Seccional expone a diputada la delicada situación a lo interno de la Policía de Migración

La seccional conversó con la diputada oficialista Ada Acuña Castro sobre los proyectos 24133 y 24134 para darle recursos a la Policía Profesional de Migración, además se le explicó sobre las necesidades que se tienen en éste cuerpo Policial.

COLSIBA, sostenibilidad en la cadena de producción y comercialización Bananera y salario digno en las plantaciones.

Algunos elementos básicos, ante la IV Conferencia Global del Foro Mundial Bananero, Roma, 11-12-13 marzo   2024. 

Colsiba, históricamente se ha pronunciado por una producción Bananera sostenible, económica, social y ambientalmente.  Sin embargo, en los últimos años la producción y comercio bananero internacional se han visto afectados por una serie de acontecimientos como la pandemia del Coronavirus (COVID 19), el cambio climático, la migración y las guerras.

Las   dificultades  en  la   cadena  de   suministro y los  bajos  precios de  la  fruta,  han dado  como  resultado  un  severo  retroceso en  las  condiciones laborales fundamentales de las personas trabajadoras.  En especial, se ha producido un retroceso en los componentes del trabajo  decente,  el salario   digno, la estabilidad  laboral, la libertad sindical, la negociación colectiva, la equidad de género, el medio ambiente y la salud ocupacional.

Todo  esto hace  que  el   salario  “digno” sea  hoy una   aspiración  central para  miles   de  trabajadoras  y  trabajadores  en  las  plantaciones  bananeras de  América  Latina.

En  la   actualidad,  casi todos los  actores  de  la  cadena  de suministro coinciden en la existencia de una  serie  de   dificultades,   por   lo  que  plantean  la   “responsabilidad  compartida”   en  la   cadena   de  valor.  De igual forma  reconocemos los esfuerzos de algunos gobiernos de Europa para la  implementación  de   leyes   sobre la “debida   diligencia”, en virtud de la preocupación de estos  gobiernos respecto del respeto y el cumplimiento real de los derechos  humanos  fundamentales para las  personas que  trabajan a lo largo de todas las cadenas de valor.  Esta es una  preocupación  constante  de  nuestras  organizaciones,  por lo que desde  COLSIBA  deseamos participar  en  las discusiones sobre  esta  problemática.

Estos elementos son centrales y colocan en el centro el fenómeno de la fragmentación de la responsabilidad a lo largo de las cadenas de valor. Las legislaciones nacionales, por su propia naturaleza solo tratan alguno (s) de los eslabones de la cadena, y en algunos casos han creado un marco jurídico que además permite y fomenta una mayor fragmentación de esa responsabilidad por medio de la externalización del trabajo.  De forma tal que prevalecen formas jurídicas (contratistas, subcontratistas, intermediarios, sumistradores de mano de obra), sobre la realidad en la generación y apropiación de valor a lo largo de la cadena de valor. Precisamente las leyes de “diligencia debida” obligan a la extensión de la responsabilidad, de manera que las grandes transnacionales y los grandes supermercados pasan a ser resposables por lo que sucede a lo largo de toda la cadena de valor.  Esto genera una tensión entra las leyes de “diligencia debida” que extiende la responsabilidad y los marcos regulatorios nacionales que tienden a la fragmentación de la responsabilidad.

La aspiración de la responsabilidad compartida planteada por buena parte del sector empresarial bananero, así como la exigencia de salario digno y el cumplimiento de derechos laborales fundamentales a lo largo de toda la cadena, abonan la ruta hacia la extensión de la responsabilidad, tanto desde el punto de vista económico como jurídico.

Sobre  la libertad sindical, la negociación colectiva y el salario digno:

En la industria bananera, existen sindicatos independientes en todos los países exportadores (con excepción de Belice).  Sin embargo, no en todos los países existe libertad sindical y en diferentes países los empleadores generan obstáculos para su ejercicio lo que ha impedido que los sindicatos hayan podido crecer.

En esta industria los compradores han buscado garantizar el cumplimiento de los derechos sociolaborales básicos de los trabajadores a través de terceros (certificadoras privadas).  Sin embargo estos continúan certificando empresas que no respetan los derechos laborales fundamentales.   El resultado es que incluso cuando se ha aumentado precios para cumplir esos derechos laborales y mejorar las condiciones de trabajo, incluyendo el salario, existe un riesgo alto de que ese aumento de precios no llegue nunca a las plantaciones ni a las personas trabajadoras.

Esto además puede generar una competencia desleal para las empresas que buscan cumplir y mejorar esas condiciones de trabajo y las empresas que no cumplen ni buscan esa mejora.

A pesar de los obstáculos existentes en diferentes países, los sindicatos están en mejores condiciones para informar sobre la realidad sobre el terreno y para cooperar con las empresas que buscan la determinación y el cumplimiento de salarios dignos en la cadena de valor, así como el respeto de los derechos humanos fundamentales.

Esto se ha demostrado en países en los que se cumple correctamente con la libertad sindical y la negociación colectiva.

Sobre   el   salario   digno:

Resulta entonces un objetivo fundamental el establecimiento de salarios que permitan una vida digna a las personas trabajadoras.   

Diversos estudios realizados dan cuenta de que el valor de la caja de banano se distribuye muy desigualmente a lo largo de la cadena, de manera que se destina a salarios un porcentaje que varía en distintos países entre el 5.2 y el 9% del valor de la caja de banano (Fuente: Basic. Linus Hallgren.  Final Report October 20. Banana value chains in Europe and the consequences of Unfair Trading).

De manera que el objetivo de salario digno solo puede ser alcanzado si se reconocen los siguientes tres elementos:

  • El compromiso de las empresas compradoras de contribuir a la financiación de los incrementos salariales a través del precio del contrato;
  • El reconocimiento de que las certificadoras privadas siguen certificando empresas que no respetan los derechos laborales fundamentales.
  • La tutela efectiva de la libertad sindical y la negociación colectiva es el mecanismo idóneo para la determinación y el cumplimiento del salario digno.

COLSIBA se ha pronunciado históricamente por el dialogo y la negociación colectiva entre partes, en concordancia con los   convenios   de la Organización Internacional del   Trabajo (OIT), principalmente el C.87 y el C98.  Creemos en el tripartismo de la OIT como mecanismo que promueve el equilibrio y la negociación entre las partes interesadas, es decir, entre empleadores, gobiernos y trabajadoras/res representados por organizaciones sindicales legitimas e independientes.   

Consideramos que los  estudios sobre salario digno realizados por el foro Mundial Bananero en algunos  países de América Latina, son una aproximación a salarios en los cuales hemos trabajado históricamente.

Sin embargo, esos estudios en marcha pueden convertirse en un callejón sin salida, ya que este mecanismo se podría convertir en una simple legitimación del salario mínimo actual que los gobiernos establecen, independientemente de que estos salarios mínimos no garanticen la dignidad de las personas trabajadoras.   Por ello, se corre el riesgo de que estos procesos no sean aceptados por todos  los actores y pierdan legitimidad.

Es por eso que consideramos necesario avanzar hacia la construcción de un protocolo que artícule los derechos laborales fundamentales y el trabajo decente en los términos definidos por la OIT, con el salario digno, así como con las leyes de “debida diligencia” europeas.

Cadenas de valor, articulación de actores y leyes de debida diligencia:

En casi todos los casos, los supermercados compradores no tienen contacto ni conocimiento de estos sindicatos, a pesar de que estos son partes interesadas clave para facilitar el logro del objetivo de salarios dignos para todos.

Además, las leyes de “debida diligencia” europeas han creado obligaciones jurídicas específicas que extienden la responsabilidad de manera compartida frente al salario digno, los derechos laborales fundamentales y el trabajo decente a lo largo de toda la cadena de valor. 

Por ello, se hace necesario y urgente, establecer un protocolo acordado entre supermercados, empresas productoras y los sindicatos de la industria del banano; y que incluya todos los elementos que sean necesarios para el cumplimiento efectivo de la libertad sindical, la negociación colectiva, los salarios dignos y el trabajo decente a lo largo de toda la cadena de valor del banano.

Al efecto, este protocolo debe identificar los estándares básicos para garantizar estos derechos, una metodología específica para determinar el salario digno, medir las brechas existentes entre los salarios efectivamente pagados y los salarios dignos, y mecanismos que garanticen el cierre de las brechas identificadas.

Así mismo el protocolo debe incluir mecanismos para el seguimiento y conocimiento de eventuales violaciones a estos derechos, para controlar su cumplimiento, así como mecanismos para garantizar el cierre de las brechas identificadas, incluyendo los mecanismos para ejecutar y supervisar por medio de la negociación colectiva con sindicatos, la transferencia de valor de parte de los supermercados minoristas a las personas trabajadoras que reciban salarios inferiores al salario digno de referencia.

Diálogo social tripartito

COLSIBA, considera  necesario impulsar   procesos  de  negociación   agiles  y  transparentes,  entre   los  distintos  actores de  la  cadena,   con  información adecuada que permita  a las organizaciones sindicales poder  participar   en  igualdad  de condiciones  para  fortalecer   los  mecanismos  de  representatividad   ante gobiernos y grupos empresariales   que den como resultado  un   dialogo  social   constructivo,  con resultados  concretos   medibles en  el  corto, mediano  y  largo plazo.

Todos los actores de la cadena coinciden en aceptar los propósitos de las Naciones Unidas (ONU), sobre el enfoque de acción permanente 2020 – 2030, hacia el trabajo decente y el salario digno que conlleve a la reducción de la pobreza.  Desde COLSIBA   contribuimos con estos  propósitos, por lo que invitamos a otros actores de la cadena a hacer esfuerzos en esta ruta.

El sindicalismo seguirá con su acción por la justicia social y laboral en las plantaciones, esta no tiene etiqueta ni ideologías, es la misma realidad la que nos da la pauta.  Esa realidad hoy  es injusta, por lo que seguiremos adelante con la verdad y la justicia en nuestras acciones. 

Comité   coordinador

COLSIBA.

Juramentan directiva de ANEP dentro de Municipalidad de San Rafael de Heredia

La Junta Directiva solicitó el apoyo de toda la seccional para seguir en la búsqueda de las mejores condiciones y que esto se traduzca también en el mejor servicio para la ciudadanía.

https://youtu.be/mOM9hM64Sfg?si=4lxhDA4vCZYVTqtF

Acoso y persecución laboral en el PANI afecta atención a la niñez y adolescencia

Trabajadores y trabajadoras de esta importante institución relataron el infierno que se vive en muchas sedes regionales del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), por el acoso y persecución laboral de parte de varias jefaturas. Justamente por el miedo a las represalias, uno de los funcionarios decidió denunciar de forma anónima, a fin de que se pueda investigar, todo lo que está pasa a lo interno de la institución.

En especial, el llamado es para Kennly Garza Chaves, ministra de la Niñez y Adolescencia, pues desde la seccional de la ANEP es urgente reunirse para poder presentarle la preocupante situación que ha generado dentro del personal un alto número de incapacidades, renuncias, traslados, entre otros.

En la denuncia se detalla el modus operandi que aplican cuando se busca el despido de quien no es de agrado de la jefatura o coordinación, en donde se procede a montar todo un proceso disciplinario, en el que los cercanos a la persona de poder inventan testimonios para que se dé el cese de funciones lo antes posible. Además del desgaste para la persona trabajadora, se genera toda una afectación para la vulnerable población infantil, pues mientras se llevan a cabo los procesos disciplinarios, los involucrados deben estar en las audiencias y la atención para los menores queda completamente desatendida.

Financieramente, también existe un impacto, pues en el momento en que los funcionarios se encuentran incapacitados, la institución debe contratar reemplazos, lo cual se ha convertido en todo un patrón reiterativo en muchas direcciones regionales del territorio nacional. Por último, los denunciantes hicieron el llamado a quienes viven situaciones similares a unirse a la representación de la ANEP para poder frenar todas las acciones que atentan contra la salud y estabilidad emocional de la clase trabajadora que se traduce en afectación al fin principal, que es el servicio a la niñez y adolescencia del país.

El todo mercado-nada Estado vs. los Derechos Humanos

En nuestro país existen grupos de personas que desde los diferentes espacios en los que actúan, cuando se trata de la cosa pública, de las políticas públicas, de la práctica política cotidiana, muestran cada vez con mayor agresividad su visión de mundo que quisieran imponérsela al resto de la sociedad.

Esa visión de mundo, de corte totalitario y totalizante, nosotros la hemos catalogado como el todo mercado-nada Estado. Es para nosotros el lado incorrecto de la Historia.

Por el contrario, y muy a pesar de la visión de mundo todo mercado-nada Estado, las cosas en Costa Rica surgieron desde la perspectiva de una acción de política pública con sentido social; de tal suerte que fue la preocupación por poner a la búsqueda y a la promoción del bien común, en la centralidad del esfuerzo colectivo por fomentar una sociedad promotora de la inclusión social y económica. Según nuestro entender, es éste el lado correcto de la Historia.

En la pugna cotidiana entre estas dos visiones del ordenamiento social, en Costa Rica el todo mercado-nada Estado no ha logrado imponerse completamente, pese al mayor esfuerzo político que ha podido desplegar al ser el controlador de las últimas administraciones gubernativas, incluyendo la actual.

A la inversa, el otro lado,la acera de enfrente a la del todo mercado-nada Estado, muestra importantes episodios de lucha cívico-social a lo largo de los últimos 40 años, que han permitido mantener en pie a grandes herencias institucionales pensadas para la inclusión social y económica. Ahí están, en pie, por ejemplo, herencias vitales del bien común y de la inclusión social como la CCSS, el INS, el ICE, el INA, el AyA, el BCR, el Código de Trabajo, la universidad pública, entre otras joyas de la abuela.

Sin embargo, es más que obvio que los del todo mercado-nada Estado se han venido apropiando, exageradamente, de los beneficios del crecimiento económico lo cual les ha permitido tener abultadísimas fortunas producto de un sistema tributario injusto y corrupto que ya es sistémico.

Frente al todo mercado-nada Estado,con su proclividad a lo totalitario y totalizante, lo correcto es enriquecer el campo de la acción democrática con contenido social. Y para ello, la Doctrina de los Derechos Humanos (DD.HH.) nos ofrece una gran posibilidad de aglutinamiento constructivo de amplia base.

Al ser Costa Rica un país que ha decidido adherirse a la comunidad continental y planetaria de los DD.HH., firmando, aprobando y ratificando la más amplia serie de tratados en la materia; el todo mercado-nada Estado ha de enfrentar un desafío imposible de superar pues su egoísmo glotón le ha de ganar la repulsa social más amplia… si trabajamos para ello.

En la corriente sindical en la cual militamos, y ante el ataque furioso del todo mercado-nada Estado, a las leyes laborales, a la Negociación Colectiva, al salario mínimo, a la seguridad social, al empleo público, al propio clima y a la preservación del ambiente que nos fuera heredado; creemos que en los diversos tratados de Derechos Humanos estamos encontrando nuevos contenidos, renovados bríos, argumentaciones sólidas, como para aportar a la derrota, ojalá definitiva, del todo mercado-nada Estado.

ANEP presenta documentación que respalda la vigencia de la Convención Colectiva en el SINART

Ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) nuestra organización presentó lo pertinente para evidenciar que la Convención Colectiva continúa vigente, pese a las declaraciones del Presidente Ejecutivo del SINART.

ANEP y SITRAP denunciarán en Italia las malas condiciones y pésimos salarios en el sector bananero

Por medio de la COLSIBA, la representación de ambos sindicatos expondrán en el Foro Mundial Bananero la realidad de esta importante fuerza laboral que tiene que vivir con salarios de hambre y malas condiciones laborales.

Faltante de 463 policías pone en estado crítico a la Policía Profesional de Migración

Por ejemplo, en la zona de Golfito solo permanecen 3 oficiales, cuando lo ideal serían 12 policías; mismo escenario se da en Upala, donde deberían estar al menos 14 policías. En una zona fronteriza como es Los Chiles, solo hay 4 efectivos, sin embargo, lo ideal sería 16 policías migratorios. En la zona de Sixaola, 7 oficiales controlan el fuljo migratorio, lo ideal sería que permanecieran 18 efectivos. Este escenario se repite en diversos puntos del país. Sumado a que se le debe de dar cobertura durante las 24 horas del día.

Ocupamos de otro modelo de organización socioeconómica

“Nuestro modelo de organización socioeconómica ha demostrado ser estructuralmente incapaz de reducir la pobreza de modo significativo”. Este criterio no es de origen sindical; es de los obispos costarricenses integrantes de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).

Estamos hablando del documento eclesiástico Mensaje de los Obispos de la Conferencia Episcopal a la Iglesia y al pueblo de Costa Rica al finalizar la CXXVII Asamblea Ordinaria.

¡Descuiden, señores del Poder! No se trata de la abolición de la propiedad privada, ni nadie del capital sufrirá expolio alguno bajo ninguna circunstancia, aunque su enorme dimensión en ciertos ámbitos de la producción, de la economía y de las finanzas, ponen en entredicho su limpieza.

Lo que a nuestro juicio está indicando, de manera implícita, la CECOR, es que estamos necesitando de otro modelo de organización socioeconómica que sea estructuralmente capaz de superar la pobreza de modo significativo.

Además, agregamos nosotros, ese otro modelo de organización socioeconómica también debe ser capaz ya no solamente de atajar el crecimiento de la desigualdad y de la exclusión, sino de devolvernos a la senda de la inclusión social y económica.

Como nuestro “modelo de organización socioeconómica ha demostrado ser estructuralmente incapaz de reducir la pobreza de modo significativo”; entonces (a modo de ejemplo), es sumamente urgente que:

  1. hay que proceder a la radical transformación del sistema tributario, que incluya una declaratoria de emergencia del sistema de aduanas;
  2. hay que hacer una auditoría ciudadana de la deuda pública desde la Asamblea Legislativa pero con una comisión mixta que incluya a entidades ciudadanas;
  3. hay que revisar, profundamente, el tema de las zonas francas y su orgiástico aquelarre de exenciones y de exoneraciones;
  4. hay que contratar, al menos, a 20 mil personas jóvenes para los diversos cuerpos policiales del país;
  5. hay que darle un giro de 180 grados a la gestión, ya casi inexistente, del MAG, para que se dedique a la soberanía y a la seguridad alimentarias;
  6. hay que establecer un nuevo salario mínimo de fijación semestral, con limpieza y fortalecimiento de la inspección laboral;
  7. hay que pagarle la deuda a la Caja;
  8. hay que crear más empleo público gestor de empoderamiento para la movilidad social con carácter estructural;
  9. hay que fomentar el cooperativismo de los micro y medianos emprendimientos conectados con las zonas de gran pobreza y de exclusión económica y de notorio desempleo juvenil;
  10. hay que darles más potestades y más financiamiento a las municipalidades para una provisión de servicios públicos y de impulso a políticas públicas rompedoras de estereotipos institucionalizados que han colapsado en el seno del Estado central.

La incapacidad del actual modelo de organización económica para la integración social plena tiene también enormes consecuencias negativas en los ámbitos del empleo juvenil, de vivienda social, de los servicios educativos públicos, de nuestro sistema de salud y de seguridad social. En todos estos ámbitos la denuncia pública de su proceso de deterioro sistemático y acelerado es cosa de todos los días. 

El Mensaje de los Obispos de la Conferencia Episcopal a la Iglesia y al pueblo de Costa Rica al finalizar la CXXVII Asamblea Ordinaria, merece que le demos gran atención.