“Propuesta de marco conceptual y jurídico para el fortalecimiento del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la regulación de las telecomunicaciones en Costa Rica”

Introducción

La Comisión Especial designada por la Rectoría, para el análisis de las distintas propuestas de ley para la modernización del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), ha trabajado en forma continua desde el año 2000. En abril del 2000, le fue encomendado realizar un estudio pormenorizado del proyecto integrado de Ley General de Telecomunicaciones, Ley General de Electricidad y de Modernización del ICE, mejor conocido como el “Combo del ICE”. En marzo del año 2003, la Comisión procedió análisis del proyecto de reforma parcial a la Ley del ICE, expediente 15.083.

En junio del 2003, ante la inminente firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, Centroamérica y la República Dominicana, por parte del Poder Ejecutivo, la Rectoría le asignó a la Comisión la tarea de evaluar el impacto que este acuerdo tendría sobre el sector de las telecomunicaciones, así como de sus posibles repercusiones en el desarrollo económico, social, cultural y político de Costa Rica.

Los resultados de las deliberaciones que han tenido lugar en el seno de la Comisión Especial, están consignados en tres informes que preceden al presente documento, a saber: (1) “Evolución, estado actual y futuro de la electricidad y las telecomunicaciones en Costa Rica (2002); (2) “Informe sobre el proyecto de reforma parcial a la Ley del ICE, expediente 15.083” (2003); y (3) “Las telecomunicaciones, el ICE y el Tratado de Libre Comercio” (2004).

En julio del 2004, la Rectoría encargó a la Comisión Especial que se ocupara de establecer los lineamientos y contenidos de un Proyecto de Ley Marco de las Telecomunicaciones en Costa Rica.

Con el propósito de dar cumplimiento a esta nueva responsabilidad, la Comisión Especial consideró pertinente elaborar, junto con la propuesta de Proyecto de Ley Marco de las Telecomunicaciones, varios documentos introductorios, a saber: (1) una visión del papel de las telecomunicaciones en el desarrollo presente y futuro del país, en un contexto de eficacia, justicia y solidaridad;(2) el marco conceptual para una propuesta de Ley Marco de las Telecomunicaciones en Costa Rica, el Libro Blanco de
las Telecomunicaciones; y (3) una síntesis de los antecedentes jurídicos, así como de las distintas etapas que han caracterizado el desarrollo de las telecomunicaciones en Costa Rica.

De igual manera, y en concordancia con las recomendaciones formuladas en sus tres informes previos, la Comisión Especial consideró esencial la elaboración de una propuesta para la modificación del Decreto Ley 449 del 8 de abril de 1949 y sus reformas, mediante la cual se le devuelva al ICE la condición plena de institución autónoma; se le dote de los mecanismos y procedimientos necesarios para facilitar una fluida gestión administrativa y financiera; y se le permita, en su condición de operador estatal, abrir espacios para la participación del sector privado nacional en
la realización de actividades complementarias en materia de telecomunicaciones, la formalización de alianzas estratégicas con empresas públicas y privadas, y la participación en programas de cooperación de alcance regional e internacional.

El proceso de reflexión que ha guiado los trabajos de la Comisión, se ha caracterizado por la búsqueda y análisis de las opiniones de destacadas personalidades provenientes de los ámbitos social, económico y político, y de las más diversas perspectivas disciplinarias y sectoriales. Asimismo, se tuvo en consideración los criterios de varios especialistas del sector público y del privado, así como de expertos internacionales en
el desarrollo y gestión de las telecomunicaciones.

Durante la presente fase de trabajo, la Comisión ha ponderado la diversidad de intereses que enfrenta el desarrollo de las telecomunicaciones en la actual coyuntura de globalización de los mercados y ha analizado en detalle, tanto las repercusiones
que tendrían distintos grados de apertura de las telecomunicaciones, así como las restricciones que actualmente afectan al Instituto Costarricense de Electricidad, para dar respuesta a los retos que las exigencias del libre comercio le plantean país.

En este proceso de análisis y propuesta, la Comisión ha tenido como referente el marco conceptual de sus trabajos en relación con los distintos proyectos de ley para el fortalecimiento y la modernización del ICE, que ha conocido la Asamblea Legislativa.

De igual manera, la Comisión ha considerado la evolución de las telecomunicaciones globalmente, así como los alcances del Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos, los países de Centroamérica y la República Dominicana, con particular referencia al Anexo 13.

El presente documento constituye, en esencia, una lectura de situación y una propuesta de visión construida sobre la base de las más variadas consideraciones, privilegiando, eso sí, los postulados del Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica, en cuanto a las necesarias transformaciones sociales, culturales, económicas, científicas y tecnológicas, para un desarrollo con equidad, justicia social y respetuoso
de las más importantes tradiciones de los costarricenses. Dentro de esta perspectiva, la Comisión ha partido de la convicción de que todas las políticas gubernamentales para el desarrollo deben tener en consideración las consecuencias sociales, culturales, económicas y ambientales que de ellas se deriven, reconociendo la solidaridad como fundamento de toda política de desarrollo sostenible.

Al asumir el estudio y la preparación de una propuesta de Ley Marco de las Telecomunicaciones, la Comisión analizó los aportes que en materia de telecomunicaciones y electricidad ha proporcionado el modelo costarricense, para concordar en que es posible ajustar este modelo a los requerimientos de la apertura a los mercados globales, aprovechando sus ventajas comparativas, sin renunciar por ello a los principios y valores de justicia social y solidaridad en que se fundamenta.

La Comisión está convencida de que es posible continuar creciendo tecnológicamente, sin poner en riesgo el patrimonio natural e institucional de los costarricenses, y considera que el sector de telecomunicaciones puede fortalecerse y desarrollarse tecnológicamente dentro del marco legal del dominio público, sirviendo de plataforma para una propuesta de desarrollo de largo plazo, socioeconómicamente equilibrado y sostenible en materia ambiental.

La Comisión reconoce, igualmente, que la brecha digital y el retraso tecnológico que se le atribuyen al Instituto Costarricense de Electricidad, no son necesariamente el resultado de que las telecomunicaciones y la electricidad hayan permanecido dentro del ámbito del dominio público, sino más bien una consecuencia de los procesos de reducción y debilitamiento del Estado, las limitaciones presupuestarias y las ataduras
que impone la normativa vigente sobre contratación de recursos humanos, obras, equipos y servicios.

Para la Comisión, la Ley Marco de las Telecomunicaciones debe estar orientada a garantizar el acceso universal a los servicios de telecomunicaciones, en tanto servicios públicos, como elemento consustancial para un desarrollo sostenible de la sociedad costarricense.

Para ello, el Estado debe garantizar que los servicios prestados respondan a los principios de universalidad, solidaridad, continuidad, eficiencia, adaptabilidad, y servicio al costo.

Asimismo, la Comisión considera que la dimensión solidaria en las telecomunicaciones debe estar íntimamente ligada al principio de servicio universal, como el instrumento idóneo que permite materializarla en un determinado contexto espacial y social. El acceso universal implica no sólo una amplia cobertura de la población, idealmente la totalidad de la población nacional, sino también tarifas asociadas con el nivel de ingreso de esa población, de modo que, independientemente de su condición
socioeconómica, todos los habitantes tengan opción al servicio.

El presente documento está dividido en cinco partes: en la primera se analizan las perspectivas para el desarrollo de las telecomunicaciones en un marco de eficacia, justicia y solidaridad; la segunda corresponde a una propuesta de marco conceptual para el desarrollo de las telecomunicaciones en Costa Rica; la tercera incluye una síntesis del marco normativo, así como de las distintas etapas que han caracterizado el desarrollo de las telecomunicaciones en Costa Rica; en la cuarta se presenta la propuesta de ley para la modificación del Decreto Ley 449 del 8 de abril de 1949 y sus reformas; y en la quinta se detalla el proyecto de Ley Marco de las Telecomunicaciones en Costa Rica.

En síntesis, el presente documento ofrece los elementos centrales de una propuesta para realizar las transformaciones necesarias y consolidar un sector de telecomunicaciones moderno, eficiente, internacionalmente competitivo, inspirado en una visión de solidaridad y de universalidad de los servicios.

La propuesta de la UCR para la reforma ICE, escúchela en Radio U

Domingo 30 de julio de 2006
2:00 p.m.
Radio U 101.9 FM.
Programa: Voces y Política

Producción General:
Manuel Rojas Bolaños y Elberth Durán Hidalgo

Participantes:

Ing. Jorge Gutiérrez, Presidente Ejecutivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)
Dr. Manuel Maria Murillo, Coordinador, Comisión Especial sobre Telecomunicaciones UCR.
Dra. Margarita Bolaños, Directora, Sede Atlántico, UCR.
Mag. Ismael Mazón, Decano Facultad de Ingeniería, UCR

Propuesta de Reforma del ICE de la UCR

ANEP siempre se opuso a mercantilizar las fechas que marcaron la definición de nuestra nacionalidad

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), expresa su total respaldo a la iniciativa legislativa que pretende restaurar la celebración de fechas simbólicas de nuestra nacionalidad, para los días históricamente correspondientes; corrigiéndose así el grave atentando que contra nuestra deteriorada conciencia cívica nacionalista, se cometió en el período parlamentario anterior, lo que generó en su momento nuestro más rotundo rechazo.

La ANEP siempre alzó su voz en contra y dejó constancia de su total oposición a la ley que le robó a la ciudadanía guanacasteca el honor de reconocerse como costarricenses en el día exacto en que tomaron tal histórica decisión: un 25 de julio.

Además, fue una grave violación a la memoria histórica que recoge el más sensible proceso de la construcción de nuestra particular identidad nacional, que se atrofiara la celebración de la fecha más memorable de la Gesta Histórica de 1856: el 11 de abril.

Igual de trascendente es que nos reconozcamos como una sociedad diversa y multiétnica, aceptando que el propio 12 de Octubre es la fecha histórica que marca un hito histórico en la América Latina de enorme polémica: para unos,_ “encuentro de culturas”_; pero para nosotros, un gigantesco genocidio y etnicidio.

La herejía mercantilista no tuvo ni siquiera compasión con la celebración de una fecha de enorme contenido emocional y psicosocial para el pueblo costarricense, asociado a una fuerte cultura religiosa: la celebración del Día de la Madre, el propio 15 de agosto.

Felicitamos a la señora Jefa de la Fracción Parlamentaria del Partido Liberación Nacional, la señora Mayi Antillón, por impulsar dicha iniciativa; igualmente felicitamos también a los representantes legislativos de la Provincia de Guanacaste que impulsan la restauración patriótica de la celebración de la Anexión de Guanacaste el propio 25 de julio, precisamente un día como este en que ANEP emite este comunicado.

Finalmente, exhortamos de manera vehemente a todas las fracciones diputadiles de la Asamblea Legislativa actual, a restaurar la grave lesión que se le hiciera a las concepciones básicas de la formación de nuestra identidad como nación y a la naturaleza particular del sentido del ser costarricense; aprobando rápidamente la reforma de ley para que las trascendentales efemérides del 25 de Julio, del 11 de Abril, del 15 de Agosto y del 12 de Octubre, se celebren en esos precisos días que corresponden al acontecimiento histórico correspondiente.

San José, 25 de julio de 2006.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General

Edgar Morales Quesada
Secretario General Adjunto

Mandamientos del consumismo

Frei Betto
Alai-amlatina

Eso vale igualmente para la soda que descalcifica los huesos, corroe la dentadura, engorda y crea dependencia. Al beberla, un grupo de jóvenes exultantes sugiere que, en el líquido burbujeante, se encuentra el elixir de la suprema felicidad.

La sociedad de consumo es religiosa en sentido contrario. Casi no hay anuncio publicitario que no deje de valorar uno de los siete pecados capitales: soberbia, envidia, ira, pereza, lujuria, gula y avaricia. Capital significa cabeza. Mi hermano Santo Tomás de Aquino (1225-1274) enseña que son capitales los pecados que nos hacen perder la cabeza y de los cuales se derivan numerosos males.

La soberbia se hace presente en la publicidad que exalta el ego, como el feliz propietario de un vehículo de líneas vanguardistas o el portador de una tarjeta de crédito que funciona cual llave capaz de abrir todas las puertas del deseo. La envidia hace que los jóvenes discutan sobre cuál de subfamilias tiene el mejor vehículo.

La ira caracteriza al japonés rompiendo el televisor por no haber adquirido algo de mayor calidad. La pereza está a un paso de esas sandalias que invitan a un paseo entre piedras o abren las puertas de la fama con derecho a una confortable casa con piscina.

La avaricia reina en todas las economías y en el estímulo a los premios de talonarios de ventas a plazos. La gula, en los productos alimenticios y en las comiderías que ofrecen mucho colesterol en bocadillos piramidales.

La lujuria, en la asociación entre la mercancía y las fantasías eróticas: la cerveza espumosa identificada con mujeres que exhiben sus cuerpos en minúsculos biquinis.

Los cinco mandamientos de la era del consumo son:

1º) Adorar el mercado sobre todas las cosas. Todo se vende o se cambia: objetos, cargos públicos, influencias, ideas, etc. En economías arcaicas, aún presentes en regiones de América Latina, el compartir los bienes materiales y simbólicos aseguraba la sobrevivencia humana. Ahora al valor de uso se sobrepone el valor de cambio. Es preferible dejar perderse los alimentos cuyos precios exigidos por los productores dejan de ofrecer el mismo margen de ganancia. Según el mercado, perecen los seres humanos pero se aseguran los precios.

2º) No profanar la moneda, desestabilizándola. Dicen que antiguamente los pueblos indígenas sacrificaban vidas humanas para aplacar la ira de los dioses. ¿Abominable? No tanto. El ritual prosigue; lo que cambó fueron solamente los métodos. En 1985 el Nacional, uno de los mayores bancos brasileños, comenzó a hundirse. Durante diez años, gracias a operaciones fraudulentas, el Nacional consiguió sacar miles de millones de dólares del Banco Central. En octubre de 1995 el gobierno de Cardoso creó por decreto el Proer -un programa de socorro para bancos en dificultades. Pero en aquel momento sólo fue favorecido un banco: el Nacional, con el equivalente a seis mil millones de dólares.

3º) No pecar contra la globalización. Gracias a las nuevas tecnologías de comunicación el mundo se transformó en una pequeña aldea. De hecho el Planeta quedó pequeño ante las inconmensurables ambiciones de las corporaciones trasnacionales. ¿Por qué van a invertir en la protección del medio ambiente si eso no aumenta el valor de las acciones en la Bolsa?

4º) Ambicionar los bienes estatales y públicos en defensa de la privatización. Si no es el bien común el valor prioritario, sino el lucro, privatícese todo: salud, educación, autopistas, playas, selvas, etc. Privatizar es estrechar la pirámide de la desigualdad social. Las ganancias son apropiadas por una minoría, y los perjuicios el desempleo y la miseria socializados. Cuanto menos servicios públicos, mayor la parcela de población excluida del acceso a los servicios pagados.

Antes de la ganga de Usiminas, una de las mayores siderúrgicas brasileñas, la Nippon suscribió un 14% del capital de la empresa. Cuando se dio el aumento del capital de Usiminas, la Nippon no se interesó, lo que redujo su participación accionaria al 4.8%. Iniciado el proceso de privatización, las acciones de Usiminas se revalorizaron y la empresa japonesa obtuvo el privilegio de recuperar su participación original pagando 39.79 dólares por cada lote de mil acciones, cuando en la Bolsa su cotización ya había alcanzado 523.90 dólares. La Nippon obtuvo una ganancia del 1.340%.

El patrimonio de Usiminas valía 12 mil millones de dólares; fue vendido en mil 65 millones. Y nadie fue a parar a una cárcel por este asalto al patrimonio nacional. Con lo que se recaudó por la subasta de Usiminas, el 73.3% fueron pagados con “dinero basura” y el 26.4% con Certificados de Privatización. Papeles de colores. En dinero contante entraron apenas mil quinientos dólares, la mitad del precio de un carrito “popular”, sin usura.

*5º) Dar culto a los sagrados objetos de consumo. *Recorrimos aceleradamente el trayecto que conduce de la esbeltez física a la ostentación pública de celulares, de la casa de verano al auto importado, haciendo cuenta y caso que no tenemos nada que ver con la deuda social.

Expuestos a la mala calidad de esos medios electrónicos que nos ofrecen felicidad en frascos de perfume y refrigerante, alegría en paquetes de cigarros y enlatados, ya no queda espacio para la poesía ni tiempo para gozar la infancia. Perdimos la capacidad de soñar sin ganar a cambio sino el vacío, la perplejidad, la pérdida de identidad.

En dosis químicas, la felicidad nos parece más viable que recorrer el desafiante camino de la educación de la subjetividad. Se mercantilizan las relaciones conyugales, de parentesco y de amistad. Y en ese juego, al igual que en las películas norteamericanas, quien no es hábil y descaradamente cruel, muere.

Sólo hay esperanza para quien crea que el diluvio neoliberal no es capaz de inundar todos los sueños e intente navegar, a pesar de que casi no sople el viento, en las alas de la solidaridad con los excluidos, de la lucha por la justicia, del cultivo de la ética, de la defensa de los derechos humanos y de la búsqueda incansable de un mundo sin fronteras también entre ricos y oprimidos. Pero ésa es otra historia, que exige mucha fe y cierta dosis de valentía.

A propósito: lo contrario de la soberbia es la humildad; de la envidia el desapego; de la ira la tolerancia; de la pereza el compromiso; de la avaricia el compartir; de la gula la sobriedad; de la lujuria el amor.

(Traducción J.L.Burguet)

– Frei Betto es escritor, autor de “Comer como un fraile. Recetas divinas para quien sabe por qué tenemos un cielo en la boca”, entre otros libros.

Retos pendientes y agenda de desarrollo

Helio Fallas | Julio 17, 2006

De hecho, hay un grupo numeroso de reformas económicas que se prevén se tienen que realizar, sobre la base del TLC y el programa fiscal. Lo que quiero expresar es que existe una agenda que está sobre el tapete aunque pocas personas la conocen, que quedó sin completar y entonces uno esperaría que esa agenda con el FMI se vuelva a revivir ahora.

Otros temas de agenda de desarrollo pero casi olvidados

Dejando de lado un análisis de los temas antes referidos, considero que se sigue con la preeminencia de las políticas económicas sobre las sociales y esto se muestra al razonar la evolución de los salarios mínimos reales, entre otros aspectos. El índice de salarios mínimos reales en diciembre 2005 estaba a un nivel similar al año 1997, ocho años atrás, aunque mejor que el de 1995 que estaba con un equilibrio del 100 por ciento.

Además, existe una mayor desigualdad en la distribución del ingreso que se ha venido desmejorando en forma paulatina pero constante en los últimos años. Creo que esto es un problema estructural y se deriva en lo fundamental del mismo proceso de globalización que tiende a concentrar recursos. Un dato relacionado con ese tema es lo que se remite al exterior por “ingresos pagados al exterior” que pasaron del 3,9% del PIB en el 1991 a un 9,9% en el 2005. Lógicamente, al haber empresas exportadoras grandes, compuesta casi solo por empresas extranjeras, éstas tienen retribuir el capital invertido. Aunque esto es un proceso normal del capitalismo, creo que es algo que debemos tenerlo claro, que así como viene más inversión extranjera más recursos salen al exterior como resultado que las exportaciones corresponden a exportadores extranjeros. Así funciona el sistema económico. La pregunta que surge es: ¿cómo logramos que más recursos que ahora salen al exterior puedan quedarse en el país y generen más empleos e ingresos?

En cuanto al crecimiento del Producto Interno Bruto en 2005, este creció un 5,9% el segundo mayor incremento durante el quinquenio 2001-2005. No ha habido por años una política de desarrollo integral que asumiera el reto de una inserción inteligente en los mercados internacionales, aunque se vienen haciendo intentos por articular demandas de empresas exportadoras extranjeras con empresas nacionales mediante proyectos apoyados por PROCOMER. No existe lo que se denomina una agenda de desarrollo integral y en ejecución. No estoy hablando de una agenda complementaria. Me estoy refiriendo a algo más integral, una agenda de desarrollo nacional que incorpore una política de desarrollo de la competitividad de los sectores productivos, de generación de fuentes de empleo, políticas en ciencia y tecnología, de una mejora en la distribución de los ingresos de las personas, entre otras.

Desigual distribución de la riqueza en las regiones del país

Desde el punto de vista económico y social de las regiones, uno puede ver no dos, sino 3 y 4 “Costa Ricas”, sencillamente porque la concreción de los aspectos económicos es muy distinta en las distintas regiones y localidades del país. Por ejemplo resulta impresionante cómo en solo cinco cantones se tiene el origen de alrededor del 61% de todas las exportaciones de este país. Y todavía hay uno que tiene el 22%. Y ese cantón, que es el caso de Belén, tiene características que hace 20 años eran impensables para un cantón agrícola, avícola y pecuario. En solamente 20 años se transformó radicalmente y hoy en día su población es 100% urbana, más de la mitad de sus habitantes no son originarios del cantón, vinieron de todo el país, etc., sencillamente porque ahí están las zonas francas y es una de las municipalidades que tiene más recursos para poder llevar adelante sus proyectos. ¿Cómo replicar eso en el resto del territorio? Es imposible, pero entonces qué alternativas les estamos dando a los demás cantones, dado que las fuerzas del mercado son incapaces de dirigir o orientar recursos hacia los otros cantones.

Algunas coyunturas favorables: crecimiento del turismo, crecimiento de las exportaciones y aumento de la cooperación europea en dos aspectos fundamentales de política en este momento: la planificación urbana y la descentralización. Definitivamente, en 15 años los problemas que vamos a tener en el área metropolitana, van a ser muy serios y por lo tanto se requiere y se necesita prever una serie de acciones en materia de regulación urbana, entre otros.

Otros retos pendientes en la agenda de desarrollo nacional.

Una que considero que debe ser el punto de partida es la ciencia y la tecnología como eje del desarrollo futuro. Aquí hay un avance, puesto que existe un plan en ciencia y tecnología que hace poco vio la luz pública.

Pero lo que hay que tener clarísimo es que las tendencias mundiales indican que las tecnologías de la información y la comunicación son las que va a dominar el mundo. Informes indican que en los países más adelantados, más de un 15% del PIB ya está generado por este tipo de sectores y hay que tener muy claro también que cinco países poseen el 80% de todas las patentes en el ámbito mundial. Hay que partir de esa situación y analizar que se puede hacer frente a esta situación, aunque Costa Rica no tenga siquiera estadísticas actualizadas en Ciencia y Tecnología. Por eso el tema de la inserción inteligente en el comercio mundial es un tema central.

Otro reto pendiente: la desigual distribución del ingreso entre personas.

Existe una encuesta reciente del INEC sobre ingresos y gastos donde indica que los deciles de más altos ingresos lograron aumentar su participación en la generación de ingresos. Sobre eso no voy a ahondar por espacio pero constituye un tema igualmente central.

La falta de vínculos entre las exportaciones y la producción predominantemente dirigida al mercado local, limita que se generen mayores ingresos locales. Por lo tanto crecimiento económico y generación de empleo. Lo que algunos autores denominan “endogenizar” el crecimiento hacia afuera. Es decir, el analizar cómo se tienen mayores repercusiones en el ámbito interno.

Mejoramiento de los programas sociales. Hay dos temas que deseo mencionar: las auditorías de calidad y la eliminación de la corrupción en los programas sociales. Las auditorías de calidad, muy breve, son auditorías externas a la institución que ejecuta el programa social, porque sabemos que si las ponemos a que se autocalifiquen, van a salir muy bien. Entonces son auditorías externas que verifican en el campo, cómo es que se está ejecutando un programa social.

Reforma del estado. Ahí hay algunas ideas sobre este particular que se han venido debatiendo en forma pública. No hay que temer de hablar de reforma del estado, en algún momento se habló de modernización para hacerla más “potable”, pero en realidad era otra cosa. Simplemente despido de funcionarios públicos.

Está el tema de la inflación, el tema de telecomunicaciones y seguros que están conectados con el TLC.

En resumen, el reto es si seguimos con la misma política macroeconómica, a partir del modelo del Fondo Monetario Internacional, o buscar una política macroeconómica que considere los objetivos sociales necesarios para darle un rostro verdaderamente humano a la economía. En otras palabras, conciliar imperativos económicos con las exigencias del bien común. Yo creo que hay países en los cuales esto se ha logrado y creo que nosotros debemos intentarlo.

(*NOTA:* Algunos de las ideas de este artículo fueron expuestas en un seminario realizado el 3 de mayo 2006 y organizado por FLACSO, UNICEF y la Fundación Konrad Adenauer).

Propuesta de la UCR en telecomunicaciones

La Universidad de Costa Rica ha elaborado una propuesta para el fortalecimiento del Instituto Costarricense de Electricidad y la regulación de las telecomunicaciones.

Así lo dio a conocer el miércoles de esta semana en conferencia de prensa la Dra. Yamileth González, rectora de la institución.

Después de estudiar, deliberar y hacer planteamientos que se recogen en documentos que se remontan a 2000, cuando fue creada por la Rectoría de la universidad la Comisión Especial sobre Telecomunicaciones, en esta oportunidad el alma máter tomó la iniciativa de formular dos proyectos de ley tendientes a_ “establecer los lineamientos y contenidos del marco regulatorio y operativo del sector de telecomunicaciones en Costa Rica”_.

En momentos en que el Poder Ejecutivo anuncia que enviará a la Asamblea Legislativa un conjunto de reformas legales, entre las cuales figuran las relativas al ICE, y que estas procuran una apertura de esa entidad que va más allá de lo negociado en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la propuesta de la UCR resulta no solo oportuna sino necesaria a fin de contrastar lo que parecen ser visiones diferentes sobre las telecomunicaciones.

La propuesta conceptual de la universidad, presentada de manera detallada y con argumentación sólida, busca conciliar las demandas tecnológicas de competitividad con las garantías de protección de un servicio público universal.

A su vez, señala un conjunto de principios rectores que deben sustentar la legislación a fin de propiciar “el desarrollo económico y social del país en un marco de igualdad de oportunidades de acceso a las tecnologías de la información y el conocimiento”.

Entre esos principios rectores destacan: * universalidad del derecho a la comunicación y a la información, (b)* solidaridad, asociada a la creación de un fondo para financiar los servicios de acceso universal, (c) competitividad de precios y suficiencia financiera, (d) reinversión en el sistema nacional de telecomunicaciones, (e) regulación de los servicios brindados por todos los proveedores en cuanto a calidad, precio y cobertura, etc.

Un aspecto doctrinario que se enfatiza en la exposición universitaria es el que señala que las telecomunicaciones, dada su importancia actual y futura para la vida social, no pueden ser tratadas, ni jurídica ni económicamente, como una mercancía más, sujetas únicamente a los mecanismos de la oferta y la demanda. Constituyen un servicio público y es responsabilidad ineludible del Estado definir las políticas que deben regir el sector.

En temas específicos, se propone modificar el Decreto Ley 449, que dio nacimiento al ICE, a fin otorgarle nuevamente a la institución instrumentos que le permitan agilidad y flexibilidad en el desempeño de sus funciones sin renunciar al control y la transparencia en la administración, contratación y gerencia.

En cuanto al marco regulatorio del sector de telecomunicaciones, se hace una distinción precisa respecto a tres funciones que deben estar claramente establecidas: rectoría, regulación y gestión. También se hacen formulaciones puntuales y se resalta la necesidad de una administración más racional y eficiente del espectro radioeléctrico.

Enhorabuena por este aporte de la UCR, que seguramente servirá para alimentar un debate de gran trascendencia para el presente y futuro del país.

7/21/2006

El “modelo de desarrollo” de La Nación

Entre fines de junio y mediados de julio, La Nación quiso dibujarnos su “modelo de desarrollo”. Es decir, el “modelo” que se nos ha impuesto a lo largo de los últimos veinte y tantos años, que es el mismo que ahora se quiere radicalizar por medio del TLC con Estados Unidos. Varios reportajes durante esos días pintaban en tonos rosáceos, y con trazos de jardín de niños, el boom de los privilegios que está rehaciendo la geografía física y el paisaje social de Costa Rica. Una mirada analítica ligeramente crítica, podría fácilmente desentrañar la destructiva irracionalidad que subyace tras la crónica complaciente y corronga.

El 24 de junio nos hablan del auge de la construcción, sin omitir aclarar que la cosa mucho tiene que ver con centros comerciales en el Valle Central y suntuosos desarrollos habitacionales en las costas. Esto se amplía en reportaje del 13 de julio, donde se hace panegírico del auge urbanístico en el cantón de Santa Cruz, con torres de 15 pisos frente al mar y condominios que se venden por $1 millón a acaudalados ciudadanos extranjeros. Un paso más allá, sería fácil constatar que esto tiene que ver también con el negocio bancario especulativo, inclusive las sustanciosas ganancias de la banca pública que acostumbran citar como indicador de éxito de la “apertura” bancaria.

Otro reportaje, publicado el 3 de julio, ofrece una como al modo de coronación de esta crónica de despojo y despilfarro. Nos dicen en el título: “Foráneos compraron $400 millones en propiedades”. Y amplían en el texto: “Los extranjeros invirtieron cerca de $400 millones en la compra de villas, casas, condominios, terrenos, locales y hoteles en Costa Rica en los últimos dos años”. Inocentes y alelados, lo dicen como si cantaran “los pollitos dicen…”

De lo que estas informaciones nos hablan es, a fin de cuentas, de una operación económicamente irracional –porque implica despilfarro del escaso ahorro nacional- la cual, además, enajena y extranjeriza los recursos nacionales, inclusive nuestras playas. El proceso conlleva clarísimas consecuencias ambientales y odiosos efectos de exclusión social, ya que, en efecto, cada hotel playero de lujo y cada condominio frente al mar, son retazos de naturaleza destruida y espacios de belleza escénica negados al disfrute del pueblo costarricense.

El 25 de junio, las páginas del matutino amanecen inspiradas y fructíferas. Dos reportajes nos vociferan las “bondades” del “modelo”. En uno se informaba acerca de la “gran terminal aérea” que se construirá en Liberia. De paso narran los sufrimientos que acongojados turistas han de sobrellevar en las incómodas instalaciones del aeropuerto actual. Ese es el turismo de enclave: desde Nueva York o Chicago llegarán a la “gran terminal” (como hoy llegan al incómodo aeropuertito), para luego irse a meter en un mega-hotel de lujo, propiedad de una cadena transnacional, donde, como en sus casas, verán los mismos canales de televisión, se bañarán en tina con agua caliente y se arrebujarán en camas grandotas y mullidas. Y, as usual, para_ “ejercitarse”_ irán a jugar al verdísimo campo de golf. No sabrán nada de la gente que vive en las casuchas a la vera de la carretera y, al final, solo una fracción insignificante de los muchos dólares que desembolsan llegará alguna vez a manos de un lugareño.

En el otro reportaje de ese 25 de junio, nos hablan de un proyecto de ley que busca incentivar la construcción de marinas, es decir, atracaderos para yates. Se reducen plazos; se simplifican trámites; se minimizan requisitos…se amplían plazos de concesión. Desprendidos y manirrotos, ofrecen nuestras costas a precio de sobrantes de enero. Los libertarios son sus promotores en instancias legislativas y el Ministro de Turismo de Arias su abanderado entusiasta.

La información indica que, hasta ahora, tan solo podemos “presumir” de tener una de tales marinas: en playa Herradura, cantón de Garabito. Una señora del lugar alguna vez me contó cómo fue construida: a punta de dinamita, y en medio de estruendos, despedazaron los peñascos hasta “domesticarlos” y convertir el mar en plácida ensenada donde reposan los caros “juguetitos” sobre los cuales los privilegiados ventean su estatus.

¿Pretenderán acaso que no nos demos cuenta que con esto nos gritan que nuestra casa ya no es nuestra casa y que nos están lanzando de puertas afuera? ¿Y encima exigen nuestro aplauso y regocijo? Su “modelo” nos deja un ambiente destruido, dilapida el ahorro, enajena nuestros recursos más preciados, y, así, abre la llave para que ríos de divisas salgan a futuro de Costa Rica.

Como en el 1984 de Orwell, Bush y La Nación quiere hacer creer que las cosas no significan lo que significan. Si para Bush la guerra es la paz y la tortura los derechos humanos, para este matutino el despojo es regalo, la expulsión bienvenida, la exclusión un abrazo. Y la riqueza sin medida de unos pocos es la mayor bendición a que pueden aspirar todos los desheredados.

He aquí el “modelo” neoliberal en la plenitud de su irracionalidad anti-vida. Los libertarios son su escuadrón de choque, con estómago para hacerse cargo del trabajo sucio. La Nación es su centro neurálgico de generación de ideología y propaganda. Arias, su mascarón de proa, a conveniencia de los imperativos del momento político. El Partido Liberación la momentánea plataforma para un proyecto político que conoce una sola ideología: la del enriquecimiento sin límites para unos cuantos.

Y, desde luego, el TLC es su proyecto estrella y, en particular, el poderosísimo motor destinado a acelerar el proceso y lanzarlo hasta las estrellas. Su combustible será el mismo que alimenta estos excesos ofensivos de los que se nos hace crónica rosa: el trabajo malbaratado de nuestras clases trabajadoras; la ruina del productor de alimentos; el ejercito de los desempleados e informales; el hacinamiento en los tugurios; niños con hambre; ancianas abandonadas; violencia en las calles y en las casas; ríos como cloacas y ciudades como campos de guerra.

Julio 15, 2006
Tribuna Democrática

CONACOOP aclara a La Nación S.A.

Señora (ita) Vizcaíno:

Entiendo que en el ejercicio de cualquier profesión se impone un principio moral conocido como ética. Si en la responsabilidad que compete a un comunicador, comunicadora en su caso, la información no refleja con propiedad lo que se compartió, la nota se vuelve tendenciosa, con buen o mala intencionalidad.

No entraré en detalle acerca de la línea editorial que representa su empresa, pero sí le manifiesto mi enorme sorpresa cuando, al leer en su nota sobre el resultado de la reunión que sostuvimos ayer, con personeros del gobierno, se atreve a afirmar que negociamos una agenda para aliarnos al TLC.

Le adjunto el documento que presentamos ante la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Legislativa, el que, puntualiza cuál es nuestra posición en relación con este tratado en particular y que no puede jamás confundirse con apertura comercial, que ya la vive este país desde hace mucho.

Hemos dicho que no hay oposición a la apertura comercial, hemos insistido en la necesidad de institucionalizar el diálogo, hemos planteado una agenda de desarrollo con visión de país, no de sector y, en última instancia, hemos manifestado que la economía social (esta es una forma diferente de hacer empresa) no fue considerada en su conjunto, en ninguna parte del tratado, es decir no hay salvaguardas y, en el tema de comercio justo, en particular, hemos manifestado que no estamos de acuerdo con la forma en que se negoció este tratado.

Así las cosas y a sabiendas que públicamente no se hará esta aclaración, quedo a sus órdenes para ofrecerle mayor información sobre doctrina cooperativa y economía social, lo que, entendemos, no son una obligación que sean del conocimiento de todas las personas.

Quizás esto le permita tener un acercamiento a formas diferentes de emprender que, llegado el momento, incluso puedan serle de utilidad.

Respetuosamente

Harys Regidor Beltrán
Presidente
Consejo Nacional de Cooperativas
CONACOOP

No nos dejemos engañar sobre el futuro de la industria textil

Primero, el mercado de la ropa se expande, sobre todo, por las llamadas “cuotas”, o cantidades que los países importadores aceptan comprar a los países exportadores.

El acuerdo textil, que forma parte de la Organización Mundial del Comercio (OMC), determinó la reducción del sistema de cuotas hasta su eliminación en enero del 2005. A partir de ese momento los países importadores no pueden imponer restricciones cuantitativas a las importaciones de ropa. El TLC no aumenta ninguna cuota, sino que se adhiere a esa disposición de la OMC.

Segundo, el TLC no protege la ropa proveniente de Centroamérica frente a la proveniente de China. Sólo incorpora una desgravación arancelaria –o disminución de impuestos de importación- generalmente condicionada al uso de materiales provenientes de Estados Unidos. La regla general es que de la hilaza en adelante tienen que provenir de la región.

En otras palabras, los insumos deben comprarse, casi siempre, a Estados Unidos, porque Centroamérica ya casi no produce hilos o telas. Más que proteger la ropa proveniente de Centroamérica, lo que se está garantizando es que, mientras haya producción en la región, los insumos usados sean estadounidenses. No se garantiza la continuación de la producción en Centroamérica, porque nada favorece esta producción frente a la proveniente de otras regiones, como China.

Tercero, las tendencias del mercado de la ropa se profundizarán y Centroamérica reducirá su participación en él. Las corporaciones transnacionales, que controlan las cadenas en las que participa la ropa que se produce en Centroamérica, no están interesadas en la producción ni en la generación de empleo en la región, sino sólo en colocar sus productos y en enfrentar la competencia con China.

La reducción y eliminación de las cuotas de importación, acordadas en la OMC, han modificado la estructura del mercado de Estados Unidos. Por un lado, ha habido un crecimiento extraordinario de las exportaciones de ropa desde China hacia Estados Unidos, que entre enero y mayo del 2005 aumentaron en 800 millones de prendas, representando un aumento de más de un 60%.

El aumento de la presencia china ha reducido las exportaciones de ropa proveniente de México a tal punto que, en los últimos años, han cerrado cerca de 500 plantas con el despido de casi 80.000 trabajadores(as).

México tiene, desde hace 10 años, un tratado con Estados Unidos muy similar al que negoció Costa Rica, por lo que queda claro que el TLC no protege la industria de la ropa en nuestros países. Si fuera así, México no estaría enfrentado a este desastre humano.

Cuarto, tampoco es cierto que las plantas de ropa que están en Costa Rica se vayan del país porque no se ha aprobado el TLC. Estas plantas han sido siempre oscilantes, y se han abierto y cerrado con facilidad.

Además, en estos últimos años se han seguido cerrando plantas en otros países de Centroamérica, aún con el TLC aprobado. En los primeros meses del año 2005, se despidió a más de 6.000 trabajadores(as) en El Salvador y, en Guatemala, se cerraron 28 plantas y se despidió a más de 8.000 trabajadores(as). En ambos casos estaba aprobado el TLC.

El TLC debe ser discutido con información correcta, sin tergiversaciones y manipulaciones engañosas que llevan a conclusiones opuestas a lo que viene sucediendo y a lo que es esperable que suceda si se aprueba. En el caso de la ropa, el TLC no protege la producción que proviene de Centroamérica y, por lo tanto, no protege el empleo de quienes trabajan en esa rama de la producción. Muy por el contrario, si analizamos con seriedad lo que viene sucediendo en el mercado de Estados Unidos, podemos esperar que, con o sin TLC, la industria de la ropa centroamericana se reduzca notablemente, y lo misma suceda con el empleo.

La construcción de alternativas que generen opciones laborales para estos(as) trabajadores(as) y opciones productivas para el país, sí exige rechazar el TLC, ya que, como sabemos, su aprobación impide definir políticas para orientar la producción hacia el desarrollo y, menos aún, para orientar el país hacia la satisfacción de necesidades humanas, como el empleo.

Fuente: www.tribunademocratica.com

Nicaragua: Privatizaciones no dieron resultados esperados

Gustavo Alvarez | El Nuevo Diario, Nicaragua

Un sistema bancario muy concentrado, en el que pocos bancos abarcan la mayor parte del negocio, un sistema de telefonía básica que se mantiene en el monopolio y un servicio de comunicación celular claramente oligopólico son algunas de las conclusiones del último informe de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) sobre el mercado nicaragüense.

El estudio está elaborado comparativamente entre todos los países centroamericanos, pero en lo que respecta a Nicaragua, los resultados indican que el país no sale bien parado en cuanto a la forma de competir de las grandes empresas.

En el caso de la banca, el estudio indica que como consecuencia de la alta concentración del mercado, “personas y empresas están sujetas a altas tasas de interés, elevadas comisiones y a condiciones de desigualdad en el acceso al crédito”, similar al resto de la región.

Marcos Ávalos, consultor de la Cepal y uno de los autores del estudio que fue presentado ayer en Managua, dijo que en Nicaragua, cinco bancos concentran entre el 90 y el 95 por ciento de todas las colocaciones de los activos, y en ese sentido, se considera un país con una alta concentración en este sector.

Agregó que la banca nicaragüense ha demostrado una gran capacidad de competir a nivel centroamericano, ya que ha logrado una presencia en casi todos los países de la región, pero hay que preguntarse cómo andan los costos de los servicios que tienen que pagar los clientes, qué tan alta es la tasa de interés, de captación y de colocación.

El estudio concluye que es posible reducir sustancialmente los costos de operación de la banca, los márgenes de intermediación, y en ese sentido, mejorar la calidad y los precios de los productos que sirven a las empresas nicaragüenses que están tratando de competir internacionalmente

Del monopolio estatal al privado

En el caso de las telecomunicaciones, Nicaragua aparece en una peor situación en comparación con los otros países, ya que la privatización de la telefonía no produjo los resultados esperados.

Ávalos afirmó que el modelo de privatización con exclusividad, que es el que se llevó a cabo en Nicaragua, provocó problemas para transitar hacia un modelo competitivo.

Dijo que el país tiene que hacer grandes esfuerzos para mejorar el grado de competencia de las empresas de telecomunicaciones y reducir las barreras de entrada de los nuevos operadores.

El consultor de la Cepal agregó que el bajo nivel en el grado de competitividad de la telefonía del país queda revelado en los niveles de cobertura y los precios, que no son los adecuados.

“Las privatizaciones llegaron con la promesa de tener un buen número de operadores, lograr avances calificativos en materia de calidad y precio, pero después de diez años, en telefonía fija ha sido más difícil de lo pensado que entren nuevos operadores”, apuntó.

Nicaragua tiene un solo operador en telefonía fija, y en el resto de países de la región, el 85 por ciento de participación lo tiene el operador dominante, mientras en México pasa del 90 por ciento.

A juicio de Ávalos, en el caso de Nicaragua, la privatización de la telefonía fija_ “es un monopolio público reemplazado por un monopolio privado”_.

Costa Rica es líder en el sector de telefonía fija en Centroamérica, con coberturas muy superiores a las de los otros países del área, a pesar de estar en manos del Estado y al compararlo con los países que han privatizado, deja muy mal parado a quienes se han decidido por este último modelo.

El funcionario de la Cepal dijo que el problema se debe a que las privatizaciones no estuvieron suficientemente acompañadas por un esfuerzo por crear competencia y porque los reguladores no disponen de recursos suficientes para ello.

Julio César Bendaña, director de Competencia y Transparencia en los mercados, del Mific, dijo que primero se privatizó y después se trabajó en crear leyes de competencia, pero debió ser al revés, y por eso se dan estos problemas.

El estudio de la Cepal enfatiza en que si los servicios bancarios, de telecomunicaciones y otros rubros no son suficientemente competitivos en un país, los productores que tratan de exportar, no van a poder enfrentar en sus costos a los competidores de otros países, además de perjudicar a los consumidores en general.