Carta abierta de un dirigente sindical a los candidatos a la presidencia de la República

Señores candidatos presidenciales de los distintos partidos políticos que participan en esta campaña electoral con miras a ocupar la presidencia de la República, he decidido en mi condición de dirigente y representante sindical de un importante número de trabajadoras y trabajadores de la Fuerza Pública, y como miembro de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados, ANEP, escribirles algunas líneas a ustedes de manera general, esperando que alguno pueda brindarnos respuesta sobre las situaciones que a continuación expondremos.

Vengo dando seguimiento a sus pautas comerciales, a sus propuestas de un eventual gobierno, y aunque mencionan el tema de la seguridad ciudadana, no he mirado a ninguno de ustedes referirse a las y los trabajadores que brindan seguridad ciudadana, en la anterior campaña uno de los principales temas de la señora Presidenta fue la seguridad ciudadana, y al igual que ustedes hoy, se hablaba de más policías, más y mejor equipo, entre otras cosas, pero ni antes ni ahora se mencionan las necesidades que como seres humanos tienen y enfrentan las y los trabajadores de la Fuerza Pública.

Señores, respetuosamente les sugiero, hacer un análisis de las condiciones en que viven y trabajan las y los policías, debemos aceptar que hay corrupción en las policías, algo muy preocupante; pero… ¿quién se propondrá hacer los cambios necesarios? Desde nuestra perspectiva nada debería justificar la corrupción, menos en los encargados de velar por la seguridad de las personas pero, el “sistema” funciona como “agente inflamable”, te “absorbe o excluye”, y resulta difícil saber quiénes están a punto de cruzar la línea”.

Este tema debería ser prioritario, saben ustedes ¿cómo está la salud mental del policía que cuida su comunidad?, ¿saben cómo se siente si recién acaba de perder su hogar? por las jornadas que afectan la vida en pareja, por el desarraigo familiar, entre otras causas; ¿saben ustedes la cantidad de oficiales frustrados, desmotivados, que son tratados como una máquina que no siente?, ¿se pueden detener un momento a pensar, por qué se están quitando la vida nuestros uniformados?

En la Fuerza Pública, el número de hogares disfuncionales es altísimo, ronda el 70%, existe personal “enfermo” y nadie lo nota. Porque los “intereses” son ajenos a la calidad humana, al buen trato, al valor de servir. Nosotros tenemos claridad de la situación, por eso en un momento le solicitamos audiencia a la señora Presidenta de la República, quien declinó atendernos, le remitimos la misma solicitud a varias y varios legisladores de distintos partidos políticos, representados en la actual Asamblea Legislativa, (omitimos los nombres, por objetividad) de los cuales nunca recibimos respuesta, ante este panorama, y con lo que representa saber que varios de nuestros compañeros oficiales se han quitado la vida, y otros lo estarán pensando, les preguntamos, ¿qué harán diferente ustedes, en caso de ganar la presidencia?, ¿ordenaría alguno de ustedes una intervención a lo interno del Ministerio de Seguridad Pública, a efectos de depurarla del “polarizado”, que “encubre”, nombramientos por concursos del “amiguismo”, por citar solo un caso.

Pensarían en la familia de las y los policías, en su salud, ¿fomentarían, jornadas de trabajo distintas a las actuales, máximo de diez horas?, según lo establece el Código de Trabajo en trabajos riesgosos, apoyarían la jubilación de los policías a los 57 años, brindándole el derecho de una jubilación digna, o seguiremos como hasta hoy con policías, con más de treinta y cinco (35) años de servicio, funcionarios desgastados que se jubilan cuando la vida casi se les termina.

Fomentarían un Ministerio de Seguridad, que valore a su gente, que piense en el recurso humano como su principal “insumo”, que fomente la competencia sana, los concursos, los ascensos, y que de manera integral, repercuta en la calidad de vida de las y los policías y de sus familias.

Hemos venido dando un enfoque social, sobre la situación que viven muchas y muchos compañeros de la Fuerza Pública, con altísimos niveles de desintegración familiar, algo que paralelo genera problemas emocionales, y financieros, que tienen a varios de los servidores de la ley, viviendo en precarios, o en condiciones precarias, por esto hacemos pública nuestra preocupación, en aras de que se dignifique al trabajador de la Fuerza Pública y mejore su calidad de vida, esperamos respuesta.

El Papa, el Año Nuevo y las elecciones

Mañana es primero de enero, ¡Feliz Año Nuevo 2014! Estamos ya a un mes de las elecciones presidenciales costarricenses (domingo 2 de febrero). Igualmente, se habrá de definir la integración de la nueva Asamblea Legislativa 2014-2018.

Como votantes potenciales, aunque sin haber decidido todavía ir a la urna, de concretarse no quisiéramos hacerlo como un “rehén” de las encuestas; como “autómata” tecleado mediáticamente.

Desde la perspectiva de una entidad sindical-social de amplio reconocimiento ciudadano en la cual nos desarrollamos, caracterizada por una lucha de más de medio siglo a favor de la justicia social; queremos dar una “pista”, a manera de aporte, para definir una mejor utilidad del voto eventual.

Como creyentes en Cristo Jesús, en el humanismo cristiano y en las potencialidades de la doctrina social de la Iglesia de dar aportes para una real liberación obrera; debe uno hacer referencia al impacto que se está generando con la llegada del Papa Francisco al máximo puesto de la jerarquía católica universal. Particularmente, en el caso de la actual coyuntura electoral nacional.

En lo específico, su primera encíclica “Evangeliin Gaudium” (La Alegría del Evangelio), tiene contenidos que nos sirven de marco para caracterizar en la época de la globalización neoliberal, la realidad social planetaria, continental, regional y nacional y, en este último caso, podríamos analizar dos de los más impactantes contenidos de este importante documento papal, para ver si alguna propuesta presidencial del “menú” que se nos está ofreciendo para el domingo 2 de febrero, guarda relación con ellos.

En el caso de nuestra realidad nacional actual, estamos partiendo de que Costa Rica es el país de América Latina donde más ha crecido la desigualdad en los últimos años; y, que el Gobierno que está por salir, el de la presidenta Chinchilla, nos deja en la más grande situación de desigualdad de los últimos 26 años.

Además de que tenemos casi un 10% de personas que pasan hambre; de que a 6 de cada 10 personas trabajadoras asalariadas se les violenta, al menos, un derecho laboral fundamental; de que tenemos casos de trabajo “esclavo”, de situaciones crecientes de precarización salarial y laboral; y de que andamos ya por un 18% de desempleo.

Haciendo la extrapolación del caso a la situación nacional, entonces, el Papa Francisco apunta lo siguiente.

Por un lado: “una de las causas de esta situación se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos pacíficamente su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. La crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica: ¡la negación de la primacía del ser humano!…”.

Por otro: “Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera”.

Así, analizando estos dos planteamientos de “La Alegría del Evangelio”, teniendo presente el mensaje social del Papa Francisco, podemos ensayar un “cruce” con algunas de las propuestas de orden social y económico de las diversas ofertas presidenciales que quieren nuestro voto; especialmente, aquellas que las firmas encuestadoras y cierto poder mediático definieron que vayan “adelante” en la carrera electoral. A lo mejor, el voto podría tener así un doble carácter de oportunidad: podría ser crítico y podría ser útil, a la vez.

Logramos licencia sindical para el compañero Mainor Anchía

Como hemos venido comunicando desde hace varios días, el señor Ministro de Seguridad, don Mario Zamora Cordero, había denegado ampliar la licencia sindical del compañero Mainor Anchía Angulo, que tenía ya dos periodos de 6 meses de licencia sin goce salarial, para que continuara su labor en la ANEP.

Esta negativa nos llevó a solicitar la intervención del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, para que sirviera de garante en una negociación que no veíamos fácil, ya que ha sido notoria la molestia por parte de las autoridades policiales, sobre el trabajo de denuncia que viene realizando el compañero Anchía.

Este jueves 12 de diciembre se llevó acabo dicha audiencia, con la participación de la representación política y legal de la ANEP, al igual que la Directora de Recursos Humanos del Ministerio de Seguridad, la licenciada Lys Espinoza, así como del enviado especial del Ministro, el licenciado Jeinner Villalobos. Muy grata sorpresa tuvimos al comunicar esos funcionarios la total anuencia del señor Ministro y de su cartera a extender la licencia sindical del compañero Anchía por 12 meses.

Cabe anotar que todo el tiempo que Mainor ha laborado con la ANEP, y el que seguirá con nosotros, tiene una licencia sindical sin goce de salario, por lo que la institución que cobija a la Fuerza Pública, no tiene que gastar ningún dinero, ya que la remuneración económica de Anchía la cubre en su totalidad el sindicato.

Por último, aprovechamos la cita para exponer nuestra necesidad de firmar un convenio en el Ministerio de Seguridad sobre facilidades sindicales, con base en experiencias ya en desarrollo en otros ministerios.

“Me equivoqué, la defensora ha hecho un gran trabajo”

Por: Marco Leandro
mleandro@diarioextra.com

Albino Vargas, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), salió ayer a defender la gestión de la actual defensora Ofelia Taitelbaum, a seis días de expirar su nombramiento y el país se quede sin defensor hasta después de febrero.

A Taitelbaum se le vence el nombramiento el lunes 16 de diciembre y no hay visos que “los padres de la patria”, nombren a su sucesor o la reelijan antes de esa fecha. Los diputados se marchan de vacaciones el 19 de diciembre y regresan hasta el 3 de febrero, por lo que de quedar vacante la plaza la ocuparía el defensor adjunto Luis Fallas.

“Yo fui una de las voces que se opuso a su nombramiento y hoy debo reconocer que me equivoqué. Cada vez que tocamos las puertas de la defensoría se nos abrieron de par en par y siempre nos ha escuchado de la manera más respetuosa. Ella ha mostrado respeto a nuestra organización y a las justas causas que apoyamos. Somos humanos y nos equivocamos; a buen pagador no le duelen prendas. Tengo que reconocer que la señora defensora ha hecho una excelente labor en estos tiempos tormentosos de una inconstitucionalidad resquebrajada”, comentó Vargas, muy preocupado porque la Defensoría se quede sin su titular.

“Con Taitelbaum a la cabeza, la Defensoría ha tratado de mantener el interés ciudadano. Nosotros somos respetuosos de lo que indiquen los supremos poderes, pero cuando algo va bien no hay por qué cambiarlo”, expresó Vargas.

Por su parte, Fabio Chaves, presidente de la Asociación Sindical de Empleados Industriales de las Comunicaciones y la Energía (ASDEICE) explicó que se repite la misma historia que años atrás: “Ya ha pasado que el defensor adjunto termina asumiendo el cargo, por lo que denota es que esta institución no es prioridad para los intereses del Gobierno y del Partido Liberación Nacional. Parece más un pleito por intereses políticos y más ahora en media campaña electoral”, comentó.

Mientras tanto, Xiomara Rojas, del Sindicato Independiente de Trabajadores Estatales, explicó que Taitelbaum ha hecho una buena gestión, pero no es gratis para eso se le ha pagado un salario.

“El problema no es la persona sino cómo se escoge, con puros compadrazgos políticos, piden currículo y al final es a dedo por amistades políticas que se eligen. Yo prefiero a doña Ofelia que ha hecho un buen papel que a Víctor Emilio Granados que viene negociando quedarse con ese puesto”, manifestó Rojas.

Día de los Derechos Humanos

Hoy, 10 de diciembre, estamos celebrando el DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS, según lo declarara así la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1950. En Costa Rica debemos conmemorarlo pues no solamente somos parte de la ONU, sino que nos jactamos ante la comunidad internacional de que somos un país de pleno respeto a los Derechos Humanos.

Además, en este año 2013, es el aniversario número 20, del establecimiento del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para la Promoción y Protección de todos los Derechos Humanos; también establecido por la Asamblea General de la ONU, en 1993.

Con los espeluznantes datos que arrojó la décimonovena edición del prestigio Informe del Estado de la Nación, de que en Costa Rica hay unas 107 mil personas trabajadoras asalariadas en una especie de trabajo “esclavo”, pues no se les respeta ni uno solo de los derechos laborales fundamentales que consagra nuestra legislación obrera; y de que a casi el 62 % de esta población trabajadora se le violenta, al menos, uno de esos derechos; tenemos obligación de hacer referencia, en el DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS, a uno de los más elementales que tiene que ver con el papel del trabajo en la dignificación de las personas trabajadoras.

El día 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de la ONU proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que es el primer documento universal en esta sensible materia de los Derechos Humanos; y es precisamente por eso, que todos los 10 de diciembre, se dedican a la celebración planetaria del DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS.

Esa magno documento de 1948, indica en su artículo 23 lo siguiente: “1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. 2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual. 3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social. 4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”. Costa Rica fue uno de los primeros países en adherirse a tal declaración y en comprometerse a su obligada observación y cumplimiento.

Pero, ¡qué vergüenza! Al leer con detenimiento este artículo 23 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y confrontarlo con los datos en materia de derechos laborales que nos arroja el Informe del Estado de la Nación en su edición número 19, y considerando que hoy martes 10 de diciembre, estamos conmemorando el DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS; no podemos más que insistir, con toda vehemencia, en que el actual gobierno de la Presidenta Chinchilla, se dignifique a sí mismo mandando a tramitar en el actual período de sesiones extraordinarias de la Asamblea Legislativa, el proyecto de ley de la Reforma Procesal Laboral (RPL).

La RPL es una crucial y estratégica legislación laboral que abre paso a que, como país, saldemos esa gigantesca deuda que tenemos en materia de Derechos Humanos, con la clase trabajadora costarricense; misma a la cual, como queda constando objetivamente y que ya nadie niega, sufre constantes violaciones diarias a sus derechos laborales y sociales, lo que es igual a decir que se le violentan sus Derechos Humanos.

El país con enormes “saldos deudores” en materia de Derechos Laborales

Este martes 10 de diciembre de 2013, se conmemoró a nivel planetario el DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, así proclamado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidades (ONU), en 1950.

Dos años antes, en 1948, se había proclamado la Declaración Universal de los Derechos Humanos, instrumento egregio del Derecho Internacional al cual Costa Rica, atinadamente, se adhirió desde un inicio.

Sin embargo, duro es reconocer que hoy en día y en materia de Derechos Laborales, que son Derechos Humanos, Costa Rica exhibe grandes deudas morales y éticas.

Nuestro país tiene un gigantesco “saldo deudor” en cuanto honrar para su clase trabajadora, de manera plena, el contenido No. 23 de esa Declaración Universal de los Derechos Humanos que hoy motiva la celebración del DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS:

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”.

Pero, ¿qué tenemos hoy en día, a propósito de la celebración del DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS?

Un 8.5% de compatriotas con hambre. Alto desempleo: llegando al 18 % según entidades de renombre y prestigio.

Trabajo “esclavo”: unas 107 mil personas sin un solo derecho laboral, ni lo mínimo de lo mínimo.

Casi un 62% de la población trabajadora asalariada sufre la violación de, al menos, uno de esos derechos laborales mínimos.

Salarios mínimos que no alcanzan para un nivel de calidad de vida digno.

Graves violaciones a la Libertad Sindical en las empresas privadas, mientras el empresariado sí puede asociarse en sus sindicatos que se denominan cámaras.

Se agiganta la desigualdad y se polariza la sociedad desde la perspectiva de la concentración de la riqueza.

No hay duda: nos queda mucho camino por recorrer en este crucial ámbito de los Derechos Humanos que son los Derechos Laborales; y el actual Gobierno, ya casi por desaparecer, se llevará el triste record de haber incrementado, en muy notable cifra, ese gran saldo pendiente que tenemos en materia de Derechos Humanos, que son las violaciones a las leyes laborales sufridas por la mayoría de la clase trabajadora costarricense.

Trabajo Sindical en el Sistema Penitenciario para el 2014

Para toda su estimada y respetada membrecía de ANEP en la Policía Penitenciaria.
Para todos los compañeros y las compañeras, trabajadores y trabajadoras del
Sistema Penitenciario Nacional: sectores Profesional, Técnico, Administrativo, Operativo y, por supuesto, Policial

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), les saluda con motivo de estas sensibles festividades y reafirma para el 2014 su más firme y serio compromiso de elevar la calidad de su lucha para que la sociedad, el sistema político, la clase gobernante y los detentadores del poder real en nuestro país, le den el lugar que merece al Sistema Penitenciario Nacional, cuya profunda crisis denunciamos en este año 2013 y que logramos que fuera tema prioritario de la agenda nacional.

Se necesitan nuevas redefiniciones estratégicas en materia del abordaje penitenciario en estos tiempos de desigualdad social, crecimiento cualitativo del delito, más encierro carcelario, entronización del narcotráfico y del crimen organizado y de los delitos informáticos más la corrupción sofisticada.

Además, urgen más recursos, más personal, mejores instalaciones y, sobre todo, plena Dignidad y Reivindicación Laboral para uno de los segmentos de servidores públicos más nobles, más comprometidos, más sacrificados pero más invisibilizados y explotados del Estado costarricense: el valioso personal que labora para el Sistema Penitenciario Nacional, mucho del cual nos honra profundamente con su asociación a la ANEP.

En el 2014: Seguiremos luchando con firmeza, honestidad, transparencia y lealtad.

Le compartimos nuestras principales metas de lucha para el año 2014

1. Pago concreto, en dinero contante y sonante, de las deudas por disponibilidad. Para que lo recordemos toda una vida: ANEP ganó este histórico juicio laboral por medio de la demanda de nuestro compañero policía penitenciario, Gerardo Cascante Vargas; y ANEP logró un no menos histórico acuerdo para que esas deudas se paguen en sede administrativa, sin mediar procesos judiciales de por medio y sin que usted (si así usted lo decide), le tenga que dar un solo centavo a abogado alguno por ello. ANEP no lucra con los derechos de la clase trabajadora que representa y defiende. ANEP es una institución sindical de la Democracia, que cuenta de amplio reconocimiento ciudadano. No somos un “negocio sindical” de corte familiar.

2. Ajuste en los salarios base del personal de la Policía Penitenciaria, como producto del más reciente reajuste en el manual de puestos del personal de la Fuerza Pública.

3. Dar la lucha para que la Asamblea Legislativa apruebe el proyecto de ley para el “desenganche” del vínculo entre el aumento salarial de las policías y la ley salarial médica (lucha que daremos de manera conjunta con los cuerpos de policía Fuerza Pública, Migración y Tránsito). ANEP ya logró colocar en la corriente parlamentaria este proyecto y ya lo tenemos en trámite en la Comisión de Asuntos Jurídicos (Expediente Legislativo No. 18.020).

4. Nuevo impulso para que ANEP firme la Primera Convención Colectiva de Trabajo del Sistema Penitenciario Nacional, uniendo a toda la familia laboral de Adaptación Social: policías penitenciarios, profesionales, técnicos, administrativos y operativos.

5. Pago pleno y conforme a derecho del Tiempo Extra realmente laborado, después de la jornada ordinaria de 8 horas.

6. Regulación administrativa y negociada con la auténtica representación sindical, del respeto pleno al debido descanso.

7. Nuevo esfuerzo de presión sindical, como movilización incluida (si es necesario), para que la orden de la señora Ministra de Justicia y Paz, señora Ana Isabel García Vílchez, se acate contundentemente en el caso de las compañeras requisadoras de la Policía Penitenciaria, en horarios de 5 × 2; a efectos de que por incuestionables razones humanitarias y familiares tengan acceso a sábados y domingos libres, lo que por años les ha sido impedido.

8. Suministro de uniformes y de chalecos correspondientes a la anatomía femenina de las compañeras policías.

9. Uniforme y chaleco correspondientes a la situación de embarazo para nuestras compañeras policías.

10. Gran asamblea sindical de la ANEP con afiliados y afiliadas de la Policía Penitenciaria de todo el país; evento a realizarse antes de que finalice el primer semestre del año entrante.

11. Capacitación sindical intensiva para nuestros delegados y nuestras delegadas sindicales de ANEP en la Policía Penitenciaria; incluso, mediante la inclusión en el convenio marco que la ANEP suscribirá con la Universidad Técnica Nacional (UTN), que es la quinta universidad pública de nuestro país; convenio que será firmado en viernes 24 de enero de 2014, en el marco de la Primera Sesión del Consejo Consultivo Nacional (CCN) de la ANEP, del período directivo 2013-2017. El CCN es la reunión de todas las juntas directivas de las diferentes seccionales de la ANEP, a nivel nacional; seccionales que son ahora unas 110 (ministeriales, municipales, empresas públicas, sector privado, sector informal, gremiales y otras).

12. Fomento a las nuevas modalidades de póliza colectiva de vida de carácter voluntario, en montos de 5, 10, 15, 20, 25 y 30 millones de colones, según el convenio ANEP-INS y para grupos de trabajadores y de trabajadoras con afiliación a la ANEP en cantidades de 10 o más personas.

10 de Diciembre: Día de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

El 24 de octubre de 1945, a raíz de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas nació como una organización intergubernamental con el propósito de salvar a las generaciones futuras de la devastación de conflictos internacionales.

Los Estatutos de las Naciones Unidas establecieron seis órganos principales, incluyendo la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, la Corte Internacional de Justicia, y en relación con los derechos humanos, un Consejo Económico y Social (ECOSOC).

Los estatutos de las Naciones Unidas otorgaban al Consejo Económico y Social el poder de establecer “comisiones en campos económicos y sociales para la promoción de los derechos humanos…”. Una de ellas fue la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que, bajo la presidencia de Eleanor Roosevelt, se encargó de la creación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La Declaración fue redactada por representantes de todas las regiones del mundo y abarca todas las tradiciones jurídicas. Formalmente adoptada por las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, es el documento más universal de los derechos humanos en existencia, describiendo los treinta derechos fundamentales que constituyen la base para una sociedad democrática.

Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los países miembros que publicaran el texto de la Declaración y “que se distribuyera, exhibiera, leyera y expusiera principalmente en escuelas y otras instituciones de enseñanza, sin importar el status político de los países o territorios”.

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PREÁMBULO

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Artículo 1.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2.

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3.

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4.

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5.

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6.

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7.

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8.

Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9.

Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Artículo 10.

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11.

1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13.

1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.

2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Artículo 14.

1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.

2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15.

1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.

2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16.

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17.

1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.

2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18.

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19.

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20.

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.

2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21.

1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.

2. Toda persona tiene el derecho de accceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Artículo 22.

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 23.

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24.

Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25.

1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26.

1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27.

1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28.

Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29.

1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.

3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30.

Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

Muere un héroe de la humanidad: Nelson Mandela

“No hay camino fácil para la libertad en ningún lugar y muchos de nosotros tendremos que pasar por el valle de las sombras una y otra vez, antes de llegar a la cima de la montaña de nuestros sueños”.

El presidente de Suráfrica, Jacob Zuma, ha anunciado en un discurso a la nación el fallecimiento del expresidente.

Nota de BBC Mundo

“Fue el hijo más grande del país”, aseveró el mandatario en su anuncio por televisión, retransmitido en vivo a muchos países.

Mandela, símbolo de la lucha contra el apartheid, fue el primer presidente negro del país. Gobernó entre 1994 y 1999.

En 2004, a los 85 años, Madiba (nombre del clan de Mandela en el idioma xhosa y como se le llaman cariñosamente los sudafricanosa) se retiró de la vida pública.

Su actividad política y su combate a la segregación racial hicieron que pasara 27 años en prisión en las cárceles del apartheid hasta 1994, y en ellas contrajo la infección pulmonar cuyas secuelas le provocaron la muerte.

Desde diciembre había sido hospitalizado cuatro veces.

Premio Nobel de la Paz de 1993 fue elegido, un año después, como primer presidente negro de Sudáfrica en las primeras elecciones en las que todos los sudafricanos pudieron votar sin distinción de raza.Premio Nobel de la Paz de 1993 fue elegido, un año después, como primer presidente negro de Sudáfrica en las primeras elecciones en las que todos los sudafricanos pudieron votar sin distinción de raza.

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Mandela, el líder que inspiró al mundo

Alejandra Martins
BBC Mundo

Nelsón Mandela, el primer presidente negro de Sudáfrica y símbolo de la lucha contra el apartheid, falleció este jueves en su casa de Johannesburgo, tras una larga lucha contra una enfermedad pulmonar.

Es posible tender una mano al enemigo más brutal, es posible resistir con la fuerza del espíritu a la opresión más monstruosa. Es posible, ante la más terrible de las adversidades, mantener la integridad y la esperanza.

Nelson Mandela demostró con su vida que lo aparentemente imposible es posible, iluminando un camino válido no sólo para sus conciudadanos sino para todos los seres humanos en cualquier rincón del planeta.

El espíritu de Nelson Mandela no se quebró a pesar de sus 27 años en prisión. Luego de ser liberado visitó con un mensaje conciliador a la viuda del arquitecto del sistema de segregación racial en Sudáfrica, el mismo sistema que había oprimido despiadamente durante décadas a la mayoría negra, obligándola a vivir en zonas designadas y prohibiéndole votar.

El mismo sistema que lo encarceló y lo hizo picar piedra cada mañana encadenado, dañando en forma irreversible sus pulmones y su vista. El mismo sistema que había asesinado brutalmente a líderes de la lucha por la libertad como Steve Biko o que disparó contra niños en la masacre de Soweto.

Cuando el gobierno blanco le ofreció liberarlo sólo bajo ciertas condiciones, Mandela, quien ya llevaba dos décadas en la cárcel, prefirió permanecer en su celda antes que renunciar a su lucha, porque “mi libertad no puede separarse de la de todos los demás”.

Con un carácter moral forjado en las más duras de las circunstancias, Mandela supo encarnar con sus acciones ideales de libertad y justicia y tener la grandeza de alma de acercarse a quienes habían martirizado a la mayoría negra, eligiendo el perdón por encima del odio y construyendo puentes hacia enemigos, a veces con su característico sentido del humor y siempre con dignidad.

El exmandatario fue por ello no sólo el estadista que supo llevar a su país por la cuerda floja de la reconciliación tras las atrocidades del apartheid. La figura de Nelson Mandela también pertenece al mundo.

Un pie en la realeza

Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Umtata, una pequeña comunidad en el este de Sudáfrica.

Su padre, jefe del clan Madiba de la familia real Tembu, murió cuando Mandela tenía 12 años, pero el líder tribal aseguró que tuviera una buena educación. El adolescente asistió a una escuela de misioneros británicos y luego estudió abogacía.

Cuando llegó a Johanesburgo, Mandela experimentó la segregación racial y se convirtió pronto en una figura prominente en la lucha contra el apartheid. En 1943 se unió al Congreso Nacional Africano, CNA, fundando su ala juvenil y convirtiéndose más tarde en presidente de la organización.

En 1944 Mandela se casó con su primera esposa, Evelyn Mase, con quien tuvo cuatro hijos, y en 1952 abrió un despacho de abogados junto a su compañero de lucha Oliver Tambo.

Luego de divorciarse de Mase, Mandela se casó en 1958 con Winnie Makikizela, con quien tuvo dos hijas. De sus seis hijos, sólo tres hijas permanecen actualmente con vida.

“Dispuesto a morir”

En 1956 Mandela fue acusado de alta traición junto a otros 155 activistas, pero los cargos en su contra fueron retirados tras un juicio que duró cuatro años.

La resistencia contra el apartheid seguía creciendo, en particular en lo que se refería a la Ley de Áreas, que forzaba a las personas de determinada raza a trabajar en ciertas actividades y a vivir en zonas designadas. El apartheid también imponía la clasificación de las personas por su color y prohibía el casamiento entre personas de diferente raza.

Las tensiones se agravaron en 1960 con la masacre de Sharpeville, cuando las fuerzas de seguridad mataron a 69 personas negras que participaban en una manifestación pacífica contra el apartheid.

El CNA fue proscrito ese año y el líder sudafricano decidió seguir su lucha en la clandestinidad, convirtiéndose en uno de los hombres más buscados por las autoridades.

La masacre de Sharpeville marcó el fin de la resistencia pacífica. Mandela lanzó un plan de sabotaje económico y posteriormente fue arrestado, acusado de sabotaje y de atentar contra el gobierno.

En un acto desafiante, Mandela, quien enfrentaba una posible pena de muerte, se presentó a la audiencia vistiendo no un traje, sino el tradicional atuendo Tembu. Conduciendo su propia defensa en los tribunales y sin llamar a ningún testigo, Mandela declaró:

“Yo abrigo en mi corazón el ideal de una sociedad democrática e igualitaria en la que todas las personas vivan en armonía y con igualdad de oportunidades”, dijo.

“Es un ideal que espero ver materializado en vida. Pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir”.

En 1964 Mandela fue sentenciado a cadena perpetua. En su primer año en la cárcel murieron su hijo mayor y su madre, pero las autoridades no le permitieron asistir a los funerales.

Masacre de Soweto

Mandela pasó 18 años encarcelado en la isla de Robben Island, donde los prisioneros salían todas las mañanas, en hileras y encadenados, a picar piedras. En 1982 fue trasladado a la cárcel de Pollsmoor, en Ciudad del Cabo.

Mientras Mandela y otros líderes del Congreso Nacional Africano permanecían en prisión o en el exilio, los jóvenes de los barrios negros de Sudáfrica continuaban su lucha contra el gobierno de la minoría blanca.

Uno de los hechos más recordados es la masacre de Soweto, el 16 de junio de 1976, cuando miles de estudiantes negros protestaron contra el decreto que los obligaba a estudiar en afrikaans, la lengua de la minoría blanca, y fueron dispersados por la policía a balazos.

Una de las imágenes más potentes de la lucha contra el apartheid es la de Hector Peterson, un adolescente de 13 años, muerto en los brazos de su compañero Mbuyisa Makhubu, que corre desesperado.

Se cree que por lo menos 10.000 estudiantes se habían congregado aquel día en Soweto.

Libre al fin

En la década del 80 el antiguo compañero de Mandela, Oliver Tambo, entonces en el exilio, lanzó una campaña global por su liberación. La comunidad internacional intensificó las sanciones contra el régimen del apartheid y la presión mundial eventualmente tuvo resultados.

El 11 de febrero de 1990 el presidente sudafricano Frederick de Klerk liberó a Nelson Mandela y se iniciaron conversaciones dirigidas a la formación de una democracia multiracial.

La minoría blanca rechazó los llamados a elecciones libres y los enfrentamientos llevaron al país al borde de la guerra civil.

En diciembre de 1993, Mandela y de Klerk recibieron de forma conjunta el Premio Nobel de la Paz. Cinco meses después, el 16 de abril de 1994, millones de personas hicieron fila para participar en los primeros comicios libres en la historia de Sudáfrica.

Cuando Mandela votó por primera vez en su vida a la edad de 75 años dijo a la prensa que se sentía “un hombre completo”.

“Humanidad común”

Mandela se concentró en crear una nueva imagen internacional para Sudáfrica, logrando persuadir a las compañías multinacionales a permanecer e invertir en el país.

El líder también recurrió a la pasión por el deporte para fortalecer el orgullo nacional y convenció a la mayoría de apoyar a los Springboks, el equipo de rugby asociado con la opresión de la minoría blanca. Contra todas las previsiones, los Springboks ganaron el Mundial de 1995 en territorio sudafricano, un episodio recordado en la película “Invictus”.

Mandela señaló que la reconciliación “no significa olvidar o reprimir el dolor por el pasado”, pero aseguró que una nación no puede fundarse en la venganza, sino en “nuestra humanidad común, en la tolerancia”.

Algunos críticos señalan que el líder sudafricano no hizo lo suficiente para combatir problemas graves como la criminalidad, los escándalos de corrupción en el CNA y el SIDA.

Mandela reconoció que debió haber prestado más atención a la expansión de la enfermedad en su país e impulsó luego en numerosas ocasiones iniciativas globales para combatir la epidemia.

A nivel internacional, el líder sudafricano fue firme en su oposición a la invasión de Estados Unidos en Irak en 2003.

“Lo que condeno es que un poder, con un presidente sin visión, que no puede pensar propiamente, quiera llevar al mundo al holocausto”, señaló.

Mandela, a quien en 2001 se le diagnosticó un cáncer de próstata, también participó en negociaciones de paz en la República Democrática del Congo, Burundi y otros países africanos.

Retiro de la vida pública

A los 80 años Mandela, quien se había divorciado en 1992 de Winnie, contrajo matrimonio con Graça Machel, viuda del expresidente de Mozambique Samora Machel. En 2004, a los 85 años, se retiró de la vida pública.

En un país donde todavía es tabú hablar del SIDA, Mandela admitió que su hijo Makgatho había muerto en 2005 a causa del virus e instó a los sudafricanos a hablar sobre la epidemia “para que comience a parecer una enfermedad normal”.

Su apoyo fue fundamental para que Sudáfrica obtuviera la sede del Mundial de Fútbol de 2010, la primera vez que el evento se realizó en suelo africano, una muestra de que aún con más de 90 años siempre estaba listo para impulsar las causas de su país.

Estadista, luchador por la libertad, la paz y la reconciliación, venerado más allá de fronteras geográficas o generacionales. La vida de Nelson Mandela a lo largo de más de nueve décadas escapa a los confines de cualquier narración.

El Premio Nobel de literatura Seamus Heaney se inspiró en Mandela para escribir el coro más conocido de su poema épico “La Cura en Troya”:

“Los seres humanos sufren,
se torturan unos a otros,
se hacen daño y se endurecen…

La historia dice: No hay esperanza
a este lado de la tumba.

Pero entonces, una vez en la vida …
puede emerger la justicia,
y riman la historia y la esperanza”.

8.2% de costarricenses pasando hambre

Profundo impacto genera conocer que en el más reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se indica que la población con hambre en Costa Rica ha llegado al 8.2%.

Una gran consternación, un inmenso dolor y una fuerte indignación debe provocarnos a todas las personas de bien que en nuestro país, de una forma u otra, estamos hartas del rumbo neoliberal que le han impuesto a nuestra sociedad, otrora una de las de mayor integración e igualdad de la América Latina.

Este triste dato de que hay un 8.2% de costarricenses con hambre no hace más que fortalecer la percepción ciudadana de que la Presidenta de la República, doña Laura Chinchilla Miranda, terminará su gestión llena de oprobio: Su administración representa el período gubernativo más desigualdad en el último cuarto de siglo, en 26 años para ser exactos.

Ya no solamente quedará para la historia que en la Administración Chinchilla Miranda los ricos se hicieron más ricos, sino que deja a casi 400 mil compatriotas costarricenses sufriendo uno de los flagelos más conmovedores de la convivencia humana: el hambre.

La ignominia que cae sobre nuestra clase gobernante tradicional ante la dolorosa realidad que nos indica la FAO, acerca de la magnitud del problema del hambre en Costa Rica, se hace más descomunal y dramatiza todavía más la magnitud de esta tragedia humana, si la comparamos con la pésima decisión gubernativa de “regalarle” casi 18 mil millones de colones a la transnacional brasileña que pretendió un gigantesco negocio redondo con la ampliación de la carretera de San Ramón;

Esta intentona repudiable de apropiación privada de patrimonio público por fortuna, fue derribada por la cívica acción de los pueblos de Occidente con el apoyo moral de la abrumadora mayoría de la ciudadanía costarricense.

Nos preguntamos: ¿a cuántos hogares de esos que están con hambre, se hubiera podido ayudar con esa gigantesca cantidad de plata que le han “regalado” a la indicada transnacional? Y todavía “los de arriba” tienen “problemas” para entender el porqué del escenario electoral de estos momentos.