• Seccional advierte que los problemas de infraestructura, ejecución de proyectos, atención de ASADAS y sistemas de información no pueden analizarse sin revisar años de inestabilidad en puestos estratégicos.
• Organización sindical plantea fortalecer la profesionalización de la alta dirección, preservar la memoria institucional y convertir la gestión del agua en una verdadera política de Estado.
La Seccional de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) en el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) considera necesario ampliar el análisis sobre los desafíos que actualmente enfrenta la institución, luego de las recientes declaraciones públicas de su Presidencia Ejecutiva relacionadas con infraestructura, ejecución de proyectos, inversión, sistemas de información, atención de las ASADAS y prestación de los servicios de agua potable y saneamiento.
Para ANEP en AyA, reconocer públicamente estas dificultades constituye un paso importante. Sin embargo, los rezagos institucionales no surgieron de un día para otro y tampoco pueden explicarse únicamente a partir de problemas operativos o administrativos aislados.
La organización sindical sostiene que también debe revisarse con seriedad la forma en que el AyA ha sido conducido durante diferentes administraciones, particularmente la constante rotación en puestos superiores, la falta de continuidad en decisiones estratégicas y la influencia que los ciclos políticos han ejercido históricamente sobre cargos gerenciales y de dirección.
ASADAS requieren apoyo efectivo, no solo diagnósticos
La propia Presidencia Ejecutiva reconoció públicamente que a la institución le ha faltado un apoyo real a las Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (ASADAS).
Para ANEP, esa afirmación debe traducirse ahora en acciones concretas.
Las ASADAS cumplen una función esencial en el abastecimiento de agua potable de numerosas comunidades del país y requieren recursos, asistencia técnica, capacitación, acompañamiento institucional, planificación y capacidad efectiva de respuesta.

El reconocimiento de la deuda histórica existente con estos sistemas comunales debe acompañarse de metas, responsables, recursos y mecanismos de seguimiento que permitan medir resultados.
Los proyectos deben convertirse en obras terminadas
ANEP-AyA también considera necesario evaluar la gestión institucional más allá del número de proyectos incorporados a las carteras de inversión, los recursos presupuestados o los créditos obtenidos.
El verdadero resultado debe medirse en obras terminadas, sistemas funcionando, comunidades abastecidas y servicios de agua potable y saneamiento mejorados.
Los proyectos estratégicos requieren planificación rigurosa, seguimiento permanente, continuidad administrativa y capacidad para detectar y resolver oportunamente los obstáculos técnicos, financieros, contractuales o administrativos que retrasan su ejecución.
De igual manera, una adecuada ejecución presupuestaria no puede limitarse al cumplimiento de un porcentaje.
Cada colón disponible debe transformarse oportunamente en infraestructura, mantenimiento, equipos, tecnología, estudios y soluciones concretas para las comunidades.
Inestabilidad gerencial e injerencia política también han afectado al AyA
Para la Seccional ANEP-AyA, cualquier diagnóstico sobre la situación institucional quedaría incompleto si se omite analizar la inestabilidad que durante años ha caracterizado los niveles superiores de dirección.
Los sucesivos cambios en la Presidencia Ejecutiva, Gerencia General, subgerencias y otros puestos estratégicos adquieren particular relevancia en una institución cuyos proyectos pueden requerir años de estudios, diseños, permisos, financiamiento, contratación y construcción.
Los gobiernos cambian cada cuatro años. Los acueductos no.
Los proyectos de infraestructura hídrica tampoco responden a períodos presidenciales y muchos necesariamente deben atravesar varias administraciones antes de concluir.
Por ello, Costa Rica debe diferenciar claramente entre la legítima orientación de política pública que corresponde a cada gobierno y la conducción técnica, profesional y especializada que necesita una institución autónoma como el AyA.

Cada cambio de autoridad no debería implicar nuevas curvas de aprendizaje, cambios constantes de prioridades ni pérdida de continuidad en proyectos estratégicos.
Cuando existe discontinuidad, las consecuencias las pagan las comunidades que esperan soluciones, las ASADAS que requieren acompañamiento, los usuarios y también las personas trabajadoras encargadas de mantener funcionando la institución.
Alta dirección requiere idoneidad y experiencia comprobada
ANEP considera necesario revisar objetivamente los perfiles y mecanismos de selección utilizados durante los últimos gobiernos para ocupar la Presidencia Ejecutiva, Gerencia General, subgerencias y demás puestos estratégicos.
No se trata de sostener que únicamente funcionarios de carrera puedan asumir responsabilidades de dirección ni de cuestionar a una persona únicamente por provenir de fuera de la institución.
El criterio fundamental debe ser la idoneidad.
Dirigir una institución responsable del abastecimiento de agua potable y saneamiento del país requiere experiencia gerencial, conocimientos técnicos, capacidad para administrar proyectos complejos y dominio de áreas como contratación pública, presupuesto, planificación, regulación, infraestructura, gestión del recurso hídrico y liderazgo de equipos multidisciplinarios.
Especial importancia debe otorgarse al conocimiento del sector de agua potable y saneamiento y a la capacidad para comprender las particularidades técnicas y operativas del AyA.
Los cargos de alta dirección no pueden convertirse en espacios de aprendizaje mediante prueba y error.
La memoria institucional debe protegerse
Uno de los principales activos del AyA es el conocimiento acumulado durante décadas por sus personas trabajadoras.
Ingenieros, técnicos, operadores, profesionales, administrativos y trabajadores de campo conocen los sistemas, fuentes de abastecimiento, comunidades, proyectos, dificultades operativas y antecedentes de numerosas decisiones institucionales.
Ese conocimiento debe ser aprovechado y preservado.
Una institución técnica de la importancia del AyA no puede depender exclusivamente de quienes llegan temporalmente a dirigirla. Su fortaleza debe descansar en estructuras profesionales capaces de garantizar continuidad independientemente del gobierno de turno.
Trabajadores no deben cargar con errores de conducción
ANEP rechaza cualquier intento de utilizar los problemas históricos del AyA para desacreditar a su recurso humano.

Son las personas trabajadoras quienes diariamente atienden averías, operan plantas, reparan infraestructura, realizan estudios, administran contratos, desarrollan proyectos, trabajan con las comunidades y garantizan la continuidad de un servicio público esencial.
Los problemas acumulados de planificación, inversión, contratación, ejecución y conducción gerencial no pueden trasladarse de forma simplista a quienes sostienen la operación cotidiana de la institución.
Las responsabilidades deben determinarse en los niveles donde se toman las decisiones.
Sistemas de información confiables son indispensables
Las necesidades planteadas en materia de sistemas de información también deben atenderse con prioridad.
Una institución que administra infraestructura distribuida por todo el territorio nacional, grandes inversiones, miles de proyectos y una enorme cantidad de usuarios requiere plataformas modernas, integradas y confiables.
La calidad de la información resulta esencial para planificar, presupuestar, ejecutar y evaluar adecuadamente.
Sin información confiable no existe planificación eficiente y sin planificación difícilmente puede existir una ejecución eficiente.
Investigación sobre Pavas debe ser rigurosa
Respecto al incendio ocurrido en Pavas y las circunstancias relacionadas con el abastecimiento de agua durante la emergencia, ANEP considera indispensable que cualquier investigación permita establecer objetivamente qué ocurrió, determinar responsabilidades cuando corresponda e identificar las medidas correctivas necesarias.
El abastecimiento de agua y el adecuado funcionamiento de la infraestructura vinculada con la atención de emergencias también constituyen asuntos de seguridad pública.
Agua como política de Estado
Para ANEP-AyA, la institución debe avanzar hacia un modelo que fortalezca la profesionalización de sus niveles técnicos y gerenciales, con perfiles rigurosos, mecanismos transparentes de selección, experiencia comprobada, estabilidad razonable, evaluación de competencias y efectiva rendición de cuentas.
La experiencia técnica no puede quedar subordinada a criterios de confianza política.
Los proyectos estratégicos tampoco deberían cambiar de rumbo con cada cambio de autoridad.
El agua debe administrarse como una política de Estado y no como una política de gobierno.
La organización sindical considera positivo que los problemas sean reconocidos públicamente, pero advierte que las comunidades llevan años esperando soluciones.
El reto ahora es pasar del diagnóstico a los resultados mediante prioridades claras, cronogramas verificables, responsables definidos, seguimiento de proyectos, adecuada ejecución de recursos y rendición de cuentas.
Defender al AyA no significa negar sus problemas.
Significa reconocerlos, determinar sus causas, corregir errores y fortalecer su capacidad institucional.
Significa defender el conocimiento y la labor de sus personas trabajadoras.
Significa exigir responsabilidad a quienes toman decisiones.
Significa preservar la memoria institucional y reducir la improvisación y la injerencia política en la conducción técnica.
Costa Rica no necesita debilitar al AyA. Necesita una institución pública sólida, moderna, eficiente, profesional y técnicamente fortalecida.
Los gobiernos pasan. Las autoridades pasan. La responsabilidad de garantizar agua potable y saneamiento permanece.
EL AyA NO PUEDE ADMINISTRARSE MEDIANTE PRUEBA Y ERROR.
EL AGUA DEBE SER UNA POLÍTICA DE ESTADO, NO UNA POLÍTICA DE GOBIERNO.
Seccional ANEP en AyA
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)



















