Gobierno lleva al país a una confrontación dolorosa y peligrosa

La oligarquía neoliberal, dirigida desde el sector financiero y con asiento directo en el Ministerio de la Presidencia, sabe que se está jugando su último chance para apropiarse de los bienes públicos de mayor potencial de rentabilidad, luego de poco más de veinte años de intentos fracasados.

Se está jugando con fuego. Poco a poco el derecho de rebelión, legítimamente consagrado en el Derecho Internacional, va adquiriendo mayores grados de legitimidad.

La intimidación, la violencia, las poses autoritarias, el exhibicionismo policial y la represión abierta, son las únicas armas disponibles para un gobierno que tiene una legitimidad precaria desde su origen, amén de que solamente 1 de cada 4 costarricenses creyó en su prédica neoliberal de campaña.

Más temprano que tarde, una ciudadanía cada vez más conciente, actuando en medio de su gran diversidad organizativa, llevará a su máxima expresión el ejercicio de la Democracia de la Calle; desplegando con profundo brío pacifista, el Referéndum de la Calle, como el mecanismo más idóneo de derrota para los usurpadores del poder.

San José, 28 de setiembre de 2006.

Comisión Costarricense de Derechos Humanos denuncia represión policial en celebración de la independencia

14 de Septiembre, Policía reprime violentamente a manifestantes

A menos de 150 días de asumir la Presidencia de la República, Oscar Arias Sánchez, Premio Nóbel de la Paz, dar muestras de su estrategia frente al descontento popular que han provocado sus políticas elitistas: la represión policial.

Como es tradición en este país, el pasado 14 de setiembre, los y las ciudadanas de Cartago se aprestaron al Parque Central para participar de los actos que conmemoran la independencia de los paises centroamericanos. Usualmente, dicha actividad se desarrolla en un clima de completa libertad, pues se supone una fiesta nacional.

En el contexto de la lucha de diversos sectores de la población costarricense contra la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (TLC-EUCARD), cientos de personas pensaron en aprovechar la ocasión para hacer valer su derecho a expresarse libremente, protestando contra la aplicación de dicho acuerdo comercial, pero la policia ya se había preparado para imperdirlo a como diera lugar.

Las acciones represivas del 14 de septiembre, iniciaron cuando un autobús de la Universidad Nacional, que transportaba a estudiantes de este centro educativo hacia Cartago, fue detenido por la policía varios kilometros antes de llegar a su destino, siendo todos obligados a bajarse del transporte para ser requisados. Luego de lo cual la policía amenazó con impedir el paso del autobús y los y las estudiantes (decididos a pasar a pie si era necesario), si no le era entregada una lista completa con el nombre de todos los ocupantes. Todo esto en claro irrespeto de su libertad de tránsito y expresión.

Pero además, para sorpresa de las y los manifestantes, así como de la población cartaginesa, desde las 3:30 de la tarde, la polícia había cerrado completamente un perimetro de 200 metros alrededor del Parque Central, impidiendo el libre ingreso de los y las ciudadanas.

Ese día la fuerza pública impidió el libre tránsito de las y los ciudadanos, al impedirles su participación en el acto público para conmemorar la Independencia. Requisó a las personas de forma desproporcionada (coches de bebé, ancianos, niñas y niños con faroles), y decidió de manera completamente arbitraria quienes estaban autorizados a pasar y quienes no, entre estos últimos cualquiera con “cara” de manifestante.

Tal arbitrariedad indignó a las vecinas y los vecinos de Cartago, así como también a las y los manifestantes; por lo cual este último grupo decidió pasar los retenes policiales para llegar hasta donde se efectuaba el acto público. Después de un forcejeo, las y los manifestantes fueron repelidos, y los retenes policiales reinstalados. Luego de lo cual, la policía advirtió por megáfono que se llevaran de inmedianto a los niños presentes en el lugar, para arremeter inmediatamente después contra las y los manifestantes, así como contra cualquier otro presente, utilizando macanas y a la polícía montada, en un acto irracional y de abuso de fuerza.

Durante esa noche, fueron arrestadas tres personas de forma arbitraria:

1. Un estudiante de la sede en San Ramón de la Universidad de Costa Rica, el cual fue obligado a sostener una pintura en aerosol y un palo de bandera que portaba, para poder ser filmado por la policía y obtener así supuesta evidencia que utilizarían en su contra.

2. Un estudiante de la Universidad Nacional fue arrastrado desde fuera del retén, provocándole marcas en la nuca al ser jalado de la cabeza y en el cuello debido al estrangulamiento que le quiso provocar uno de los oficiales.

3. Un ciudadano cartaginés que trabaja en el mercado de esa ciudad, al manifestar su descontento por la situación casi de sitio que estaba viviendo la ciudad de Cartago, fue sacado de su vehículo, agredido y luego arrestado; siendo su esposa e hijo intimidados por una oficial de policía.

Todos estos arrestos se realizaron de manera injustificada y utilizando la fuerza desproporcionadamente. En el propio momento del arresto la policía no quiso aclarar el fundamento legal e inclusive posteriormente negaba que estuvieran detenidos: “No están detenidos, sólo están ahí adentro y ahorita salen”, expresó un oficial de la fuerza pública consultado al respecto. Ni siquiera cuando un vicerrector de la Universidad Nacional llegó al lugar para interceder por los estudiantes detenidos, la policía quiso explicarle las razones de la detención.

En un país que se jacta de respetar los Derechos Humanos, su presidente y Premio Nóbel de la Paz, Oscar Arias, con sus acciones convirtió un acto público y festivo en un “mini-estado de sitio” en donde ni manifestantes, ni ciudadanos, tuvieron la oportunidad de participar, violentándose además su derecho a la libertad de expresión, tránsito e integridad personal.

Los hechos narrados son sumamente graves, el gobierno utilizó la violencia y el abuso de poder para impedir la participación de la población en una fiesta patria, todo para tratar de impedir que se escuchen las voces contrarias a la suya, frente a un tema que resulta trascendental para el futuro de esta país.

Recordamos que los derechos a la integridad personal, libertad de expresión, opinión y tránsito, así como al debido proceso, están consagrados en los artículos 22, 28, 39 y 48 de la Constitución Política de Costa Rica, así como en los artículos 1, 3, y 8 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes, además de muchos otros instrumentos jurídicos internacionales.

Reiteramos nuestra profunda preocupación ante la forma sistemática en que el Estado costarricense hace uso de la violencia para intimidar a quienes difieren de sus posiciones y se atreven a expresarlo públicamente. Laméntanos, que en el gobierno de un Premio Nóbel de la Paz, la policía desarrolle operativos que nos recuerdan más a una dictadura militar, que a una fuerza policial civilista y democrática.

CODEHU
Comisión Costarricense de Derechos Humanos

Septiembre 27th, 2006 by derechoshumanoscr

El video de lo sucedido AQUI

ANEP presentará oposición al aumento de tarifas en buses, ante la ARESEP

San José, 12 de setiembre de 2006.
S.G.05-07-0812-06

Licenciada
Xinia Herrera Durán
Directora de Fiscalización y Derechos del Usuario
Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP)
Su Oficina

Fax No. 290 2010

Asunto: Expediente ET-134-2006
Oposición a incremento en las tarifas de autobús

Estimada señora:

De la manera más atenta y respetuosa, nos presentamos ante su digna autoridad para expresar nuestra oposición a una solicitud presentada por el gremio empresarial del transporte público modalidad de autobús, para un incremento en el precio de las tarifas de ese importante y estratégico servicio público de uso masivo.

Considerando que la agrupación que nos honramos en representar, es una entidad de carácter sindical que agrupa a una importante cantidad de varios miles de personas trabajadoras asalariadas, de los sectores Público y Privado; es desde tal perspectiva que centramos el carácter de nuestra oposición pues, precisamente, son los trabajadores y las trabajadoras quienes, en abrumadora mayoría, utilizan a diario dicho servicio para transportarse hacia y desde sus trabajos; sin considerar que una amplia cantidad de ciudadanos y ciudadanas de los sectores populares y medios y que no están en el mercado laboral formal, viajan en bus para sus quehaceres cotidianos de subsistencia.

I. LA SITUACIÓN SALARIAL DE LA CLASE TRABAJADORA: USUARIA FUNDAMENTAL DE LOS SERVICIOS DE AUTOBÚS
Está ampliamente comprobado por rigurosos estudios socioeconómicos que la clase trabajadora costarricense sufre un sistemático proceso de deterioro del poder de compra de sus salarios y que, los ajustes semestrales para enfrentar la variación de precios del semestre precedente, no compensan el alza incesante en el costo de la vida. Es más, no sólo se sufre porque los salarios van detrás de la inflación semestral, sino que, no existe la menor posibilidad política de que se considera una modificación radical de la política salarial vigente, para pasar a una que determine, aunque fuese paulatinamente, recuperación o ampliación del actual poder de compra de los salarios.

Particularmente, es necesario establecer estas dos precisiones. En el Sector Público, la última fijación salarial, es decir, la vigente para el segundo semestre que está transcurriendo, fue dolorosamente inferior a la inflación de mitad de año, cercana al 7 %. Las personas trabajadoras de la Administración Pública, una vez más, acumularon una seria depreciación salarial. En el caso del Sector Privado, aunque oficialmente la fijación del incremento semestral actual fue superior, es prácticamente imposible determinar si el empresariado está honrando el acuerdo adoptado al respecto por el Consejo Nacional de Salarios (CNS), dada la inexistencia, por cuestiones represivas, de organización sindical en la empresa privada.

Efectivamente, como podrá notarse, nuestra oposición a la petición de incremento tarifario que se debate en la presente audiencia, tiene un eminente carácter político-social y no necesariamente_ “técnico”_. Las personas trabajadoras asalariadas de ambos sectores, viven agobiadas, estresadas, deprimidas porque sus salarios no alcanzan y el presente incremento tarifario golpeará los ya escuálidos bolsillos familiares, sin hablar que ya sin esta pretendida alza en las tarifas de bus, los incrementos salariales del segundo semestre en curso, ya fueron devorados por la espiral inflacionaria de estos meses, semanas y días. Sencillamente, hacerle frente a la pretendida alza, por más imprescindible que sea el servicio de autobús, no es posible en las actuales circunstancias, a menos que no quede más alternativa que incrementar el nivel de sacrificio económico de la persona asalariada.

Pasemos a otro aspecto. Si bien es cierto el problema de los altos precios internacionales del barril petróleo resulta mortal para una pequeña economía como la costarricense y, efectivamente, esta consideración no es nada desdeñable a la hora de argumentación solicitudes de aumento tarifario como la que nos ocupa; si nos interesa destacar tres aspectos en tal sentido.

El primero es que en el plano nacional, es urgente una revisión estratégica de la estructura impositiva que pesa sobre el precio de los combustibles, aspecto éste que a las autoridades gubernamentales no les interesa abordar. Los señores empresarios hoy peticionarios de este incremento tarifario deberían utilizar toda su influencia política, que no es poca, para impulsar una discusión profunda en tal sentido. Es más, estamos seguros que dentro de los sectores sociales y populares habría un gran interés en apoyar un esfuerzo de semejante naturaleza. Este es el camino correcto para enfrentar el tema del alto precio de los combustibles y no sacar dinero a escuálidos bolsillos laborales que ya ni lo tienen.

El segundo aspecto tiene que ver con el diseño de una política pública que premie la voluntad de inversión en autobuses que utilicen energía alternativa a la del petróleo, de modo tal que este esfuerzo sea reconocido por toda la sociedad y que el empresario que apuesto por ello sea reconocido y premiado.

El tercer aspecto tiene que ver con las fortalezas empresariales de los propietarios de buses para resistir la actual situación de alza constante en los precios de los combustibles. Es de conocimiento público que el sector está viviendo un proceso de fusiones y de adquisiciones que, más temprano que tarde, generará (o ya está generando) una concentración de propiedad de vehículos, sino monopólica, al menos ya con perfil oligopólico.

Esta situación podría ser uno de los elementos que explican las jugosas contribuciones económicas que desde este sector se realizan a colectividades políticas tradicionales, como más de una vez ha sido notorio. Lo que estamos diciendo es que en nuestra percepción, la postergación de la presente aspiración de alza tarifaria en los buses puede esperar, al menos, hasta el año entrante, hasta que se conozcan las fijaciones salariales que habrán de regir para el primer semestre del 2007 (aunque no es un gran ejercicio intelectual vaticinar de qué monto serán).

II. EMPRESARIOS AUTOBUSEROS Y DERECHOS LABORALES Y SOCIALES.
Un segundo ámbito de razones para expresar nuestra oposición a lo que aquí se debate, tiene que ver con los compromisos empresariales del ramo del transporte público modalidad autobús, para con nuestra legislación laboral y social, de obligada observancia para los trabajadores de todas estas empresas.

Concretamente estamos pidiendo a la ARESEP rendir cuentas acerca de los procedimientos que tiene establecidos para determinar que las empresas de autobús, como depositarias de una concesión que el Estado (todos) les otorga (otorgamos), cumplen a cabalidad todas las estipulaciones de nuestra legislación nacional en materia social y laboral; e, igualmente, aquellos compromisos de carácter internacional que el país ha asumido y que ha convertido en leyes de la República, en materia de Derecho Humanos.

Específicamente tenemos interés en saber si ARESEP tiene incorporada dentro de sus parámetros evaluadores de peticiones como la presente, el contenido de la Directriz No. 34 del Poder Ejecutivo, emitida en el Gobierno Rodríguez Echeverría, dada a los ocho días del mes de febrero del año dos mil dos, la cual fue publicada en el Diario Oficial “La Gaceta” No. 39 del lunes 25 de febrero del 2002.

A tenor de lo dispuesto en el Convenio No. 94 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Ley de la República de Costa Rica No. 2561 del 11 de mayo de 1960, ARESEP debe considerar la solicitud de comprobación de que las empresas de buses aspirantes a incrementos tarifarios como el presente, deben ser certificadas por aquellas instancias administrativas depositarias del cumplimiento de las estipulaciones legales y sociales que son en proteger los derechos de la clase trabajadora y si esto no es así, no deben proceder incrementos tarifarios.

Particularmente, es imperativo que un Derecho Humano fundamental como lo es la libertad de asociación y específicamente la de carácter sindical, consagrada en toda la legislación internacional en la materia, tenga plena vigencia en las empresas de transporte público modalidad autobús y esta es una obligación legal ineludible y condicionante para dar paso a consideración de petición como la presente, a tenor de esa Convenio No. 94 de OIT y de la citada Directriz No. 34 del Poder Ejecutivo.

En consecuencia, respetuosamente, estamos solicitando:

Denegar la solicitud de incremento en las actuales tarifas de buses, especialmente en los sectores urbanos y metropolitanos, al menos en lo que resta del año, pues los incrementos salariales de la clase trabajadora, valederos para el segundo semestre del presente año, ya fueron más que devorados por la espiral inflacionaria que nos consume; lo cual hace que en el bolsillo de la clase trabajadora no quede más dinero para enfrentar esta grave situación económica.

Denegar la solicitud de incremento en las actuales tarifas de buses, hasta que la ARESEP instaure un procedimiento que permita analizar documentos de certificación, emitidos por las instancias correspondientes, que hagan constar que las empresas peticionarias están, totalmente al día, en el cumplimiento de todas sus obligaciones legales y sociales para quienes son sus trabajadores, a tenor de, por ejemplo, el Convenio No. 94 de OIT y la Directriz No. 34 del año 2002, emitida por el Poder Ejecutivo; resaltando, consecuentemente, dos tipos de derechos: las obligaciones patronales para con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el respeto irrestricto a la Libertad de Asociación.

Quien esto suscribe, en la condición que los documentos adjuntos muestran, será la persona que hará uso de la palabra en la audiencia que sobre este tema se ha de efectuar el próximo viernes 22 de setiembre.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General

C.c. Junta Directiva Nacional de ANEP.
Medios de Comunicación Colectiva.
Sectores Sociales.
Archivo.

Posición de la Seccional ANEP-ICODER ante la reestructuración en el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación

A los trabajadores y a las trabajadoras del
Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación
ICODER
A la estimable membresía de la ANEP en esta honorable entidad,
parte esencial de la institucionalidad costarricense

La Junta Directiva Nacional de la ANEP
y la
Junta Directiva de la Seccional ANEP-ICODER
se permite aclara a toda la población laboral lo siguiente:

Primero: ANEP es una organización sindical amparada al Estado Social de Derecho todavía vigente en nuestro país, que vela por la protección de los derechos laborales de la clase trabajadora costarricense, especialmente aquella que nos honra con su membresía. En tal ámbito de acción, entre otros aspectos de nuestra lucha, está la defensa y protección del derecho constitucional al trabajo, la calidad del empleo, el derecho a un salario para una calidad de vida digna, la salud ocupacional, el trato digno al trabajador y a la trabajadora, contra el acoso laboral en todas sus formas.

Segundo: Al ser la ANEP una entidad sindical que agrupa a varios miles de personas trabajadoras en el Sector Público, nos preocupamos por la calidad de los servicios públicos, por su fortalecimiento, por la preservación de la institucionalidad de los mismos, luchando contra su privatización en todas sus formas; y, por supuesto, combatiendo todas las formas de corrupción que, desgraciadamente, en no pocos casos, han servido para desprestigiar la institucionalidad pública.

Tercero: Es en el marco de este ámbito de acción de la ANEP, que valoramos lo que representa para el país una entidad como el ICODER, en cuanto a las potencialidades que tiene para el desarrollo de una institucionalidad promotora activa del deporte y de la recreación; entidad más que rectora del mismo, como ejecutora activa de una agresiva política pública en esta materia que tanta falta le hace al país.

Cuarto: Es en tal marco que surgieron las preocupaciones de la ANEP y de su Seccional ANEP-ICODER, por cuanto ningún fortalecimiento institucional ni ninguna política pública que busque ser exitosa, puede basarse a partir de tener un personal mal calificado, tratado indignamente, pésimamente pagado, sin estímulo alguno. Al hablarse de la reestructuración en esta institución, decidimos asumir una conducta proactiva, procurando obtener el máximo de información y analizando que la misma estuviese impregnada de justicia, de equidad, sin exclusiones.

Quinto: La posición de la ANEP, inspirada de buenas intenciones, parece que ha venido siendo objeto de controversia en algunos niveles decisionales de la institución, al punto que podría ser maliciosamente instrumentada en una controversia jerárquica. Si esto es así, abierta o solapadamente, con mala intención o sin ella, la ANEP no desea ni inmiscuirse ni que se le inmiscuya en polémicas de tal naturaleza.

Sexto: Aunado a lo anterior y considerando que se ha venido expresando un interés laboral por aceptar la reestructuración tal y como está, la ANEP no será obstáculo para que alguien pueda interpretar que nos oponemos a su mejoramiento laboral particular y al logro de un nuevo estatus en la clasificación de puestos. La esencia de nuestra naturaleza como organización sindical y nuestra propia ética nos impide actuar contra el legítimo interés de la persona trabajadora de lograr subir su entorno sociolaboral y económico. Si hubiésemos preferido una mejora integral, global, sustanciosa, para todos y para todas, en condiciones de equidad y proporcionalidad a la formación profesional, aspectos éstos que nos hubiese gustado comprobar que se dan con plenitud en la reestructuración que nos ocupa.

Sétimo: Incluso, en aras de esta última inquietud sindical, la ANEP había ya dado los primeros pasos para que una firma consultora independiente, especializada en la materia, valorara la propuesta de reestructuración institucional del ICODER; financiándose tal estudio con fondos de la propia organización.

Octavo: En consecuencia, debe quedar constando que la administración institucional es la única responsable por la reestructuración, desde su génesis hasta su implementación final. La circunstancia de que la ANEP hubiese mostrado un interés en conocer de sus alcances y profundidades, no genera para nuestra organización ninguna responsabilidad, mucho menos ahora que hemos desistido de continuar en nuestro afán con este tema.

Noveno: La ANEP y su Seccional ANEP-ICODER reafirman por esta vía su compromiso y su voluntad de seguir en la lucha por la dignificación plena de la persona trabajadora de nuestra institución y por el fortalecimiento de la misma; sintiéndonos con todo derecho para que en el futuro, quizás más cercano de lo que se supone, nuestra organización exponga sus ideas sobre la necesaria revitalización del INCODER en estos difíciles tiempos socioeconómicos y políticos donde la salud mental, la promoción del deporte (sobre todo entre la población juvenil) y la recreación, deben ser políticas públicas de primer orden para la preservación y profundización de nuestro sistema democrático.

San José, 20 de setiembre de 2006.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General

Edgar Morales Quesada
Secretario General Adjunto

Elías Mora Murcia
Presidente de la Junta Directiva
Seccional ANEP-ICODER

ANEP no apoya pensión «especial» para exmuelleros del INCOP

Ayer lunes 18 de setiembre, se presentaron en la ANEP varios extrabajadores del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP), para recabar el apoyo de esta organización a un proyecto de ley de pensión anticipada que beneficiaría a un grupo de poco más de cien de estos exservidores públicos, quienes fueron liquidados al privatizarse, vía concesión, dicha institución.

La ANEP, en la persona de su Secretario General Adjunto, Edgar Morales Quesada y de su Directivo Nacional, Douglas Carrillo Azofeifa, les dijo que no apoyaría tal iniciativa.

Para la ANEP, que día a día conoce de situaciones de costarricenses con plena capacidad laboral y en completo uso de sus facultades mentales y que por ser personas de 35 años o más no encuentran trabajo; el proyecto que pretenden los citados exfuncionarios del INCOP sería otorgar un privilegio injusto y odioso; especial para personas que pese a que sabían que tenían un empleo seguro, dispusieron transarlo por unos cuantos dólares, siendo cómplices de la entrega de un bien público al usufructo privado.

Si se pretende ahora una pensión “especial” para los extrabajadores del INCOP, con la regla de 45 años de edad y 25 de trabajar, entonces que se generalice completamente, para abarcar a todos aquellos y todas aquellas compatriotas que hoy no encuentran empleo por razones de edad.

Quienes apoyaron la privatización de INCOP deben responder por el caos social que se está creando. Particularmente, ANEP pide cuentas a los dirigentes sindicales que pactaron la privatización del INCOP y que estuvieron garantizándole a los hoy extrabajadores de esta entidad que sí tendrían garantizada una pensión con 45 años de edad.

La señora Ana Montero y el señor Gregorio Bolaños son dos de los responsables directos del drama social que vive ese grupo de costarricenses a quienes pronto se les ha de acabar la plata que les dieron por privatizar el INCOP y que, desgraciadamente, enfrentarán serios problemas para encontrar un nuevo empleo estable.

Respetuosamente exhortamos a la Asamblea Legislativa a no avalar un proyecto como el pretendido; sino más bien, a exigirle al Poder Ejecutivo, a la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (UCCAEP), así como al periódico La Nación, brindarle a ese centenar de extrabajadores de esa entidad, opciones de inserción productiva que se ofrecen en el “libre” mercado que tales entidades defienden, las cuales, particularmente, propiciaron la concesión de INCOP.

San José, 19 de setiembre de 2006.

Albino Vargas Barrantes
Secretario General

Edgar Morales Quesada
Secretario General Adjunto

Exitosa celebración de las fechas patrias organizada por la Seccional CENAC-ANEP

San José, 19 de setiembre de 2006.
S.G. 05-07-0842-06

Compañero
Wálter González Barquero
Presidente de la Junta Directiva
Seccional ANEP-CENAC
Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes (MCJD)
Presente

Estimado compañero:

Es un placer para nosotros expresarle un saludo fraterno y respetuoso, a la vez que dejamos constancia por esta vía de la más sincera felicitación por el extraordinario trabajo de motivación, promoción y organización por parte de la Seccional ANEP-CENAC, para la celebración de la festividad patria de la independencia, que acaeció en las instalaciones de esa entidad, el pasado jueves 14, a la cual se nos hizo el honor de invitarnos.

Realmente quedamos impresionados por la calidad del compromiso que usted, junto a los compañeros y de las compañeras componentes de la Junta Directiva ANEP-CENAC, asumieron para esta tarea, por cierto inédita en la vida de la ANEP en los últimos años; lo cual le da un aire nuevo a las actividades de esta organización y nos posiciona como una entidad sindical que también está conciente de estos procesos sociohistóricos que marcaron nuestra nacionalidad y nuestra identidad como país diferente.

Estamos muy orgullosos de que usted y sus compañeros y compañeras de la Seccional ANEP-CENAC, ostenten la representación de la ANEP para el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes; engalanando a nuestra organización. Anhelamos que sigan con esa mística, ese noble compromiso y esa creatividad e iniciativa para bien de la colectividad laboral que integran la mencionada entidad. De nuestra parte, renovamos nuestro compromiso para seguir apoyando iniciativas como la desarrollada, pues es altamente gratificante y estimulante estar de cerca de tanto compromiso creativo y desinteresado.

Muy sinceramente,

Albino Vargas Barrantes
Secretario General

cc.: Junta Directiva Seccional ANEP-CENAC.
cc.: Junta Directiva Nacional de ANEP.
cc.: Sr. Javier Valerín Villegas, Responsable ANEP-CENAC.
cc.: Trabajadores y trabajadoras.
cc.. Archivo.

ANEP denuncia despilfarro de platas en “Muni” de San José

Paola Hernández Chavarría
phernandez@diarioextra.com

La seccional de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y la Municipalidad de San José denuncian que el presupuesto aprobado la semana anterior por el Concejo para 2007 “es un verdadero despilfarro”.

Héctor Cerdas, presidente de la seccional, declaró a DIARIO EXTRA que solo en sueldos especiales para asesores del alcalde, asesores del Concejo y alcaldes suplentes se destinarán cerca de ¢235 millones, un 85% más de lo presupuestado para este año.

“Creemos que hay suficiente personal en la Municipalidad como para que se estén haciendo contrataciones de asesorías. Las plazas por sueldos especiales pasarán de 44 a 81”, manifestó.

Otros gastos que para ANEP son exagerados es el rubro respectivo al pago de alquileres de edificios, que es de ¢213 millones, “un 100% más de lo que se pagó en 2006”; por publicidad y propaganda ¢153 millones, mientras que este año los gastos no superaron los ¢116 millones; además de servicios de gestión y apoyo por ¢376 millones que incluyen contratación de abogados, médicos, laboratorios, profesionales en ciencias económicas, informáticos e ingenieros.

“No es posible que haya que recurrir a contrataciones externas si dentro de la entidad hay personal profesional. De los 2.400 empleados que hay en promedio, solo 1.000 hacen trabajo de campo, el resto es gente que está como administrativa, estando capacitada para desempeñar labores propias del ayuntamiento fuera de oficinas”, explicó.

Indicó que es aún más grave el asunto cuando dentro del presupuesto hay ¢930 millones sin asignación, ¢21 millones en comidas y bebidas y ¢170 millones en capacitación y protocolo.

“El presupuesto para el otro año será de ¢25 mil millones, un 26,59% mayor que el de este periodo. Hay situaciones cuestionables como los ingresos por servicio de monitoreo, con alarmas que colocó el ayuntamiento y que ni siquiera superan los gastos operacionales, que son de unos ¢367 millones”, agregó.

Según ANEP, lo reprochable es que hay una crisis en lo que respecta al mantenimiento de parques y recolección de basura, esto porque la mitad de la flotilla está paralizada porque tiene muchos años. “Prefieren alquilar camiones y pagar una millonada”, acotó.

Para Cerdas, “tiene que haber un control más estricto. La Contraloría no puede avalar este gasto de platas que al final no se usan en actividades propias de la comunidad como programas sociales, recolección eficiente de los desechos y embellecimiento de los parques”.

DIARIO EXTRA intentó conocer la opinión del alcalde Johnny Araya, pero no respondió pese a que dejamos el mensaje en su celular.

Hay que hablar y actuar con ética, hay que informar sin manipularaciones

La ANEP actuó “magnánimamente” y con humanidad. La situación psiquiátrica, de tendencia depresiva, que hizo constar el Sr. Morera, en el expediente, nos hizo actuar de tal forma, es decir, adherirnos a la tesis de la prescripción del proceso. Nos compadecimos del Sr. Morera.

Parece que él lo entendió así porque al final de la audiencia nos dio la mano que nosotros aceptamos.

El Sr. Morera ya había enviado un escrito en fecha anterior, haciéndose responsable de difamar a la ANEP y pidiendo que se le fijara la multa de rigor.

Por eso adherimos a la tesis de la prescripción, pero nos llevamos una grata sorpresa: los jueces dictaminaron que tal prescripción no era con base en los criterios de la abogada del Sr. Morera, sino que un tecnicismo jurídico de fechas, fue lo que determinó la caducidad del proceso de la demanda que interpuso la ANEP.

La situación de fondo puede ser juzgada si nuevamente la ANEP es difamada.

El Sr. Morera salio sobreseído, pero no salió absuelto. Los jueces dijeron que la posibilidad de reclamar en sede judicial la difamación de persona jurídica sigue tan vigente como en el momento en que la ANEP demandó al Sr. Morera.

La ANEP seguirá acudiendo a los tribunales de justicia, cuantas veces sea necesario en defensa de su honor. A eso no renunciaremos nunca.

El historiador Gerardo Contreras fue testigo de lo que sucedió.

Encuesta de la UCR: TLC sin buen ambiente

La más reciente encuesta de la Escuela de Matemática de la Universidad de Costa Rica, termina de confirmar lo que ahora es una realidad inobjetable: El apoyo al TLC cae en picada, al haber sido derrotado ya en el terreno intelectual, en el debate de las ideas, dada la contundencia de las argumentaciones en su contra, de la más diversa índole y de las más dispares procedencias.

La tesis que hemos venido manteniendo en cuanto al desarrollo del Referéndum de la Calle para derrotar este TLC, adquiere todavía más legitimidad; considerando el irresponsable autismo del Presidente Oscar Arias Sánchez, de negarse a reconocer una realidad que se le estrellará en su cara.

Esta realidad está indicando, claramente, que la gente no quiere este TLC; la gente no cree en el cuento del “libre comercio”; la gente está convencida que este tratado beneficia más a los Estados Unidos.

La gente se ha convencido de que se negoció a espaldas de los ticos; la gente se ha dado cuenta de que las grandes empresas arrollarán a las pequeñas, de que no se protegerá el medio ambiente, de que se arrollará a los agricultores y de que se encarecerá las medicinas.

Sin la menor duda que esta evolución del pensamiento social y cívico del pueblo costarricense, dará mayor potencia a la gran movilización popular prevista para los días lunes 23 y martes 24 de octubre; cuando, de costa a costa y de frontera a frontera, en San José y en provincias, las calles de este país mostrarán lo que los números ya están diciendo: ¡No al TLC! y punto.

San José, 14 de setiembre de 2006.

Documento de la UCR completo AQUI