Elecciones 2018, déficit fiscal y empleo público

Cada persona trabajadora asalariada del sector público, cada empleado público y cada empleada pública debe preocuparse, seriamente, de los diferentes planteamientos que ya están formulando y que próximamente presentarán de manera más insistente, los aspirantes presidenciales que se disputarán el máximo cargo ejecutivo del Estado en las elecciones generales del 2018.

No se puede otorgar el voto presidencial así porque así, sin pensar en la imperiosa necesidad de conservar el empleo en tiempos de desempleo creciente; sin pensar en el ingreso salarial cada vez más limitado, endeudado y congelado; sin pensar en las responsabilidades familiares dependientes, aunque sea en estas condiciones de empleo público inmerso en la incertidumbre y de salario demasiado comprometido y con problemas de liquidez.

¡Dejémonos de cuentos! La verdad es que hoy en día por una serie de razones que no viene al caso comentar a propósito de este artículo, prácticamente todo el pueblo trabajador asalariado vive en alto endeudamiento por diversas circunstancias; y el empleo público, aunque inmerso en ese mar de incertidumbre todavía ofrece relativa seguridad… para medio comer (en no pocos casos) y para pagar deudas (en la mayoría de los casos); además de aportar, puntualmente, en el pago de impuestos de los cuales no hay escapatoria, como los de venta y renta (cuando corresponde por nivel salarial).

Por tal razón, nuestra recomendación es tener presente las siguientes consideraciones ante el proceso electoral ya en desarrollo. Además, luego del aquelarre político-parlamentario del primero de mayo, como que hay demasiado de qué preocuparse en esto de tener condición asalariada de empleo público.

No. 1: Hágale la señal de la cruz al candidato presidencial (y/o a sus más cercanos políticos) que plantee que hay relación entre los salarios del empleo público y el déficit fiscal. Hemos demostrado muchísimas veces que no hay vínculo estructural al respecto. Esta propuesta política no debe triunfar en las elecciones de febrero del 2018. Así de contundente hay que plantearlo.

No. 2: No permita que le arrastre la matriz político-mediática de la muletilla “no más impuestos”. El político que la esté pronunciando merece su desconfianza porque el “no más impuestos” no puede concebirse como algo neutral. Incluso hay colegas sindicalistas que caen en la trampa del discurso neoliberal del “no más impuestos”.

Hay una clase de impuestos que es preciso establecer y que sí se debe apoyar; que no son los impuestos que ya paga el trabajador puntualmente y que no puede evadir (renta y ventas).

Esa clase de impuestos que sí se ocupan son los destinados a gravar las grandes fortunas, los grandes capitales, a las ganancias que son de un mismo dueño (o dueños) pero provenientes de diversas fuentes productivas, comerciales /o financieras sin aparente relación de propiedad entre sí; y que son declaradas en varias sociedades, presuntamente distintas, para engañar al fisco, aunque con marco legal de por medio que lo permite actualmente.

No es lo mismo para un único propietario o grupo de propietarios capitalistas tributar por separado sobre sus ganancias diversas que unificar éstas, quedando evidenciado el tamaño real de sus fortunas y/o fuentes de ingresos y ponerles a pagar lo que en realidad corresponde.

Se trata de establecer el impuesto conocido como renta global o universal que es un tipo de impuesto que sí necesita la sociedad y que afecta “a los y a las de arriba”, únicamente. ¡Veamos cómo el “no más impuestos” es tramposo!

No. 3: En tal sentido, hay que identificar para no darle el voto a aquellas ofertas presidenciales-electorales que tienen este discurso: “hasta que no haya empleo público no habrá impuestos”.

Aquí hay dos trampas en contra de quienes son personas asalariadas del sector Público. La primera trampa es que quieren reducir, mermar, precarizar el salario del empleo público para ir avanzando hacia los pobres niveles salariales del sector Privado en actividades relativamente similares en uno y otro sector.

La segunda trampa es para que nunca avance en el parlamento ningún proyecto de ley que cambie el sistema tributario y que ponga a pagar, como debe ser, a los que más tienen y/o que esconden, eluden o evaden para no pagar lo que les corresponde. Por ejemplo, que nunca se dé la ley de la renta global o universal.

Buscan usar el tema del salario del empleo público como escudo en contra del avance de impuestos como la renta global o universal, lo que significaría un paso adelante para transitar de un sistema tributario regresivo a uno progresivo.

Para explicarnos mejor: imagine usted un candidato presidencial de gran capital empresarial, con gran fuente de ingresos por estar en el negocio inmobiliario (por ejemplo, alquilarle edificios al Estado); y que, además, tiene inversiones en el sector financiero (el más rentable de todos los que propician acumulación de capital en el tiempo más corto).

Con el sistema impositivo actual tributa por aparte en cada una de esas actividades generadoras de sus rentas, de sus ganancias. Con renta global tendría que tributar sumando las tres fuentes pues así quedaría más evidente la enorme riqueza que tiene al verse el tamaño real de su fortuna, misma que acumula con las tres fuentes juntas, pero por las cuales hoy en día tributa por separado.

¿Cuántos políticos presidenciales, sus socios de campaña, sus financiadores estarán en la misma condición que el ejemplo anterior? ¡No son pocos! Y todos ellos hablan del plus salarial de las anualidades, del de la dedicación exclusiva, del de los riesgos, del de la prohibición y otros, como los culpables del déficit fiscal.

¿Votará usted por una propuesta electoral en contra suya, en contra de su salario? ¿Se pondría usted “la soga al cuello”, laboral y salarialmente hablando, cuando le quieren trasladan una culpa por un problema que usted no generó (el déficit fiscal); y, además, le piden apoyo electoral para llevarlos a la silla presidencial para su propio perjuicio y el de su familia…

El tema del déficit fiscal es algo serio realmente, que preocupa demasiado. Ninguna acción sindical que se precie de responsable debe mirar para otro lado en tal sentido. Pero esto se aborda desde otra perspectiva, radicalmente diferente a la de la relación con el empleo público.

¡Qué va! Con relación a ese tipo de candidaturas presidenciales debemos estar pendientes, minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, semana tras semana y mes tras mes, de aquí a febrero de 2018. ¡Escúcheles! ¡Sígales la pista! Nosotros nos encargaremos de ayudarle.

¡No se enoje señor Presidente!

Parece que no le gustó al señor Presidente la petición que le hiciéramos por medio de un video, de reaccionar y llamar a cuentas a sus jerarcas en la cartera de Seguridad Pública, ante la ola de homicidios y los dos años consecutivos con esta pandemia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esto ocurre cuando se registran homicidios a una cifra mayor de 10 por cada 100 mil habitantes. Lo cual se dio lamentablemente en los años 2015 y 2016. Tristemente, el año en curso parece que podrían volverse a repetir tan lamentables cifras.

¡No se enoje señor Presidente! El respeto que sentimos por su persona y por lo que autoridad presidencial representa, jamás ha estado en entredicho para nosotros. Olvida que nos autorizó para reclamar cuando no fuéramos escuchados: “Efímero, el poder que ha sido depositado en mis manos no es ni un cheque en blanco ni una patente de corso (…) Si no les escucho, reclámenlo; si les abandono, si no estoy ahí cuando más me necesiten (…)”

En el pasado a nosotros se nos tildó de mentirosos: “La lengua no tiene hueso (…) hablan de cientos de delegaciones en mal estado, esperaré la lista y me gustaría recibirla antes del lunes al mediodía”. Luego se nos acusó de hacer las cosas para favorecer su campaña política, pero ni fuimos mentirosos cuando denunciamos que cientos de delegaciones eran “cuchitriles”, ni hacíamos nuestras denuncias para favorecer su campaña política. Actuamos en razón de nuestra convicción y nuestra constancia por procurar que las condiciones de trabajo de nuestros policías sean mejoradas.

Para muestra un botón. Ahora en su gobierno se nos llamó “golpistas”. Así se consignó en notas de prensa: “Según Hidalgo, a la oficina de prensa de la institución llegó nueva información sobre el llamado a golpe de Estado hecho, presuntamente, por dos agremiados a la ANEP mediante textos y audios de WhatsApp en un grupo llamado ‘Manifestación MSP’ ”. Posiblemente así se lo hicieron saber a usted, lo cual quedó categóricamente desmentido con la manifestación pacífica del pasado 24 de febrero.

Costa Rica, a pesar de las cortinas de humo, a pesar de las amenazas, fue testigo de una manifestación pacífica, culta, ordenada, realizada por policías en tiempo libre, una gran mancha blanca que no afectó a terceras personas y que se fundamentó en causas justas, el derecho a la familia y a la salud.

Lejos de enojarse, nos parece que debería usted reflexionar sobre qué motivo tal manifestación, cómo se consiguió movilizar a casi dos mil personas en su tiempo libre, desde distintas partes del país. ¿Le habrán dicho a usted que no era una manifestación de policías? Le podemos asegurar que desde Peñas Blancas, hasta Paso Canoas, o desde Cartago, hasta Talamanca, todos y todas éramos policías, en algunos casos acompañados de sus esposos o esposas.

Tenemos un ideal: es lograr la dignificación, la profesionalización y la depuración del Ministerio de Seguridad Pública. La dignificación pasa por el respeto que se les debe brindar a las personas que desempeñan la función policial y los abusos de poder que tienen por práctica algunos jerarcas, deben ser erradicados por completo.

La profesionalización pasa por tratar a las personas policías como tales y por permitir que todos y todas tengan las mismas oportunidades de desarrollo y crecimiento.

La depuración pasa por erradicar los amiguismos, los compadrazgos, los ascensos en “ascensor”, la violación y/o la omisión de la Ley 7.410 Ley General de Policía y sus reglamentos.

¡No se enoje, señor Presidente! Que podemos demostrar que en su gobierno, al menos en lo que nos compete, ¡sí hay corrupción! Un funcionario con noveno año de colegio percibe 55% de dedicación exclusiva, se lo informamos a su Ministro de la Presidencia. Un funcionario fue procesado por el Servicio Civil y luego de dilucidada y terminada toda la etapa procesal, su ministro decide solicitar desistimiento del despido ordenado sin responsabilidad patronal. Funcionarios en puestos de confianza con condena por peculado y/o investigados por faltas a los deberes en la función pública, permanecen en sus puestos.

¡No le han dicho toda la verdad, señor Presidente! Pero lo entendemos. Usted es politólogo e historiador, no tiene por qué conocer de seguridad. Posiblemente deba creer en la información que le den sus jerarcas en esa materia. Muy probamente le hayan dicho que todo está en regla, que nuestras denuncias son infundadas. Pero le puedo asegurar que nuestras denuncias tienen una razón de ser, están fundamentadas, sustentadas y respaldadas por el criterio de especialistas del Derecho Penal y Administrativo.

Es una lástima que no haya mostrado el menor interés por conocer de qué venimos hablando. Sabemos que usted tiene demasiadas ocupaciones a diario. Nosotros también creímos en su discurso de transparencia. Para finalizar, le reconocemos que se están construyendo e inaugurando delegaciones policiales. Resaltamos este esfuerzo institucional direccionado por su gobierno. Esa ha sido una de nuestras luchas y es claro que no mentíamos.

Se nos tildó de “mentirosos”, se nos acusó de “golpistas”, pero ha valido la pena. ¡Estamos ayudando a que las cosas sucedan!

Los hilos del poder

Con estos cuantos versos
Quiero que puedan ver,
Como se mueven en tiquicia
Los hilos del poder.

En la candidatura presidencial
Del Ingeniero Jhonny Araya,
El señor Alvarez desanti
Era el jefe de campaña.

Jhonny se fue del partido
Antes de ser derrotado,
Pero Alvarez Desanti
Fue electo diputado.

Después de ese intento
Que resulto fallido,
El Ingeniero Jhonny Araya
Se fue del partido.

Después de que Araya
Se va de Liberación,
Funda con Gonzalo Ramírez
Nueva generación.

En esa contienda
En que participó ese chavalo,
Llevo de Vice Alcaldesa
A la esposa de Gonzalo.

En la fiesta que montaron
Como parte del jolgorio,
Desanti tuvo a Gonzalo
Como parte del directorio.

Después de que Desanti
Gana la pre- campaña,
Regresa al partido
El ingeniero Jhonny Araya.

Y por casualidad
Y aunque usted no lo crea,
Gonzalo es electo
Presidente de la Asamblea.

Para cerrar con broche de oro
Todo esta narración,
Llega a ocupar ese puesto
Con los votos de Liberación.

Opinión IVM-CCSS: Las preguntas de monseñor

El pasado primero de mayo, con ocasión de la histórica conmemoración del Día Internacional de la Clase Trabajadora, durante la misa de San José Obrero celebrada en la Catedral Metropolitana, monseñor José Rafael Quirós Quirós, arzobispo de San José, quien es el máximo jerarca de la Iglesia Católica costarricense, dio lectura a una homilía de alto contenido social que merece ser conocida por toda la población trabajadora de nuestro país, sin distingos de fe religiosa.

Como parte de esta importante epístola arzobispal, resalta sobremanera las relevantes interrogantes que en torno al tema de la situación financiera del régimen de pensiones más importante del país, el de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), administrado por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), monseñor Quirós hizo públicas en el mencionado oficio religioso.

Seguidamente transcribimos al respecto:
“Al formar parte de una sociedad mayoritariamente creyente, que vio en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia un ideario por alcanzar, les invito a seguir transitando por esos senderos, a fin de fortalecer una institución como la Caja Costarricense del Seguro Social, patrimonio nacional de bien común y manifestación de solidaridad social.

Su 75 aniversario de fundación, ha de motivar a todos pero, especialmente, a quienes tienen poder de decisión, a poner total empeño en el verdadero diálogo, para rescatar, sanear y fortalecer el fondo de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Desde mi condición de pastor, deseo compartirles algunas reflexiones que pretenden motivar una búsqueda y un diálogo común. Ante la situación actual del IVM, hay preguntas:

¿Quién o quiénes son los responsables de la misma? ¿Qué provocó todo esto? De haber responsables, ¿se han sentado responsabilidades? ¿Qué se está haciendo? ¿Cómo se puede resolver la crisis financiera actual? ¿Ese 1% de aumento será objeto de discusión? Hay quienes se preguntan, ¿no hará falta un cambio de mando en la conducción del sistema? Todo lo actuado hasta el momento en esta materia debe ser examinado y evaluado responsable y objetivamente.

Por la importancia del tema que incumbe a todos, es necesario cuestionar si en esa mesa de diálogo debería haber representación de los trabajadores agrícolas que no están asociados a las organizaciones sindicales, solidaristas y cooperativistas.

¿Cómo lograr la representación de los asegurados por cuenta propia? ¿Se harán amplias consultas a los sectores de la sociedad civil no representados en la mesa de diálogo? Asimismo, ¿cómo asegurar equidad en la toma de decisiones al interior de la mesa? Son cuestiones que considero válidas y merecen una respuesta”. Hasta aquí la cita textual.

Las interrogantes sobre el futuro de IVM-CCSS que formula el ilustre arzobispo de San José tienen relación con la serie de cuestionamientos que venimos formulando desde el seno de la corriente sindical Patria Justa, sobre la gravedad de lo que hemos denominado el “tortón del billón”, es decir, el hueco que se ha generado en las finanzas del más grande sistema de pensiones del país, del orden del millón de millones de colones (conservadoramente hablando); así detectado por un prestigioso grupo de profesionales costarricenses de reconocida solvencia moral y con profundo conocimiento del tema.

Así las cosas, es inconcebible que la directiva de la Caja insista en mantener su autoritaria decisión de una rebaja salarial generalizada del 1% para toda la clase trabajadora sin excepción: sectores público, privado e independiente; reducción salarial que se aplicaría en menos de un mes, el próximo 1 de junio.

La Caja no puede mantener la farsa de diálogo social que ha montado al respecto y, peor aún, pretender ocultar todas las circunstancias que mediaron para ese “tortón del billón” en IVM-CCSS; y a la vez no hacer evidente las identidades de los jerarcas involucrados y la de los tomadores de decisiones erráticas que provocaron que este grave asunto haya llegado hasta aquí.

Es tan evidente la profundidad del problema que hasta los colegas sindicalistas invitados a participar de esa farsa han indicado que están en contra de la rebaja salarial del 1% y han unido sus autorizadas voces a las nuestras en tal sentido; es decir, que la Caja debe revertir, anular, dejar sin efecto ese prepotente acuerdo, antes de entrar en un real diálogo social.

Diálogo social que debe conceptuarse como lo señalara en su acertada homilía monseñor Quirós: sin exclusiones, más representativo, más participativo, más transparente, realmente verdadero; y, además, poniendo en mesa la demanda de rendición de cuentas de lo que pasó y, por supuesto, establecer un cambio de mando en la conducción del sistema. La calle deberá hacerse escuchar si la Caja sigue en esa farsa y sordera.

Tres años de Gobierno: Lo bueno, lo malo, lo feo

El accionar, la obra y las decisiones de un determinado gobierno jamás serán analizadas de manera objetiva y/o neutra. Quien se lo proponga no podrá despojarse de su visión de mundo o de su ubicación en la estratificación social; y tratándose de un asunto meramente político, las vinculaciones partidarias, directas o indirectas, explícitas o implícitas, empáticas o antipáticas, pesan a la hora de calificar a una determinada administración gubernativa en una sociedad como la costarricense.

Esto es más complejo si tal análisis calificativo se hace mediando un artículo de opinión que (entre otros factores limitantes a considerar), presenta problemas espacio como para profundizar en el análisis.

Así las cosas, expresar nuestro parecer sobre los tres primeros años de gestión gubernativa del actual mandatario don Luis Guillermo Solís Rivera, no escapa al indicado contexto de análisis y a las limitaciones apuntadas.

Con una solicitud de disculpas anticipadas no por lo que apuntemos, sino por la simplificación de los criterios siguientes, apuntamos algo de lo bueno, algo de lo malo y algo de lo feo de la gestión ejecutiva del país en desarrollo y a la cual solamente le resta un año. Tan solo algunos ejemplos, pues es más que obvio que hay muchas más situaciones para apuntar al respecto.

lo bueno: un ejemplo: la decisión desafiante a la hegemonía político-económica dominante con la eliminación del veto a la Reforma Procesal Laboral (RPL), impuesto por la Expresidenta Laura Chinchilla Miranda. Así, la RPL pasó a convertirse en la presente Administración gubernativa, en Ley de la República, No. 9343, que entrará en vigencia el próximo 25 de julio. Otro ejemplo: la política y la gestión tributarias seguidas desde el Ministerio de Hacienda, propiciándose nueva normativa de control del fraude fiscal; así como proponiéndose e impulsándose diversa legislación por el lado de la progresividad impositiva.

Otro ejemplo: la intervención en el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop), posibilitando el surgimiento de un renacer del movimiento cooperativo nacional, tan consustancial al sistema democrático, con mucho más autonomía, independencia y transparencia. Otro ejemplo: varios miles de personas empleadas públicas del Gobierno Central y entes adscritos lograron la propiedad en sus cargos luego de años de prolongados interinatos, al mostrar el presente Gobierno, vía Servicio Civil y con apego a la ley, la necesaria voluntad política para corregir tal injusticia.

Lo malo: un ejemplo: la política de salarios mínimos en el sector privado siguió apuntalando el crecimiento de la desigualdad dado que no se impulsó un cambio cualitativo en la misma que impulsara ampliación del poder de compra del salario, partiendo de las cifras oficiales de inflación cero o cercana a cero. Es más, un duro golpe representó la decisión de realizar ahora una única revisión anual del salario mínimo con relación a variaciones en la inflación, eliminándose el reajuste semestral.

El salario mínimo está congelado, prácticamente, mientras todas las variables macroeconómicas positivas solamente están posibilitando mayores niveles de concentración de riqueza. Otro ejemplo: Importantes sectores laborales del Gobierno Central (no profesionales), continúan empobreciéndose salarialmente, por cuanto si bien se les liberó del enganche salarial médico, no se ha hecho nada por corregir las pérdidas adquisitivas de sus salarios acumuladas por tal razón y por tantos años. Otro ejemplo: los dos ejemplos anteriores contrastan dramáticamente con los grandes aumentazos salariales en entidades como el INS, el BCR y el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Lo feo: un ejemplo: los problemas que enfrentan varios altos cargos político-jerárquicos con pagos salarios irregulares y/o al margen de la ley que si bien es cierto no expresan conductas abiertamente corruptas premeditadamente concebidas para apropiación indebida de fondos públicos; alimentan el morbo político para golpear la imagen y la credibilidad presidencial.

A la vez, dejan en evidencia un tratamiento desigual y discriminatorio si situaciones análogas se hubiesen dado con funcionarios profesionales de carrera expuestos a las mismas controversias. Otro ejemplo: la soberbia político-autoritaria de la Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la cual ha ridiculizado a la autoridad presidencial ante el desacato de la petición de esta para que se revierta una rebaja salarial generalizada para toda la clase trabajadora, de un 1 %, para tapar un gigantesco hueco en las finanzas del sistema de pensiones IVM-CCSS. La “república independiente” de la Caja (como la llamó el propio mandatario), se impuso a la voluntad popular electoral mayoritaria que a este le llevó a la Presidencia de la República.

Lo subjetivo es la norma al analizar la acción de un Gobierno. Esto es contundente. En el caso nuestro, más señalamientos en este esquema de lo bueno, lo malo, lo feo se nos quedan en el tintero. Cada ciudadano, cada ciudadana también tiene sus propios criterios en tal sentido. Verdades absolutas no hay y cuando se trata de ver la realidad con perspectiva de clase, mucho menos.

Algo más profundo nos queda como deuda para comentar posteriormente; y es que en muchas de las acciones del presente Gobierno el conflicto inter-clases se manifestó con mucha contundencia, dureza y crueldad. Por ejemplo, la presión infame de los latifundios mediáticos sobre el empleo público y la feroz resistencia sindical representante de este.

Copla: convocatoria para 1 de mayo

Este primero de mayo
Vamos a protestar
Tenemos que marchar
Por mejores condiciones

Defender las convenciones
Y los derechos laborales
Las reformas fiscales
Justas y progresivas

Y las iniciativas
Para aumentar los salarios
Por eso es necesario
Que vengamos a marchar

No podemos dejar
Que aumente RTV
Ni tampoco que se eleve
La cotización por concepto de pensión-
Como lo quieren hacer

Tenemos que defender
A nuestro país
De todo aquel infeliz
Que lo quiera entregar

Por eso hay que llegar
Con alegría y gana
El lunes frente al correo
A las 9 de la mañana

IVM-CCSS: el tortón del billón

Imagínese esta cantidad: ¡Un millón de millones de colones! Es decir, ¡un billón de colones! Escribamos esta cantidad en números: 1.000.000.000.000. Un uno y doce ceros. Creo que ninguno de nosotros, la gente de “los y las de abajo”, tiene idea de lo que esta gigantesca cantidad de plata significa. En realidad, es una cifra enorme, grandísima. En términos de eso que llaman macroeconomía, esa cantidad equivale a unos 3 puntos porcentuales de Producto Interno Bruto (PIB).

Nada más y nada menos esa es la cantidad, conservadoramente hablando, que dicen los y las especialistas estudiosos del asunto de pensiones IVM-CCSS, que equivale al “hueco” que hasta la fecha se ha generado y que está amenazando la sostenibilidad financiera del régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguro Social; tanto en el corto, como en el mediano y en el largo plazo.

Es decir, que a hoy el fondo de pensiones IVM debería tener un billón de colones más de lo que ahora está en reserva, que es una cifra de unos 2 billones 200 mil millones de colones. En cifras: 2.200.000.000.000. Pero, ¿por qué estaría “faltando” ese billón de colones? (1.000.000.000.000) ¿Qué ha pasado?…

He aquí que a partir del año 2007 (por cierto, el segundo año de la Administración Arias Sánchez), el fondo IVM-CCSS “empezó” a tener problemas… pero tal fue la cantidad de problemas en el orden de sus finanzas que se fueron acumulando que ahora han detectado un “hueco” en las mismas del orden del millón de millones de colones, es decir, del billón de colones…

Pero, ¿y ahora qué?… Pues que usted, persona lectora trabajadora cotizante para IVM, ahora debe hacerse “responsable” del tortón del billón “perdido” de este fondo; poniendo más plata de su propio bolsillo para este fondo; de su bolsillo de salario congelado, empezando a pagar para llenar ese hueco, poniendo un 1% más de su salario total mensual a partir del próximo 1 de junio. ¿Le parece correcto esto a usted?…

Lo que nosotros estamos pensando es que “algo huele a podrido en Dinamarca” y, por tanto, la Junta Directiva de la CCSS, debe derogar el acuerdo que ya ha tomado, establecido de manera unilateral y prepotente para que, a cada persona trabajadora del sector privado, del sector público y del sector independiente, se le rebaje de su ingreso salarial mensual un 1% adicional, al 2.84% que ya está aportando como cuota obrera al IVM-CCSS.

Aparentemente ha habido una especie de “mala praxis” en la gestión ejecutiva de las finanzas IVM-CCSS; una “pifia” de ¡un billón de colones! y todo apunta que el problema empezó desde la Dirección Actuarial de la Caja, la cual permanece controlada por la misma gestión que generó el tortón del billón en IVM-CCSS.

La gente trabajadora asalariada de este país debe saber toda la verdad y nada más que la verdad. No debe haber impunidad. Muchísimas preguntas surgen en estos momentos: ¿cómo fueron negociados los títulos-valores comprados con fondos IVM?; ¿cómo manejó la Caja las deudas pendientes por renta con el Gobierno?; ¿cuál fue la política hipotecaria durante la crisis inmobiliaria de los años 2007-2009?; ¿cómo es que se contó y se habría contabilizado con plata que nunca existiría como la que debió haber generado la Ley de Protección de Trabajador?; ¿qué política se utilizó con la base contributiva, con las pensiones mínimas, con el cálculo de estas y las otras?, ¿cuándo fue y cuánto ha sido desde entonces, la suma de intereses acumulados de la reserva que han sido tocados para pagar pensiones?; etc., etc.

¡Qué va! Aquí, como dice el refrán popular, “hay mucha tela que cortar”. La directiva de la Caja hace mal pretendiendo con un supuesto “diálogo social”, “tapar el sol con un dedo”. Lo primero que debe hacer es derogar su acuerdo de rebajarnos el salario en un 1% a partir del próximo 1 de junio, pues seremos los inocentes los que estamos ya siendo castigados. Derogado ese acuerdo, pues que monten un real diálogo social, totalmente transparente y ampliamente participativo.

Si el IVM está “enfermo” y siendo que la directiva de la Caja fue quien lo enfermó; ella misma no puede “curarlo” y mucho menos, entre cuatro paredes en medio de gran opacidad y oscuridad. Creemos que es La Democracia de la Calle la que debe traer luz a toda esta oscuridad en que ha sido metido todo lo que tiene que ver con IVM-CCSS.

IVM-CCSS: Emplazamiento público y respetuoso a Doña Martha y Doña Olga

Enfatizando en el carácter respetuoso que como seres humanos, como mujeres luchadoras bajo las banderas del Movimiento Sindical Costarricense en el seno de las respectivas corrientes sindicales que tutelan su diario quehacer, sus personas nos merecen, doña Martha Rodríguez González y doña Olga Gómez González; hemos decidido formularles el presente emplazamiento público, con respetuosa vehemencia, a fin de que se retiren de la farsa que ha montado la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), de un supuesto “diálogo social” acerca del futuro del régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), el más importante del país.

Ni ustedes mismas, ni las entidades sindicales que están representando en ese supuesto “diálogo social”, merecen ser arrastradas en su buena fe de vocación negociadora (que también es la nuestra); por ciertos intereses espurios en unos casos y de gran opacidad y oscuridad en otros, que pretenden que se legitime y se valide con el beneplácito sindical, la injusta medida que de manera arbitraria y unilateral ya tomó la directiva de la Caja de rebajarle el 1% del salario bruto, a la totalidad de la clase trabajadora asalariada de los sectores público y privado y de las personas aseguradas voluntarias, a partir del próximo 1 de junio de 2017; con la finalidad de que no se sepa toda la verdad, toda la real verdad, de las verdaderas razones del porqué la situación financiera de IVM-CCSS ha llegado hasta el punto en que está ahora, generándose un quiebre abrupto en su estabilidad financiera a partir del año 2007, cuando se traía un camino de seguridad al respecto.

Sin menoscabar la credibilidad de los contenidos del estudio de la Escuela de Matemática de la Universidad de Costa Rica (UCR), acerca de los desafíos futuros de corto, mediano y de largo plazo de la sostenibilidad financiera de IVM; lo real es que aparentemente, se ha producido un gigantesco hueco en sus finanzas que podría llegar, léase bien, hasta el billón de colones; es decir, un millón de millones de colones (1.000.000.000.000), prácticamente 3 puntos de Producto Interno Bruto (PIB); generado a partir del 2007 cuando una cadena de decisiones negligentes (para llamarlas con “suavidad”), erróneamente tomadas por la Dirección Actuarial de la CCSS (que todavía sigue siendo la misma), generaron este descalabro financiero que ahora pretenden cobrarle a la población trabajadora cotizante para IVM. ¡No es justo! ¡No debemos cohonestar esta situación con un beneplácito sindical!

Doña Martha y Doña Olga: pese a la inteligencia que les caracteriza, podrían ser ustedes arrastradas a avalar decisiones ya no solamente de una rebaja salarial generalizada del 1%; sino que podrían involucrarlas en que avalen, también, la pretensión de los intereses que aquí estamos denunciando, para tomar medidas paramétricas como elevar la edad de retiro o para que se reduzcan los beneficios, disminuyendo sistemáticamente el monto de la pensión.

Se les quiere arrastrar a ustedes, solamente al escenario de la cuestión demográfica y del asunto de la informalidad no cotizante, de manera tergiversada; cuando, en realidad, es que no se quiere que el país conozca y, especialmente, las personas trabajadoras amenazadas de la inminente reducción salarial del 1%, la realidad del porqué el hueco en las finanzas de IVM, de ese millón de millones de colones, de ese billón, de esos 3 puntos PIB; cifra que es conservadora pero que conforme se profundice las investigaciones y los análisis en desarrollo podría ser espantosamente mayor.

La seriedad profesional, la rigurosidad académica y la procedencia institucional-social del prestigioso equipo de costarricenses que está poniendo al servicio de la ciudadanía esa espeluznante realidad financiera de IVM-CCSS, debe conducir a todo el Movimiento Sindical, sin importar las corrientes que a su interior le caracterizan, para asumir una posición profundamente obrera y ciudadana de enorme lealtad con la clase trabajadora de nuestro país.

La clase trabajadora cotizante de IVM-CCSS tiene todo el derecho a saber cuáles fueron cada una de esas negligentes decisiones, que aparentemente generaron ese hueco en sus finanzas del billón de colones; la clase trabajadora cotizante de IVM-CCSS tiene derecho a saber quiénes las tomaron y porqué siguen ocupando los mismos cargos todavía hoy; la clase trabajadora cotizante tiene derecho a saber por qué reina tanta impunidad al respecto hasta la fecha, para que una década después, a partir del año 2007, comenzara la crisis en la estabilidad financiera que traía el IVM hasta ese entonces.

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Finalmente, el sindicalismo no puede ceder el carácter monopólico de representación obrera en favor de los intereses económico-sociales de la clase trabajadora, cuando tal carácter le fue otorgado por una historia más que centenaria con mucho derramamiento de sangre; otorgado por la legislación obrero-social internacional y nacional emitida por décadas y décadas; otorgado por nuestra propia Constitución Política; y compartir la interlocución clásica que le corresponde para circunstancias como la presente, con otros movimientos de naturaleza filosófica-político-legal radicalmente distinta a la naturaleza del sindicalismo, como lo son el solidarismo y el cooperativismo, por más respetables que nos sean los mismos.

Una cosa es la estructura jurídico-constitucional que determina la toma formal de decisiones por parte de la Junta Directiva de la CCSS; pero otra muy distinta, es la metodología para un diálogo social que represente sectores relevantes de nuestra sociedad política, de nuestra sociedad civil (espacio éste que puede comprender al cooperativismo y al solidarismo) y ¡el sector sindical en cuanto tal como legítimo y exclusivo representante obrero! ¡Esta es la diferencia!

Y todavía más, aparte de ceder ese carácter monopólico de representación obrera que la historia y las leyes le otorga al sindicalismo; sentarse en la misma mesa con un representante cooperativista presuntamente involucrado en el descalabro que ha sufrido el Infocoop, y, sentarse con una persona del solidarismo presuntamente cercana a la corriente más históricamente represora de la organización sindical bananera; en nuestro criterio respetuoso, representa una afrenta a todo el sindicalismo.

Con nuestro reiterado respeto, les exhortamos a abandonar esa farsa de diálogo social sobre el futuro de IVM y a que construyamos una unidad sindical en la acción para primero, obligar a que la Caja revierta su arbitraria decisión de la rebaja salarial del 1%; y, en segundo lugar, para que se destape, en su real dimensión y amplitud, la realidad financiera actual de IVM y las razones y los responsables del hueco gigantes de un billón de colones en sus finanzas. El “paciente” IVM está enfermo; pero no lo puede curar quién lo “enfermó”; debe curarlo la sociedad.

IVM-CCSS: ¿trampa negociadora para legitimar zarpazo al salario obrero? (parte 3)

Así empieza el texto del editorial del prestigioso Diario Extra (el más leído del país y el de mayor circulación nacional), correspondiente a su edición del pasado martes 11 de abril, bajo el título “Patronos morosos, empleados indefensos”.

¿Por qué, entonces, castigar a toda la población trabajadora asalariada, pública y privada, que sí está afiliada a la Caja y que ya está cotizando, puntualmente, mes a mes, para el sistema de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM-CCSS), aumentándole un 1 % a ese aporte que, en realidad, es una rebaja salarial de igual monto, 1 %, aplicable a partir del próximo 1 de junio?

Ya estas personas trabajadoras asalariadas que aparecen en las planillas de los sectores público y privado, están aportando el 2.84 % de su actual salario total (sin rebajas), para IVM-CCSS. A partir del 1 de junio entrante, ese 2.84 pasará a ser 3.84 %, es decir, habrá un aumento en la cotización obrera para ese sistema de pensiones del ¡35 %!

¡35 % de aumento en la cotización obrera para IVM cuando se dice que no hay inflación, que la inflación es cero o cercana a cero!

¿Por qué la Junta Directiva de la Caja “ningunea”, ignora, descalifica la reiterada petición presidencial para que se revise esa injusta decisión unilateral de la CCSS de obligar a las personas trabajadoras asalariadas que sí están cotizando para IVM, a que aporten un 1 % más de sus salarios actuales totales, a partir del 1 de junio?

¿Qué esconden los y las integrantes de la directiva de la Caja que están tan urgidos de ese aumento del 35 % en el actual monto de la cotización del aporte obrero para IVM-CCSS?

Leamos este otro párrafo de tan importante editorial de Diario Extra: “Existe un gran sector de trabajadores que no aporta al Estado por varias razones, una es que sus patronos no los aseguran y los mantienen al margen de la ley, mientras que otros son independientes y no se ponen al día”.

Antes de empobrecer más a quienes están recibiendo salario congelado en estos momentos (con la próxima rebaja salarial del 1 % para IVM-CCSS), ¿no sería mejor abordar, con seriedad y responsabilidad estratégicas, el problema de ese millón de personas trabajadoras que no están afiliadas a la Caja pero que, de seguro, cuando les llegue el momento, irán a pedir pensión del régimen no contributivo?

Y adivinen… ¿Quiénes habrán de pagar esa enorme cantidad de pensiones del régimen no contributivo porque el problema se eludió y no se abordó como debería hacerse? ¡Pues los actuales cotizantes que sí están pagando puntualmente su cuota obrera al IVM-CCSS! ¿Cuánta pensión les quedará, entonces, a los puntuales pagadores?…

¿Por qué se niega la Caja a revertir, anular, modificar su imperial decisión de subirle a los responsables pagadores de su cotización obrera para IVM, ese 1 % que, repetimos, es una rebaja salarial del 1 %?

¿Por qué desentenderse de la ineludible responsabilidad de capturar esa fuga de casi un millón de potenciales cotizantes para IVM-CCSS que ya debían estar aportando a dicho régimen de pensiones?

Volveremos sobre el tema la semana próxima.

Bancrédito debe ser salvado

Es correcta la decisión adoptada por el señor presidente de la República, don Luis Guillermo Solís Rivera, y el Gobierno que preside, a fin de que otras entidades públicas de fuerte peso financiero en la economía nacional acudan en auxilio del Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito), a raíz de la estrechez financiera que está presentando.

Específicamente, se da directriz gubernamental para que los otros dos bancos públicos, el Nacional y el de Costa Rica no saquen la plata que tienen depositada en el Bancrédito; y, se les dice a instituciones como Recope, el INS y el INVU que depositen en él. A la Caja, otra pudiente entidad estatal, se le exhorta a que invierta en el banco en problema (recordemos en este caso el “intocable sambenito” de la sacrosanta autonomía de la CCSS).

Metamos aquí un paréntesis para mencionar la importante circunstancia de que toda la ciudadanía supiera adónde depositan “su” dinero esas empresa públicas tan “platudas”, a fin de constatar asuntos tan complejos como ganancias por intereses, sujetos intermediarios, negocios en perspectiva de riesgos y oportunidades y otros tópicos muy relevantes; todo lo cual y más al respecto, para cuando este país pudiera abrir una verdadera mesa de diálogo social sobre el tan llevado y traído tema del déficit fiscal. Cerramos el paréntesis…

Volviendo a lo de Bancrédito, nosotros apoyamos esta acertada decisión, aunque conviene aprovechar la coyuntura para compartirles algunas consideraciones de un ignorante en estos negocios de banca en tiempos de la hegemonía financiera que impone el capital neoliberal; pero que algo nos quedó de nuestro aprendizaje sociopolítico de corte socialdemócrata cuando se nos educó en relación con el papel de la banca pública, de la banca estatal para el fomento del bien común y de la inclusión social.

Según reporte de la prensa del capital, interpretando el documento “Evolución Financiera: Bancrédito del 2006 al 2016” que elaboró el Banco de Costa Rica (BCR), se nos indica lo siguiente: “Entre el 2006 y 2016, el egreso administrativo pasó de ¢7.786 millones al año a ¢15.563 millones, es decir 100 % más. Mientras que la utilidad operativa, en el mismo periodo, pasó de ¢13.821 millones a ¢23.602 millones, o sea creció 71 %”.

Los números de los banqueros, que no son neutros porque responden a impulsos ideológicos de acumulación, podrían dar como verdad absoluta la interpretación no menos ideológica de ese tipo de prensa cuando ésta afirma que “Bancrédito se asfixia en su elevado costo administrativo que consume sus ganancias”.

Para este cristiano que nada de banca sabe (¡ya sé!, algunos dirán, ¿…entonces para qué se pone a opinar?), Bancrédito no está en “bancarrota” ni en riesgo de estarlo; como al parecer tampoco lo estuvo el ya desaparecido Banco Anglo Costarricense (BAC), cuyo cierre polémico y traumático no se olvida en los sectores sociales y políticos creyentes en la promoción de la inclusión social y del bien común.

El apoyo financiero que pide el Gobierno para Bancrédito, a las indicadas empresas públicas nacionales altamente rentables (las que todavía no han podido ser privatizadas en el sentido clásico de los ideólogos del “Consenso de Washington” y su contraparte neoliberal criolla); es por un año mientras se le transforma en un banco de “fomento y desarrollo”.

Lea: Convención PLN: Significado político-ideológico

¡Qué interesante! Nos preguntamos: ¿es que acaso no habrá llegado el momento sociopolítico para que se someta a una auscultación profunda, el rumbo que se le impuso a la banca pública-estatal del país cuando esta fue apartada del horizonte ideológico-fundamental que se le dio con ocasión de la nacionalización bancaria ordenada por el caudillo don Pepe, don José Figueres Olsen, cuando este instauró la Segunda República al término del conflicto bélico de 1948, de la cual fue él el líder del bando victorioso…?

La lógica de la hegemonía político-económica dominante (la que no va a las urnas a legitimarse pero sí cree tener el derecho de bloquear políticas públicas propiciadoras del bien común), tiene a la banca estatal costarricense en una carrera loca de acumulación, de reproducción del capital per se, bajo las reglas financieras operantes en la actividad banquera privada; nada que tenga que ver con la reducción de la desigualdad y nada que tenga que ver con desacelerar la concentración de la riqueza.

El Gobierno mismo lo admite aunque implícitamente. Si el Bancrédito será transformado en una banca para “fomento y desarrollo”, entonces ¿cuál es su naturaleza actual?

Si el Banco de Costa Rica (BCR) tiene invertidos en el Bancrédito 76 mil millones de colones (un cuarto de punto porcentual de Producto Interno Bruto PIB); ¿cuánto tendrá invertido en otras entidades públicas y/o privadas? Aunque el BCR ya no podrá retirar esa plata de su colega entidad en problemas (al menos por un año), la pregunta sí es válida formulársela:

¿Cuál es el rumbo actual que debería tener la banca pública costarricense en un escenario de mercado informal en ascenso, de alto desempleo juvenil; de empobrecimiento salarial, por un lado y, por otro, de endeudamiento salarial que potencia el suicidio personal; de déficit fiscal “cuasi-apocalíptico”; de endeudamiento público en curva ascendente y prácticamente sin control…?

Evidentemente, que para el proceso electoral en desarrollo, el tema no es “sexy” como para abordarse abiertamente en campaña y así generar un remezón, aunque fuera leve, en el intocable sistema financiero costarricense. ¡Cómo nos gustaría que algún candidato presidencial “valiente” metiera el dedo en la llaga…!