales y la niñez vulnerable termina pagando las consecuencias de decisiones políticas equivocadas.

La propia Defensoría de los Habitantes advirtió que estas medidas profundizan las desigualdades sociales y pueden convertirse en formas de violencia institucional contra las poblaciones más vulnerables.

Hoy Costa Rica presencia cómo la institución creada para combatir la pobreza termina debilitándose mientras aumentan las necesidades sociales de miles de hogares.

La pobreza no se combate grabando videos populistas ni produciendo propaganda institucional para redes sociales. Yorleny León debe dejar de vender discursos sobre combate a la pobreza y empezar a responder por el debilitamiento del IMAS, el abandono de miles de familias pobres y la exclusión de miles de niñas y niños que hoy quedaron fuera de la Red de Cuido por falta de presupuesto.

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

ANEP denuncia improvisación, amiguismo político y falta de conocimiento institucional en recientes nombramientos del AyA

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) expresa su profunda preocupación y absoluto rechazo ante los recientes nombramientos realizados por la Junta Directiva del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), dados a conocer este día mediante un comunicado institucional.

Estos movimientos evidencian, una vez más, una preocupante práctica de improvisación, favoritismo y debilitamiento de la institucionalidad pública, dejando de lado la experiencia técnica, el conocimiento institucional y la trayectoria de funcionarios y funcionarias que por años han sostenido el funcionamiento del AyA.

En primera instancia, se anuncia el nombramiento de María de los Ángeles Morera Calderón como Subgerente Administrativa, cargo que hasta donde tenemos entendido anteriormente se denominaba Subgerencia General. Resulta inevitable cuestionar cuáles fueron los criterios técnicos, profesionales y de experiencia utilizados para colocar en una posición tan estratégica a una funcionaria de apenas 35 años, con escaso recorrido dentro de la institución y sin trayectoria conocida en la gestión integral del AyA.

La señora Morera Calderón trabajó anteriormente en la Dirección de Infraestructura del Ministerio de Educación Pública (MEP), donde coincidió con la actual presidenta ejecutiva del AyA, Lourdes Suárez Barboza, como subalterna. Posteriormente fue trasladada al AyA como asesora de confianza y ahora es promovida a uno de los puestos gerenciales más importantes de la institución.

Desde ANEP consideramos válido preguntarle al país y a la ciudadanía: ¿Dónde quedó el respeto por la carrera administrativa, por el conocimiento técnico institucional y por la experiencia que requieren puestos de esta magnitud?

El AyA enfrenta enormes desafíos operativos, financieros, ambientales y de infraestructura que no pueden quedar en manos de personas que vienen a aprender sobre la marcha.

Por otro lado, también se anuncia el nombramiento de Mariela Sanabria Arrieta como Subgerente de Sistemas Comunales, una funcionaria proveniente del Ministerio de Vivienda, cuyo perfil profesional poco o nada tiene que ver con la complejidad técnica, social y territorial que implica el manejo de sistemas comunales de agua potable en Costa Rica.

A esto se suma un elemento que no puede pasar desapercibido: La señora Sanabria Arrieta es la actual esposa del exministro Mauricio Batalla, situación que inevitablemente genera cuestionamientos sobre la influencia política y las redes de poder que podrían estar detrás de este tipo de decisiones.

Desde ANEP advertimos con enorme preocupación que el AyA pareciera convertirse en un espacio para acomodos políticos y nombramientos de confianza, mientras se ignora deliberadamente a personal institucional con años de experiencia, conocimiento técnico y compromiso demostrado con la institución y con el país.

Más grave aún, estos nombramientos ponen en riesgo la estabilidad y el funcionamiento de una institución estratégica para Costa Rica. El AyA no puede ser utilizado como laboratorio de improvisaciones administrativas ni como espacio para colocar personas sin el conocimiento técnico y operativo que demanda la gestión del recurso hídrico y de los sistemas comunales.

Cuando personas sin experiencia institucional llegan a ocupar puestos de alta dirección, las consecuencias las terminan pagando las comunidades, los trabajadores y la ciudadanía. La improvisación en cargos estratégicos puede traducirse en atrasos en proyectos, malas decisiones administrativas, debilitamiento técnico y una mayor desconexión con la realidad operativa de la institución.

El AyA atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia, con enormes retos en abastecimiento, infraestructura, inversión y atención de comunidades. En ese contexto, lo que el país necesita son personas con liderazgo técnico, experiencia comprobada y profundo conocimiento institucional, no nombramientos basados en cercanías políticas o relaciones de confianza.

ANEP continuará vigilante y denunciando cualquier decisión que atente contra la institucionalidad, la transparencia y el correcto funcionamiento del AyA.

San José, Costa Rica

22 de mayo de 2026

Posición de la ANEP ante la destrucción del Modelo Eléctrico Solidario

Desde la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) estamos convencidos de que Costa Rica no necesita destruir su modelo eléctrico para modernizarlo. Al contrario, debe fortalecerlo, corregir sus debilidades, actualizar sus capacidades tecnológicas y proyectarlo hacia el futuro manteniendo intacto el principio que permitió su éxito histórico: la energía eléctrica como un derecho al que deben tener acceso todas y todos los costarricenses, al mejor precio posible.

La soberanía energética constituye un componente fundamental de la soberanía nacional. Un país pequeño como Costa Rica no debe renunciar al control estratégico de una infraestructura esencial para su estabilidad económica, social y ambiental. La energía eléctrica no puede quedar subordinada exclusivamente a dinámicas de mercado porque su impacto trasciende la lógica comercial y afecta directamente el bienestar colectivo y la capacidad de desarrollo del país.

A menudo escuchamos aquel viejo refrán que dice que: “nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde” y es que han de ser ciertas esas palabras de sabiduría popular para que, con el paso de los años, lejos de desaparecer, sigan presentes en nuestra cultura. Que cerca estamos de tener que recordarlas cuando en el futuro evoquemos la memoria del referente mundial en materia de energía que tuvo Costa Rica en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Luego de las enormes transformaciones que vivió nuestro país durante la década de los años cuarenta del siglo anterior, se reforzó un modelo institucional público que le permitió a nuestro país un desarrollo y auge que no tenía parangón con el resto de las naciones del istmo centroamericano.

Como hijo predilecto de aquella visión solidaria de Estado, nació el 8 de abril de 1949 el Instituto Costarricense de Electricidad, luego del fracaso en lo referente al desarrollo de la electrificación en nuestro país, que en manos privadas y extranjeras no lograba ofrecer un servicio eléctrico con cobertura nacional y mucho menos con la calidad que demandaba nuestro pueblo.

Desde la fundación del ICE, el modelo eléctrico costarricense ha demostrado, a lo largo de décadas, que es posible construir un sistema energético eficiente, solidario, técnicamente robusto y ambientalmente sostenible bajo liderazgo público. La experiencia histórica del ICE y de las empresas públicas del sector supo pasar de una promesa a convertirse en un hecho irrefutable de política pública exitosa.

Costa Rica alcanzó cobertura eléctrica prácticamente universal, desarrolló una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, electrificó regiones rurales históricamente excluidas y consolidó una infraestructura energética estable y confiable mediante planificación estatal de largo plazo. Estos logros no fueron producto de la lógica espontánea del mercado, sino de una visión nacional que entendió la electricidad como un servicio estratégico para el desarrollo humano, económico y territorial del país.

Actualmente, Costa Rica mantiene una cobertura eléctrica cercana al 99,4% de la población, una de las más altas de América Latina y comparable, únicamente, con países desarrollados. Este nivel de cobertura no sólo refleja capacidad técnica, sino también una decisión política histórica: llevar electricidad incluso a regiones donde la rentabilidad económica inmediata era limitada o inexistente, algo que, desde la lógica de mercado que ahora pretenden imponernos hubiera sido sencillamente imposible.

De la mano del ICE, Costa Rica desarrolló un modelo eléctrico que no tiene comparación entre sus países vecinos, consiguiendo una cobertura de casi todo su territorio nacional, con una enorme estabilidad que garantiza la continuidad del servicio prácticamente sin apagones, con una matriz energética renovable como poquísimos países en el mundo y, por sobre todas las cosas, con una soberanía energética envidiable.

Mientras diversos países latinoamericanos aún enfrentan brechas importantes de electrificación rural, dependencia térmica o inestabilidad del suministro, Costa Rica consolidó durante décadas un sistema relativamente resiliente y confiable bajo la dirección del ICE.

Las y los costarricense no nos damos cuenta de la enorme estabilidad que tiene nuestro servicio eléctrico que incluso frente a desastres naturales que azotan a nuestro país, propios del trópico, enfrentamos pocos cortes y tiempos de reposición del servicio rápidos en comparación a otros países vecinos.

Además de todas las bondades de las que hemos hablado, el tema de las tarifas, que es frecuentemente utilizado como caballo de batalla por quienes desean destruir el modelo para apoderarse de los negocios de la energía eléctrica, está lleno de marañas e ideas confusas pues, a pesar de que producir con energías prácticamente 100% limpias tiene un costo elevado, el país mantiene tarifas competitivas.

El análisis también debería considerar además que los sistemas eléctricos no se evalúan únicamente por el precio inmediato del kilovatio-hora. También debe valorarse la estabilidad, la universalidad de la cobertura, la capacidad de expansión, la seguridad energética, la sostenibilidad ambiental y la capacidad de planificación y operación.

En la ANEP somos asiduos creyentes de que la electricidad no puede reducirse a una simple mercancía pues la energía eléctrica es el pilar que sostiene hospitales, telecomunicaciones, sistemas de agua potable, funcionabilidad de centros educativos, industria, y la vida cotidiana de todas y todos los costarricenses. Por ello, la planificación energética debe responder prioritariamente al interés nacional y no exclusivamente a criterios de rentabilidad privada de corto plazo.

Los sistemas eléctricos poseen características técnicas que limitan profundamente la lógica de competencia tradicional. La generación, transmisión y distribución requieren coordinación permanente, planificación integrada, reservas estratégicas y estabilidad sistémica en tiempo real, algo que en Costa Rica está más que demostrado que el ICE ha sabido gestionar con un éxito irrefutable. La fragmentación del modelo energético bajo esquemas de apertura, como la que se propone actualmente en nuestro país, puede debilitar esa capacidad de coordinación y sustituir una visión nacional de largo plazo por dinámicas orientadas principalmente a maximizar rentabilidad. Esto incluye la posible pérdida de producción con energía principalmente limpia, pues pensando sólo en la rentabilidad, el proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional (expediente 23.414) deja abierto el portillo para el establecimiento de plantas térmicas, que generan con base en la quema de combustibles como el búnker o el diésel.

La experiencia internacional demuestra que la liberalización eléctrica no garantiza automáticamente mejores resultados. Por el contrario, diversos mercados eléctricos abiertos han enfrentado volatilidad tarifaria, subinversión en infraestructura crítica, manipulación de precios, debilitamiento de la planificación energética e incluso crisis de abastecimiento. De hecho, en naciones cercanas a nuestro país, como Honduras, en el año 2022 se impulsó la nacionalización de la energía eléctrica mediante la Ley Especial de Energía, que buscaba reparar el desastre de la privatización que se ejecutó hace varios años en ese país. Mientras tanto, en Costa Rica caminamos a la inversa, destruyendo un modelo que ha demostrado ser sumamente exitoso para sustituirlo por otro con una idea imperante de mercado que ha fracasado en naciones vecinas.

En el caso costarricense, el modelo público ha demostrado capacidades que muchos países todavía intentan alcanzar con cobertura casi universal, estabilidad del sistema, alta penetración de energías renovables, capacidad técnica nacional, electrificación rural, independencia relativa frente a combustibles fósiles y una institucionalidad energética sólida.

Desmantelar o fragmentar un sistema que históricamente ha generado resultados exitosos representaría un riesgo innecesario para la seguridad energética del país.

Defender el modelo público no significa negar la necesidad de reformas. El sistema eléctrico costarricense debe modernizarse, adaptarse tecnológicamente y mejorar su eficiencia operativa. Sin embargo, modernizar no implica privatizar ni abrir el mercado eléctrico a dinámicas que podrían debilitar la capacidad nacional de planificación estratégica que durante tantos años ha ejecutado el ICE de manera exitosa, aunque algunos empresarios con su voracidad pretendan imponernos esa idea.

Costa Rica debe profundizar su liderazgo en materia de energías limpias, aprovechando ventajas estratégicas ya existentes, particularmente en geotermia, generación renovable y planificación integrada del sistema. La transición energética global requerirá coordinación nacional, visión de largo plazo y capacidad de inversión estratégica, elementos que un modelo público fuerte, encabezado por el ICE, puede garantizar de mejor manera que un sistema fragmentado y subordinado a intereses particulares.

Comprendemos perfectamente lo que está detrás del proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional (expediente 23.414) que nos es más que un nuevo intento de un pequeño, pero poderoso grupo empresarial que desde hace muchísimos años ha soñado con desmantelar el modelo eléctrico nacional, para apoderarse del mercado eléctrico, pues comprenden la energía como una mercancía más y ven una oportunidad para aumentar sus ya de por sí grandes riquezas.

Los diputados cómplices de estos empresarios voraces e inescrupulosos que apoyen el proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional deberán asumir su responsabilidad por destruir un modelo eléctrico solidario que durante más de 77 años ha sabido traer desarrollo a nuestro país, brindando un servicio con estándares de calidad comparables sólo con los existentes en las potencias más importantes del orbe. El desastre que derive de la aprobación de este nefasto proyecto de Ley será su responsabilidad. ¡La historia los juzgará!

Tras aprobación del expediente 24.642, ANEP plantea avanzar en proyecto clave para fortalecer financieramente al PANI

ANEP impulsa conversaciones con diputadas y diputados para promover el expediente 24.173, iniciativa orientada a dotar de mayores recursos al PANI y permitir la contratación de más personal.

Mientras otros únicamente señalan los problemas, ANEP impulsa propuestas concretas y mantiene gestiones legislativas orientadas a mejorar la capacidad de atención del PANI y fortalecer la protección de la niñez y adolescencia.

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) considera importante la aprobación del expediente legislativo 24.642, denominado “Ley para el mejoramiento de la gestión del Patronato Nacional de la Infancia y fortalecimiento del proceso especial de protección de las personas menores de edad”, iniciativa que incorpora reformas relevantes para fortalecer distintos mecanismos de protección de la niñez y adolescencia en Costa Rica.

Desde ANEP respaldamos el avance de esta iniciativa y sostuvimos acercamientos y conversaciones con distintas diputaciones sobre la importancia de fortalecer los procesos de protección, el seguimiento de casos y distintas competencias técnicas institucionales del PANI.

No obstante, aunque este proyecto representa un avance relevante, resulta necesario señalar que el expediente 24.642 no resuelve uno de los principales problemas estructurales que actualmente enfrenta el Patronato Nacional de la Infancia: las limitaciones presupuestarias y operativas que afectan la capacidad institucional y limitan la contratación de más personal especializado.

Por esa razón, ANEP considera fundamental que la discusión legislativa avance ahora hacia el expediente 24.173, denominado “Ley para proteger la inversión social en niñez y adolescencia”, iniciativa que busca blindar financieramente al PANI frente a las restricciones derivadas de la regla fiscal y fortalecer la capacidad operativa de la institución.

Actualmente, el expediente 24.173 aún no ha sido convocado para avanzar en su discusión legislativa, pese a que busca dotar al PANI de herramientas financieras indispensables para fortalecer su capacidad operativa y humana.

Desde hace varias semanas, nuestra organización sindical mantiene conversaciones y gestiones con diputadas y diputados de la República para impulsar el conocimiento y eventual avance de este proyecto de ley, debido a la importancia que tiene para la sostenibilidad operativa de la institución.

El expediente 24.173 busca fortalecer financieramente al Patronato Nacional de la Infancia mediante medidas orientadas a proteger la inversión social en niñez y adolescencia. Entre sus principales propuestas destacan:

• Garantizar que el PANI reciba al menos el 4% de los recursos de Fodesaf.

• Impedir que el Ministerio de Hacienda deje de presupuestar recursos que legalmente corresponden a la institución.

• Permitir que determinados superávits actualmente limitados por la regla fiscal puedan ser utilizados por el PANI.

• Fortalecer la capacidad operativa institucional mediante mayores recursos para atención, funcionamiento y respuesta técnica.

• Generar condiciones para ampliar la capacidad institucional y fortalecer la atención de personas menores de edad frente al crecimiento sostenido de denuncias y casos de intervención.

La propia exposición de motivos del proyecto advierte que las restricciones fiscales han generado afectaciones sobre la capacidad operativa del PANI, incluyendo limitaciones para la contratación de personal, fortalecimiento territorial y atención de programas dirigidos a la niñez y adolescencia.

Asimismo, el expediente señala que el crecimiento sostenido de denuncias y la saturación institucional hacen necesario fortalecer progresivamente las Oficinas Locales, Direcciones Regionales y equipos técnicos especializados del Patronato Nacional de la Infancia.

ANEP ha venido advirtiendo desde hace mucho tiempo el colapso operativo que enfrentan las personas trabajadoras de las distintas oficinas y departamentos del PANI, situación que se refleja en sobrecarga laboral, acumulación de casos, recargos funcionales y dificultades institucionales para responder oportunamente al crecimiento de denuncias relacionadas con posibles vulneraciones de derechos de personas menores de edad.

Nuestra organización incluso compareció ante la Comisión Permanente Especial de Juventud, Niñez y Adolescencia de la Asamblea Legislativa, donde expuso las graves afectaciones operativas y humanas que enfrenta actualmente la institución.

Para ANEP, fortalecer verdaderamente al PANI implica no solamente reformar procedimientos y mecanismos de protección, sino también garantizar recursos suficientes para ampliar la capacidad operativa institucional, contratar más personal especializado y mejorar las condiciones de atención a la niñez y adolescencia costarricense.

La protección integral de las personas menores de edad requiere decisiones estructurales que permitan al Patronato Nacional de la Infancia responder adecuadamente al crecimiento de la demanda institucional y garantizar una atención oportuna, humana y efectiva.

Desde ANEP reiteramos nuestro compromiso con la defensa de los servicios públicos, del Estado Social de Derecho y de un PANI fortalecido, con recursos suficientes y capacidad real para garantizar los derechos de la niñez y adolescencia en Costa Rica.

Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)