Decisiones ensangrentadas

Se han expuesto, en la sección de sucesos de los medios noticiosos y redes sociales, los últimos días, imágenes propias de las más grandes obras de terror. Sin embargo, lamentablemente esos cadáveres son reales, no se trata de una expresión artística y cinematográfica del tipo gore. Los cuerpos sin vida que vemos con asombro, curiosidad, indignación y desagrado, son los restos de seres humanos, que al igual que usted y yo, querido lector, alguien les esperaba en casa, tenían una madre que debió quemar sus mejillas con ácidas lágrimas de dolor y posiblemente hijos. Pequeños que crecerán en un hogar disfuncional, en medio de un ambiente hostil, carente de oportunidades y que automáticamente conformarán una lista de elegibles para ser reclutados por el mismo tipo de estructura ilícita que cobró la vida de su progenitor. Así se configura el círculo macabro que aterra hoy por hoy a nuestra sociedad (rezo porque en verdad impresione y no nos hayamos acostumbrado a estas espantosas noticias).

Obsequio estas palabras a quienes en algún momento restaron importancia a los homicidios acaecidos contra actores activos de grupos criminales, con mucho respeto les insto a reflexionar y reconsiderar su posición.

La violencia fluye de manera circular, no deja salir a sus protagonistas, empero, si admite nuevas piezas dentro de su engranaje, que alimentan el círculo, lo hacen crecer y volverse cada vez más poderoso. Este es el contexto actual al que nos enfrentamos, un flujo impulsado por el dinero sucio del crimen organizado que está consumiendo en su “círculo” a más y más víctimas, lo arrasa todo a su paso y se ha salido de control.

La gran incógnita es: ¿Qué pasa con la respuesta institucional del estado? Veamos:

Mediante oficio CO-FP-UDO-11-637-2015, se solicitó al Ministerio de Seguridad Pública, los resultados arrojados por los últimos estudios criminológicos, específicamente en lo atinente a factores que originan el hecho delictivo. En respuesta se recibió un oficio que contenía una serie de estadísticas escuetas. Si, estadísticas, los números que se generan cuando el hecho delictivo ya fue consumado. Es decir, el Ministerio de Seguridad Pública no realiza estudios en materia criminal, la institución encargada de prevenir el crimen ignora qué lo origina.

Así las cosas, consulto: ¿Cómo planifican las acciones preventivas si no conocen el génesis de la conducta criminal en el país? ¿De qué manera distribuyen el recurso humano? ¿Basados en qué plan de acción buscan prevenir hechos que no comprenden qué los origina? A modo de analogía ¿Cómo tapas una gotera sin saber la localización exacta del agujero por el que se filtra el agua?

Irónicamente estas incógnitas son la respuesta a la gran pregunta de ¿Por qué en Costa Rica estamos experimentando estas atrocidades y porqué avanza el crimen organizado tan rápido?

Nuestra Policía administrativa se ha sometido históricamente a roles de trabajo arbitrarios, carentes de asidero científico, ilegales y hasta contrarios a la salud, interpuestos por simple ocurrencia de alguien que ostentaba el poder. Así se verifica en distintas resoluciones de la Sala Constitucional y documentos que son de dominio de la ANEP. Consecuentemente con esta circunstancia, de decisiones sin bases legales y científicas, se unen la conformación de protocolos de actuación (aunque estos tampoco nos lo entregaron nunca), y los planes de prevención operativa del delito.

O sea, la Fuerza Pública desde su creación y hasta la fecha ha sido dirigida mediante el método de la improvisación, acorde al criterio de personas al mando (y ojo que muchas veces estas personas ni siquiera han experimentado las labores básicas en la calle). La población de nuestro país es un gran conejillo de indias de las decisiones tomadas en materia de seguridad pública sin ningún tipo de respaldo científico y aquellos planes plagiados a otros países amigos, ha demostrado ser un fracaso rotundo (si no me cree le invito a ver las estadísticas reales en la página del Organismo de Investigación Judicial).

Continuando con el uso de metáforas; de nada vale tener el mejor automóvil si el conductor no posee los conocimientos y experiencia ideal, más bien resulta peligrosa la conducción. Eso ha pasado, está pasando y seguirá pasando si no se admiten los yerros en Fuerza Pública y se hacen cambios drásticos.

Todas las semanas escuchamos de supuestos golpes al narcotráfico, pero, contradictoriamente las organizaciones dedicadas al tráfico ilegal de drogas de igual naturaleza, adquiere segundo a segundo más fuerza. La Policía de Control de Drogas, un ente tan fundamental y sensible, tiene, desde hace más de 20 años a la misma persona al mando. Este panorama versa contra una sana administración, puesto que, no ingresan ideas frescas, la perspectiva no cambia y los errores cometidos no se subsanan, se acrecientan. ¿No es momento ya de un cambio, por el bien de toda una nación?

Varias ocasiones se ha señalado, y fue ventilado en la Comisión de Ingreso y Gasto Público, con todo un “ampo” relleno de pruebas, el mayor problema de la Policía preventiva en nuestra patria es la pésima administración de recurso. Atención, que no solo es el recurso, desde lo que compete a la perspectiva presupuestaria, también la humana, el oficial que realiza la labor, el ser humano de carne y hueso que viste la digna envergadura policial.

Y es que, a vista, paciencia y permisividad de cada jerarca de la cartera de Seguridad Pública, los Policías de la Fuerza Pública, realizan cada vez más acciones de competencia neta de otras instituciones. ¿No me cree estimado lector? Quien suscribe es Oficial, así que he vivido en carne propia la situación CENTRAL SOCIAL JUANITO MORA PORRAS que le expongo. Mediante el sistema de emergencias del 9-1-1, las llamadas son remitidas al Departamento e Comunicaciones Policiales, sin ningún filtro, los funcionarios de dicha entidad solo emiten a cada jurisdicción los incidentes.

Por ello se ordena a los oficiales que acudan a choques automovilísticos, a “verificar” heridos, “verificar” conatos de incendio, problemas de inquilinato, acompañar a servidores que “cortan” servicios de luz o agua, alertas de alarmas instaladas por empresas privadas. Por si fuera poco, el Policía se le obliga a: realizar notificaciones de procesos judiciales, a visitar todos los días a las personas del programa de protección a víctimas y testigos, atender situaciones de Tránsito, cubrir eventos masivos y hasta a recibir denuncias (facilitadores judiciales).

Entonces, si no sabemos las razones por las que nace el acto delictivo, el recurso se distribuye antojadizamente, el oficial se concentra más en otras funciones diferentes a su naturaleza preventiva, difícilmente se podrá sostener una lucha real contra la criminalidad. Por más efectivos con los que contemos y presupuesto, si las cosas no se ordenan, estamos destinados a estrellarnos en este auto.

En lo que refiere a la capacitación que se le da al efectivo, su salario y las condiciones laborales en que se desempeña, no me voy a referir, pero “X6” (alerta), que la desmotivación y la necesidad puede impulsar a alguien a tomar un camino erróneo.

Si cree que me olvidaba del punto de vista legal, el tratamiento que se le da a los infractores de la ley, los procesos penales y demás, pues no es así, pero ese es otro tópico mucho más complejo, Por el momento solo queda decir que tampoco hemos visto altos funcionarios del Ministerio de Seguridad impulsando reformas al código procesal penal, denunciando escuálidas medidas cautelares tomadas por jueces faltos de carácter (espero y no infiltrados narcos), proponiendo mejoras en el tratamiento de reinserción de los reclusos o acciones a ejecutar para aquellos que jamás podrán ser reinsertados, entre muchas otras que sí competen a la Seguridad Ciudadana.

Es momento de cambios, pero no los vemos, no hay planes integrales para prevenir en realidad el quebranto de las normas, continúan las malas decisiones y las consecuencias de las mismas se pagan con granos de nuestra tierra manchados de sangre…

El neoliberalismo es tan malo que hasta el Fondo Monetario lo critica

El 31 de mayo las agencias internacionales de noticias informaron que el Fondo Monetario Internacional, uno de los principales impulsores de la doctrina neoliberal, reconoció que el neoliberalismo aumenta la desigualdad, hecho que podemos constatar en Costa Rica a partir de los años 80 en que se comienzan a implementar los ajustes “fondomonetaristas”.

Según concluyen tres directores de la entidad monetaria mundial, “las ventajas de ciertas medidas que constituyen una parte importante de la agenda neoliberal parecen haber sido un poco exageradas”.

Según ellos, el costo de estas políticas en términos de profundización de las desigualdades son en cambio “tangibles”, al igual que sus efectos negativos sobre la actividad económica.

“El aumento de las desigualdades reduce (…) el nivel y la viabilidad del crecimiento”, aseveran los investigadores en la edición de junio de la revista “Finance & Development”, publicada por el FMI.

Los tres expertos estudiaron dos ejes de la doctrina neoliberal, que apunta a minimizar la intervención del Estado en la economía: la libre circulación de capitales y las políticas de austeridad presupuestaria.

Según su evaluación, ciertos movimientos de capitales, como las inversiones extranjeras directas, pueden alimentar el crecimiento de un país, pero otros flujos de capitales de corto plazo contribuyen por el contrario a la volatilidad financiera y “aumentan los riesgos de un crack”.
Los expertos señalan también que el costo de las políticas de austeridad aumento de impuestos, recortes de gastos públicos puede ser “mucho mayor” que sus beneficios, sobre todo en países (como en Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña) donde estos los programas de saneamiento no son imprescindibles.

La implantación del neoliberalismo en Costa Rica, significó la apertura a los flujos de comercio y capitales, la liberalización financiera y el progresivo debilitamiento del Estado de bienestar. Durante el largo período 1984-2007, el neoliberalismo hizo que la economía creciese al 5% promedio anual (2,7% per cápita), claramente por debajo del desempeño registrado en el periodo 1950 y 1979, en el que la economía de Costa Rica crecía a un ritmo del 6,5% promedio anual, (3,2% el PIB por habitante), de acuerdo a los datos de economista Luis Paulino Vargas Solís.
Para que el país no siga por ese rumbo, los sindicatos proponemos un modelo alternativo que permita recuperar el papel de Estado como gestor estratégico del desarrollo económico sustentable y de la prestación universal de los servicios esenciales.

Queremos un estado que tenga como prioridad la producción para el mercado interno, mediante la reactivación agropecuaria y el fomento de encadenamientos productivos, que dinamicen la economía nacional.

Todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo por el que los neoliberales conducen al país.

Informe del FMI crítico con las políticas neoliberales

Convocatoria Oficial a Sesión Extraordinaria del Consejo Consultivo Nacional (CCN-ANEP)

En su sesión No. 2055, de carácter ordinario y celebrada el pasado viernes 7 de octubre de 2016, la Junta Directiva Nacional (JDN), de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), acordó, de manera unánime y firme, formal convocatoria oficial por esta vía electrónica y reproducida en físico según correspondientes circunstancias; al Consejo Consultivo Nacional (de carácter extraordinario), para las 8 horas del día viernes 18 de noviembre de 2016, en el auditorio de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor), en la calle 20 de esta ciudad.

Para ello, la JDN-ANEP se fundamenta en el artículo 69 de los actuales Estatutos de la organización que plantea lo siguiente:

“Las presidencias y vicepresidencias de las juntas directivas de los organismos de base, en su carácter personal y sin posibilidad de delegar esa función, formarán el Consejo Consultivo Nacional, el cual se reunirá por expresa convocatoria de la Junta Directiva Nacional, cada vez que las circunstancias sociopolíticas o cualquier otra razón de gravedad para el país o para el sindicato, así lo exijan. Ordinariamente, habrá una sesión al término del primer año de gestión directiva; y, otra sesión, al tercer año de la misma.

Las personas que integren la Junta Directiva Nacional serán de pleno derecho, integrantes del Consejo Consultivo Nacional.

La función del Consejo Consultivo Nacional será de consulta y coordinación con la Junta Directiva Nacional. Conocerá de los asuntos que ésta lleve a su seno; o aquellos asuntos que por considerarlos de importancia, alguna persona integrante de este Consejo considere oportuno discutir para trasladarlos a la Junta Directiva Nacional”.

TEMA CENTRAL: Defensa del Empleo Público. Balance de situación de la lucha desarrollada por la ANEP y otros actores sindicales, al término del año 2016 y perspectivas para el 2017. Fortalecimiento de dispositivos organizativos ante acciones por venir, con carácter urgente, en el marco de La Democracia de La Calle.

NOTA: Para esta sesión del CCN-ANEP, las seccionales pueden convocar a dos personas más de cada junta directiva; es decir, presidencia, vicepresidencia y dos integrantes más, para un total y máximo de 4 personas por seccional.

Se les ruega tomar las previsiones del caso para el trámite necesario de inscripción oficial de participantes a chequearse en cada caso con el registro de directivas de seccionales que se lleva en la organización.

Si la inscripción de hace vía electrónica, favor mandarla a estas dos direcciones:

alonsom@anep.or.cr
danieltorres@anep.or.cr

También se puede tramitar la inscripción con la persona promotora correspondiente a cada seccional.

¿Dónde quedan los derechos de los policías?

Los policías somos seres humanos con necesidades, no somos “robots”

El mismo Presidente de la República, reconoció en presencia de los Ministros de Trabajo, y de Seguridad Pública, que los policías trabajan jornadas laborales extenuantes; inclusive, en muchos casos de más de veinticuatro horas continuas.

Se ha considerado a la Fuerza Pública dentro de un régimen de excepción. Esa condición hace que se establezca como “ordinaria”, la jornada de trabajo de doce horas diarias. En el tiempo, ante la falta de criterios técnicos, se han establecido roles de servicio al antojo del jerarca de turno; inclusive aquellos que van en detrimento de la salud de las personas. Por ejemplo: de 14:00 horas a 02:00 horas (jornada mixta) y el 2×2×2, que según estudios emitidos por entes técnicos (Salud Ocupacional y Consejo de Salud Ocupacional), provocan serios deterioros en la salud de las personas.

En este momento, ante la situación de inseguridad ciudadana, producto de la incursión del crimen organizado, y del narcotráfico en nuestra sociedad, hemos visto como el Ministro de Seguridad Pública, levanta la vos para solicitar más recursos; eso está bien, es posiblemente lo que considera necesario. Nosotros la levantamos por los derechos de nuestros policías.

Acaso habrán olvidado nuestras autoridades, que posterior al evento de Monteverde (asalto bancario), se reprochó la fatiga que presentaban los policías. Pues resulta que, en la actualidad, muchos policías están con una altísima fatiga, producto de las cargas de trabajo y de roles de servicio, absolutamente contrarios a la salud.

Las estadísticas dan cuenta, de que en el año 2015, se presentaron 73 casos de violencia intrafamiliar, en hogares de policías. En este año, se registran 32 casos. ¿Qué se hace institucionalmente para atender la desintegración familiar? Nada. Se instauran procesos disciplinarios, se sanciona a los policías “porque no deben estar en casos de violencia intrafamiliar”. Eso es cierto, pero, ¿cuánto le toca a la administración, que no muestra el mínimo intereses por las necesidades de los policías y de sus familias?

Siguiendo con las estadísticas, entre los años 2014 y 2016, se conocieron 321 casos de supuesto abuso de autoridad. ¿No serán la fatiga, el estrés, las malas condiciones, la ausencia de liderazgo, detonantes para que no se tomen las mejores decisiones? Nuevamente debemos cuestionar ¿Qué se hace para atender esta situación? Nada, se inician procesos disciplinarios, que luego terminan en una recomendación de despido, que el Ministro avala, dejando en indefensión a un funcionario que muchas veces es víctima del “sistema”, y que puede ser que únicamente necesitara de ayuda para manejar el temperamento, e inclusive, para resolver sus propias frustraciones. Puede que alguien considere que son excusas, pero quienes hemos estado en los zapatos de un policía, sabemos de las muchas situaciones adversas con las que se debe lidiar todos los días.

Los policías no somos robots, somos seres humanos con necesidades; los policías no contamos con un régimen especial de pensión; por ello miramos compañeros y compañeras, adultas mayores, uniformados y brindando seguridad ciudadana; combatiendo una criminalidad mucho más sofisticada; combatiendo delincuentes “atléticos y descansados”, cuando deberían estos oficiales estar con absoluta justicia, disfrutando de sus nietos, jubilados en sus casas.

Por ello, ante el incremento en la actividad delictiva, el incremento en el riesgo físico y jurídico, ante la incertidumbre jurídica y la demanda de más policías, ¿Dónde quedan los derechos y necesidades de los policías?

Factores que inciden en la corrupción policial

Lamentablemente, los hechos acontecidos en los últimos días ponen en el tapete de discusión social el tema de la corrupción policial, estas refutables acciones de uniformados de moral desvencijada y/o comprada, redundan en un grave etiquetamiento de la población para con el servidor policial.

No obstante, el gobierno, además de señalar y juzgar, es completamente necesario que analice, estudie o se pregunte al menos el ¿Por qué? ¿Cuáles son las causas que inducen a que un funcionario al servicio de la justicia cometa actos contrarios a la ley?

Efectuar un criterio integrado en este momento generaría un documento enorme que posiblemente la mayoría de los lectores ni siquiera finalizarían, por ello, se abordará someramente el asunto, con la intención de llamar a la conciencia e informar responsablemente:

La génesis de la comisión de un acto delictivo cuenta con una infinita arista de factores que inciden en el comportamiento de un individuo, así las cosas, se torna menester recordar las más básicas teorías criminológicas que establecen que el ser humano es un ser bio-psico-social. Es decir, que la conducta y las decisiones que toman las personas en un ámbito determinado, es forjado, acorde a los estímulos internos y externos que reciba.

Así las cosas, para el caso concreto de los oficiales de Fuerza Pública, podemos desglosar dichos estímulos, realizando la división de factores antes mencionada:

Factor Biológico: Gracias a la jurisprudencia, que dicho sea de paso no compartimos, los cuerpos Policiales se consideran un régimen de excepción, por ende, su jornada ordinaria es de 12 horas diarias, o sea, 72 semanales. Roles intempestivamente asignados de 2×2×2, afectan la salud de las personas, así lo ha manifestado el propio departamento de Salud Ocupacional del Ministerio de Seguridad Pública, como respuesta a una consulta interna del Departamento de Planes y Operaciones sobre los roles de servicio. A decir verdad, tampoco hace falta mayor criterio técnico para entender que con 12 horas de trabajo, desplazamiento al hogar, presas, obligaciones domésticas y demás responsabilidades por cumplir, sometido a jornadas mixtas, comiendo a horas diferentes, cualquier sujeto desmejora su condición física y de salud.

Aunado a ello, se deben tener en cuenta circunstancias como: el uso de un equipo policial que fácilmente puede sobrepasar los 7 kilos, permanecer toda la jornada (12 horas) de pie o caminando en 3 cuadras, con ese equipo, más los factores climáticos propios de nuestra región (exposición al sol y la lluvia) y hasta los gases contaminantes que predominan en el aire que se respira.

También, ante la carencia de un menú estándar elaborado por profesionales en nutrición, en las Delegaciones Policiales (donde cocinan oficiales sin cursos de manipulación de alimentos ni formación alguna culinaria), es común encontrar al personal disconforme con la comida que ingiere en sus unidades.

Factor Psicológico: Son diarias las llamadas que se reciben por parte de funcionarios Policiales, en las que se quejan del maltrato por parte de los coordinadores, operacionales, personal administrativo, jefaturas y demás funcionarios con alguna relación de poder. Desde acoso sexual, laboral, gritos, humillaciones, regaños por la frecuencia (que incluso hemos testificado gracias a grabaciones), son situaciones cotidianas que soporta el uniformado, quien debe atenerse a consecuencias vengativas cuando testifica su situación.

Adicionalmente, es necesario recordar que el oficial de Policía es el ente al que acuden las personas cuando se sienten en una situación de riesgo: sospechosos cerca del barrio, violencia intrafamiliar, problemas de inquilinato, trifulcas de barrio y por supuesto, cuando se es víctima del hampa; eso sin mencionar la confrontación directa con las peligrosas estructuras de crimen organizado. En base a ello, es válido argumentar que los efectivos permanecen en una constante participación de situaciones estresantes, con sujetos de actitud hostil, que les expone a ser objeto constantemente de denuncias por su accionar.

Actualmente el tema de la inseguridad jurídica con que actúan los servidores Policiales se ha ventilado gracias a la intervención sindical. Realizar labores con la incertidumbre e incluso temor, de no tener respaldo, afecta negativamente la psiquis de cualquier trabajador, eso es innegable.

Factor Social: La familia es la célula fundamental de toda sociedad, totalmente de acuerdo, no obstante, en razón del poco tiempo de calidad que comparten los oficiales con sus familias, debido a los ya explicados roles de servicio, los funcionarios de este gremio sufren un altísimo porcentaje de desintegración familiar.

La baja remuneración salarial que ostentan los Policías, más unas muy poco sanas finanzas, frente al alto costo de la vida, obligan a los funcionarios en análisis a asentarse urbanamente en focos de poblaciones que socialmente se denominan “marginales”.

Comunidades donde el uniforme es odiado, en las que la anomia impera, crecen hijos y familiares de oficiales, que además afrontan problemas económicos y de desintegración familiar, en medio de una sociedad con cada vez menos opciones laborales y un amenazante crimen organizado en desarrollo. (¿Y se preguntan la razón de tanto muerto?).

Conclusión: Ante un vistazo rápido y general de las condiciones de vida que asume un miembro de la Fuerza Pública, se puede deducir lo siguiente:

• El oficial se expone a un considerable desgaste físico que incide en su salud, labora muchas horas, posee un descanso inadecuado y no se alimenta de la forma más idónea.

• Tolera maltratos por parte de la administración, insultos de los sujetos que interviene y carga con una serie de preocupaciones económicas y laborales. La sociedad no lo considera su aliado, excepto en situaciones apremiantes.

• Sufre desintegración familiar, padece del alto costo de la vida, es contantemente señalado por los errores de otros y debe oponerse a la constante amenaza y tentación de las ofertas extendidas por grupos de crimen organizado.

No se justifica la corrupción por ninguno de estos escenarios, no obstante, se torna indiscutible que, si facilita a que cada vez más personas traspasen las barreras legales, y, que es obligación del gobierno atender este problema antes que se le salga de las manos (como ha pasado en otras naciones).

Por cierto, lo supra detallado se aplica a los funcionarios de base, los que corren línea, exponen su vida y ganan poco, a esos que despiden de inmediato ante el primer cuestionamiento. Pero: ¿Cuál será entonces la excusa de aquellos que han cometido actos irregulares y no cumplen con ese perfil? (Si amig@, los altos mandos que siguen impunes)

La permisibilidad….es un factor fundamental e incidente en que se dé la corrupción policial.

Pensiones de lujo:Los neoliberales fiscalistas se “dispararon en el pie”

Gran golpe político representa para los abanderados parlamentarios que vienen atacando al empleo público desde la actual Asamblea Legislativa, la acción de los exdiputados Rolando Laclé Castro y Danilo Chaverri Soto, de reclamar ante la Sala Cuarta que nos les rebajen el monto actual de las pensiones de lujo que vienen recibiendo de parte del presupuesto central del Estado; rebaja aprobada hace pocas semanas por los diputados actuales, una decisión parlamentaria correcta pero que se tomó en el marco de la histeria ideológico-neoliberal del déficit fiscal y para fortalecer, ideológicamente hablando, la campaña contra los salarios de los empleados públicos por los sobresueldos pluses que los mismos devengan, ocultándose la verdadera esencia del problema fiscal nacional: la regresividad tributaria.

Don Rolando Laclé Castro y don Danilo Chaverri han sido figuras emblemáticas de lo que hemos conocido en los últimos años como PLUSC, Liberación-Unidad, el bipartidismo clásico que adoptó el neoliberalismo como ideología política fundamental de sus acciones gubernativas y parlamentarias; renunciando, respectivamente, a la esencia de las filosofías políticas originarias que alguna vez proclamaron tener: la Socialdemocracia y el Humanismo Cristiano. Los neoliberales fiscalistas se han disparado en el pie.

El señor Laclé Castro, con una pensión de 6 millones 400 mil colones, le reclama a la Sala Cuarta que con esa ley contra las pensiones de lujo, la suya quedaría en 3,4 millones. A su vez, el señor Chaverri Soto, tiene una pensión de 7 millones 700 mil colones y con esa ley le quedaría en unos 4,2 millones de colones. ¿Alguna vez hemos visto semejante desfachatez de parte de los políticos tradicionales de este país?

Si bien ambos señores destacan dentro de las filas del todavía neoliberal partido Unidad Social Cristiana, su acción golpea también al propio Partido Liberación Nacional (PLN), cuya hegemonía interna sigue siendo, también, neoliberal; sino que lo diga su absurda insistencia, mediando la gestión político-ejecutiva al respecto impulsada por la distinguida legisladora doña Sandra Piszk Feinzilber, en un proyecto de empleo público que ataca los salarios medios y bajos estatales, esencialmente y no los “privilegios” que sí existen en algunas partes de algunos segmentos, minoritarios por cierto, de la Administración Pública.

La acción de los mencionados señorones de la Unidad (la neoliberal porque entendemos que hay ahora un sector que pretende recuperar algo de Humanismo Cristiano para “rescatarla” del lodazal neoliberal en que está sumida), pone al rojo vivo la realidad, dramática y cruel, del sistema de jubilaciones de las pensiones del régimen no contributivo a cargo de la Seguridad Social; e incluso, la paupérrima realidad jubilatoria que enfrentan hoy mismo y que enfrentarán mañana, miles de personas trabajadoras asalariadas del sector privado y del propio sector público, con salarios precarizados hoy en día.

Si ciertas prédicas parlamentario-legislativas pretendieron alguna vez que su cruzada contra los salarios de los empleados públicos tenía contenidos ético-morales sólidos, porque son los responsables del déficit fiscal; la acción de los señores de la Unidad (la neoliberal), Laclé Castro y Chaverri Soto se ha encargado de desmentirles y quitarles tales contenidos.

Igualmente, el distinguido ciudadano don Rodoldo Piza Rocafort, precandidato presidencial de la Unidad, queda muy en entredicho como integrante de esa comunidad ideológica en contra del empleo público, pues don Danilo Chaverri Soto está ya integrando su comando de campaña. ¿Le pedirá que se vaya?

Se han quedado sin argumento moral alguno para seguir impulsando ese tipo de proyectos de empleo público.

Y ni qué decir de aquellos diputados turecas promotores de estas campañas-cruzadas fundamentalistas del déficit fiscal, uno de los cuales tiene a su propio padre con una pensión superior a los 6 millones de colones.

La discusión de los privilegios, de los privilegios de todo tipo, debe ser de otro carácter y con otros contenidos y metodologías. Al ideologizarla, la perdieron, porque la verdadera discusión nacional pendiente es la de la desigualdad. Y, paradojas de paradojas, es el mismísimo Fondo Monetario Internacional (FMI), el que está planteando esta perspectiva.

San José, domingo 9 de octubre de 2016.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General ANEP
Coordinador Colectivo Sindical PATRIA JUSTA

UCCAEP aboga por la precarización y por la sobreexplotación laboral

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado, UCCAEP, no puede ocultar su antisindicalismo visceral a propósito del resultado final del proceso de renegociación de la Convención Colectiva de Trabajo entre el sindicato SINTRAJAP y la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva).

Particularmente molesta a UCCAEP, en la persona de su acaudalado presidente, Franco Arturo Pacheco, que tal proceso negociador no hubiera acabado con todos los derechos laborales existentes en Japdeva, vía negociación colectiva; molesta a UCCAEP que la cesantía siempre fuera superior a los 8 años, como si ya no existiese en las mismas empresas privadas, cesantía con rompimiento parcial a ese tope, vía Ley de Protección al Trabajador.

Es más, en el fondo lo que le molesta a UCCAEP es que siga existiendo Convención Colectiva de Trabajo en Japdeva y en Recope, pues no pudo el máximo jerarca del alto corporativismo empresarial del país, evitar referirse, con insania por su puesto, al propio proceso generado en la empresa refinadora costarricense.

La verdad es que la UCCAEP tiene como “piedra filosofal” que la famosa competitividad se logra fomentando la precarización del empleo y la sobreexplotación laboral. Tres muestras contundentes les retrata de cuerpo entero:

A) La mezquindad sistemática que muestran a la hora de las fijaciones del salario mínimo para la clase trabajadora del sector privado.

B) El silencio cómplice, que más pareciera festejo tácito, de que a 1 de cada 3 personas trabajadoras asalariadas de la empresa privada, ni siquiera se les pague el salario mínimo de ley, ya de por sí sumamente precario para enfrentar el costo de la vida más alto de Latinoamérica, o uno de los más altos.

C) El ataque jurídico en sede constitucional que acaban de hacer para impedir la realización del referéndum sobre el salario mínimo, de lo cual hablaremos en próximo comunicado.

Este tipo de posiciones gremiales del alto corporativismo empresarial del país, únicamente lo que fomenta es la colisión confrontativa de visiones de clase en un país que como el nuestro cada vez está más fragmentado y tensionado en grado sumo; cuando lo que correspondería debería ser apostar por el diálogo a favor de la inclusión social y de la promoción del bien común.

San José, sábado 8 de octubre de 2016.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General ANEP
Coordinador Colectivo Sindical PATRIA JUSTA

Patria Justa autorizada para recolectar firmas para aumentar el salario mínimo en el sector privado

El Colectivo Sindical Latinoamericanista Patria Justa recibió la mañana de este 31 de mayo la resolución N.° 3752-E9-2016 del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), para la recolección de firmas que permita la realización de un referéndum con el objetivo de que la Asamblea Legislativa someta a discusión y a eventual aprobación el expediente legislativo N° 19.312 que busca aumentar el salario mínimo en el sector privado.

Dicho expediente llamado “Ley del Salario Mínimo Vital Reforma de los artículos 177 del Código de Trabajo, Ley No. 2, de 27 de agosto de 1943, del Artículo 16 y Creación del Artículo 16 BIS de la Ley de Salarios Mínimos y Creación del Consejo Nacional de Salarios, Ley No. 832, de 4 de noviembre de 1949”, es vital para mejorar la calidad de vida de muchos empleados del sector privado.

Según la resolución emitida por el TSE, ahora Patria Justa, deberá presentar un plan de recolección de firmas indicando los lugares que se utilizarán para ello y las personas responsables de la custodia de los formularios.

Albino Vargas Barrantes, Coordinador de Patria Justa, indicó que Patria Justa y otras entidades socio-sindicales con interés en el tema, tienen la suficiente estructura organizativa para recolectar las 160 mil firmas de ciudadanos y de ciudadanas que se requieren para realizar este referéndum.

“Patria Justa, por ejemplo, pondría en el proceso de recolección de firmas a la gran cantidad de dirigentes sindicales que integran cada una de sus organizaciones, facilitando la recolección de firmas en los centros de trabajo del sector Público (antes de entrar y luego de salir de las labores cotidianas); en las comunidades donde viven los mismos y sus familias y que comparten espacios residenciales con personas trabajadoras en el sector privado; en las ferias del agricultor y en los parques a la salida de misa”, dijo Vargas.

Esta iniciativa de un referéndum para cambiar el actual sistema de salarios mínimos vigentes en el sector privado de la economía y, por tanto, establecer la “Ley del Salario Mínimo Vital”, no tendría problemas de legalidad, en el tanto y de acuerdo con la ley del referéndum, no se está consultando al pueblo temas fiscales-presupuestarios, mismos que como bien sabemos, tienen impedimento jurídico-legal para ser sometidos a referéndum.

Cabe destacar que la iniciativa para impulsar la “Ley del Salario Mínimo Vital” forma parte de los acuerdos del proceso “Una agenda patriótica para el bien común” (punto 3.4), suscritos entre el Colectivo Sindical Latinoamericanista Patria Justa con los partidos Acción Ciudadana (PAC) y Frente Amplio (PFA); acuerdos firmados ante todo el país, de manera transparente, el pasado 26 de junio en el Teatro Popular Melico Salazar.

“La iniciativa que estamos anunciando es de exclusiva responsabilidad del Colectivo Sindical Latinoamericanista Patria Justa y no está contemplando ningún involucramiento de ambos partidos, a los cuales sí se les informará de la misma”, dijo Vargas .

El Coordinador de Patria Justa finalizó indicando que “la lucha por los salarios, por los salarios decentes, en contra de la precarización de los mismos y contra la reversión de aquellos sistemas salariales que no están sufriendo la explotación actual por la concepción prevaleciente en materia de salarios mínimos en el sector Privado, es una función de naturaleza sindical, esencialmente.

SALARIO MÍNIMO-TSE-Referéndum-resolución Sobre Firmas (1)

ANEP pide al Ministerio de Justicia nombrar en plaza a trabajadores con funciones de oficiales e inspectores

El documento fue presentado ante el Director de la Policía Penitenciaria, Pablo Bertozzi y el Director de Gestión Institucional Recursos Humanos, Giovanni Morales Sánchez, este viernes 7 de octubre.

ANEP pide al Ministerio de Justicia nombrar en plaza a trabajadores con funciones de oficiales e inspectore… by Yariela Novo on Scribd