Empleo Público: los salarios de “los y las de arriba”

Como se comprenderá, el tema del Empleo Público ha sido introducido como matriz mediática dominante en los últimos meses, mediando en lo que en nuestro criterio ha sido la más grande campaña de propaganda de intoxicación a la opinión pública de los últimos tiempos; empleándose en algunos y en los más duros momentos de la misma, elementos propagandísticos de carácter “goebbelsiano” (por Joseph Goebbels, “célebre” propagandista y criminal de guerra nazi, autor de la perversa consigna de “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”).

Afortunadamente para la salud de la Democracia y para la práctica de la Libertad de Expresión en el amplio sentido del término, como Derecho Humano Fundamental universalmente reconocido y considerando que el Grupo Extra se ha destacado por su papel en tal sentido, uno puede publicar en este prestigio medio de comunicación, La Prensa Libre (ahora digital), lo que en la “otra” prensa no es posible.

Es imposible abordar, desde nuestra perspectiva y con criterio constructivo, el tema del Empleo Público y salarios, sin que primero se decida por los grandes tomadores de decisiones políticas (los visibles y los “invisibles”), qué hay que hacer con las cuestiones salariales de “los y de las de arriba”, en los cargos más altos dentro de los altos, de toda la estructura político-burocrática y jerárquico-gerencial-tecnocrática del Estado.

El cargo político más relevante de la institucionalidad democrática del Estado, el de la Presidencia de la República, anda en unos 4 y resto de millones de colones mensuales. La persona que en él es nombrada pasa por un “proceso de selección” en el cual participamos miles.

Al otro extremo, a modo de ejemplo pues puede haber otros, tenemos el cargo de gerente bancario en el Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), con un salario mensual de 13 y medio millones de colones, porque hubo una “rebaja” del mismo, de 10 millones de colones, que ya rondaba los 23 millones. Este cargo es otorgado por un reducidísimo grupo de personas y con mucha opacidad.

Con estos dos ejemplos queremos enfatizar en que resulta imposible calibrar la naturaleza de una política salarial en los servicios públicos para los próximos tiempos, si no se resuelve el tema de las remuneraciones en cargos tal elevados como los siguientes: presidencia y vicepresidencias, ministerios de Estado (cargos ministeriales, viceministeriales, oficialías mayores y similares), presidencias ejecutivas y gerencias generales, diputaciones y magistraturas, alcaldías, cargos de regulación y de rectoría en sus diversas modalidades (incluyendo universidades públicas), y otros de similar rango en esa esfera de la gestión pública de altísimo nivel político-jerárquico y tecnocrático-gerencial del Estado.

Al respecto, emitir una ley general que dé pautas y que establezca reglas claras en este ámbito de los salarios del Empleo Público, indicaría señales de que, efectivamente, el tema se aborda objetivamente; de que el tema es parte de un proceso integral con políticas de mediano y de largo plazo, de que se trata de una cuestión de Estado para un ordenamiento general del empleo y del salario en el sector Público con visión-país.

Porque lo que hemos estado presenciando, viviendo, notando… y sufriendo, en toda esta cuestión es un enfoque altamente perverso, profundamente ideologizado y hasta con atisbos de totalitarismo: el antisindicalismo malsano y rabioso que ha sido impregnado en muchas conciencias ciudadanas, lamentablemente.

La campaña en contra del empleo público…

En una sociedad tan diversa como la costarricense, se debe entender con absoluta normalidad que se manifiesten diferentes formas de apreciar e interpretar los fenómenos sociales; y, por ello, también deberíamos observar con regularidad las diferentes expresiones que de esos criterios subjetivos se expresan sobre diversos temas.

Últimamente veo y leo tanta “basura” informativa e ideológica, propalada por parte de algunos actores políticos y de algunos medios informativos, que pretenden confundir la concepción de las cosas. Observo la efervescencia, el odio y la polarización generada que me remonto a la historia…la experiencia de nuestro país, allá por el año de 1948. No quisiéramos volver a este proceso…pero de seguro muchas cosas se podrían derivar de este tipo de “campañas” polarizadoras y generadoras de odio.

“No puede haber libertad sin justicia social, ni justicia social sin libertad”. José Figueres Ferrer.

Aunque no soy miembro de partido político alguno, ahora resulta que el gobierno de Luis Guillermo Solís tiene la obligación de resolver lo que se viene generando desde hace 30 años, cuando quienes nos han gobernado han sido otros.

Esos otros, que hoy tienen la desfachatez y la desvergüenza de salir a los medios a exigir “austeridad”, “recortes” y se rasgan las vestiduras ante lo que llaman el déficit fiscal, y dirigen su campaña polarizada y encarnizada en contra del empleo público. Pero ¿Por qué no hacen una campaña para mejorar el salario de los policías de este país y para que tengamos derecho a un régimen de pensión…?

¿Quiénes fueron incapaces de resolver el asunto? La incapacidad de negociación estatal, en varias oportunidades, significó el pago de sumas millonarias por concesiones fallidas. La incapacidad estatal de quienes han venido gobernando no logró resolver los problemas de obra pública, pero sí se propiciaron casos por todos conocidos, como la famosa trocha y otros que se tratan de olvidar para lo cual orquestan toda una campaña mediática en contra del gobierno del señor Solís.

Nota periodística: “El número de imputados ha venido en aumento y actualmente está en 42, luego de que en noviembre pasado la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción indagó a 16 empresarios que brindaron servicios en la construcción de esa carretera en la frontera norte, dice un comunicado emitido hoy por el Ministerio Público”.

Ciertamente, el gobierno del PAC no ha sido muy distinto a los anteriores, pero ese es el punto que reclaman quienes por años gobernaron, si basta echar una mirada al pasado, a la historia, para que ésta misma se encargue de juzgarles.

Es tiempo de resolver los temas importantes que el país necesita resolver, sin manipulaciones odiosas, sin posiciones antagónicas. Es preciso ser capaces de dialogar y de buscar el norte que el país merece.

Es preciso mejorar la eficiencia y la eficacia, eso no requiere mayor discusión, pero no podemos aceptar que se siga mintiendo, al señalar a las trabajadoras y a los trabajadores del sector Público como los culpables del déficit fiscal. Nosotros no hemos gobernado, nosotros pagamos impuestos, nosotros producimos con nuestro trabajo.

Los evasores son otros. Nosotros no somos importadores de mercadería, nosotros no evadimos el fisco ¿Por qué no le entran a este tema? ¿Porque podrían estar entre los evasores grupos colaboradores de sus campañas políticas?…

De repente, nuestra cuota de responsabilidad podría encontrarse en la elección que hemos hecho de nuestros gobernantes, porque bien señala el adagio, “cada pueblo, obtiene lo que se merece”.

Estamos en un momento crucial, determinante para el futuro del país, en este tiempo debe prevalecer la sensatez, el diálogo, la comunicación equilibrada, entendiendo y respetando nuestras diferencias, la justicia social y el Estado solidario, es lo que nos ha permitido vivir en paz, luego de la guerra civil del 48, así que se debe actuar en consecuencia con la historia…

Bien lo dijo el benemérito de la patria, don José Figueres Ferrer, “Quienes somos herederos de un pasado valioso debemos enriquecer el presente con ideas que fructifiquen en un futuro aún mejor”.
A menos que existan otros intereses, para lo cual en nuestro caso estaremos siempre listos para luchar, “hasta la victoria siempre”.

Camioneros y Traileros fueron recibidos en Casa Presidencial con pliego de peticiones

Con el apoyo de la ANEP y el Colectivo Sindical Latinoamericanista Patria Justa, cerca de 20 camioneros y traileros que salieron en caravana desde Limón a las 6:00 de la mañana rumbo a Casa Presidencial, fueron recibidos por representantes de Gobierno en la sede de Zapote, donde presentaron un pliego de peticiones sobre la difícil situación laboral que atraviesan cerca de 18 mil transportista independientes y choferes en la zona de los muelles de Moín, Limón y Caldera.

Dentro de la difícil situación socio-laboral de este importante grupo de trabajadores costarricenses, se encuentran: graves problemas de sobreexplotación laboral, precarización del empleo, tercerización abusiva, exclusión de la Seguridad Social y acumulación desenfrenada de la ganancia con esta actividad.

Específicamente, la indicada problemática, de reiterada prolongación en el tiempo, tiene una expresión intensa y dramática en la zona de los muelles del Atlántico, Limón y Moín; sin embargo, también tiene manifestación en los muelles del Pacífico y, por supuesto, en todo el país.

El actual Presidente de la República, don Luis Guillermo Luis Rivera, recibió con fecha 21 de mayo de 2014 (a tan sólo 13 días naturales de asumir el mando gubernativo del país), una amplia nota explicativa del cúmulo de problemas que han venido aquejando a este estratégico grupo laboral costarricense, a cargo de la movilización de diversa mercadería que entra y que sale por los indicados puertos y fronteras del país.

A nombre del gran grupo afectado de camioneros-traileros (choferes y autónomos), firmaron la nota los señores Carlos Vásquez Zumbado y Gerardo Rodríguez Báez.

Posteriormente, la funcionaria del despacho presidencial identificada como Sandra Fernández Agüero, con fecha 3 de junio de 2014 y según oficio DPC-0426-14, informa del traslado de la mencionada nota firmada por don Carlos Vásquez y por don Gerardo Rodríguez, al señor Lic. Carlos Eddie Segnini Villalobos, Ministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT). El número de oficio presidencial de traslado es el DPC-0423-14.

La carta de los señores Vásquez y Rodríguez, a nombre del citado grupo de Camioneros-Traileros llevaba copia a una gran cantidad de instancias; destacándose, precisamente, el jerarca del MOPT, señor Segnini; así como su colega de Trabajo y Seguridad Social, Víctor Morales Mora. Instituciones como la propia JAPDEVA, el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), las fracciones políticas parlamentarias de la Asamblea Legislativa, el Concejo y la Municipalidad de Limón, la Cámara Nacional de Transporte y diversas empresas navieras, fueron incluidas como destinatarias del documento dirigido al mandatario.

16 meses después, exactamente hoy, 21 de setiembre de 2015, hacemos denuncia ante la opinión pública nacional, vía la cooperación valiosa de los diferentes medios de comunicación, de la ausencia absolutamente total de atención oficial a esta problemática del gremio laboral de los Camioneros-Traileros(choferes y autónomos); situación ésta que nos obliga a informarle al país de que nos vemos en la imperiosa obligación de propiciar para fecha próxima una movilización lo suficientemente consistente como para que, de verdad, se tome en cuenta nuestra grave problemática y, por ende, el deterioro sensible de la situación socioeconómica de nuestras respectivas familias.

Nuestra problemática se caracteriza, principalmente, por:

1) Una concentración acaparadora de las empresas navieras, todas transnacionales como: Maersk, Chiquita, Del Monte, Pindeco, Dole, Seabord; e, igualmente, las grandes empresas de transporte, entre otras.

2) Las mismas funcionan, mediante intermediarios, que han venido precarizando nuestro empleo llevándonos a condiciones de trabajo, prácticamente, esclavo.

3) Baja sensible del precio del transporte pese a que las tarifas para movilización de cargo en el caso costarricense, son de las más altas del mundo.

4) Jornadas de trabajo extremadamente extenuantes con severo desarraigo familiar.

5) Gran precarización salarial

En tal sentido, anunciamos que la lucha que emprenderemos a partir de este momento, incluye, principalmente, estos 7 puntos:

1. Fijar tarifas mínimas para el precio del transporte de carga.
2. Eliminación de intermediarios y contratación directa con las navieras y empresas similares.
3. Fijación salarial, viáticos y garantías laborales para los camioneros según la Seguridad Social.
4. Dignificación de nuestro empleo, cese de persecución y libertad de organización.
5. Regulación tarifaria por estadía y tiempos de espera.
6. Distribución justa y equitativa de cuotas de carga.
7. Fácil acceso al crédito para renovar las unidades de transporte.

Hacemos un llamado a todos nuestros compañeros camioneros-traileros (choferes y autónomos) que están viviendo estas duras condiciones de desenvolvimiento de nuestro importante gremio laboral para que fortalezcamos este proceso de lucha y de unidad; y, en tal sentido, para participar activamente en acciones próximas que se anunciarán próximamente.

De la misma forma, con toda responsabilidad y prudencia, hacemos un llamado al actual Gobierno de la República, en las figuras del propio señor Presidente de la República; y de sus ministros en las carteras de Presidencia, Obras Públicas y Transportes, Trabajo y COMEX, a fin de que, de inmediato, procedan a abrir una mesa de diálogo firme, sistemática, consistente y con calendario fijo y plazos determinados, que arroje resultados en bien de la tranquilidad del comercio, de la paz social y del bien común del país.

Por Comisión
CAMIONEROS-TRAILEROS (choferes y autónomos)

PATRIA JUSTA
SINTRAJAP-ANEP

Carlos Vásquez Zumbado
Gerardo Rodríguez Báez

Albino Vargas Barrantes
Secretario General ANEP
Coordinador PATRIA JUSTA

Liroy Pérez Pérez
Secretario de Prensa
SINTRAJAP

Patria Justa se reunió con la Conferencia Episcopal

Finalizada la reunión, los representantes de la Conferencia Episcopal resaltaron la importancia de entablar un diálogo nacional sobre la situación que atraviesa el país, a la vez que reconocieron las intenciones y esfuerzos de Patria Justa por sentarse a dialogar con diversos actores.

Conciencias obreras aterrorizadas en el empleo público

¡No lo podíamos creer cuando nos lo contaron! Colegas nuestros en la lucha sindical, con estupefacta perplejidad y con indignante preocupación, nos comentaron de que en instituciones estatales como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y en la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE); grupos de trabajadores están planteando realizar sus labores cotidianas sin emplear la clásica indumentaria de trabajo, históricamente utilizada en cada caso, para cambiarla por ropa “discreta” y no identificable con los logotipos, los colores, las insignias de toda la vida, empleadas en sus respectivas funciones.

¡Temen por su vida! ¡Sencillamente impresionante! La campaña mediática en desarrollo en contra del Empleo Público que promueven algunos conglomerados del negocio de las noticias, parece que está llegando a impensados, peligrosos y devastadores niveles de confrontación social abierta; pero, ¡increíblemente!, entre personas de la misma clase, la clase trabajadora.

En este momento hay conciencias obreras aterrorizadas en el empleo público. La ausencia de un equilibrio en las “informaciones” de todos estos días que salen de tal tipo de prensa sobre este tema, genera furiosas reacciones confrontativas en el barrio, en la comunidad, en el autobús… ¡Y ni qué decir de lo que está manifestándose en las redes sociales!

Decimos que es una campaña mediática porque se nota editorialización de una nota de prensa que, supuestamente, debe tener carácter informativo; porque se toma parte activa en el debate dada la subjetividad del vocabulario empleado al formular la pregunta al “cuestionado” sindicalista, sospechoso de ser un “delincuente” porque la organización laboral que representa es firmante de una convención colectiva de trabajo; además, porque se toma partido ideológico en el tipo de pregunta que se le formula al ciudadano de a pie.

Todo ello genera un estado de indefensión sociolaboral de quienes se sienten agredidos por tales enfoques periodísticos llenos de carga ideológica y de subjetividad, con verdades a medias.

El envenenamiento o intoxicación de las conciencias ciudadanas con dicha campaña se ha centrado en vocablos, grotescamente manipulados, como los siguientes: 1) Gollería: manjar exquisito y delicado. 2) Prebenda: ventaja o beneficio que recibe arbitrariamente una persona. 3) Privilegio: ventaja, gracia, o prerrogativa especial de que goza una persona. 4) Beneficio: mejora que experimenta una persona o una cosa gracias a algo que se le hace o se le da.

A la opinión pública se le esconde, intencionadamente, la naturaleza jurídica, de orden constitucional, de los derechos logrados por grupos laborales del Estado costarricense, en materia de negociaciones colectivas y de otros sistemas de relaciones obrero-patronales, a lo largo de los años; derechos que se lograron con base al ejercicio de las libertades democráticas en cuanto a organización sindical; libertades democráticas largamente violentadas, castradas, negadas y minimizadas en el sector privado de la economía.

A la opinión pública se le esconde, también, la gran disposición de los sindicatos involucrados en esta controversia del empleo público, a negociar las correcciones necesarias que fuere del caso efectuar, considerando entornos desfavorables de la coyuntura económica nacional.

A la opinión pública se le esconde, también, las gollerías, las prebendas, los privilegios y los beneficios a los que han tenido acceso los grandes grupos económico-corporativos, controladores hasta la actualidad de la hegemonía política nacional; los cuales se manifiestan, por cierto, a través de la prensa líder de esta campaña que ha generado conciencias obreras aterrorizadas en el Empleo Público. En consecuencia, ¿quiénes son los realmente amenazados?…

Patria Justa insta al diálogo para solucionar ataque mediático y ordenar el empleo público

A continuación le mostramos un compendio de diversas notas periodísticas, así como artículos.

1-2015-PATRIA JUSTA-Polarización-Confrontación-Ataque Mediático Al Empleo Público-Diálogo-Papel de La Prens…

El poder de la comunicación en tiempo oportuno

En una sociedad tan diversa como la costarricense, se debe entender con absoluta normalidad que se manifiesten diferentes formas de apreciar los fenómenos sociales, y por ello, también deberíamos observar con regularidad las diferentes expresiones que de esos criterios subjetivos se expresan.

Por lo tanto, receptar discusiones (ya sea con carácter de individualidad o colectivas) es en cierto grado “hasta necesario” para nutrir con carácter social las diferentes manifestaciones de la vida en comunidad.

No obstante, las mismas discrepancias deberían llevarnos a construir acuerdos, sin dejar de creer en lo que a cada quien le parece mejor, conforme a sus ideologías y necesidades.

Sin embargo, hoy parece cada vez más lejana esa posibilidad, producto de intereses individuales, de egocentrismos, de mezquindades y de la necesidad de ostentar “el poder por el poder”. Bastaría una mirada al pasado, para recordar cómo se dió lo que aún hoy sigue siendo considerada “la mayor conquista social”, momento histórico en el que se dieron una serie de reformas políticas progresistas, realizadas en Costa Rica en los años cuarenta, a raíz de la alianza entre diversas figuras políticas y religiosas, en beneficio de las clases trabajadoras.

¿Qué características tendrían, el doctor, Rafael Ángel Calderón Guardia, presidente en el período 1940-1944 y líder del partido Republicano Nacional y de la tendencia política conocida como “el calderonismo”, el líder del Partido Comunista; Manuel Mora Valverde, y el arzobispo de San José, don Víctor Manuel Sanabria Martínez, líder de la Iglesia Católica de Costa Rica; para que, a pesar de sus diferencias, lograran, respetando sus ideales, la reforma histórica conocida como “Las Garantías Sociales”?

En razón de esta consideración, se debe nacer otra pregunta fundamental para nosotros, ¿qué papel jugaban los medios de comunicación masiva en aquella época?, ¿qué nivel de desarrollo dialéctico y argumentativo tendrían los actores políticos?, ¿cómo se pusieron de acuerdo aquellos grupos ideológicamente distintos?

Nos parece que la reflexión debe incluirnos a todos, por ejemplo: algunos comunicadores, procuran la noticia que les asegure una mayor “venta”; sin importar la forma de obtener la información, la dignidad, la intimidad y el respeto a las personas.

Algunos políticos asumen el “poder” para utilizarlo como herramienta en busca de revanchismos personales e ideológicos; y también, quienes asumimos representación sindical, debemos reflexionar sobre algunas de nuestras posiciones y replantear día a día nuestros ideales, ya que nuestra práctica debe ser visionaria y propositiva en busca de la justicia social.

En nuestro caso, defendemos y hacemos uso de la libertad constitucional de opinión. Pero además, entendemos y nos hacemos responsables de nuestras palabras. Por lo tanto, somos sumamente respetuosos con respecto a la libertad de pensamiento del colectivo social, y por ende, de la libertad de información que asiste a quienes están en la industria de la comunicación.

No obstante, en ésta, como en toda profesión, debe prevalecer la ética, el profesionalismo y el equilibrio a la hora de presentar algunos temas a la opinión pública.

A nosotros nos encantaría poder mostrar a la opinión pública, las condiciones y situaciones socio-laborales que viven nuestros oficiales de policía; nos gustaría poder mostrar cómo se desgasta el trabajador de la Fuerza Pública, con jornadas de doce horas diarias y sin derecho a un régimen especial de pensión; mostrar cómo el 70% de hogares de nuestros policías están desintegrados. Pero posiblemente para algunos, eso no es importante, porque no vende.

SE REQUIERE DE UN DIALOGO RESPONSABLE, Y NO DE POLARIZACIÓN SOCIAL.

En los últimos días, en razón de que se discute en el Poder Legislativo, un proyecto con relación al empleo público; algunos diputados, valiéndose de su “inmunidad” y del “poder” que les permite su investidura, polarizan la discusión y satanizan el trabajo de las y los empleados públicos, como si estos fueran los responsables del déficit fiscal; olvidando que algunos de ellos y sus partidos políticos, están siendo cuestionados, por intentar engañar con la deuda política a toda la nación.

Olvidando, puede que intencionalmente, que en este país se evaden impuestos en sumas exorbitantes, y no somos las y los trabajadores del estado quienes los evadimos. Hablamos de billones de colones, que se dejan de percibir en perjuicio de la Hacienda Pública, aunado a demandas contra el Estado por malas decisiones políticas, y situaciones de todos conocidas, como lo acontecido con la trocha fronteriza.

Nota periodística: “El número de imputados ha venido en aumento y actualmente está en 42, luego de que en noviembre pasado la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción indagó a 16 empresarios que brindaron servicios en la construcción de esa carretera en la frontera norte, dice un comunicado emitido hoy por el Ministerio Público”.

Ahora bien, es cierto que existen situaciones jurídicamente consolidadas que, si bien están dentro del marco de la legalidad, requieren ser revisadas, actualizadas, y modernizadas, debido a la evolución social, cultural, política y económica del país. Los representantes sindicales lo reconocemos y apostamos por el diálogo.

Diálogo que debe darse con respeto del pensamiento individual y colectivo, y en armonía, como se dio en el pasado, cuando líderes políticos, religiosos y sindicalistas, acordaron por el bien común, la solidaridad, el equilibrio y la justicia social del sector laboral costarricense.

Por ejemplo, es preciso y podría ser necesario revisar la eficiencia y la calidad en el servicio público. Pero esta práctica crítica (necesaria y urgente) es muy distinta a asegurar ante medios de comunicación, que “el 50% de los empleados públicos están haciendo un 10% de lo que tienen que hacer con regularidad. Peor aún, afirmar que “(…) de los salarios que se están dando en anualidades, horas extra y dedicaciones exclusivas el 95% es plata botada totalmente (…)”. Este tipo de referencias son demagógicas, temerarias, infundadas e irresponsables.

Algunos detractores del empleo público, posiblemente quisieran desaparecer el sector público, para privatizar los servicios. Y ante nuestros ojos vemos los hechos que desembocan en ese camino, sin temor a señalar ejemplos.

Algo de esto ya sucede en algunos sectores, como por ejemplo: ¿desde cuándo y cómo se viene debilitando a la Caja Costarricense del Seguro Social?, y ¿quiénes se están beneficiando de la industria de la salud? Tema intrincado y profundo que se debe discutir, en armonía y pensando en el bien social, y no de la forma en que se ha venido haciendo.

Es inminentemente urgente, que TODOS los actores, sean políticos, sociales y empresariales, “renunciemos” a vanidades, egocentrismos y a todo aquello que esté por delante del interés común. Solo así podremos reconstruir lo que nos parece perdido: la capacidad de diálogo y de alcanzar grandes acuerdos!

Hecha la propuesta, ¿Quién dice, yo acepto?