Señores Candidatos: ¿Y el resto de su equipo de gobierno?

Ya venció el término de ley para la inscripción de las candidaturas presidenciales correspondientes a las elecciones de febrero entrante. Todavía no tenemos claro cuántos serán los rostros que, definitivamente, aparecerán en la respectiva papeleta. No menos de diez, creemos. Ellos, todos varones, ya están pidiendo nuestro voto.

Además, en cada caso ya escogieron a las personas que les acompañarán en la “fórmula” presidencial: las candidaturas de la primera y segunda vicepresidencias. El “star system” de nuestro sistema político-electoral empieza a mostrar todo su “brillo”. Pero aquí algo hace falta. Como vamos a ser deslumbrados por los “spots” televisivos, por las cuñas radiales, por las visitas a mercados, ferias, parques y comunidades, algo está haciendo falta en nuestra fauna política de la época electoral. Bueno, eso pensamos nosotros.

¿Los programas de Gobierno? ¡Claro! Esto es importante. Pero como el papel aguanta lo que le pongan, muchos pensamos que esto es “pura paja”. Ya perdimos la cuenta de cuántas veces la gente ha sido estafada, políticamente hablando, en este tipo de procesos electorales. En campaña se dice una cosa… En el Gobierno se hace otra. Este es el pensamiento generalizado entre la “gente de abajo”. La verdad es que es cierto.

Pero veamos, ¿a quién le damos el voto? Si ya sabemos quiénes se están candidateando; si ya sabemos que llevan a “fulanito” y a “sutanita” en las candidaturas vicepresidenciales; y si ya sabemos que los programas de Gobierno son, pura y simplemente, papeles; entonces, ¿será esto suficiente (si hay intención real de votar), para decidirse por una de estas “fórmulas”? ¿Será suficiente con los bonitos mensajes de campaña, las sonrisas de presentadora de televisión, los apretones de mano y las caricias a los chiquitos?

Algunos “malamansados” (empleando sin autorización un concepto comunicacional de estimables amigos nuestros), no nos conformamos con toda esa “carajada” para decidirnos a votar por alguien… si es que, en verdad, hemos de ir a las urnas en febrero entrante, porque a estas alturas del partido, formamos parte del duro abstencionismo potencial.

A nosotros nos ayudaría muchísimo decidirnos por aquel candidato que le dijera al pueblo, claramente, los nombres de las personas que le apoyarían en su gestión gubernativa si gana las elecciones presidenciales; por lo menos, los nombres de quienes irían a ocupar los principales puestos jerárquico-ejecutivos de alto impacto en nuestras vidas comunes y silvestres.

Y es que siendo las vicepresidencias de la República, puestos de “mantequilla” según el sistema jurídico-republicano vigente, a la hora de gobernar mandan más (incluso que el propio Presidente), personas que son colocadas en puestos claves; y que, en no pocos casos, representan intereses corporativos que no fueron a las elecciones expresamente.

Así ha sido el caso de los intereses financiero-bancarios de signo neoliberal, de gran influencia en los últimos gobiernos y que, por supuesto, no se conocen en las urnas electorales pues actúan en la sombra, entre bambalinas y desde ahí ejercen un poder real.

Nosotros deberíamos exigir que cada candidato (al menos los que, seriamente, se postulan), nos dijeran cuál es la persona que va a estar en la presidencia del Banco Central de Costa Rica (BCCR), verdadera “república independiente” y cuyas decisiones inciden mucho, por ejemplo, sobre el poder adquisitivo de los salarios.

¿A quién nombrarían, señores candidatos, en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS); una entidad a la que los últimos gobiernos le han reducido papel político-protagónico, le han desfinanciado, cuando en escenario de desigualdad social como el presente, debería tener un rol estratégico, por ejemplo, atacando con fuerza y contundencia, las violaciones a los derechos laborales y sociales de la clase trabajadora?

¿Y sacarían del Comex al grupo de la señora Anabel González, pues este ministerio tiene un funcionamiento “soberanista” y “autónomo” de Zapote y es el precursor de esos TLC’s que nos tienen con más desempleo, con más desigualdad, con más concentración de la riqueza, con más corrupción… ¿A quién le darían el Comex?

¿Y quién sería la cabeza del Ministerio de Economía, entidad ésta más que estratégica si queremos “encender el motor” del mercado interno y fortalecer, pero de verdad, las micro, las pequeñas y las medianas empresas?…

Pensemos en el gran drama de los pocos productores y productoras agrícolas que quedan en el país. ¿Quién sería la persona a cargo del Ministerio de Agricultura y Ganadería? ¿Podría la ciudadanía del campo costarricense votar por un candidato presidencial que se haría acompañar, si llega al gobierno, por el ciudadano tal o la ciudadana tal que se encargaría del MAG, conociendo con antelación a la elección de quién se trata esta persona?

¿Tendría un candidato presidencial las agallas suficientes para decirle al electorado que combatirá el desempleo, especialmente el desempleo juvenil, cuáles son esas determinadas personas comisionadas para tal fin y que podamos identificarlas antes de votar?

¿Y qué nos dicen del ICE?; ¿por qué no nos dan la opción de saber a quién colocarán frente a tan estratégica entidad en momentos en los cuales su futuro está más que amenazado?

¿Y en la cartera ministerial de Salud a quien colocarían, ahora que el dengue, la malaria y hasta el cólera amenazan seriamente con acabar lo poco que nos queda de lo que en otras épocas fuera nuestro “trapito de dominguear” en materia de Salud Pública: la Salud Preventiva?

¿Y, en la Caja, quién? La CCSS está en la situación más difícil de toda su historia, especialmente porque en su seno el cáncer de la corrupción pareciera irrefrenable. ¿A quién le darán semejante rol de enfrentar el “poder médico” y los tres conflictos de interés que la tienen postrada (el político-partidista, el corporativo-gremial y el del negocio privado con la salud pública)?

¿Le seguirían dando el control del Ministerio de Hacienda a personas ligadas con los organismos financieros internacionales, con el poderoso grupo de poder financiero-bancario? ¿Cuál es el rosto de la persona que desde esta entidad se enfrentaría a la mafia corrupta evasora de impuestos, mucha de la cual tiene en exjerarcas tributarios poderosos “aliados”?

¿Cuál es el fulano o la fulana que ustedes colocarían en el MOPT, para muchos, una de las entidades públicas más corruptas con esa perversa “descentralizacionalitis aguda” de los consejos (sistema de concesiones incluido), verdaderos antros de tráfico de influencias de todo tipo?

¿A quién podrían en el INS? Literalmente hablando el INS “nada en plata” y podría profundizar una proclividad solidaria subsidiante para grupos sociales amenazados de fuerte exclusión, en vez de que su actual jerarquía “le lleve de compras” por Centroamérica. Nos gustaría saber cuál sería la persona que, por ejemplo, acepte que plata del INS vaya para el debilitado programa CEN-CINAI.

Como ven, señores candidatos presidenciales, algunos “malamansados” con esto de que nos lleven como “rebaño” a votar en febrero próximo, pensamos que conocer cuál es la gente con la que gobernarían en el día a día, si ganan las elecciones, es fundamental para decir nuestro voto.

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